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View Full Version : Dispareuna (Dolor en la penetración)


Anita09
09-07 2008, 12:18 AM
Relaciones sexuales dolorosas (dispareunia)


Revisado por Dra. Berta María Martín Cabrejas, especialista en Obstetricia y Ginecología


¿Quién siente dolor durante las relaciones sexuales?

La mayoría de las consultas por dispareunia, es decir, dolor en relación con las relaciones sexuales, es por la parte femenina de la pareja.

Los hombres no suelen sentir dolor durante las relaciones sexuales, a menos que sufran fimosis, esto es, incapacidad de retraer el prepucio adecuadamente, o bien tienen molestias al intentar la penetración cuando la vagina de la mujer no está suficientemente lubricada. Algunos hombres pueden comenzar a sentir molestias a medida que sus parejas van envejeciendo, ya que durante la menopausia, la mujer va perdiendo la capacidad de lubricar la vagina, momento en el cual deben comenzar a utilizar lubricantes.


¿Qué causas existen para tener relaciones sexuales dolorosas?

La dispareunia puede ser debida a factores anatómicos, a trastornos locales, o a factores psicológicos.

Estos factores, en la mayoría de los casos, van a determinar diferentes tipos de dolor.



Factores anatómicos

Las dificultades de penetración por un problema anatómico pueden ser debidas a la existencia de un himen rígido, de estrechamiento a nivel de la luz vaginal por problemas congénitos, como tabiques vaginales, o por problemas adquiridos posteriormente a un acto quirúrgico (como la reparación de una episiotomía tras un parto, que es el corte vaginal que debe realizar el obstetra para facilitar la salida del bebé).

El dolor con la penetración profunda del pene es originado más probablemente a causa de factores pélvicos patológicos, debiendo descartarse una enfermedad pélvica inflamatoria, adherencias secundarias a la cirugía abdominal, endometriosis, embarazo ectópico, quiste de ovario, etc.

Por ello, debe consultar al ginecólogo cuando experimente dolor en sus relaciones sexuales.



Factores locales

El dolor al comienzo de la relación sexual que produce escozor y/o quemazón, puede ser causado por infecciones a nivel vulvar, en particular, la tricomoniasis, las cándidas, y las bartolinitis.


También puede estar motivado por el uso de desodorantes, geles de baño o lubricantes, así como por el empleo de espermicidas utilizados durante la relación sexual; todos estos factores pueden ser los responsables una inflamación a dicho nivel.

En otras ocasiones, las molestias pueden ser debidas a infecciones urinarias.

Cuando presente este tipo de alteraciones debe acudir a su médico de cabecera, quien le tomará un cultivo del flujo vaginal y de orina; ambas pruebas irán encaminadas a detectar el germen en cuestión para así poder administrar posteriormente el tratamiento más adecuado.

Otro factor local es la sequedad vaginal, provocada por una penetración prematura (inadecuado tiempo de espera en la fase de excitación) o por escaso nivel de estrógenos, como sucede en la menopausia.



Factores psicológicos

La dispareunia en ausencia de factores anatómicos o locales puede ser debida a factores psicológicos.

Los factores psicológicos, cuando son duraderos y muy profundos, pueden desembocar en un trastorno denominado vaginismo. El vaginismo consiste en espasmos involuntarios de los músculos pélvicos, situados en la entrada de la vagina; se producen en cuanto el pene o cualquier otro objeto se aproxima a dicha región genital.

El vaginismo en su forma leve causa dispareunia; en la forma más grave impide la penetración, ésta suele ser una de las causas de los matrimonios no consumados.

Con frecuencia, las mujeres sufren este problema durante años sin buscar tratamiento, de hecho algunas sólo consultan cuando desean tener descendencia.

En nuestras consultas vemos casos de pacientes que llegan a manifestar una aversión total hacia cualquier contacto sexual, o por el contrario, que disfrutan del sexo mientras sean respetadas a nivel vaginal.

El vaginismo suele estar intrínsecamente relacionado con la educación sexual recibida por la mujer, la cual, en ocasiones, sufre sentimientos de culpa, de temor, cólera y/o pérdida de control.

En ocasiones detrás del vaginismo nos encontramos con historias de violación, de abusos sexuales en la infancia u otros conflictos sexuales.



¿Tiene tratamiento el vaginismo?

Toda mujer que sufre vaginismo debe acudir sin demora a solicitar ayuda a un especialista. El tratamiento del vaginismo es por lo general muy satisfactorio y consiste en primer lugar, en hablar de su educación sexual, de sus miedos, y de la posibilidad de haber sufrido abusos sexuales de toda índole.

El tratamiento puede aplicarlo un psicólogo especializado en problemas sexuales, o bien un médico especialista, que además de usar la palabra como terapia, recomendará el uso de dilatadores de distintos tamaños. Con ellos irá explorando poco a poco la amplitud de la vagina de la paciente y, así, ella comprobará por sí misma que su vagina es flexible y que admite la penetración.

Además, el especialista le resolverá las dudas que se presenten respecto a la mecánica del acto sexual, y le explicará como ella sola puede llegar a explorarse.

