Anonimo
23-10 2002, 12:15 AM
Después de mucho me animo a contar mi historia, me llamo armando y tengo 21 tengo una hermana llamada mónica (22).
mi hermana tiene una amiga, quien es mi amiga también, angela, una morenaza de 23 años, culito bien paradito, unas tetas redondas y bien grandes, una buena cinturita, carita... de picara, y una piel canela encantadora.
solemos salir a divertirnos juntos, bueno, realmente, hace mucho que no lo hago. siempre le insinuaba a mi hermana que quería comerme a su amiga (mi hermana es mi mejor amigo, siempre hablamos de todo) ella sabia que yo lo decía medio en broma, y es lo que yo quería que ella piense. siempre veía a angela con ojos libidinosos, cuando se sentaba y el espacio de su camisa (el espacio entre los botones) dejaba ver la parte superior de sus pechos, empujados hacia arriba por su pequeño sostén, hhhhhhhhaaaaa, como me calentaba pensar solamente en chuparcelos, los veía, o trataba de ver disimuladamente, yo se que ella se daba cuenta que yo me fijaba siempre en esos dos melones morenos.
angela era compañera de mi hermana en el colegio, (desde que tenían 13 años) yo desde los 16 (míos) recién comencé a fijarme en ella. todo comenzó una noche de farra, estabamos en un conocido pub de la capital festejando el cumpleaños de mi hermana, angela, estaba con una camisa blanca, y un pantalón que dejaba ver su hermoso y redondo trasero, estabamos en la misma mesa cuando de repente se le desprende un botón de esa buena camisa, ella aparentemente no se había dado cuenta, hasta que se noto mi evidente acoso, ese buen botón me permitió ver sus hermosas tetas en todo su esplendor, me cautivo su piel tersa, (no llevaba sostén) sus tetas bailaban en aquella camisa evidenciadora, sus pezones empezaron a ponerse duros (por la brisa) era un espectáculo, yo me le quede mirando por horas hasta que se dio cuenta y busco la forma de asegurárselo, pero lo que me mató, fue que mientras se lo aseguraba con un broche me disparo una especie de mirada sensual, capas de fundir la roca.
desde allí quede con ese deseo de hacerla mía alguna vez. paso mucho tiempo (5 años), mi físico fue cambiando con el tiempo, de aquel chiquillo de 16 años, calentón y oportunista, a un buen mozo (ese soy yo, no estoy tan mal) de mis 1.61 mts. pase a medir 1.88, y se hicieron más evidentes mis rasgos masculinos (mi pija también creció) estaba en mi casa, cuando llegaron ellas dos, mónica y angela, no sé de donde, yo estaba en la sala hablando por teléfono con una amiga, hablábamos de sexo, (mi amiga se me estaba ofreciendo y me decía cosas como, - no me digas eso que me estoy mojando - o - me gustaría tenerte entre mis piernas -) y sabiendo yo que adriana, mi amiga, era virgen mas me calentaba. todo esto llevo a que tuviera una erección, (yo estaba solo con un calzoncillo largo y una remera muy ajustada).
de lo que me percate fue que angela estaba detrás mìo, sentada en una silla esperando que mi hermana terminara de bañarse. lo observaba todo, pero yo hice como que no me di cuenta de su presencia, y me restregaba la cabeza de mi pene, suavemente, sentía su respiración ponerse nerviosa y continúe mientras calentaba a mi amiga adriana y a angela al mismo tiempo con mis palabras obscenas, fue ahí cuando corte y me di bruscamente la vuelta, tratando de evidenciar al máximo mi erección. allí estaba ella, quedo mas o menos con la boca abierta, nunca se habría imaginado que ese pendex se hubiera convertido en un hombre.
