hombredeguate
03-06 2003, 07:01 PM
Soy profesor de administración de empresas, del 2do. semestre en una muy buena universidad de Guatemala, 33 años, de físico no despreciable, pues el ciclismo de montaña me mantiene bien. No me extiendo en esto pues si desean saber más (las mujeres), solo escriban a hombredeguate@msn.net.
En una famosa cafetería, me abordaron dos de mis ex alumnas (están en 4to.semestre), que tienen unos 20 años, me pidieron colaboración para hacer una investigación que su actual profesor les había dejado. Para describirlas, Karen, de unos 1.65, delgada, con pecho de regular tamaño y sus nalguitas..... sus nalguitas... waw, para mi, merecen un 100. La más atrevida es Natally, ella es una nena bellísima (y sabe que lo es), 1.70 mts. bien bronceada, con unas tetas respingonas y de nalgas bien paraditas (tamaño normal). A mi criterio, a de tener los famosos 90-60-90. Ambas son de familia bien posicionadas, por lo que sus vestimentas van siempre a la moda y como siempre, están rodeadas de los mejores lujos.
Una de ellas me dijo que si no tenía problema con juntarnos después de las 6:00 pm, el día viernes en la casa de Natally, por lo que solo les pedí las indicaciones pertinentes y listo. El viernes, llamé a Natally disculpándome pues mi carro lo había tenido que mandar al taller, por lo que no asistiría a ayudarles, ella sin mucho titubeo me ofreció irme a traer debido que era indispensable mi ayuda, pues las zonas que tenía exigían el presentar un buen trabajo. Llegó a mi oficina a buscarme, bajé y no pensé que fuera a llegar con chofer y todo. Eso nos hizo irnos los dos atrás del carro, este era bastante amplio por lo que para ir platicando de frente, ella cruzó una de sus piernas por debajo de la otra y con su cara de frente a la mía , aunque bastante separados, ese movimiento con la minifalda que cargaba dejó muy buena parte de sus piernas y por supuesto que me deleité.
En la plática no dejaba de reír, de tocarse de vez en cuando la pierna, sus movimientos hicieron que la falda cediera más hacia arriba, cosa que me puso muy inquieto, y mi pene empezó a endurecerse. En una de mis miradas hacia sus piernas me dijo: "teacher usted no pierde el tiempo", pero no se compuso la falda, por lo que le dije: "no siempre hay una vista tan dulce en estos tiempos", rió y me puso una de sus pies en mi rodilla (el chofer no veía ni podía escuchar mayor cosa), y conversamos:
Ella: no me diga que una niña como yo lo puede seducir
Yo: niña?, mujer, y que mujer por favor!!! le recalque
Ella: que le haría excitarse?
Yo: para que desea excitarme si ya lo estoy
Ella sonrió y dijo, mmm me parece interesante sus cambios físicos, damandan de una dama complaciente y exigente. Fue cuando puso su pie en mi paquete y lo empezó a acariciar, por mi posición como catedrático, no quería ser demasiado alagartado, por lo que dejé que se deleitara, inclusive, al bajar del carro ella me agarró una nalga con toda su mano y realizó una de esas miradas picarescas que solo las chicas pueden hacer.
Al entrar a la casa, recién salía Karen de la piscina en un bikini precioso que dejaba ver sus encantos y lo puntiagudo de sus pezones por el frío que hacía, me saludó con un beso y un abrazo (con la toalla puesta para no mojarme) bien cariñoso diciendo:
Karen: teacher no sabe lo mucho que nos va a ayudar con nuestro trabajo, le puedo servir algo de tomar?
Yo: si tu estas tomando algo si
Karen: yo estoy tomando una cervecita, le parece?
Yo: me sorprendió pero acepté
Nos la empezamos a tomar y de pronto apareció Natally con un bikini que parecía tanga de lo pequeño que era.
Natally: no le importa si me meto un...... poco a la piscina, y sonrió.
