Anonimo
17-10 2002, 03:45 AM
Una fría mañana de otoño, me encontraba sentado en el paradero esperando la micro, cuando de repente se me ocurrió irme caminando hasta el paradero que quedaba en el centro de la ciudad, y eso que yo vivo a cinco kilómetros de ese lugar, pero algo me decía que debía de hacerlo, fue así como emprendí... mi loca caminata hacia es lugar.
lo que nunca me imagine, seria lo que me iba a suceder en ese momento. eran ya las nueve de la mañana cuando voy pasando por el frente de la casa de mi vecina, fue cuando, por esas cosas del loco destino, ella iba saliendo como siempre lo hace con destino a su trabajo, mi vecina es una mujer casada, eso creo, ya que vive con un hombre de mas o menos 45 años de edad y tiene dos hijas, una de 15 mas o menos, y la otra de cómo 3 años, bueno a mi siempre me despertó una gran atracción, no se si sexual o de otra índole, y solo en pensar en ella ya se me ruboriza la piel, mide mas o menos 1, 70 de altura, es blanca de pelo negro que le llega hasta los hombros y tiene unas piernas, que jamas las muestras, pero en una ocasión que estuvo en mi casa algo alcance a ver en una de sus sensuales cruzadas de piernas, debe ser eso lo que más me exita de ella, además de lunar que tiene al lado de esos sensuales labios, que parece que me dijeran bésame.
una vez que me la encontré esa mañana la salude y como sé a donde va la acompañe, no se me ocurría que hablar, así que lo primero que le dije después del rutinario "buenos días" fue: "que linda se ve hoy" creo que en ese momento fue cuando empezó todo, ella me miro directamente a los ojos y me dijo con eso labios que me matan "gracias, tu también hoy té vez regio" eso a mí me dejo loco, lo primero que dije, fue "punto a mi favor" bueno, a esa altura ya idea de irme caminando estaba totalmente desechada ya que tomaría el bus que ella tomara y si la suerte me acompañara me sentaría al lado de ella, pero dios es grande así que me fue sentado al lado de ella como olvidar ese viaje en el bus de recorrido 126, cuando me senté al lado de ella sentí como su pierna derecha tocaba con la mía fue un momento en que pense decirle todo, pero el miedo al ser rechazado fue más grande, y eso se debe a que siempre he jugado a ganador.
bueno, en el camino me pregunto que es lo que hacia ahora y le conté que estudiaba ingeniería creo que eso también fue un gran avance, pues me tomo de la mano y me dijo "te felicito" ya con eso me creía el rey del bus, bueno luego nos bajamos en el centro de santiago, yo baje primero y le tendí mi mano para que elle bajara, ella me tomo la mano para bajar y me la presiona fuertemente, y lo mágico fue que después que bajo no me la soltó.
ya eran las diez de la mañana y caminábamos por el paseo ahumada con destino a su trabajo en una librería, una vez allí me soltó mi mano y me dijo una cosa que me dejo muy claro en que terminaría todo esto y que para mí era fabuloso, me dijo "salgo a las cinco y quiero que me pases a buscar" eso no lo podía creer, a mi vecina la conozco hace tres años y en una mañana logre algo que para mi fue una fantasía durante año y medio.
ese día no entre a las clases de geomesura, calculo, y economía, ya que mi cabeza estaba en otra parte. estuve toda la mañana sentado en la plazuela que esta frente a la facultad de ingeniería meditando de lo que había pasado y lo que iba a pasar... ya a esa altura lo que menos pensaba era en ese viejo que viva con ella, mi vecina ya estaba metida muy adentro en mi cabeza y las consecuencias las vería después.
fue en ese lapso de tiempo cuando apareció cierta persona que hasta el momento no me había acordado ni en lo mas mínimo, esa persona era claudia, mi polola. me vio sentado y me pregunto si había entrado a clases, y como siempre salgo airoso de estos apuros, no fue la esepción, le dije que si y que recién me había desocupado, ella me creyó así que no tuve grandes problemas, los problemas vinieron después, cuando me recordó que ese día era el cumpleaños de su hermana y que me iba a esperar a las 8 en su casa, como no encontré nada mejor le dije que por supuesto que iría, me dijo eso, me dio un beso y se fue a su clase de estadística.
pasaron dos minutos, y ya se me había olvidado todo lo que había hablado con claudia, mi cabeza volvió a lo que seria es tarde a las cinco. ya eran las doce del día y me había bajado un hambre tremenda fui a sacar dinero del bolsillo y me encontré con que solo tenia mil pesos, así que me compre una empanada y partí a buscar a alguien conocido para pedirle dinero, ya que siempre hay que estar preparado para lo que venga...
