AlexandraEmOxa
07-07 2008, 06:53 PM
Hola, este es mi primer relato, me llamo Alexandra, soy blanca, tengo un buen cuerpo, 20 años y ojos café claros. Les contaré lo que me sucedió hace un mes.
Era una noche súper lluviosa, yo venía saliendo del trabajo e iba hacia un estacionamiento donde había dejado mi carro, en eso vi una muchacha muy linda, tenia unos 16 años, ojos verdes, blanca y tenía unos ricos pechos. Estaba sentada llorando, sus ojitos se veían muy hinchados y tiernos, estaba muy mojada por el agua y entonces empezó una conversación:
-Hola, ¿Qué haces aquí?- le dije
-Hola, es que tuve unos problemas con mis padres y me sacaron de la casa- me dijo
-¿No tienes un lugar donde pasar la noche?-
-No-
-Mira si quieres puedes quedarte conmigo-
-¿Si?- me dijo- Párate- le dije y la cubrí con mi sombrilla.
Vi que tenía un pie vendado y le pregunté:
-¿Qué te paso en tu pie?-
-Es que me lo lastimé- me contestó- Ven, sigamos- le dije
Llegamos al carro y me dijo- Gracias eres muy linda- Me mojé un poco por lo que dijo, je.
Llegamos a la casa, yo vivo sola entonces ella me dijo que tenía mucho sueño y que se quedaría en el sofá.
-No, como crees, te quedaras en mi cama – le dije
-Bueno si no te incomoda- me contestó
-Incomodarme para nada, además hace frio y nos haremos compañía.
Para subir las escaleras la cargué, porque me dijo que le dolía su piecito, llegamos, la recosté y la cobijé, entonces le dije que si tenía frio me dijo que sí, le puse otra cobija y me dijo que tenía miedo, porque le asustaban las noches lluviosas.
-¿Puedes abrazarme?- me preguntó
“Jaja, genial” –pensé- Claro que sí, así tendremos poco frio y nos sentiremos bien- le dije. Nos abrazamos y nos quedamos dormidas.
En altas horas de la noche empecé a sentir unos ricos y tibios besos en mi cuello, pensé que soñaba pero vi sus ricos y suaves labios. Estaban besando mi cuello, eso se veía muy lindo y la abrace más fuerte, comencé a acariciar su espalda y me dijo que me quería mucho. Yo sólo le dije:
-Eres muy linda, te quiero, eres mi mejor amiga-.
Ella se puso a llorar porque su novio había cortado con ella, sus papas le mintieron a los papas de sus amigas, y no las dejaban verse con ellas. Estaba muy solita.
-Puedes vivir conmigo me harás compañía- le dije… de repente sentí un poquito de salivita muy tibia y como un olor a frutitas en mi boca, ella me estaba besando y empezó a jugar con su lengua suave y me lengüita húmeda. Le acaricié su vaginita y se mojó, ella le gustó y nos quedamos dormidas.
Al otro día le dije “Buenos días amorcito” y me dijo “Buenos días amorsote”.
Nos besamos y nos desnudamos lenta y tiernamente, ella me lamió muy rico mi clítoris, de hecho, de una lamida me dio un orgasmo. “Le daré una buena racha de placer” pensé, comí su rica conchita se vino y me tomé sus juguitos deliciosos y calientitos, hacía mucho frío y fui por unos chocolatitos, en el camino sentí mis pezones bien duritos, metí el chocolate en su vagina y se derritió, me lo comí todo. Ella le excitó verme y me dijo que hiciéramos un 69, lo hicimos y terminamos muy mojadas, nos abrazamos y nos dormimos.
Después desayunamos y salimos a pasear, luego al cine y llegamos muy tarde y cansadas. Decidimos bañarnos en la rica tina con agüita caliente, algunos aceites relajantes y florecitas, nos lavamos mutuamente y me dijo “Tengo helado en mi boquita, límpiame” con gusto lo hice y me vine al sentir su boca muy profunda. Nos dormimos.
Al otro día me fui a trabajar, llegué muy cansada, necesitaba un buen lugar para descansar y cuando llegué a la cama estaba perfumada con velas y algunas rosas. Ella estaba desnuda esperándome ¡Uy fue lo mejor! Nos lamimos muy despacio sintiendo las telitas vaginales llenas de juguitos y olores deliciosos. Ella compró un vibrador múltiple y no lo pusimos, gritamos y ella se excitó, llegó a un orgasmo, gemía, gemía, gemía y gemía y eso me súper excitó, tan solo verla así me corrí. Después nos quedamos dormidas y al amanecer ella estaba preparando un desayuno, cuando vi era un banquete, había unas frutitas y las comimos las dos juntas, tomamos jugo de naranja y salimos a pasear.