aproveche su sorpresa y fui a buscar directamente sus labios, estaban húmedos y calientes, eran como dos ciruelas bien jugosas, luego bese sus cachetes y su cuello bajando hasta sus pechos, le desprendí la camisa que llevaba y acaricie la ternura de sus pechos abultados, le descubrí sin mucha dificultad un pezón y se lo chupe como condenado, ella me tomaba del pelo y me decía - armandito que me estas haciendo - eso me calentaba aun mas, y con una mano le abrí el cierre y baje hasta la mitad de sus anchos muslos su ajustado pantalón, tome mi pene erecto (aun en mis calzoncillos) y coloque en el medio de sus piernas, la sentí muy caliente, sentí como iba mojando mis calzones y mi glande, debajo de este, se humedecía con sus jugos. me le restregaba con mucha pasión, mientras me frotaba contra ella y chupaba sus tetas, metí mi mano derecha por detrás de su cintura y comencé a acariciarle la espalda, la tenia muy musculosa y sudorosa, por el calor de nuestros cuerpos semidesnudos, baje hasta su bombachita blanca, y metí mi mano en ese espacio divino, bajando hasta sentir la textura de su ano que se contraía sin descaro, invitándome a saborearlo con mi gran pija blanca (es que soy muy blanco y ella bien morocha) eso quise hacer dándole la vuelta, haciendo que quede de espaldas a mi, le aparte su mojada tanga y apoye la cabeza de mi glande entre sus suaves labios, aaaaaaaaahhhhhhh, en ese momento tan grande era mi calentura que juro, sentí venir mi leche, pero, me contuve, aaaaaaahhh, ella pedía con susurros que la introdujera, era el momento más erótico de mi vida, ahí la tenia, de culo, para hacerla mía, con la mitad de la cabeza entrando a su ardiente infierno, cuando escuchamos ¡¡¡angela!!!
eran los gritos de mi hermana, que andaba buscándola, ahí mismo trate de hundirle mi pija, solo para sentir esa concha una sola vez, pero ella se incorporó y le jugué al viento, (que mierda) justo cuando me venia, me levante rápidamente mis flojos calzoncillos y mi leche los mojo por completo, aaaahhhh, ella mientras se arreglaba la ropa y corría hacía la voz de mi hermana, pudo ver como chorreaba la leche entre mis piernas, me guiño un ojo y se fue.
ya hace un mes de eso, y no se presentan indicios de que nos volvamos a encontrar, puesto que ella, al parecer se encontró un novio (su segundo novio, le costaba mucho conseguir uno bueno, puesto que es muy exigente) y él tiene 32, me supera ampliamente (pero es medio feo) siempre hay algunos roces entre nosotros, este fin de mes me le ofreceré de nuevo, a ver que pasa, espero que les haya gustado mi historia, chau!
mi hermana tiene una amiga, quien es mi amiga también, angela, una morenaza de 23 años, culito bien paradito, unas tetas redondas y bien grandes, una buena cinturita, carita... de picara, y una piel canela encantadora.
solemos salir a divertirnos juntos, bueno, realmente, hace mucho que no lo hago. siempre le insinuaba a mi hermana que quería comerme a su amiga (mi hermana es mi mejor amigo, siempre hablamos de todo) ella sabia que yo lo decía medio en broma, y es lo que yo quería que ella piense. siempre veía a angela con ojos libidinosos, cuando se sentaba y el espacio de su camisa (el espacio entre los botones) dejaba ver la parte superior de sus pechos, empujados hacia arriba por su pequeño sostén, hhhhhhhhaaaaa, como me calentaba pensar solamente en chuparcelos, los veía, o trataba de ver disimuladamente, yo se que ella se daba cuenta que yo me fijaba siempre en esos dos melones morenos.
angela era compañera de mi hermana en el colegio, (desde que tenían 13 años) yo desde los 16 (míos) recién comencé a fijarme en ella. todo comenzó una noche de farra, estabamos en un conocido pub de la capital festejando el cumpleaños de mi hermana, angela, estaba con una camisa blanca, y un pantalón que dejaba ver su hermoso y redondo trasero, estabamos en la misma mesa cuando de repente se le desprende un botón de esa buena camisa, ella aparentemente no se había dado cuenta, hasta que se noto mi evidente acoso, ese buen botón me permitió ver sus hermosas tetas en todo su esplendor, me cautivo su piel tersa, (no llevaba sostén) sus tetas bailaban en aquella camisa evidenciadora, sus pezones empezaron a ponerse duros (por la brisa) era un espectáculo, yo me le quede mirando por horas hasta que se dio cuenta y busco la forma de asegurárselo, pero lo que me mató, fue que mientras se lo aseguraba con un broche me disparo una especie de mirada sensual, capas de fundir la roca.
