PDA

View Full Version : La mejor aventura de mi vida


oasmarc
26-05 2003, 07:11 PM
Esto me sucedió el año pasado. Yo andaba con una muchachita de tan solo 15 años de edad, yo soy un joven de 21 años, alto, tez blanca, delgado. Los primeros meses de noviazgo con ella eran algo insoportables, ya que soy un chavo super caliente y pues, ella era virgen, y por lógica no se dejaba meter mano. No fue sino hasta el tercer mes, donde por causas de hora y de mal tiempo, me tuve que quedar en su casa esperando a que se quitara la lluvia, llegando así la hora de dormir. Como en su casa hay dos habitaciones, una donde duerme su mama y la otra donde duerme ella, no podía quedarme en ninguna, así que su mamá me dijo que me podía quedar en el sofá, porque era muy tarde para irme a mi casa y no paraba de llover, así que me quedé viendo películas, mientras mi suegra y mi novia se fueron a sus habitaciones a dormir.

La madre de mi novia es una mujer de unos 30 años, no muy alta, senos medianos, muy bien formada, un cuerpo que cualquier hombre desearía, la cual vive sola con su hija. Su hija es blanca, del mismo tamaño de su madre, senos pequeños, un cuerpo muy lindo, aunque no tan formado como el de su madre, pero que al igual que la madre, roba las miradas masculinas al pasar. Después de un rato de ver Tv, me dieron ganas de orinar, por lo que me dirigí al baño. Para llegar al baño, tenía que pasar por las habitaciones tanto de mi suegra, como la de mi novia. Al pasar por la recamara de mi suegra, escuché unos quejidos que me hicieron detener, entonces vi que la puerta estaba entreabierta, como soy muy curioso, me acerqué a la puerta y me asomé, ¿cuál fue mi sorpresa?, vi a mi suegra masturbándose, metiéndose los dedos y acariciándose una teta, al querer abrir un poco más la puerta para poder ver mejor, hice un pequeño sonido, el cual ella escuchó, y alarmada por ese ruido volteó de inmediato, quedando su mirada y la mía clavadas por el descubrimiento de ambos.

De inmediato cerré la puerta y me dirigí al baño, allí estuve un rato mientras se me pasaba el susto. Luego, regrese a la sala, aunque de regreso, abrí el cuarto de mi novia, la cual se había quedado dormida, ella permanecía con una simple licra y un top muy pequeño, que hacían ver su hermoso cuerpo en todo su esplendor, dormida boca arriba. Regresé a la sala y no podía apartar de mi mente lo que había sucedido unos minutos antes con mi suegra, ni tampoco el cuerpo tan hermoso de mi novia. Después de un rato que se me paso el susto, y viendo que la madre de mi novia no salió a reclamarme, volví a la habitación de mi novia, tratando de no hacer ruido, abrí la puerta y me acosté con mucho cuidado al lado de mi novia.

Empecé a desnudarme, quedando nada más en boxer, pegué mi cuerpo con el de mi novia y fui acariciándola suavemente, por encima de la ropa, tenía una erección tremenda, cuando de repente, abren la puerta y era mi suegra, volteo a ver a su hija y la encontró dormida, soltando un quejido que ya había escuchado antes, se abalanzó hacia mí y me preguntó qué era lo que había visto hace rato, me quedé pasmado sin poder contestar, se empezó a reír al mismo tiempo que pasaba su mano por mi cara hasta bajar a mi ya mojado boxer, al sentir mi virilidad, lanzó un quejido, el cual me causó sensaciones escalofriantes, mi pinga respondió al instante. Mientras ella bajaba mi boxer hasta las rodillas, iba bajando hasta quedar frente a mi ya paralizada verga de 18 cms. Sin decir nada, me la agarró del tronco y me empezó a masturbar, me miraba y reía, luego de un rato de tortura, me sujetó de los huevos y se la metió de un solo golpe a la boca, la disfrutó mejor que una niña disfruta un dulce, cuando empezaba a convulsionarme de la inminente venida, que me aprieta los huevos y succiona más mi ya amoratada verga, hasta que sintió en su boca mis jugos, los cuales saboreó sin dejar escapar nada.

Siguió pasando su lengua sobre mi cabeza, que había quedado igual de dura que hasta hacía un rato, luego se comenzó a desvestir, me tomó de la mano y me colocó al borde de la cama, acostándose ella a un lado de su hija, yo no daba crédito a nada, solo quería seguir disfrutando, con voz melosa e incitante me ordenó: "ven, no te arrepentirás". Hipnotizado por su excelente anatomía, fui hasta donde me esperaba, le levante una pierna, la cual estaba durísima, y la empecé a lamer desde su aterciopelado empeine hasta su cueva rosada de la excitación, de golpe, le abrí las piernas y empecé a pasar mi lengua por su clítoris, luego, le introduje dos dedos por su mojada cuevita, me agarró de los pelos y gemía y gemía, dándome a entender que tendría un orgasmo, cuando vi que no aguantaría más, le clave un dedo en el rincón más estrecho que puede tener una mujer, me regaló una sonrisa de placer, como si hubiese leído su mente, no duró mucho así, ya que se vino en abundancia, bañándome la cara por completo, mientras yo succionaba todos sus jugos vaginales.

Ya para entonces mi verga estaba a punto de estallar, cuando sentí un ligero jalón y caí sobre ese cuerpo tan perfecto, agarrándome la verga, la llevó hasta la entrada de su hermoso capullo, y se la clavo de una estocada hasta al fondo, empecé a bombear metiendo y sacando esa verga que tenía ya buen rato sin probar un culito, como loco la besaba, eran mis movimientos tan fuertes que caímos de la cama, a todas estas mi novia seguía dormida sin darse cuenta de nada. En el piso, le pedí que se pusiera de 4 patas, a lo que ella gustosa aceptó, empecé a bombear otra vez, pero cada vez más duro, ella me pidió detenerme, yo ignoraba que pasaba, se sacó la verga de golpe y me volteó a ver, me dijo que se la metiera por el culo y se la metí hasta venirme, ahí quedamos los dos, tendidos en el piso, llenos de sudor y con su hija durmiendo cerquita de nosotros, ignorando lo que estaba sucediendo a su alrededor.

Ahora me ando culeando a mi suegra, pero no tardo en culearme a su hija, ya que cuento con su autorización. Bueno, esa es mi historia, espero que les haya gustado.