Bueno, eso fue lo que me pasó, espero pasen otras cosas ricas para contarlas.
Un saludo a todas… ¡Xao!
Era una noche súper lluviosa, yo venía saliendo del trabajo e iba hacia un estacionamiento donde había dejado mi carro, en eso vi una muchacha muy linda, tenia unos 16 años, ojos verdes, blanca y tenía unos ricos pechos. Estaba sentada llorando, sus ojitos se veían muy hinchados y tiernos, estaba muy mojada por el agua y entonces empezó una conversación:
-Hola, ¿Qué haces aquí?- le dije
-Hola, es que tuve unos problemas con mis padres y me sacaron de la casa- me dijo
-¿No tienes un lugar donde pasar la noche?-
-No-
-Mira si quieres puedes quedarte conmigo-
-¿Si?- me dijo- Párate- le dije y la cubrí con mi sombrilla.
Vi que tenía un pie vendado y le pregunté:
-¿Qué te paso en tu pie?-
-Es que me lo lastimé- me contestó- Ven, sigamos- le dije
Llegamos al carro y me dijo- Gracias eres muy linda- Me mojé un poco por lo que dijo, je.
Llegamos a la casa, yo vivo sola entonces ella me dijo que tenía mucho sueño y que se quedaría en el sofá.
-No, como crees, te quedaras en mi cama – le dije
-Bueno si no te incomoda- me contestó
-Incomodarme para nada, además hace frio y nos haremos compañía.
Para subir las escaleras la cargué, porque me dijo que le dolía su piecito, llegamos, la recosté y la cobijé, entonces le dije que si tenía frio me dijo que sí, le puse otra cobija y me dijo que tenía miedo, porque le asustaban las noches lluviosas.
-¿Puedes abrazarme?- me preguntó
“Jaja, genial” –pensé- Claro que sí, así tendremos poco frio y nos sentiremos bien- le dije. Nos abrazamos y nos quedamos dormidas.
En altas horas de la noche empecé a sentir unos ricos y tibios besos en mi cuello, pensé que soñaba pero vi sus ricos y suaves labios. Estaban besando mi cuello, eso se veía muy lindo y la abrace más fuerte, comencé a acariciar su espalda y me dijo que me quería mucho. Yo sólo le dije:
-Eres muy linda, te quiero, eres mi mejor amiga-.
Ella se puso a llorar porque su novio había cortado con ella, sus papas le mintieron a los papas de sus amigas, y no las dejaban verse con ellas. Estaba muy solita.
-Puedes vivir conmigo me harás compañía- le dije… de repente sentí un poquito de salivita muy tibia y como un olor a frutitas en mi boca, ella me estaba besando y empezó a jugar con su lengua suave y me lengüita húmeda. Le acaricié su vaginita y se mojó, ella le gustó y nos quedamos dormidas.
Al otro día le dije “Buenos días amorcito” y me dijo “Buenos días amorsote”.
Nos besamos y nos desnudamos lenta y tiernamente, ella me lamió muy rico mi clítoris, de hecho, de una lamida me dio un orgasmo. “Le daré una buena racha de placer” pensé, comí su rica conchita se vino y me tomé sus juguitos deliciosos y calientitos, hacía mucho frío y fui por unos chocolatitos, en el camino sentí mis pezones bien duritos, metí el chocolate en su vagina y se derritió, me lo comí todo. Ella le excitó verme y me dijo que hiciéramos un 69, lo hicimos y terminamos muy mojadas, nos abrazamos y nos dormimos.
Después desayunamos y salimos a pasear, luego al cine y llegamos muy tarde y cansadas. Decidimos bañarnos en la rica tina con agüita caliente, algunos aceites relajantes y florecitas, nos lavamos mutuamente y me dijo “Tengo helado en mi boquita, límpiame” con gusto lo hice y me vine al sentir su boca muy profunda. Nos dormimos.
Al otro día me fui a trabajar, llegué muy cansada, necesitaba un buen lugar para descansar y cuando llegué a la cama estaba perfumada con velas y algunas rosas. Ella estaba desnuda esperándome ¡Uy fue lo mejor! Nos lamimos muy despacio sintiendo las telitas vaginales llenas de juguitos y olores deliciosos. Ella compró un vibrador múltiple y no lo pusimos, gritamos y ella se excitó, llegó a un orgasmo, gemía, gemía, gemía y gemía y eso me súper excitó, tan solo verla así me corrí. Después nos quedamos dormidas y al amanecer ella estaba preparando un desayuno, cuando vi era un banquete, había unas frutitas y las comimos las dos juntas, tomamos jugo de naranja y salimos a pasear.
Bueno, eso fue lo que me pasó, espero pasen otras cosas ricas para contarlas.
Un saludo a todas… ¡Xao!