Yo: que pena ya me había emocionado, dije.
Karen: teacher!!! viene subidito de tono.
Natally: si hay que bajárselo....
Y entre broma de doble sentido nos fuimos calentando, hasta que terminamos por hacer la famosa tarea, que se me complicó por las distracciones que tenía al tenerlas en ropa muy liviana. Fue cuando Natt.. se levantó y dijo fin...., al darse vuelta sus nalgas tenía aprisionado el bikini, y solo pude respirar profundo, ella de espaldas a nosotros, se lo sacó con un dedo de cada mano, dejando oir ese "chick", por el elástico en las nalgas.
Natally: ahora si merecemos otras cervecitas, quieren?. Si, dijimos. Ella trajo unos caballitos de tequila con cada cerveza, y dijo: esto nos va a relajar, bien rico. Dimos un traguito de cerveza y de un solo nos tomamos el tequila de golpe. Comenzamos a jugar manotazo (es un juego con cartas) y quien perdía penitencia. La primera en perder fue Natally, por lo que la penitencia fue bailar tipo strep delante de los dos. Waw, fue delicioso ver cuando se agachó dándonos la espalda, casi tocándose la punta de los pies con los dedos y entre sus piernas dejaba ver su almejita cubierta por el diminuto traje de baño, se tocó un par de veces los pechos, abría las piernas, etc.
El segundo en perder fui yo, me pidieron lo mismo, pero que yo si me tenía que quitar ropa pues ellas estaban en desventaja. Comencé quitándome la corbata, el cincho, los zapatos, la camisa y el pantalón, quedándome únicamente en boxers, lo que las prendió y no dejaban de silbar, aplaudir, y decían cosas ricas como “que rico papito”, “ese culito lo tienes bien parado”, “esos pelitos del pecho los haré míos”, etc. Volvió a perder Natally, y le dije que tenía que dejarse hacer un masaje por Karen y por mí, ella dijo super!!!. Se recostó en un sofá del estudio y comenzamos a masajear su espalda entre los dos, bajábamos hasta casi tocar su colita, nos saltamos hacia las piernas y cada uno agarró una, Nat solo comentaba y gesticulaba lo rico que lo hacíamos. No se de donde Karen saco un poco de aceite para bebe, y se lo echamos en todo el cuerpo y en alto dejando caer un chorrito continuo en cada parte de su piel, esto ayudó a que fuera mas atractivo y relajante, al volver a tomar su piel entre nuestras manos, estas resbalaban sin mayor problema, en momentos llegaban mis manos y las de Karen a tocar por dentro de las piernas de Nat.. su rica almejita, cosa que a los tres nos empezó a poner cachondos.
Al darme cuenta que Karen disfrutaba el rozarle la conchita a Nat. me propuse dedicarme a la espalda para que Karen no se cohibiera de hacer lo que ella quisiera. Fue cuando me atreví a desabrochar el brasiere de Nat. para y que tener mejor facilidad al masajear. No había pasado ni un minuto cuando Nat se volteó, y dijo ahora de este lado, ggrarrrrrrr....... que cosa más deliciosa ver como se despojó de su brasiere para dejarnos ver sus lindas tetas, para lo que me dije entre mí, esto ya esta más que cocinado, solo que había que trabajar un poco mas a Karen, para que se atreviera a algo más, entonces dije:
Yo: creo que aquí vas a tener que masajear tu Karen......
Karen: me parece bien, pero después me dejas allá abajo a mí.
Nat: apúrense que me da frío.
