azucena
28-01 2003, 05:43 PM
Esto me ocurrió con jessi, una chica que conocí en el autobús, con la que comencé a platicar, una chica de unos 22 años con una plática muy interesante, muy linda, unos labios muy rojos y muy bien dibujados, delgada, con un cuerpo armónico y de piel blanca, a mí en lo particular me impresionó y me dio... gusto cuando llegamos a nuestro destino y me pidió mi número telefónico para charlar nuevamente, yo se lo dí y después llegué a mi casa.
me quedé pensando en su hermosa cara y realmente me dio mucho trabajo dormir, sin embargo, al otro día ella me llamó y me preguntó si tenía algo que hacer, yo rápidamente le contesté que no y me pidió que nos viéramos en un café del centro de la ciudad, me arreglé lo mejor que pude y cuando llegué al café la vi de lejos, se veía aún más hermosa, me senté frente a ella y no disimulé al observar su escote que dejaba ver el inicio de unos pechos redondos y firmes, comenzamos a hablar y se nos fueron las horas y cada roce de su mano con la mía me producía escalofríos.
me sorprendió cuando comenzó a acariciarme la cara diciéndome que era muy linda estremeciéndome toda, ella se percató de esto y me dijo que no me asustara, pero que si quería podríamos salir a otro lugar a bailar un poco, yo estaba encantada con esa mujer que rápidamente le dije que sí, llegamos a una discoteca y pidió dos copas de wisky brindamos por nuestras nueva amistad, vino otra copa y otra hasta que me dijo que si quería bailar con ella; así que solo me tomó de la mano, nos paramos y me abrazó contra ella comenzamos a movernos al ritmo de música acompasada, ella acariciaba mis hombros, subía y bajaba lentamente su mano sobre mi espalda, susurraba alguna palabras a mis oídos y rozaba su boca con mi cara, yo en ese momento quería unir sus labios con los míos y los acerqué a ella, sin embargo, jessi quería seguir con su juego y aprisionó sus pechos con los míos, yo ya no soportaba tanta caricia y la abracé fuertemente, como las luces descendieron un poco, ella metió su mano en mi blusa y cuando tocó la punta de mi pecho y comenzó acariciarlo tuve un orgasmo, jessi se percató de esto y me dijo que nos sentáramos.
pidió la cuenta y un taxi, me dijo que si quería seguir con ella, yo solo moví la cabeza asintiendo y después de abordar el taxí nos llevó hacia un hotel precioso, subimos y pidió un par de copas más de wisky, cuando entramos a la habitación comencé a besarla desesperada, pero nuevamente me detuvo, pues en ese momento entró la servidumbre con las copas de wisky; las colocó sobre el buró y comenzamos a besarnos en la boca, después bajó a mi cuello, mientras sus manos desabotonaban mi blusa y acariciaba suavemente mis pechos, me desprendió de ella y sus manos bajaron sobre mi estómago.
desabrochó mi pantalón y comenzó a bajarlo, hasta que quedé solo en pantaletas, tomó la copa de wisky y vació un poco sobre mis pechos que se erectaron aún más, yo gemía desesperadamente cuando ella comenzó a beber el wisky de mis pechos pasando su lengua una y otra vez, lo cual me hizo tener un segundo orgasmo, pero jessi no se detuvo y bajo sobre mi estómago y sin bajarme las pantaletas frotaba una y otra vez por encima de ellas, yo casi gritaba pidiéndoles que las bajara, pero ella, bajó a mis piernas lamiéndoles con extremada delicadeza, mientras sus manos seguían entreteniéndose con mis pechos y solo me decía ¡disfrútalo mi amor!
y finalmente tiró de mis pantaletas y mi vagina estaba tan lubricada que ella con ansiedad empezó a probarla, pasa una y otra vez de arriba hacia abajo y la introducía en mi lúbrica abertura, uno de sus dedos comenzó a manipular mi clítoris cada vez más rápido y yo sentía que mis piernas se quedaban sin fuerza y ella no dejaba de mover su dedo con gran habilidad, hasta que un enorme chorro brotó de mis intimidad, jessí tomaba todo ese fluido, diciendo que era delicioso, pero, que todavía faltaba, así que comenzé a desnudarla y me exitaba de sobremanera el verla acariciarse, de vez en cuando la besaba y cuando descubrí sus pechos me prendí a ellos.
