karlagonzalezhija
12-06 2003, 04:50 PM
Les voy a contar una historia que recuerdo mucho de entre tantas aventuras calientes que he tenido. sucede que un día que me subí al autobús note como un hombre se quedo fijando obstinadamente entre mis piernas y después me di cuenta de que lo que estaba viendo era mi pantaleta ya que llevaba un falda muy corta y todo se me veía.
Después de percatarme de que no dejaba un momento de mirarme, me empecé a excitar pues al mismo tiempo que me miraba, se sobaba el miembro desde la bolsa del pantalón y alcanzaba a notarse que tenia una verga muy parada y muy dura por lo que no pude más y abrí mas las piernas para que los dos siguiéramos disfrutando.
Ese día tenía puesta una pantaleta blanca con encaje y creo que si él se fijaba bien hasta los bellitos de mi osito hubiera alcanzado a ver.
Para no hacerles el cuento largo les diré que cuando me toco bajarme del autobús este señor me siguió y como la calle estaba muy sola y oscura no tardo en darme alcance (lo cual estaba esperando), cuando estuvo al lado mío no me dio tiempo de reaccionar cuando el ya me estaba metiendo la mano a la falda y me agarraba con la otra mano los pechos; como yo estaba bien caliente decidí seguirle el juego y empecé a agarrar todo su palo, que ya deseaba con ganas a que me lo metiera.
Así estuvimos un par de minutos y cuando quedamos atrás de un carro saco su pene y arrancó mi pantaleta de un jalón para poder metérmelo, a lo que no puse la menor resistencia; no tardo más que cinco minutos mintiéndolo cuando se vino.
Después de eso me dio las gracias y me dijo que cualquier día de estos me volvería a hacer lo mismo. desde entonces viajo en el camión esperándolo pero como no lo he vuelto a ver sigo llevando falditas cortas para que algún otro hombre se atreva a hacerme lo mismo después de excitarse con mis deliciosas pantaletas blancas con encaje.
Después de percatarme de que no dejaba un momento de mirarme, me empecé a excitar pues al mismo tiempo que me miraba, se sobaba el miembro desde la bolsa del pantalón y alcanzaba a notarse que tenia una verga muy parada y muy dura por lo que no pude más y abrí mas las piernas para que los dos siguiéramos disfrutando.
Ese día tenía puesta una pantaleta blanca con encaje y creo que si él se fijaba bien hasta los bellitos de mi osito hubiera alcanzado a ver.
Para no hacerles el cuento largo les diré que cuando me toco bajarme del autobús este señor me siguió y como la calle estaba muy sola y oscura no tardo en darme alcance (lo cual estaba esperando), cuando estuvo al lado mío no me dio tiempo de reaccionar cuando el ya me estaba metiendo la mano a la falda y me agarraba con la otra mano los pechos; como yo estaba bien caliente decidí seguirle el juego y empecé a agarrar todo su palo, que ya deseaba con ganas a que me lo metiera.
Así estuvimos un par de minutos y cuando quedamos atrás de un carro saco su pene y arrancó mi pantaleta de un jalón para poder metérmelo, a lo que no puse la menor resistencia; no tardo más que cinco minutos mintiéndolo cuando se vino.
Después de eso me dio las gracias y me dijo que cualquier día de estos me volvería a hacer lo mismo. desde entonces viajo en el camión esperándolo pero como no lo he vuelto a ver sigo llevando falditas cortas para que algún otro hombre se atreva a hacerme lo mismo después de excitarse con mis deliciosas pantaletas blancas con encaje.