Karen empezó a darle por los alrededores de los pechos, abdomen, hombros pero no se animaba, hasta que lo hizo, fue instantáneo el arqueo de Nat, al sentir las manos de su amiga. Yo por mi lado, aprovechaba para jugar con mis dedos pulgares la conchita de Nat, al subir con mis manos. Ya bien calientes todos, Karen se paró y dijo, basta con mi penitencia, sigamos. Nos quedamos super confundidos pero nos pareció la idea. Karen perdió, Nat, dijo, como ustedes ya se aprovecharon de mí, ahora me toca deleitarme con poner la penitencia, quiero???....... que Karen se siente en tí (o sea yo) y que te haga un violincito (sentarse con ropa y que friccionemos los sexos de los dos), Karen dijo bueno!!! pero me das otro tequila, realmente nos lo tomamos todos y comenzó el espectáculo, primero me metí la mano en el boxer para acomodar mi pene, y se montó, se empezó a mover lento y en forma circular, solo dejaba medio rozar su cuquita en mí, pero poco a poco bajo más hasta sentir toda la dureza de mi pene. Karen se puso a mil y lo empezó a hacer mas rápido, como queriendo hacerme acabar en ese instante, por lo que yo trate de tocar sus pechos, pero ella dijo, eso lo tendrás que ganar en otra oportunidad. Bajé mis manos hacia su cadera y le ayude a moverse, hasta que se bajó y dijo complacidos???. si!!! dijimos y le alpaudimos.
Volvimos a jugar y perdí yo, bueno, dijo Karen, ahora déjanos vendarte los ojos y amarrarte las manos, y dejarás que nosotras te hagamos lo que deseemos. Uy dije. Y así comenzaron a besarme los pechos, las tetillas, los hombros, la cara, los labios, a tocarme por todos lados y poco a poco se fueron atreviendo a más. De repente siento que una me agarró el paquete y la otra bajó mi boxer, yo estaba sentado en el sofá y sentí como las dos lenguas se deleitaban en los alrededores de mi pene, una dijo, mira ese líquido transparente que brota de la punta, quien saque la carta mayor se queda con el. Listo, y no se quien ganó, solo sentí como su lengua se posó en la punta de mi glande hasta empezar a succionarlo con toda su boca, mientras la otra se entretenía con mis huevos, en oportunidades intercambiaban la posición o se quedaban con sus lenguas a jugar con el tronco y cabeza de mi verga, Nat, dijo: quieres que lo hagamos acabar?, y me la empezaron a masturbar delicioso y no se si la misma seguía el ritmo de la mano con su boca, hasta que les advertí que me venía, sentí como las dos se peleaban por recibir dentro de su boca mis chorros de semen, poco a poco fueron limpiando mi verga y los huevos con pequeños mordiscos.
Yo: me podrían desamarrar.
Karen: qué dices? le preguntó a Nat.
Nat: por mí no!!!!
No se como, pero mi pene no perdió su firmeza, por lo que Nat, dijo quiero sentir esto dentro de mí, se sentó encima de mí, y me empezó a cabalgar, sospeche que Karen estaba acariciando a Nat, ya que sentía su presencia y el roce de su piel muy cerca de la mía. El tener los ojos vendados y las manos atadas, me hacían desesperar por participar más de aquellos movimientos tan húmedos de la vagina de Nat.
Karen por su lado, exigió su derecho de tener mi verga dentro de su cuquita, cosa que me pareció perfecto, se sentó dándome la espalda, al sentir la humedad de su sexo, y lo bien apretada que estaba, hizo que me pusiera como caballo. La empecé a bombear, no importando lo incomodo de no poder ayudarme con las manos. Que cosa más rica, en un momento de darle despacio, sentí como Nat pasaba su lengua por mi tronco, y al meterla toda se perdía en el sexo de Karen, que cosa más deliciosa dijo Karen, con tremendos suspiros en su garganta, sigue chupándomela nat dijo Karen. Les rogué que me dejaran ver, y Karen me quitó la venda, y vi como nat no se separaba de entre nuestras piernas, dejando su culo expuesto al aire por estar de rodillas, y que por el ángulo de un espejo de un mueble, me permitió darme una vista panorámica de la situación. Force mis manos hasta lastimarme, por querer tocarlas hasta que lo logré. Le agarré las tetas, la masajeaba, le tocaba sus pezones, la tomé por la cintura, y cuando me di cuenta de lo rico que tenía el agujero del culito, me ensalibe el dedo anular y lo empecé a rozar hasta meterlo completo, cosa que le hizo acabar en un múltiple orgasmo.