ella gemía pero se contuvo, me separó y me recostó nuevamente sobre la cama, se dio la vuelta y sacó de su bolso un gran consolador que al verlo me entró una especie de miedo y exitación al mismo tiempo, pero cuando observé la forma en que lo probaba, ya deseaba tenerlo dentro de mí, así que me jaló hacia el filo de la cama, se acomodó el consolador y subió mis piernas a sus hombros, para después introducirme poco a poco ese gran pedazo y una vez que lo tuve todo empezó a empujar con firmeza pero al mismo tiempo con ternura, tocaba mis pechos y podía observar la excitación en su rostro
comenzó ha hacerlo cada vez mas rápido, al mismo tiempo que se movía de adentro hacia fuera, se movía hacia los lados, lo que me hacía sentir en la gloria, así que sentía que nuevamente tendría un orgasmo, pero este fue tan fuerte, que grité de tal forma que debió haberse escuchado hasta el pasillo y liberé tal cantidad de fluido que mojé toda la cama, jessí solo decía, muy bien mi chiquita, gózalo, siguió penetrándome y frotaba mi clítoris, masajeaba mis senos y empujaba con una fuerza descomunal que como a los tres minutos volví a tener otro orgasmo, sentía que no podía ni pararme, pero cuando ví el cuerpo de jessi recostado a mi lado, quize probarla y la comía con tal ansiedad que cuando bajé hasta su intimidad succionaba esa rica vagina con desesperación que ella se derramó sobre mi cara, liberando todo ere rico líquido, ella me abrazó contra su cuerpo y dormimos.
al otro día se despidió de mi y me dijo que me esperaba cuando quisiera. esto me ocurrió con jessi, una chica que conocí en el autobús, con la que comencé a platicar, una chica de unos 22 años con una plática muy interesante, muy linda, unos labios muy rojos y muy bien dibujados, delgada, con un cuerpo armónico y de piel blanca, a mí en lo particular me impresionó y me dio gusto cuando llegamos a nuestro destino y me pidió mi número telefónico para charlar nuevamente, yo se lo dí y después llegué a mi casa, me quedé pensando en su hermosa cara y realmente me dio mucho trabajo dormir, sin embargo, al otro día ella me llamó y me preguntó si tenía algo que hacer, yo rápidamente le contesté que no y me pidió que nos viéramos en un café del centro de la ciudad, me arreglé lo mejor que pude y cuando llegué al café la vi de lejos.
se veía aún más hermosa, me senté frente a ella y no disimulé al observar su escote que dejaba ver el inicio de unos pechos redondos y firmes, comenzamos a hablar y se nos fueron las horas y cada roce de su mano con la mía me producía escalofríos, me sorprendió cuando comenzó a acariciarme la cara diciéndome que era muy linda estremeciéndome toda, ella se percató de esto y me dijo que no me asustara, pero que si quería podríamos salir a otro lugar a bailar un poco, yo estaba encantada con esa mujer que rápidamente le dije que sí, llegamos a una discoteque y pidió dos copas de wisky brindamos por nuestras nueva amistad, vino otra copa y otra hasta que me dijo que si quería bailar con ella; así que solo me tomó de la mano, nos paramos y me abrazó contra ella comenzamos a movernos al ritmo de música acompasada, ella acariciaba mis hombros, subía y bajaba lentamente su mano sobre mi espalda, susurraba alguna palabras a mis oídos y rozaba su boca con mi cara, yo en ese momento quería unir sus labios con los míos y los acerqué a ella, sin embargo, jessi quería seguir con su juego y aprisionó sus pechos con los míos, yo ya no soportaba tanta caricia y la abracé fuertemente, como las luces descendieron un poco, ella metió su mano en mi blusa y cuando tocó la punta de mi pecho y comenzó acariciarlo tuve un orgasmo, jessi se percató de esto y me dijo que nos sentáramos, pidió la cuenta y un taxi, me dijo que si quería seguir con ella, yo solo moví la cabeza asintiendo y después de abordar el taxí nos llevó hacia un hotel precioso, subimos y pidió un par de copas más de wisky.