En estas situaciones conviene que a esta terapia psicosexual acuda la pareja, para que le ayude a comprender su problema, y pueda también apoyarla en los progresos que vaya consiguiendo.

Tomado de: http://www.netdoctor.es/XML/verArticuloMenu.jsp?XML=000289

Anita09
09-07 2008, 12:19 AM
COITO DOLOROSO O COITO NO CONSUMADO; DISPAREUNIA.
ETIOLOGÍA (Origen)

El dolor en el coito es conocido como dispareunia y se presenta generalmente durante la penetración, pero existen personas que reportan sentir dolor antes, durante o después de la relación sexual. La causa puede ser un factor psicológico o un traumatismo local (laceración del himen, lesiones en la uretra, lesiones en la piel producto de una infección).

Otras causas pueden deberse a la falta de lubricación, la cual puede ser producto de una mala o poca estimulación previa al coito; presión vigorosa sobre una uretra sensible; penetración inapropiada; lesión del introito vaginal debido a alteraciones inflamatorias; infecciones; inflamación de las glándulas sudoríparas labiales; irritación por alergia a preservativos espumas y geles anticonceptivos; anomalías del tracto genital femenino (p. ej., tabique vaginal congénito, himen rígido) y enfermedades dermatológicas.

Existen causas de tipo psicológica que se denominan vaginismo.

La dispareunia adquirida (es aquella que se produce después de un periodo de haber tenido relaciones sin dolor), esta no se relaciona con el primer coito y con frecuencia se desarrolla años después del mismo. Sus causas incluyen los efectos derivados de la menopausia, alteraciones físicas producto de cirugías, así como por alteraciones de tipo físico y producto de enfermedades o medicamentos inapropiados.

Los factores psicológicos y otros relacionados son similares a los implicados en el trastorno del orgasmo femenino. La estimulación sexual inadecuada, la cual es muy común en nuestra sociedad, pasada la época de noviazgo, la mayoría de las mujeres se quejas de una falta de estimulación adecuada por parte de su pareja; o su inhibición psicológica pueden dar lugar a una lubricación vaginal inapropiada y por lo tanto produce dolor.

El dolor durante o posteriormente a la realización del coito es el síntoma fundamental, lo cual resulta mas que obvio.

La localización y la naturaleza del dolor son datos útiles si se realiza un diagnóstico; por ejemplo, el dolor con la penetración profunda puede ser indicativa de una lesión uterina y/o del ligamento ancho. Los antecedentes médicos generales y sexuales y la exploración física y pélvica generalmente revelan el diagnóstico (esta exploración debe ser realizada por un ginecólogo). Las lesiones locales del introito y el desplazamiento uterino u otras patologías pélvicas pueden detectarse con la exploración, en ocasiones se requiere de anestesia local.

TRATAMIENTO

Es necesario realizar una exploración de la pareja, revisando los antecedentes del matrimonio o la actividad sexual, una explicación clara de los órganos sexuales y reproductores, sus funciones y los factores fisiológicos y psicológicos relacionados con la relación sexual y el consejo sobre técnicas sexuales pueden ayudar a la prevención de algunos problemas. Lo más importante es escuchar a la pareja y responder a sus preguntas.

Las lesiones o defectos deben atenderse por el Ginecólogo, mientras que lo competente a la parte emocional de la pareja, deberá atenderse por parte del Sexólogo.

El uso de un lubricante vaginal, de base de agua, antes del coito generalmente evita el dolor y el espasmo muscular. En algunos casos, la penetración posterior (estando el hombre por la espalda de la mujer) evita la presión en la uretra con sensibilidad aumentada y reduce el dolor. Para el tratamiento del vaginismo, los preparados locales de estrógenos o el tratamiento sustitutivo con estrógenos orales son útiles en mujeres con vaginitis posmenopáusica.

Los quistes deben tratarse quirúrgicamente, salvo aquellos que a consideración del ginecólogo podrán desaparecer por efectos del crecimiento del útero por un embarazo y el cual este planeado para fechas cercanas; los labios inflamados deben mantenerse limpios y secos. Si existen inflamación y dolor en la vulva, puede aplicarse localmente una compresa húmeda con solución de acetato de aluminio diluido. Si el dolor es severo está indicado un analgésico por vía oral. Si la paciente es portadora de un diafragma mal puesto que lesiona los ligamentos útero-sacros, éste debe recolocarse o extraerse.

Son recomendables las sesiones de pareja, con información de corte científico sobre la sexualidad. Sin embargo, si la dispareunia es de larga evolución o si los factores psicológicos que afectan no pueden corregirse por sí solos, la pareja deberá encontrar en la terapia sexológica la alternativa más adecuada para su salud sexual.

Toamdo de: http://www.consultasexual.com.mx/Documentos/Doloroso.html

mackybaloo
10-07 2008, 12:54 PM
Buena aportación y me parece que aparte del tratamiento medico es conveniente que la pareja sepa como estimular y llevar al climas de la sexualidad a la pareja ya que muchos hombres están en la creencia que son maquinas que se prenden y hacen todo solas.