Karen quedó exhausta y solo dio varios apretones con su vulvita en mi verga, y se bajó, por el contrario nat, tenía brillante la boca de todos los líquidos de Karen, cosa que me agradó al ver lo perdida de su mirada por el tremendo éxtasis que vivía nat en ese momento. Se puso en cuatro nat. y me pidió que le diera en su rajita, le besé sus nalgas, como para pedir permiso, y le pasé mi lengua desde adelante hasta atrás. Me reincorporé y la empecé a bombear sin mucha prisa, para hacerle más tardado el orgasmo, poco a poco su excitación aumentó y sus golpes con las nalgas fueron más recios, por lo que procedí con la misma receta que le di a Karen, meterle mi dedo en el culo, en eso, retiró su culo y me dijo, si me lo vas a tocar, tócamelo bien, méteme todo tu trozo dentro de mi, costó, pero entró. No voy a mentirles, el solo meterla me hizo acabar con tres empujones que le di, y ella no dejó de moverse hasta lograr un orgasmo tan delicioso, que le puso la piel de gallina.
Cual fue nuestra sorpresa, que estaba Karen metiéndose tres dedos en la cuquita, a una velocidad de rally, trabando los ojos y poniendo todo su cuerpo duro como una piedra, y con un gran gemido, demostró otro orgasmo delicioso. Nos tiramos en el suelo y encendimos un cigarro cada uno (el famoso y delicioso cigarro después del polvo). Este polvo, se puede describir como largo, pero realmente a mi me agradan por que te permiten hacer gozar al sexo opuesto, cosa que en los adolescentes no sucede, pues solo desean satisfacer sus necesidades sexuales. Yo por mi parte, se que no hay nada más rico que hacer disfrutar a la mujer.
Me agradaría saber personalmente tu opinión de mi relato, si deseas escribirme o conocerme en Guatemala, hazlo a hombredeguate@msn.com
En una famosa cafetería, me abordaron dos de mis ex alumnas (están en 4to.semestre), que tienen unos 20 años, me pidieron colaboración para hacer una investigación que su actual profesor les había dejado. Para describirlas, Karen, de unos 1.65, delgada, con pecho de regular tamaño y sus nalguitas..... sus nalguitas... waw, para mi, merecen un 100. La más atrevida es Natally, ella es una nena bellísima (y sabe que lo es), 1.70 mts. bien bronceada, con unas tetas respingonas y de nalgas bien paraditas (tamaño normal). A mi criterio, a de tener los famosos 90-60-90. Ambas son de familia bien posicionadas, por lo que sus vestimentas van siempre a la moda y como siempre, están rodeadas de los mejores lujos.
Una de ellas me dijo que si no tenía problema con juntarnos después de las 6:00 pm, el día viernes en la casa de Natally, por lo que solo les pedí las indicaciones pertinentes y listo. El viernes, llamé a Natally disculpándome pues mi carro lo había tenido que mandar al taller, por lo que no asistiría a ayudarles, ella sin mucho titubeo me ofreció irme a traer debido que era indispensable mi ayuda, pues las zonas que tenía exigían el presentar un buen trabajo. Llegó a mi oficina a buscarme, bajé y no pensé que fuera a llegar con chofer y todo. Eso nos hizo irnos los dos atrás del carro, este era bastante amplio por lo que para ir platicando de frente, ella cruzó una de sus piernas por debajo de la otra y con su cara de frente a la mía , aunque bastante separados, ese movimiento con la minifalda que cargaba dejó muy buena parte de sus piernas y por supuesto que me deleité.