desde allí quede con ese deseo de hacerla mía alguna vez. paso mucho tiempo (5 años), mi físico fue cambiando con el tiempo, de aquel chiquillo de 16 años, calentón y oportunista, a un buen mozo (ese soy yo, no estoy tan mal) de mis 1.61 mts. pase a medir 1.88, y se hicieron más evidentes mis rasgos masculinos (mi pija también creció) estaba en mi casa, cuando llegaron ellas dos, mónica y angela, no sé de donde, yo estaba en la sala hablando por teléfono con una amiga, hablábamos de sexo, (mi amiga se me estaba ofreciendo y me decía cosas como, - no me digas eso que me estoy mojando - o - me gustaría tenerte entre mis piernas -) y sabiendo yo que adriana, mi amiga, era virgen mas me calentaba. todo esto llevo a que tuviera una erección, (yo estaba solo con un calzoncillo largo y una remera muy ajustada).
de lo que me percate fue que angela estaba detrás mìo, sentada en una silla esperando que mi hermana terminara de bañarse. lo observaba todo, pero yo hice como que no me di cuenta de su presencia, y me restregaba la cabeza de mi pene, suavemente, sentía su respiración ponerse nerviosa y continúe mientras calentaba a mi amiga adriana y a angela al mismo tiempo con mis palabras obscenas, fue ahí cuando corte y me di bruscamente la vuelta, tratando de evidenciar al máximo mi erección. allí estaba ella, quedo mas o menos con la boca abierta, nunca se habría imaginado que ese pendex se hubiera convertido en un hombre.
aproveche su sorpresa y fui a buscar directamente sus labios, estaban húmedos y calientes, eran como dos ciruelas bien jugosas, luego bese sus cachetes y su cuello bajando hasta sus pechos, le desprendí la camisa que llevaba y acaricie la ternura de sus pechos abultados, le descubrí sin mucha dificultad un pezón y se lo chupe como condenado, ella me tomaba del pelo y me decía - armandito que me estas haciendo - eso me calentaba aun mas, y con una mano le abrí el cierre y baje hasta la mitad de sus anchos muslos su ajustado pantalón, tome mi pene erecto (aun en mis calzoncillos) y coloque en el medio de sus piernas, la sentí muy caliente, sentí como iba mojando mis calzones y mi glande, debajo de este, se humedecía con sus jugos. me le restregaba con mucha pasión, mientras me frotaba contra ella y chupaba sus tetas, metí mi mano derecha por detrás de su cintura y comencé a acariciarle la espalda, la tenia muy musculosa y sudorosa, por el calor de nuestros cuerpos semidesnudos, baje hasta su bombachita blanca, y metí mi mano en ese espacio divino, bajando hasta sentir la textura de su ano que se contraía sin descaro, invitándome a saborearlo con mi gran pija blanca (es que soy muy blanco y ella bien morocha) eso quise hacer dándole la vuelta, haciendo que quede de espaldas a mi, le aparte su mojada tanga y apoye la cabeza de mi glande entre sus suaves labios, aaaaaaaaahhhhhhh, en ese momento tan grande era mi calentura que juro, sentí venir mi leche, pero, me contuve, aaaaaaahhh, ella pedía con susurros que la introdujera, era el momento más erótico de mi vida, ahí la tenia, de culo, para hacerla mía, con la mitad de la cabeza entrando a su ardiente infierno, cuando escuchamos ¡¡¡angela!!!
eran los gritos de mi hermana, que andaba buscándola, ahí mismo trate de hundirle mi pija, solo para sentir esa concha una sola vez, pero ella se incorporó y le jugué al viento, (que mierda) justo cuando me venia, me levante rápidamente mis flojos calzoncillos y mi leche los mojo por completo, aaaahhhh, ella mientras se arreglaba la ropa y corría hacía la voz de mi hermana, pudo ver como chorreaba la leche entre mis piernas, me guiño un ojo y se fue.
ya hace un mes de eso, y no se presentan indicios de que nos volvamos a encontrar, puesto que ella, al parecer se encontró un novio (su segundo novio, le costaba mucho conseguir uno bueno, puesto que es muy exigente) y él tiene 32, me supera ampliamente (pero es medio feo) siempre hay algunos roces entre nosotros, este fin de mes me le ofreceré de nuevo, a ver que pasa, espero que les haya gustado mi historia, chau!