Anonimo
17-10 2002, 04:14 AM
Regalo para mi cuñado
esto ocurrió después de una cena de navidad. a la tarde estuvimos todos tomando sol y disfrutando de la pileta, lo que hizo, al ver a mi novia en esa maya que le queda tan linda, provocar en mi una excitación terrible, y sobre todo viendo a la novia de mi cuñado,... que está muy cogible. le hice seña a mi novia que se alejara para el lado del galpón, una vez allí adentro nos empezamos a besar y toquetear hasta que terminamos en 2 polvos sensacionales.
volvimos y seguimos jugueteando en la pileta, y como ya me había sacado la calentura me puse a jugar a distintos juegos, y cada vez que tenía oportunidad, trataba de tocar a la novia de mi cuñado (ya me tiraba onda desde que nos conocimos), y hacía lo mismo, todo disimuladamente. nunca perdía la oportunidad de refregar su hermoso culo por mi miembro, que a esta altura se me estaba parando de nuevo. entre juego y juego, le alcancé tocar, corriéndole la tanguita, su hermosos labios, que se notaban bastante lubricados. cuando tuve un momento que no nos veía nadie, aproveché para decirle, que a la noche cuando su novio se durmiera, fuera al patio que allí nos encontraríamos, ella sonrió con gusto y me pasó la mano por mi miembro logrando que me calentara mas.
a la noche después de cenar y charlar un rato, nos fuimos a dormir, le dije a mi novia que estaba cansado y que quería dormir, buscando la excusa para que se duerma y guardarle toda mi verga a la otra. apagué la luz y a los 5 minutos mi novia se cambió de cama y me empezó a dar una chupada terrible, estuvo como 10 minutos, luego se me sentó arriba y cabalgó otro tanto, diciéndome "si estás cansado yo te voy a sacar toda la leche", luego se dio vuelta y se la metió por el culo, y al rato empezó a correrse cuando le dije que ya me venía, se la desenterró y se tomó hasta la última gota de leche. me había sacado todas las ganas de coger, pero no podía faltar a la cita que había hecho, así que después que se durmió, me fui para el patio.
allí estaba ella, con un camisón con el cual se le traslucía la tanguita, y estaba sin corpiño, lo cual permitía verle sus pezones que ya estaban duros, esto ya empezó a calentarme nuevamente. cuando me acerqué pude notar que se estaba tocando todo su sexo, con lo cual no me hice rogar, me agaché y empecé a pasarle la lengua por toda su conchita que estaba bien mojada, a punto para recibir mi parada verga. era una concha hermosa, tomaba cada uno de sus jugos mientras ella se retorcía sobre unas bolsas que habíamos puesto para estar más cómodos. me pedía que me la cogiera, pero yo quería que se corra en mi boca para tomar ese rico jugo que ellas nos dan. me clavaba los dedos en mi nuca como queriendo que me meta dentro de ella, que al rato se corrió en mi boca y no dejé de probar ninguno de sus rincones, metiéndole la lengua por ese ano delicioso que pedía a gritos mi verga.
me paré y mi verga quedó expuesta a la altura de su cara, lo que no tardó en reaccionar, primero la rozó con una mejilla, luego con la otra y empezó a recorrerla con la punta de la lengua desde la cabeza hasta los huevos, brindándome un placer inexplicable. luego se la metió en la boca y me la chupó de una forma excepcional, poniendo mi verga cada vez más dura, parecía que me la iba a comer realmente, nunca había visto una mina con tremenda calentura.
ella no aguantó más y me pidió que me la cogiera, abriéndose de piernas y entregándome su dulce nido. empuñé mi verga y se la mandé con toda mi fuerza, provocándole unos gritos medios ahogados de placer, mientras mi verga entraba y salía una y otra vez de su concha. cogimos en muchas posiciones, ella se corrió 3 veces y yo no podía llegar, ya que este era mi cuarto polvo del día.
le pedí que se pusiera en 4 patas, ella así lo hizo y le empecé a chupar el ano, para lubricarlo bien y meterle toda mi verga, luego me arrimé despacio, y ella asustada dijo: "vos te has propuesto a matarme, yo no pueda tragarme toda esa verga por mi ano", entonces me largué a reír, y me dijo que no lo había hecho nunca por el culo, entonces le dije que se quedara tranquila, que no le iba a hacer doler y además, ya que era navidad le hacía le daba un regalo para el novio, romperle bien el culo y ahorrarle el trabajo.
se la fui poniendo de a poco, y ella aguantaba porque no podía gritar, le di un pañuelo para que lo muerda y se la seguí metiendo, cuando estuve seguro que no iba a salir empecé a bombear despacio, y a ella se le empezó a pasar el dolor, hasta el punto de largar el pañuelo que mordía y empezar a pedirme que le diera más fuerte, que quería más, acompañándome con sus contrabombeos, esto elevó mi calentura y le seguí dándole cada vez más fuerte hasta que ella se corrió de nuevo, y me pidió que le d
así seguimos cogiendo cada vez que nos reuníamos y a lo último lo único que quería era que me la coja por el culo, luego se peleó con su novio y no la vi nunca más. les puedo decir que extraño esos polvos inolvidables que nos dejaban exhaustos.