En la plática no dejaba de reír, de tocarse de vez en cuando la pierna, sus movimientos hicieron que la falda cediera más hacia arriba, cosa que me puso muy inquieto, y mi pene empezó a endurecerse. En una de mis miradas hacia sus piernas me dijo: "teacher usted no pierde el tiempo", pero no se compuso la falda, por lo que le dije: "no siempre hay una vista tan dulce en estos tiempos", rió y me puso una de sus pies en mi rodilla (el chofer no veía ni podía escuchar mayor cosa), y conversamos:
Ella: no me diga que una niña como yo lo puede seducir
Yo: niña?, mujer, y que mujer por favor!!! le recalque
Ella: que le haría excitarse?
Yo: para que desea excitarme si ya lo estoy
Ella sonrió y dijo, mmm me parece interesante sus cambios físicos, damandan de una dama complaciente y exigente. Fue cuando puso su pie en mi paquete y lo empezó a acariciar, por mi posición como catedrático, no quería ser demasiado alagartado, por lo que dejé que se deleitara, inclusive, al bajar del carro ella me agarró una nalga con toda su mano y realizó una de esas miradas picarescas que solo las chicas pueden hacer.
Al entrar a la casa, recién salía Karen de la piscina en un bikini precioso que dejaba ver sus encantos y lo puntiagudo de sus pezones por el frío que hacía, me saludó con un beso y un abrazo (con la toalla puesta para no mojarme) bien cariñoso diciendo:
Karen: teacher no sabe lo mucho que nos va a ayudar con nuestro trabajo, le puedo servir algo de tomar?
Yo: si tu estas tomando algo si
Karen: yo estoy tomando una cervecita, le parece?
Yo: me sorprendió pero acepté
Nos la empezamos a tomar y de pronto apareció Natally con un bikini que parecía tanga de lo pequeño que era.
Natally: no le importa si me meto un...... poco a la piscina, y sonrió.
Yo: que pena ya me había emocionado, dije.
Karen: teacher!!! viene subidito de tono.
Natally: si hay que bajárselo....
Y entre broma de doble sentido nos fuimos calentando, hasta que terminamos por hacer la famosa tarea, que se me complicó por las distracciones que tenía al tenerlas en ropa muy liviana. Fue cuando Natt.. se levantó y dijo fin...., al darse vuelta sus nalgas tenía aprisionado el bikini, y solo pude respirar profundo, ella de espaldas a nosotros, se lo sacó con un dedo de cada mano, dejando oir ese "chick", por el elástico en las nalgas.
Natally: ahora si merecemos otras cervecitas, quieren?. Si, dijimos. Ella trajo unos caballitos de tequila con cada cerveza, y dijo: esto nos va a relajar, bien rico. Dimos un traguito de cerveza y de un solo nos tomamos el tequila de golpe. Comenzamos a jugar manotazo (es un juego con cartas) y quien perdía penitencia. La primera en perder fue Natally, por lo que la penitencia fue bailar tipo strep delante de los dos. Waw, fue delicioso ver cuando se agachó dándonos la espalda, casi tocándose la punta de los pies con los dedos y entre sus piernas dejaba ver su almejita cubierta por el diminuto traje de baño, se tocó un par de veces los pechos, abría las piernas, etc.
El segundo en perder fui yo, me pidieron lo mismo, pero que yo si me tenía que quitar ropa pues ellas estaban en desventaja. Comencé quitándome la corbata, el cincho, los zapatos, la camisa y el pantalón, quedándome únicamente en boxers, lo que las prendió y no dejaban de silbar, aplaudir, y decían cosas ricas como “que rico papito”, “ese culito lo tienes bien parado”, “esos pelitos del pecho los haré míos”, etc. Volvió a perder Natally, y le dije que tenía que dejarse hacer un masaje por Karen y por mí, ella dijo super!!!. Se recostó en un sofá del estudio y comenzamos a masajear su espalda entre los dos, bajábamos hasta casi tocar su colita, nos saltamos hacia las piernas y cada uno agarró una, Nat solo comentaba y gesticulaba lo rico que lo hacíamos. No se de donde Karen saco un poco de aceite para bebe, y se lo echamos en todo el cuerpo y en alto dejando caer un chorrito continuo en cada parte de su piel, esto ayudó a que fuera mas atractivo y relajante, al volver a tomar su piel entre nuestras manos, estas resbalaban sin mayor problema, en momentos llegaban mis manos y las de Karen a tocar por dentro de las piernas de Nat.. su rica almejita, cosa que a los tres nos empezó a poner cachondos.
