maricon41
08-08 2003, 09:17 PM
Hola todos esta es mi experiencia espero que les guste.
Yo no tenía mucho de aceptarme como gay, esto me sucedió y la considero la mejor experiencia que he tenido.
Era un fin de semana común y corriente,... que aunque parecía igual a los demás no seria a si pues con anterioridad lo planee, quede de conocer a una pareja gay que viven el Guadalajara, nos veríamos en una plaza y de ahí iríamos a su casa, y por fin llego el sábado y acudí puntualmente a la cita, espere no mas de 5 min. y aparecieron. Se presentaron, eran Carlos y Héctor. Carlos era güero de pelo corto, parecía muy lampiño y media como 1.70, Héctor era mas guapo era alto 1.80 ojos verdes, y un pelo muy negro con una gran sonrisa, platicamos un rato en la plaza pero como cualquier gay nos gano la calentura y nos fuimos a su casa, aquí empezaría lo mejor.
Llegamos por fin, subimos las escaleras y nos fuimos a su cuarto donde la primera palabra que salio fue hay que ponernos cómodos cosa que dijo Carlos. Al instante nos quitamos la ropa quedando solo en bóxer y calcetines. Yo ya estaba a mil y en mi bóxer se notaba mi verga de 16 centímetros, nos acostamos los tres y empezamos a ver una película gay. Ellos la veían pero yo veía sus paquetes, que estaban a mil. En ese momento sucedió, Héctor sin previo aviso bajo mi bóxer metiéndose en la boca mi verga se la tragaba toda completa y yo gemía del placer. Luego al voltear estaba Carlos quien se acerco y me dio un beso de lengua. Estaba a mil, me mamaban y al mismo tiempo besaba unos labios carnosos. No se cuanto tiempo duramos así, hasta que terminamos y cambiamos de posiciones, yo quede mamándole la verga a Carlos, mientras que Héctor me chupaba el ano con todas sus fuerzas era riquísimo sentí su lengua dentro de mi como la movía, la verga de Carlos era exquisita no muy grande como de14 cm. pero un sabor a macho, semen y el sudor del momento.
De nuevo cambiaron los lugares, me dijeron que me pusiera cómodo era su invitado y que harían lo que yo quisiera, si que bajaron un poco y me empezaron a mamar la verga los dos al mismo tiempo, yo estaba a mil, me iba a venir, mamaban delicioso, recorrían su lengua por mi verga, los huevos, y lo mejor es que eran dos lenguas al mismo tiempo.
De ahí tomamos un descanso, y los tres nos acostamos, y ahí surgió la pregunta, Carlos me dijo ¿quieres penetrar?, al oír eso mi verga que ya estaba pequeña se levanto otra ves, y le conteste que si. Inmediatamente dijeron escoge a quien querías follar y elegí a Héctor que tiene un culo precioso bronceado, chiquito y duro, era la primera ves que lo hacia y estuvo muy bien. Héctor se la metió toda de una sola y yo comencé con mi vaivén, mis embestidas eran rápidas y fuertes. Héctor gemía del placer, luego llego otra ves Carlos quien beso a Héctor y verlos hacia que me pusiera mas caliente, luego me vine y le inunde el ano de semen, ya casi sin energías saque mi verga y me tiren un sillón, estaba exhausto de aquella cogida que le di a Héctor, cerré mis ojos y descanse unos minutos.
Estaba entre sueños y empecé a oír gemidos y al abrir los ojos me encontré con que Héctor penetraba a Carlos, el estaba de perro y Héctor envestía muy duro. Carlos gritaba de placer: “si, mas, mas, así, ha, ha, haaaa”. No más de oírlo se me paro y me masturbe, pero era tanta mi excitación que casi me vine al momento, sacando un chorro de leche caliente que salto y me salpico la cara.
Luego de eso Carlos y Héctor terminaron, Carlos se acerco y lamió todo el semen que estaba sobre mi y en mi rostro. Luego un tierno beso y me dio una toalla diciéndome que ya se les había terminado el tiempo.
Me fui a bañar a la regadera estaba muy excitado por lo qué acababa de pasar, apenas iba empezando, cuando entra a la regadera Héctor y me dice que si no quiero su polla de 19 cm. dentro de mi. Yo solo me voltee y puse jabón en mi ano, Héctor de un golpe metió su verga y es lo mejor que he sentido en la vida. Comenzó con un vaivén que me volvía loco, me dolía pero no me importaba; sentía como sus huevos y su pelo púbico tocaba mi culo. Yo solo gemía de placer, era una experiencia increíble, luego de un rato se vino y sentí sus chorros de semen en mi ano, era caliente, era lo mejor. Él saco la verga y yo al verla con el poco semen que dejo se la mame toda y era delicioso 19 cm. de carnosa verga.
Luego de ahí nos cambiamos y nos fuimos a comer y mas tarde me dejaron en mi casa
me despedí, les dije bye.
Va un año de eso y no se porque no les he hablado o escrito pero escribir este relato me los recordó y muy pronto los contactare, y escribiré lo que pase, nos vemos bye.