el pulpo negro
esto ocurrió después de una cena de navidad. a la tarde estuvimos todos tomando sol y disfrutando de la pileta, lo que hizo, al ver a mi novia en esa maya que le queda tan linda, provocar en mi una excitación terrible, y sobre todo viendo a la novia de mi cuñado,... que está muy cogible. le hice seña a mi novia que se alejara para el lado del galpón, una vez allí adentro nos empezamos a besar y toquetear hasta que terminamos en 2 polvos sensacionales.
volvimos y seguimos jugueteando en la pileta, y como ya me había sacado la calentura me puse a jugar a distintos juegos, y cada vez que tenía oportunidad, trataba de tocar a la novia de mi cuñado (ya me tiraba onda desde que nos conocimos), y hacía lo mismo, todo disimuladamente. nunca perdía la oportunidad de refregar su hermoso culo por mi miembro, que a esta altura se me estaba parando de nuevo. entre juego y juego, le alcancé tocar, corriéndole la tanguita, su hermosos labios, que se notaban bastante lubricados. cuando tuve un momento que no nos veía nadie, aproveché para decirle, que a la noche cuando su novio se durmiera, fuera al patio que allí nos encontraríamos, ella sonrió con gusto y me pasó la mano por mi miembro logrando que me calentara mas.
a la noche después de cenar y charlar un rato, nos fuimos a dormir, le dije a mi novia que estaba cansado y que quería dormir, buscando la excusa para que se duerma y guardarle toda mi verga a la otra. apagué la luz y a los 5 minutos mi novia se cambió de cama y me empezó a dar una chupada terrible, estuvo como 10 minutos, luego se me sentó arriba y cabalgó otro tanto, diciéndome "si estás cansado yo te voy a sacar toda la leche", luego se dio vuelta y se la metió por el culo, y al rato empezó a correrse cuando le dije que ya me venía, se la desenterró y se tomó hasta la última gota de leche. me había sacado todas las ganas de coger, pero no podía faltar a la cita que había hecho, así que después que se durmió, me fui para el patio.
allí estaba ella, con un camisón con el cual se le traslucía la tanguita, y estaba sin corpiño, lo cual permitía verle sus pezones que ya estaban duros, esto ya empezó a calentarme nuevamente. cuando me acerqué pude notar que se estaba tocando todo su sexo, con lo cual no me hice rogar, me agaché y empecé a pasarle la lengua por toda su conchita que estaba bien mojada, a punto para recibir mi parada verga. era una concha hermosa, tomaba cada uno de sus jugos mientras ella se retorcía sobre unas bolsas que habíamos puesto para estar más cómodos. me pedía que me la cogiera, pero yo quería que se corra en mi boca para tomar ese rico jugo que ellas nos dan. me clavaba los dedos en mi nuca como queriendo que me meta dentro de ella, que al rato se corrió en mi boca y no dejé de probar ninguno de sus rincones, metiéndole la lengua por ese ano delicioso que pedía a gritos mi verga.
me paré y mi verga quedó expuesta a la altura de su cara, lo que no tardó en reaccionar, primero la rozó con una mejilla, luego con la otra y empezó a recorrerla con la punta de la lengua desde la cabeza hasta los huevos, brindándome un placer inexplicable. luego se la metió en la boca y me la chupó de una forma excepcional, poniendo mi verga cada vez más dura, parecía que me la iba a comer realmente, nunca había visto una mina con tremenda calentura.
ella no aguantó más y me pidió que me la cogiera, abriéndose de piernas y entregándome su dulce nido. empuñé mi verga y se la mandé con toda mi fuerza, provocándole unos gritos medios ahogados de placer, mientras mi verga entraba y salía una y otra vez de su concha. cogimos en muchas posiciones, ella se corrió 3 veces y yo no podía llegar, ya que este era mi cuarto polvo del día.
le pedí que se pusiera en 4 patas, ella así lo hizo y le empecé a chupar el ano, para lubricarlo bien y meterle toda mi verga, luego me arrimé despacio, y ella asustada dijo: "vos te has propuesto a matarme, yo no pueda tragarme toda esa verga por mi ano", entonces me largué a reír, y me dijo que no lo había hecho nunca por el culo, entonces le dije que se quedara tranquila, que no le iba a hacer doler y además, ya que era navidad le hacía le daba un regalo para el novio, romperle bien el culo y ahorrarle el trabajo.
se la fui poniendo de a poco, y ella aguantaba porque no podía gritar, le di un pañuelo para que lo muerda y se la seguí metiendo, cuando estuve seguro que no iba a salir empecé a bombear despacio, y a ella se le empezó a pasar el dolor, hasta el punto de largar el pañuelo que mordía y empezar a pedirme que le diera más fuerte, que quería más, acompañándome con sus contrabombeos, esto elevó mi calentura y le seguí dándole cada vez más fuerte hasta que ella se corrió de nuevo, y me pidió que le d
así seguimos cogiendo cada vez que nos reuníamos y a lo último lo único que quería era que me la coja por el culo, luego se peleó con su novio y no la vi nunca más. les puedo decir que extraño esos polvos inolvidables que nos dejaban exhaustos.
el pulpo negro