cuando entramos a la habitación comenzé a besarla desesperada, pero nuevamente me detuvo, pues en ese momento entró la servidumbre con las copas de wisky; las colocó sobre el buró y comenzamos a besarnos en la boca, después bajó a mi cuello, mientras sus manos desabotonaban mi blusa y acariciaba suavemente mis pechos, me desprendió de ella y sus manos bajaron sobre mi estómago, desabrochó mi pantalón y comenzó a bajarlo, hasta que quedé solo en pantaletas, tomó la copa de wisky y vació un poco sobre mis pechos que se erectaron aún más, yo gemía desesperadamente cuando ella comenzó a beber el wisky de mis pechos pasando su lengua una y otra vez, lo cual me hizo tener un segundo orgasmo, pero jessi no se detuvo y bajo sobre mi estómago y sin bajarme las pantaletas frotaba una y otra vez por encima de ellas.
yo casi gritaba pidiéndoles que las bajara, pero ella, bajó a mis piernas lamiéndoles con extremada delicadeza, mientras sus manos seguían entreteniéndose con mis pechos y solo me decía ¡disfrútalo mi amor! y finalmente tiró de mis pantaletas y mi vagina estaba tan lubricada que ella con ansiedad empezó a probarla, pasa una y otra vez de arriba hacia abajo y la introducía en mi lúbrica abertura, uno de sus dedos comenzó a manipular mi clítoris cada vez más rápido y yo sentía que mis piernas se quedaban sin fuerza y ella no dejaba de mover su dedo con gran habilidad, hasta que un enorme chorro brotó de mis intimidad, jessí tomaba todo ese fluido, diciendo que era delicioso, pero, que todavía faltaba, así que comenzé a desnudarla y me exitaba de sobremanera el verla acariciarse, de vez en cuando la besaba y cuando descubrí sus pechos me prendí a ellos.
ella gemía pero se contuvo, me separó y me recostó nuevamente sobre la cama, se dio la vuelta y sacó de su bolso un gran consolador que al verlo me entró una especie de miedo y exitación al mismo tiempo, pero cuando observé la forma en que lo probaba, ya deseaba tenerlo dentro de mí, así que me jaló hacia el filo de la cama, se acomodó el consolador y subió mis piernas a sus hombros, para después introducirme poco a poco ese gran pedazo y una vez que lo tuve todo empezó a empujar con firmeza pero al mismo tiempo con ternura, tocaba mis pechos y podía observar la exitación en su rostro, comenzó ha hacerlo cada vez mas rápido, al mismo tiempo que se movía de adentro hacia fuera, se movía hacia los lados, lo que me hacía sentir en la gloria, así que sentía que nuevamente tendría un orgasmo, pero este fue tan fuerte, que grité de tal forma que debió haberse escuchado hasta el pasillo y liberé tal cantidad de fluido que mojé toda la cama, jessí solo decía, muy bien mi chiquita, gózalo, siguió penetrándome y frotaba mi clítoris, masajeaba mis senos y empujaba con una fuerza descomunal que como a los tres minutos volví a tener otro orgasmo, sentía que no podía ni pararme, pero cuando ví el cuerpo de jessi recostado a mi lado, quize probarla y la comía con tal ansiedad que cuando bajé hasta su intimidad succionaba esa rica vagina con desesperación que ella se derramó sobre mi cara, liberando todo ere rico líquido, ella me abrazó contra su cuerpo y dormimos.
al otro día se despidió de mi y me dijo que me esperaba cuando quisiera.
espero sus comentarios a azucenita96@yahoo.es
me quedé pensando en su hermosa cara y realmente me dio mucho trabajo dormir, sin embargo, al otro día ella me llamó y me preguntó si tenía algo que hacer, yo rápidamente le contesté que no y me pidió que nos viéramos en un café del centro de la ciudad, me arreglé lo mejor que pude y cuando llegué al café la vi de lejos, se veía aún más hermosa, me senté frente a ella y no disimulé al observar su escote que dejaba ver el inicio de unos pechos redondos y firmes, comenzamos a hablar y se nos fueron las horas y cada roce de su mano con la mía me producía escalofríos.