Al darme cuenta que Karen disfrutaba el rozarle la conchita a Nat. me propuse dedicarme a la espalda para que Karen no se cohibiera de hacer lo que ella quisiera. Fue cuando me atreví a desabrochar el brasiere de Nat. para y que tener mejor facilidad al masajear. No había pasado ni un minuto cuando Nat se volteó, y dijo ahora de este lado, ggrarrrrrrr....... que cosa más deliciosa ver como se despojó de su brasiere para dejarnos ver sus lindas tetas, para lo que me dije entre mí, esto ya esta más que cocinado, solo que había que trabajar un poco mas a Karen, para que se atreviera a algo más, entonces dije:
Yo: creo que aquí vas a tener que masajear tu Karen......
Karen: me parece bien, pero después me dejas allá abajo a mí.
Nat: apúrense que me da frío.
Karen empezó a darle por los alrededores de los pechos, abdomen, hombros pero no se animaba, hasta que lo hizo, fue instantáneo el arqueo de Nat, al sentir las manos de su amiga. Yo por mi lado, aprovechaba para jugar con mis dedos pulgares la conchita de Nat, al subir con mis manos. Ya bien calientes todos, Karen se paró y dijo, basta con mi penitencia, sigamos. Nos quedamos super confundidos pero nos pareció la idea. Karen perdió, Nat, dijo, como ustedes ya se aprovecharon de mí, ahora me toca deleitarme con poner la penitencia, quiero???....... que Karen se siente en tí (o sea yo) y que te haga un violincito (sentarse con ropa y que friccionemos los sexos de los dos), Karen dijo bueno!!! pero me das otro tequila, realmente nos lo tomamos todos y comenzó el espectáculo, primero me metí la mano en el boxer para acomodar mi pene, y se montó, se empezó a mover lento y en forma circular, solo dejaba medio rozar su cuquita en mí, pero poco a poco bajo más hasta sentir toda la dureza de mi pene. Karen se puso a mil y lo empezó a hacer mas rápido, como queriendo hacerme acabar en ese instante, por lo que yo trate de tocar sus pechos, pero ella dijo, eso lo tendrás que ganar en otra oportunidad. Bajé mis manos hacia su cadera y le ayude a moverse, hasta que se bajó y dijo complacidos???. si!!! dijimos y le alpaudimos.
Volvimos a jugar y perdí yo, bueno, dijo Karen, ahora déjanos vendarte los ojos y amarrarte las manos, y dejarás que nosotras te hagamos lo que deseemos. Uy dije. Y así comenzaron a besarme los pechos, las tetillas, los hombros, la cara, los labios, a tocarme por todos lados y poco a poco se fueron atreviendo a más. De repente siento que una me agarró el paquete y la otra bajó mi boxer, yo estaba sentado en el sofá y sentí como las dos lenguas se deleitaban en los alrededores de mi pene, una dijo, mira ese líquido transparente que brota de la punta, quien saque la carta mayor se queda con el. Listo, y no se quien ganó, solo sentí como su lengua se posó en la punta de mi glande hasta empezar a succionarlo con toda su boca, mientras la otra se entretenía con mis huevos, en oportunidades intercambiaban la posición o se quedaban con sus lenguas a jugar con el tronco y cabeza de mi verga, Nat, dijo: quieres que lo hagamos acabar?, y me la empezaron a masturbar delicioso y no se si la misma seguía el ritmo de la mano con su boca, hasta que les advertí que me venía, sentí como las dos se peleaban por recibir dentro de su boca mis chorros de semen, poco a poco fueron limpiando mi verga y los huevos con pequeños mordiscos.
