Anonimo
24-05 2003, 06:43 PM
Bueno, todo empezó un día que me dirigía a la casa de mi novia, que vive en una calle ciega, al entrar, tropecé con una de sus amigas y me saludó, en lo particular, ella me excita mucho, ya que tiene unas tetas de ensueño y un culito bien paradito.
Bueno, llegué a casa de mi novia, la cual tiene unas tetas con unos pezonzotes deliciosos, un coñito bien rasuradito que se moja con facilidad, unas piernotas bien lindas, y por último, un culo enorme que despierta unos deseos inmensos de cogerla. Toqué la puerta y salió con un vestidito rojo que dejaba ver todos sus encantos. Ella se me lanzó al cuello y me dio un beso delicioso. Le pregunté que si estábamos solos, me dijo que si. Entramos a la casa con dirección a su recámara, se acostó en la cama y se empezó a masturbar. Yo sin esperar mucho, me comencé a quitar la ropa, mi novia se fue acercando a mí y empezó a besarme las piernas, hasta llegar a mi polla bien erecta para ese momento, la cual me mamó por 15 minutos, como solo ella sabe hacerlo, hasta que deje regar mi jugo por su carnosa boca.
Era mi turno de hacerla gozar, le quité su diminuto vestido, y como me lo habia imaginado, no traía nada debajo de el, le chupé sus pezones enormes mientras que mi mano se introducía poco a poco en su húmeda vagina, después de un rato, se la mamé hasta que llegó a un orgasmo, demostrándolo con su néctar calientito y con un gran gemido que me enloqueció, con su voz cachonda me dijo: quiero que me folles, y sin perder un minuto, se la metí hasta el fondo, después de un rato de gemidos, sentí que me corría, así que saqué mi verga de su vagina para venirme en sus pezones y parte de su cara.
Al vestirnos, le dije que me había encontrado con su amiga. Mi novia se puso nerviosa, le pregunté que a qué había venido ella?, me sentó en la cama y me dijo que le daba pena decirme. Le dije que no le diera pena, que tenía que tenerme confianza, que la apoyaría en cualquier cosa. Después de unos instantes de silencio, me confesó algo que me dejó helado, pero que me excitó mucho al mismo tiempo. Me confesó que acababa de tener una relación íntima con su amiga, y que se habían ayudado con un consolador que habían comprado las dos juntas.
Me quedé callado por un minuto, pensando en lo que acababa de decirme, se me vino una idea a la mente, por lo que le dije que por qué en lugar de usar el consolador, no utilizaban mejor mi polla?. Ella se sonrió y me dijo que era perfecto, que en ese momento iba a llamar a la amiga para que viniera de nuevo, y así empezar a conocernos y poder hacer un trío imparable. No pasaron ni 20 minutos, cuando su amiga ya estaba en la recamara con nosotros. Ellas comenzaron a acariciarse por todas partes, hasta que se besaron sus bocas de una forma increíble, eso me excitó muchísimo, me les acerqué y les quité la poca ropa que les quedaba. Luego, pasé mis manos por la piel de ambas, sintiendo aquellos cuerpos calientes, poco a poco fui bajando mis manos hasta llegar a tocar el monte de venus de cada una. Bajé hasta sus vaginas y comprobé lo húmedas que estaban. Metí mi dedo medio en cada una de sus vaginas, y lo fui moviendo en círculos, me tomó cada una de un hombro y me tumbaron boca arriba, su amiga me empezó a mamar la verga, mientras que mi novia me mamaba los huevos. Yo estaba aun con mis dedos dentro de la vagina de su amiga, y ésta a la vez, tenía dos dedos metidos en la vagina de mi novia.
Me corrí en la boca de nuestra querida amiga, enseguida, me dijo que se la
metiera por el ano, mientras que mi novia sacaba el consolador de su armario, se dirigió con el a un lado de la cama, se recostó mirándonos mientras se introducía el consolador por su rica vagina. Fue algo muy excitante que los tres disfrutamos mucho, por eso lo repetimos cada vez que podemos. Nunca pensé que mi novia sin saber, me iba a cumplir la mayor fantasía sexual que tenía, aun no podía creer que me la hubiera hecho realidad tan fácilmente. Nunca voy a olvidar ese día que comenzó todo.
