PDA

View Full Version : Mi prima


03-08 2003, 06:15 PM
Les voy a contar cuando fue mi primera vez a los 15 años y mi prima 20 y estaba buenísima. Yo me encontraba solo ya que mis padres se habían ido lejos. En donde yo vivo hay una prima que vive al lado de mi casa. Un día decidí ir a su casa y era de noche, entre y la vi que... estaba semidesnuda. Ella se impacto al verme así que entre. Le dije que si podía estar un rato con ella y ella acepto.

Por ahí a las 10 de la noche la empecé a acariciar y tocar sus muy buenas tetas y nalguitas, ella se estaba excitando mucho y los dos empezamos a desvestirnos. La bese y la puse bien caliente entonces me senté y ella se sentó sobre mi y fue cuando la penetre. ella gemía a mas no poder, en eso la putita soltó un quejidito que me prendió mucho y de un buen madrazo le empuje la polla entrando un poco mas que la cabecita, ella grito y contuvo la respiración algunos segundos yo espere un poco a que se restableciera.

Tranquilamente recomenzó a tomar su aire y yo empecé a sacar y meter la cabecita en su pocito, mi nenita se me colgó en el cuello y me besaba con sus labios tiernos y jugosos. Aunque no sabia besar, el solo hecho de sentir sus capullitos me encendía al máximo, sentía maravillosamente cada centímetro de mi polla que se comía con ese tamalito, me quemaba y apretaba como nunca y no pare hasta ver toda mi verga dentro de ella. Mis huevos chocaban con sus labios vaginales, la cargué de las nalgas y me senté en una silla para poder devorar sus pechos al tiempo que la follaba. La levantaba de las nalgas y la dejaba caer en mi polla como palo encerado, mi primita consentida me enterraba las uñas en la espalda mientras yo la seguía penetrando hasta el fondo, yo sentía que estaba a punto de estallar, pero me aguante hasta que mi nenita comenzó a retorcerse tenia los ojos en blanco y empezó a correrse como por octava vez, mi pito estaba empapado, su juguito recubría mis huevos, yo me contuve hasta que ella termino.

Todo su cuerpecito se aflojo y cuando ella pensaba que esto había terminado, la levanté de las nalgas y la deje caer en mi palo para que se le introdujera hasta el fondo y empecé a chorrearme dentro de ella, al sentir toda mi lechita caliente dentro de su ser suspiraba, mientras explotaba dentro de ella le decía al oído “eres mía, eres mi putita, me perteneces, voy a hacer contigo todo lo que quiera, tu boquita, tus pechos, tu bollito y tu culito son nada mas para mi”. Ella no respondía nada solo me abrazaba fuerte.

Fue realmente fantástico pero no termino ahí. Durante algunos minutos nos quedamos descansando y abrazados en la silla, mi nenita se quedo dormida en mis brazos. La cargué y la lleve a mi recamara, la recosté en mi cama fui a lavarme el pito que estaba lleno de jugos virginales. Llegué a la recamara y mi chiquita dormía como un angel, con una toallita húmeda empecé a limpiarle su panochita, ya que estaba bien limpiecita le empecé a untar aceite en su conchita que tenia bien hinchada, yo lo hacia delicadamente pera no despertar a mi prima, mis manos recorrían todo su cuerpecito. Le unte aceite desde la punta de sus dedos hasta su cuello pasando por sus pechos su vientre sus piernas, y sin olvidar su bollito, ella sentía mis caricias pero continuaba durmiendo, la voltee delicadamente, dejando su espalda y sus nalguitas a mi disposición.

Comencé con su espalda, y lentamente descendí a sus nalgas, mis manos se agasajaban su culito, la verga la tenia otra vez bien parada, acomode unas almohadas en su pelvis de manera que su culito quedara apuntado hacia arriba, le embarre mucho aceite en esas nalgas tan sabrosas, frote la punta de mi palo entre sus nalguitas deslizándolo tranquilamente hacia su culito. Era maravilloso sentir el calorcito de su ano en la cabeza de mi pinga, mi putita se despertaba tranquilamente al sentir los frotes en su culito. Repetí la misma operación deslizando la punta de mi verga entre sus nalgas hasta su ano, esta vez se despertó y se volteo para mirarme a los ojos, no decía ninguna palabra pero con su mirada me preguntaba lo que quería hacer.

Clavé mi mirada en sus inocentes ojitos, me acerque y comencé a besar sus labios, nos acariciábamos al tiempo que le enseñaba a besar: con mi lengua abrí su boca y de inmediato busque su lengüita calida, sentí su cuerpecito estremecerse al sentir mis besos, era muy dócil y eso me encanta, ella me acariciaba la nuca la espalda y las nalgas, y yo recorría todo su cuerpo con mis manos. Ya estábamos bien calientes otra vez, al saborear esa boquita dulce me dieron muchas ganas de sentirla comiéndose mi polla, me levante de la cama y la tome de la mano la baje bruscamente de la cama y la puse de rodillas. Sus ojos brillaban y observaban mi verga bien parada, era obvio que no sabia que hacer, le dije que se lo metiera a la boca y que lo lambiera con su lengua como si fuera un helado de chocolate, a pesar que era la primera vez que comía una polla lo hacia muy bien, le dije que también lo chupara como si fuera un mango manilay lo hacia estupendo. Le gusto tanto mi verga que ya no quería soltarla, me la chupaba y mamaba mientras sus manos se enterraban en mis nalgas tuve que separarla por que no quería terminar pronto.

La levante me senté en la orilla de la cama la puse de espaldas hacia mi la empine un poquito, le acomode mi palo en su conchita y se la enterré otra vez en la posición de sillita, se subía y se bajaba bien sabroso, con el aceitito y lo cachonda que estaba la verga le resbalaba mas fácil. Se daba unos sentones bien ricos sus nalguitas chocaban en mi pelvis y su fundillito se veía bien rojo y caliente ella continuaba jineteando y yo no perdía de vista su anito, estaba decidido que me la tenia que culiar.

Ella seguía dándose de sentones y en una de esas que se levanto para darse otro sentón saque la verga de su conchita y se la acomode en su anito, ya era muy tarde para evitarlo solita se ensarto en su culito, se sentó tan fuerte que la mitad de mi pito se lo comió. Soltó un grito de dolor y quiso zafarse pero yo no se lo iba a permitir. Entre mas se movía mas se la enterraba, yo la abrase fuerte en mis brazos para que no pudiera zafarse, decía que le dolía mucho que se la sacara pero yo no quise escuchar.

Por fin, después de tanto tiempo estaba culeándome este culito que tanto soñé. Ella lloraba y no dejaba de decir que le dolía mucho pero no le permití zafarse, le dije que era mía y que su culito también. Lloraba, se quejaba y yo sentía que me ahorcaba con su ano. Estuve quieto, ella solita con su propio peso se lo encajaba más y más, le dije que se lo tenía que comer todo, que era mi putita. Mi prima lloraba y eso me ponía mas caliente, la acomode en la cama de a perrito, la agarre de las caderas y empecé a empujarle mi polla hasta lo mas profundo de su ano, la zorra mordía las cobijas y no paraba de lloriquear. Por fin pude ver como se comía todo mi palo, ocho pulgadas dentro de ese culito, lo sacaba y metía con todas mis fuerzas, mis huevos rebotaban en su panochita. Ya no podía resistir mas, la tome de los cabellos y le clave el pito lo mas profundo posible, y explote como un loco dentro de su culito, yo gemía desesperadamente fue magnifico, me exprimió hasta la ultima gota de semen con su culito ardiente.