Yo: me podrían desamarrar.
Karen: qué dices? le preguntó a Nat.
Nat: por mí no!!!!
No se como, pero mi pene no perdió su firmeza, por lo que Nat, dijo quiero sentir esto dentro de mí, se sentó encima de mí, y me empezó a cabalgar, sospeche que Karen estaba acariciando a Nat, ya que sentía su presencia y el roce de su piel muy cerca de la mía. El tener los ojos vendados y las manos atadas, me hacían desesperar por participar más de aquellos movimientos tan húmedos de la vagina de Nat.
Karen por su lado, exigió su derecho de tener mi verga dentro de su cuquita, cosa que me pareció perfecto, se sentó dándome la espalda, al sentir la humedad de su sexo, y lo bien apretada que estaba, hizo que me pusiera como caballo. La empecé a bombear, no importando lo incomodo de no poder ayudarme con las manos. Que cosa más rica, en un momento de darle despacio, sentí como Nat pasaba su lengua por mi tronco, y al meterla toda se perdía en el sexo de Karen, que cosa más deliciosa dijo Karen, con tremendos suspiros en su garganta, sigue chupándomela nat dijo Karen. Les rogué que me dejaran ver, y Karen me quitó la venda, y vi como nat no se separaba de entre nuestras piernas, dejando su culo expuesto al aire por estar de rodillas, y que por el ángulo de un espejo de un mueble, me permitió darme una vista panorámica de la situación. Force mis manos hasta lastimarme, por querer tocarlas hasta que lo logré. Le agarré las tetas, la masajeaba, le tocaba sus pezones, la tomé por la cintura, y cuando me di cuenta de lo rico que tenía el agujero del culito, me ensalibe el dedo anular y lo empecé a rozar hasta meterlo completo, cosa que le hizo acabar en un múltiple orgasmo.
Karen quedó exhausta y solo dio varios apretones con su vulvita en mi verga, y se bajó, por el contrario nat, tenía brillante la boca de todos los líquidos de Karen, cosa que me agradó al ver lo perdida de su mirada por el tremendo éxtasis que vivía nat en ese momento. Se puso en cuatro nat. y me pidió que le diera en su rajita, le besé sus nalgas, como para pedir permiso, y le pasé mi lengua desde adelante hasta atrás. Me reincorporé y la empecé a bombear sin mucha prisa, para hacerle más tardado el orgasmo, poco a poco su excitación aumentó y sus golpes con las nalgas fueron más recios, por lo que procedí con la misma receta que le di a Karen, meterle mi dedo en el culo, en eso, retiró su culo y me dijo, si me lo vas a tocar, tócamelo bien, méteme todo tu trozo dentro de mi, costó, pero entró. No voy a mentirles, el solo meterla me hizo acabar con tres empujones que le di, y ella no dejó de moverse hasta lograr un orgasmo tan delicioso, que le puso la piel de gallina.
Cual fue nuestra sorpresa, que estaba Karen metiéndose tres dedos en la cuquita, a una velocidad de rally, trabando los ojos y poniendo todo su cuerpo duro como una piedra, y con un gran gemido, demostró otro orgasmo delicioso. Nos tiramos en el suelo y encendimos un cigarro cada uno (el famoso y delicioso cigarro después del polvo). Este polvo, se puede describir como largo, pero realmente a mi me agradan por que te permiten hacer gozar al sexo opuesto, cosa que en los adolescentes no sucede, pues solo desean satisfacer sus necesidades sexuales. Yo por mi parte, se que no hay nada más rico que hacer disfrutar a la mujer.
Me agradaría saber personalmente tu opinión de mi relato, si deseas escribirme o conocerme en Guatemala, hazlo a hombredeguate@msn.com