Bueno, llegué a casa de mi novia, la cual tiene unas tetas con unos pezonzotes deliciosos, un coñito bien rasuradito que se moja con facilidad, unas piernotas bien lindas, y por último, un culo enorme que despierta unos deseos inmensos de cogerla. Toqué la puerta y salió con un vestidito rojo que dejaba ver todos sus encantos. Ella se me lanzó al cuello y me dio un beso delicioso. Le pregunté que si estábamos solos, me dijo que si. Entramos a la casa con dirección a su recámara, se acostó en la cama y se empezó a masturbar. Yo sin esperar mucho, me comencé a quitar la ropa, mi novia se fue acercando a mí y empezó a besarme las piernas, hasta llegar a mi polla bien erecta para ese momento, la cual me mamó por 15 minutos, como solo ella sabe hacerlo, hasta que deje regar mi jugo por su carnosa boca.
Era mi turno de hacerla gozar, le quité su diminuto vestido, y como me lo habia imaginado, no traía nada debajo de el, le chupé sus pezones enormes mientras que mi mano se introducía poco a poco en su húmeda vagina, después de un rato, se la mamé hasta que llegó a un orgasmo, demostrándolo con su néctar calientito y con un gran gemido que me enloqueció, con su voz cachonda me dijo: quiero que me folles, y sin perder un minuto, se la metí hasta el fondo, después de un rato de gemidos, sentí que me corría, así que saqué mi verga de su vagina para venirme en sus pezones y parte de su cara.
Al vestirnos, le dije que me había encontrado con su amiga. Mi novia se puso nerviosa, le pregunté que a qué había venido ella?, me sentó en la cama y me dijo que le daba pena decirme. Le dije que no le diera pena, que tenía que tenerme confianza, que la apoyaría en cualquier cosa. Después de unos instantes de silencio, me confesó algo que me dejó helado, pero que me excitó mucho al mismo tiempo. Me confesó que acababa de tener una relación íntima con su amiga, y que se habían ayudado con un consolador que habían comprado las dos juntas.
Me quedé callado por un minuto, pensando en lo que acababa de decirme, se me vino una idea a la mente, por lo que le dije que por qué en lugar de usar el consolador, no utilizaban mejor mi polla?. Ella se sonrió y me dijo que era perfecto, que en ese momento iba a llamar a la amiga para que viniera de nuevo, y así empezar a conocernos y poder hacer un trío imparable. No pasaron ni 20 minutos, cuando su amiga ya estaba en la recamara con nosotros. Ellas comenzaron a acariciarse por todas partes, hasta que se besaron sus bocas de una forma increíble, eso me excitó muchísimo, me les acerqué y les quité la poca ropa que les quedaba. Luego, pasé mis manos por la piel de ambas, sintiendo aquellos cuerpos calientes, poco a poco fui bajando mis manos hasta llegar a tocar el monte de venus de cada una. Bajé hasta sus vaginas y comprobé lo húmedas que estaban. Metí mi dedo medio en cada una de sus vaginas, y lo fui moviendo en círculos, me tomó cada una de un hombro y me tumbaron boca arriba, su amiga me empezó a mamar la verga, mientras que mi novia me mamaba los huevos. Yo estaba aun con mis dedos dentro de la vagina de su amiga, y ésta a la vez, tenía dos dedos metidos en la vagina de mi novia.
Me corrí en la boca de nuestra querida amiga, enseguida, me dijo que se la
metiera por el ano, mientras que mi novia sacaba el consolador de su armario, se dirigió con el a un lado de la cama, se recostó mirándonos mientras se introducía el consolador por su rica vagina. Fue algo muy excitante que los tres disfrutamos mucho, por eso lo repetimos cada vez que podemos. Nunca pensé que mi novia sin saber, me iba a cumplir la mayor fantasía sexual que tenía, aun no podía creer que me la hubiera hecho realidad tan fácilmente. Nunca voy a olvidar ese día que comenzó todo.