la suerte corría de mi parte ese día, me conseguí veintemil pesos, que me daban algo de seguridad. cuando ya eran las dos de la tarde me fui a buscar a mi vecina, era algo temprano pero ya no aguantaba mas, llegue a las dos y media, así que no quise que me viera, seguí caminando hacia la plaza de armas de santiago y hay hice la hora hasta las cinco. durante todo ese tiempo me dedique a observar a los pintores callejeros como hacen maravillas con esas pinturas sin vida y a las mujeres que pasaban, llegando a la conclusión que ninguna era como ella.
la hora había llegado, entre a la librería y ella aun estaba al otro lado de la vitrina, cuando me vio llegar me hizo un gesto para que la esperara afuera, cuando salió me dijo al oído disimuladamente "camina detrás de mí" yo el ingenuo lo hice, ya una vez lejos de la librería se freno y una vez que la alcance me saludo de un beso muy cerca de mi boca, o eso fue lo que sentí, luego fuimos a tomarnos uno jugos una vez allí y mas relajados me pregunto que era lo que yo buscaba en ella y eso me dejo hacia adentro, fue en ese momento cuando le conté todo, ella solo sonreía y una vez que termine se produjo un silencio que duro mas o menos un minuto, fue hay cuando ella hablo...
ya no vale la pena recordar lo que me dijo, solo vasta decir que me vi envuelto en las mismas sabanas con ella haciendo el amor como nunca me lo había imaginado, bueno, nunca lo había hecho, pero ella me enseño cosas maravillosas, miles de formas, miles de caricias, miles... yo solo me deje llevar por ella, fue simplemente maravilloso, ver su cuerpo desnudo, sus espectaculares piernas, sus senos, y acariciarla, acariciarla por todos lados, yo había perdido el sentido del tiempo, de la ubicación solo sabia que debía disfrutar ese momento por que no sabia si se volvería a repetir.
ese espectacular momento duro dos horas, cuando salimos de ese motel pregunte cuanto salía, y ella me dijo "no te preocupes, yo pago", fue hay cuando me di cuanta que me había convertido en un cafiche.
vi la hora y eran las siete y media y recordé mi compromiso nocturno, me despedí de mi acompañante de un beso en la boca, un gran beso, y la deje ir a su casa, yo partí donde claudia, llegue a las ocho con quince minutos, cuando ella me vio llegar fue corriendo a mí y me dio otro beso, pero nunca igual a los que había conocido hacia pocas horas atrás.
lo que nunca me imagine, seria lo que me iba a suceder en ese momento. eran ya las nueve de la mañana cuando voy pasando por el frente de la casa de mi vecina, fue cuando, por esas cosas del loco destino, ella iba saliendo como siempre lo hace con destino a su trabajo, mi vecina es una mujer casada, eso creo, ya que vive con un hombre de mas o menos 45 años de edad y tiene dos hijas, una de 15 mas o menos, y la otra de cómo 3 años, bueno a mi siempre me despertó una gran atracción, no se si sexual o de otra índole, y solo en pensar en ella ya se me ruboriza la piel, mide mas o menos 1, 70 de altura, es blanca de pelo negro que le llega hasta los hombros y tiene unas piernas, que jamas las muestras, pero en una ocasión que estuvo en mi casa algo alcance a ver en una de sus sensuales cruzadas de piernas, debe ser eso lo que más me exita de ella, además de lunar que tiene al lado de esos sensuales labios, que parece que me dijeran bésame.
una vez que me la encontré esa mañana la salude y como sé a donde va la acompañe, no se me ocurría que hablar, así que lo primero que le dije después del rutinario "buenos días" fue: "que linda se ve hoy" creo que en ese momento fue cuando empezó todo, ella me miro directamente a los ojos y me dijo con eso labios que me matan "gracias, tu también hoy té vez regio" eso a mí me dejo loco, lo primero que dije, fue "punto a mi favor" bueno, a esa altura ya idea de irme caminando estaba totalmente desechada ya que tomaría el bus que ella tomara y si la suerte me acompañara me sentaría al lado de ella, pero dios es grande así que me fue sentado al lado de ella como olvidar ese viaje en el bus de recorrido 126, cuando me senté al lado de ella sentí como su pierna derecha tocaba con la mía fue un momento en que pense decirle todo, pero el miedo al ser rechazado fue más grande, y eso se debe a que siempre he jugado a ganador.