me sorprendió cuando comenzó a acariciarme la cara diciéndome que era muy linda estremeciéndome toda, ella se percató de esto y me dijo que no me asustara, pero que si quería podríamos salir a otro lugar a bailar un poco, yo estaba encantada con esa mujer que rápidamente le dije que sí, llegamos a una discoteca y pidió dos copas de wisky brindamos por nuestras nueva amistad, vino otra copa y otra hasta que me dijo que si quería bailar con ella; así que solo me tomó de la mano, nos paramos y me abrazó contra ella comenzamos a movernos al ritmo de música acompasada, ella acariciaba mis hombros, subía y bajaba lentamente su mano sobre mi espalda, susurraba alguna palabras a mis oídos y rozaba su boca con mi cara, yo en ese momento quería unir sus labios con los míos y los acerqué a ella, sin embargo, jessi quería seguir con su juego y aprisionó sus pechos con los míos, yo ya no soportaba tanta caricia y la abracé fuertemente, como las luces descendieron un poco, ella metió su mano en mi blusa y cuando tocó la punta de mi pecho y comenzó acariciarlo tuve un orgasmo, jessi se percató de esto y me dijo que nos sentáramos.
pidió la cuenta y un taxi, me dijo que si quería seguir con ella, yo solo moví la cabeza asintiendo y después de abordar el taxí nos llevó hacia un hotel precioso, subimos y pidió un par de copas más de wisky, cuando entramos a la habitación comencé a besarla desesperada, pero nuevamente me detuvo, pues en ese momento entró la servidumbre con las copas de wisky; las colocó sobre el buró y comenzamos a besarnos en la boca, después bajó a mi cuello, mientras sus manos desabotonaban mi blusa y acariciaba suavemente mis pechos, me desprendió de ella y sus manos bajaron sobre mi estómago.
desabrochó mi pantalón y comenzó a bajarlo, hasta que quedé solo en pantaletas, tomó la copa de wisky y vació un poco sobre mis pechos que se erectaron aún más, yo gemía desesperadamente cuando ella comenzó a beber el wisky de mis pechos pasando su lengua una y otra vez, lo cual me hizo tener un segundo orgasmo, pero jessi no se detuvo y bajo sobre mi estómago y sin bajarme las pantaletas frotaba una y otra vez por encima de ellas, yo casi gritaba pidiéndoles que las bajara, pero ella, bajó a mis piernas lamiéndoles con extremada delicadeza, mientras sus manos seguían entreteniéndose con mis pechos y solo me decía ¡disfrútalo mi amor!
y finalmente tiró de mis pantaletas y mi vagina estaba tan lubricada que ella con ansiedad empezó a probarla, pasa una y otra vez de arriba hacia abajo y la introducía en mi lúbrica abertura, uno de sus dedos comenzó a manipular mi clítoris cada vez más rápido y yo sentía que mis piernas se quedaban sin fuerza y ella no dejaba de mover su dedo con gran habilidad, hasta que un enorme chorro brotó de mis intimidad, jessí tomaba todo ese fluido, diciendo que era delicioso, pero, que todavía faltaba, así que comenzé a desnudarla y me exitaba de sobremanera el verla acariciarse, de vez en cuando la besaba y cuando descubrí sus pechos me prendí a ellos.
ella gemía pero se contuvo, me separó y me recostó nuevamente sobre la cama, se dio la vuelta y sacó de su bolso un gran consolador que al verlo me entró una especie de miedo y exitación al mismo tiempo, pero cuando observé la forma en que lo probaba, ya deseaba tenerlo dentro de mí, así que me jaló hacia el filo de la cama, se acomodó el consolador y subió mis piernas a sus hombros, para después introducirme poco a poco ese gran pedazo y una vez que lo tuve todo empezó a empujar con firmeza pero al mismo tiempo con ternura, tocaba mis pechos y podía observar la excitación en su rostro
comenzó ha hacerlo cada vez mas rápido, al mismo tiempo que se movía de adentro hacia fuera, se movía hacia los lados, lo que me hacía sentir en la gloria, así que sentía que nuevamente tendría un orgasmo, pero este fue tan fuerte, que grité de tal forma que debió haberse escuchado hasta el pasillo y liberé tal cantidad de fluido que mojé toda la cama, jessí solo decía, muy bien mi chiquita, gózalo, siguió penetrándome y frotaba mi clítoris, masajeaba mis senos y empujaba con una fuerza descomunal que como a los tres minutos volví a tener otro orgasmo, sentía que no podía ni pararme, pero cuando ví el cuerpo de jessi recostado a mi lado, quize probarla y la comía con tal ansiedad que cuando bajé hasta su intimidad succionaba esa rica vagina con desesperación que ella se derramó sobre mi cara, liberando todo ere rico líquido, ella me abrazó contra su cuerpo y dormimos.
