silvia
04-07 2003, 09:04 PM
Hace algún tiempo comencé a escribir relatos para un libro hasta que conocía a unas amigas lesbianas. entonces decidí contar su historia de amor. Ellas me contaron paso a paso cómo se conocieron y se enamoraron.
Por aquel entonces tenía a una compañera de piso más joven que yo; tenía el pelo largo, muy... rubio y un cuerpo de infarto. Le gustaba mucho corretear por el apartamento casi desnuda. una noche mientras pasaba mis relatos en la computadora ella llegó y me preguntó:
-¿qué haces?-, le dije:
-me interesa contar aquella historia lésbica.
sonrió y se marchó a su cuarto sin mediar palabra. Me fui a duchar y cuando salí me la encontré muy sexy; tenía puesto un sujetador sin copa, de esos que muestra todo el pecho. era blanco y lo mejor venía encima. llevaba un vestido transparente, que mostraba sus diminutas tangas blancas, eran de encaje transparente, como el vestido que tenía un escote con un lacito, bajo el cual se veían sus pezones erectos.
Se acercó a mí, con su aspecto virginal y me dijo:
-cuenta esta historia.
me quitó el albornoz y me besó dulcemente los labios. ¡¡¡¡¡no podía creer lo que esta viviendo!!!!!
nos seguimos besando y suavemente deshice el lacito para chupar sus increíbles pezones, lentamente la desnudé y metí mis dedos entre sus piernas; ella me lamía mis pechos deliciosamente. Sentí su humedad y me agaché para observarla mejor, no me pude contener y comencé a lamerla.
Ella se excitaba cada vez más y me pidió que fuésemos a la cama. Allí me masturbó sin parar hasta que tuve el mejor orgasmo de mi vida y entonces se sentó sobre mí.
Toqué sus pechos sin cesar, mientras ella se movía rítmicamente sobre mí. sentí sus flujos sobre la piel y sus gemidos eran cada vez más intensos, su placer se intensificó al máximo hasta que llegó a la cumbre.
Entonces se tumbó a mi lado y la volví a besar dulcemente, me tocó los seños y sentí como los suyos y los míos se juntaban. Nos dimos un erótico abrazo que nunca olvidaré.
Ahora hacemos el amor todas las mañanas antes de ir a la universidad y por las noches hacemos striptease muy sexuales, hasta el punto que los vecinos han comenzado a protestar por los gemidos.
Por aquel entonces tenía a una compañera de piso más joven que yo; tenía el pelo largo, muy... rubio y un cuerpo de infarto. Le gustaba mucho corretear por el apartamento casi desnuda. una noche mientras pasaba mis relatos en la computadora ella llegó y me preguntó:
-¿qué haces?-, le dije:
-me interesa contar aquella historia lésbica.
sonrió y se marchó a su cuarto sin mediar palabra. Me fui a duchar y cuando salí me la encontré muy sexy; tenía puesto un sujetador sin copa, de esos que muestra todo el pecho. era blanco y lo mejor venía encima. llevaba un vestido transparente, que mostraba sus diminutas tangas blancas, eran de encaje transparente, como el vestido que tenía un escote con un lacito, bajo el cual se veían sus pezones erectos.
Se acercó a mí, con su aspecto virginal y me dijo:
-cuenta esta historia.
me quitó el albornoz y me besó dulcemente los labios. ¡¡¡¡¡no podía creer lo que esta viviendo!!!!!
nos seguimos besando y suavemente deshice el lacito para chupar sus increíbles pezones, lentamente la desnudé y metí mis dedos entre sus piernas; ella me lamía mis pechos deliciosamente. Sentí su humedad y me agaché para observarla mejor, no me pude contener y comencé a lamerla.
Ella se excitaba cada vez más y me pidió que fuésemos a la cama. Allí me masturbó sin parar hasta que tuve el mejor orgasmo de mi vida y entonces se sentó sobre mí.
Toqué sus pechos sin cesar, mientras ella se movía rítmicamente sobre mí. sentí sus flujos sobre la piel y sus gemidos eran cada vez más intensos, su placer se intensificó al máximo hasta que llegó a la cumbre.
Entonces se tumbó a mi lado y la volví a besar dulcemente, me tocó los seños y sentí como los suyos y los míos se juntaban. Nos dimos un erótico abrazo que nunca olvidaré.
Ahora hacemos el amor todas las mañanas antes de ir a la universidad y por las noches hacemos striptease muy sexuales, hasta el punto que los vecinos han comenzado a protestar por los gemidos.