bueno, en el camino me pregunto que es lo que hacia ahora y le conté que estudiaba ingeniería creo que eso también fue un gran avance, pues me tomo de la mano y me dijo "te felicito" ya con eso me creía el rey del bus, bueno luego nos bajamos en el centro de santiago, yo baje primero y le tendí mi mano para que elle bajara, ella me tomo la mano para bajar y me la presiona fuertemente, y lo mágico fue que después que bajo no me la soltó.
ya eran las diez de la mañana y caminábamos por el paseo ahumada con destino a su trabajo en una librería, una vez allí me soltó mi mano y me dijo una cosa que me dejo muy claro en que terminaría todo esto y que para mí era fabuloso, me dijo "salgo a las cinco y quiero que me pases a buscar" eso no lo podía creer, a mi vecina la conozco hace tres años y en una mañana logre algo que para mi fue una fantasía durante año y medio.
ese día no entre a las clases de geomesura, calculo, y economía, ya que mi cabeza estaba en otra parte. estuve toda la mañana sentado en la plazuela que esta frente a la facultad de ingeniería meditando de lo que había pasado y lo que iba a pasar... ya a esa altura lo que menos pensaba era en ese viejo que viva con ella, mi vecina ya estaba metida muy adentro en mi cabeza y las consecuencias las vería después.
fue en ese lapso de tiempo cuando apareció cierta persona que hasta el momento no me había acordado ni en lo mas mínimo, esa persona era claudia, mi polola. me vio sentado y me pregunto si había entrado a clases, y como siempre salgo airoso de estos apuros, no fue la esepción, le dije que si y que recién me había desocupado, ella me creyó así que no tuve grandes problemas, los problemas vinieron después, cuando me recordó que ese día era el cumpleaños de su hermana y que me iba a esperar a las 8 en su casa, como no encontré nada mejor le dije que por supuesto que iría, me dijo eso, me dio un beso y se fue a su clase de estadística.
pasaron dos minutos, y ya se me había olvidado todo lo que había hablado con claudia, mi cabeza volvió a lo que seria es tarde a las cinco. ya eran las doce del día y me había bajado un hambre tremenda fui a sacar dinero del bolsillo y me encontré con que solo tenia mil pesos, así que me compre una empanada y partí a buscar a alguien conocido para pedirle dinero, ya que siempre hay que estar preparado para lo que venga...
la suerte corría de mi parte ese día, me conseguí veintemil pesos, que me daban algo de seguridad. cuando ya eran las dos de la tarde me fui a buscar a mi vecina, era algo temprano pero ya no aguantaba mas, llegue a las dos y media, así que no quise que me viera, seguí caminando hacia la plaza de armas de santiago y hay hice la hora hasta las cinco. durante todo ese tiempo me dedique a observar a los pintores callejeros como hacen maravillas con esas pinturas sin vida y a las mujeres que pasaban, llegando a la conclusión que ninguna era como ella.
la hora había llegado, entre a la librería y ella aun estaba al otro lado de la vitrina, cuando me vio llegar me hizo un gesto para que la esperara afuera, cuando salió me dijo al oído disimuladamente "camina detrás de mí" yo el ingenuo lo hice, ya una vez lejos de la librería se freno y una vez que la alcance me saludo de un beso muy cerca de mi boca, o eso fue lo que sentí, luego fuimos a tomarnos uno jugos una vez allí y mas relajados me pregunto que era lo que yo buscaba en ella y eso me dejo hacia adentro, fue en ese momento cuando le conté todo, ella solo sonreía y una vez que termine se produjo un silencio que duro mas o menos un minuto, fue hay cuando ella hablo...
ya no vale la pena recordar lo que me dijo, solo vasta decir que me vi envuelto en las mismas sabanas con ella haciendo el amor como nunca me lo había imaginado, bueno, nunca lo había hecho, pero ella me enseño cosas maravillosas, miles de formas, miles de caricias, miles... yo solo me deje llevar por ella, fue simplemente maravilloso, ver su cuerpo desnudo, sus espectaculares piernas, sus senos, y acariciarla, acariciarla por todos lados, yo había perdido el sentido del tiempo, de la ubicación solo sabia que debía disfrutar ese momento por que no sabia si se volvería a repetir.
ese espectacular momento duro dos horas, cuando salimos de ese motel pregunte cuanto salía, y ella me dijo "no te preocupes, yo pago", fue hay cuando me di cuanta que me había convertido en un cafiche.
vi la hora y eran las siete y media y recordé mi compromiso nocturno, me despedí de mi acompañante de un beso en la boca, un gran beso, y la deje ir a su casa, yo partí donde claudia, llegue a las ocho con quince minutos, cuando ella me vio llegar fue corriendo a mí y me dio otro beso, pero nunca igual a los que había conocido hacia pocas horas atrás.