Yo no tenía mucho de aceptarme como gay, esto me sucedió y la considero la mejor experiencia que he tenido.
Era un fin de semana común y corriente,... que aunque parecía igual a los demás no seria a si pues con anterioridad lo planee, quede de conocer a una pareja gay que viven el Guadalajara, nos veríamos en una plaza y de ahí iríamos a su casa, y por fin llego el sábado y acudí puntualmente a la cita, espere no mas de 5 min. y aparecieron. Se presentaron, eran Carlos y Héctor. Carlos era güero de pelo corto, parecía muy lampiño y media como 1.70, Héctor era mas guapo era alto 1.80 ojos verdes, y un pelo muy negro con una gran sonrisa, platicamos un rato en la plaza pero como cualquier gay nos gano la calentura y nos fuimos a su casa, aquí empezaría lo mejor.
Llegamos por fin, subimos las escaleras y nos fuimos a su cuarto donde la primera palabra que salio fue hay que ponernos cómodos cosa que dijo Carlos. Al instante nos quitamos la ropa quedando solo en bóxer y calcetines. Yo ya estaba a mil y en mi bóxer se notaba mi verga de 16 centímetros, nos acostamos los tres y empezamos a ver una película gay. Ellos la veían pero yo veía sus paquetes, que estaban a mil. En ese momento sucedió, Héctor sin previo aviso bajo mi bóxer metiéndose en la boca mi verga se la tragaba toda completa y yo gemía del placer. Luego al voltear estaba Carlos quien se acerco y me dio un beso de lengua. Estaba a mil, me mamaban y al mismo tiempo besaba unos labios carnosos. No se cuanto tiempo duramos así, hasta que terminamos y cambiamos de posiciones, yo quede mamándole la verga a Carlos, mientras que Héctor me chupaba el ano con todas sus fuerzas era riquísimo sentí su lengua dentro de mi como la movía, la verga de Carlos era exquisita no muy grande como de14 cm. pero un sabor a macho, semen y el sudor del momento.
De nuevo cambiaron los lugares, me dijeron que me pusiera cómodo era su invitado y que harían lo que yo quisiera, si que bajaron un poco y me empezaron a mamar la verga los dos al mismo tiempo, yo estaba a mil, me iba a venir, mamaban delicioso, recorrían su lengua por mi verga, los huevos, y lo mejor es que eran dos lenguas al mismo tiempo.
De ahí tomamos un descanso, y los tres nos acostamos, y ahí surgió la pregunta, Carlos me dijo ¿quieres penetrar?, al oír eso mi verga que ya estaba pequeña se levanto otra ves, y le conteste que si. Inmediatamente dijeron escoge a quien querías follar y elegí a Héctor que tiene un culo precioso bronceado, chiquito y duro, era la primera ves que lo hacia y estuvo muy bien. Héctor se la metió toda de una sola y yo comencé con mi vaivén, mis embestidas eran rápidas y fuertes. Héctor gemía del placer, luego llego otra ves Carlos quien beso a Héctor y verlos hacia que me pusiera mas caliente, luego me vine y le inunde el ano de semen, ya casi sin energías saque mi verga y me tiren un sillón, estaba exhausto de aquella cogida que le di a Héctor, cerré mis ojos y descanse unos minutos.
Estaba entre sueños y empecé a oír gemidos y al abrir los ojos me encontré con que Héctor penetraba a Carlos, el estaba de perro y Héctor envestía muy duro. Carlos gritaba de placer: “si, mas, mas, así, ha, ha, haaaa”. No más de oírlo se me paro y me masturbe, pero era tanta mi excitación que casi me vine al momento, sacando un chorro de leche caliente que salto y me salpico la cara.
Luego de eso Carlos y Héctor terminaron, Carlos se acerco y lamió todo el semen que estaba sobre mi y en mi rostro. Luego un tierno beso y me dio una toalla diciéndome que ya se les había terminado el tiempo.
Me fui a bañar a la regadera estaba muy excitado por lo qué acababa de pasar, apenas iba empezando, cuando entra a la regadera Héctor y me dice que si no quiero su polla de 19 cm. dentro de mi. Yo solo me voltee y puse jabón en mi ano, Héctor de un golpe metió su verga y es lo mejor que he sentido en la vida. Comenzó con un vaivén que me volvía loco, me dolía pero no me importaba; sentía como sus huevos y su pelo púbico tocaba mi culo. Yo solo gemía de placer, era una experiencia increíble, luego de un rato se vino y sentí sus chorros de semen en mi ano, era caliente, era lo mejor. Él saco la verga y yo al verla con el poco semen que dejo se la mame toda y era delicioso 19 cm. de carnosa verga.
Luego de ahí nos cambiamos y nos fuimos a comer y mas tarde me dejaron en mi casa
me despedí, les dije bye.
Va un año de eso y no se porque no les he hablado o escrito pero escribir este relato me los recordó y muy pronto los contactare, y escribiré lo que pase, nos vemos bye.