al otro día se despidió de mi y me dijo que me esperaba cuando quisiera. esto me ocurrió con jessi, una chica que conocí en el autobús, con la que comencé a platicar, una chica de unos 22 años con una plática muy interesante, muy linda, unos labios muy rojos y muy bien dibujados, delgada, con un cuerpo armónico y de piel blanca, a mí en lo particular me impresionó y me dio gusto cuando llegamos a nuestro destino y me pidió mi número telefónico para charlar nuevamente, yo se lo dí y después llegué a mi casa, me quedé pensando en su hermosa cara y realmente me dio mucho trabajo dormir, sin embargo, al otro día ella me llamó y me preguntó si tenía algo que hacer, yo rápidamente le contesté que no y me pidió que nos viéramos en un café del centro de la ciudad, me arreglé lo mejor que pude y cuando llegué al café la vi de lejos.
se veía aún más hermosa, me senté frente a ella y no disimulé al observar su escote que dejaba ver el inicio de unos pechos redondos y firmes, comenzamos a hablar y se nos fueron las horas y cada roce de su mano con la mía me producía escalofríos, me sorprendió cuando comenzó a acariciarme la cara diciéndome que era muy linda estremeciéndome toda, ella se percató de esto y me dijo que no me asustara, pero que si quería podríamos salir a otro lugar a bailar un poco, yo estaba encantada con esa mujer que rápidamente le dije que sí, llegamos a una discoteque y pidió dos copas de wisky brindamos por nuestras nueva amistad, vino otra copa y otra hasta que me dijo que si quería bailar con ella; así que solo me tomó de la mano, nos paramos y me abrazó contra ella comenzamos a movernos al ritmo de música acompasada, ella acariciaba mis hombros, subía y bajaba lentamente su mano sobre mi espalda, susurraba alguna palabras a mis oídos y rozaba su boca con mi cara, yo en ese momento quería unir sus labios con los míos y los acerqué a ella, sin embargo, jessi quería seguir con su juego y aprisionó sus pechos con los míos, yo ya no soportaba tanta caricia y la abracé fuertemente, como las luces descendieron un poco, ella metió su mano en mi blusa y cuando tocó la punta de mi pecho y comenzó acariciarlo tuve un orgasmo, jessi se percató de esto y me dijo que nos sentáramos, pidió la cuenta y un taxi, me dijo que si quería seguir con ella, yo solo moví la cabeza asintiendo y después de abordar el taxí nos llevó hacia un hotel precioso, subimos y pidió un par de copas más de wisky.
cuando entramos a la habitación comenzé a besarla desesperada, pero nuevamente me detuvo, pues en ese momento entró la servidumbre con las copas de wisky; las colocó sobre el buró y comenzamos a besarnos en la boca, después bajó a mi cuello, mientras sus manos desabotonaban mi blusa y acariciaba suavemente mis pechos, me desprendió de ella y sus manos bajaron sobre mi estómago, desabrochó mi pantalón y comenzó a bajarlo, hasta que quedé solo en pantaletas, tomó la copa de wisky y vació un poco sobre mis pechos que se erectaron aún más, yo gemía desesperadamente cuando ella comenzó a beber el wisky de mis pechos pasando su lengua una y otra vez, lo cual me hizo tener un segundo orgasmo, pero jessi no se detuvo y bajo sobre mi estómago y sin bajarme las pantaletas frotaba una y otra vez por encima de ellas.
yo casi gritaba pidiéndoles que las bajara, pero ella, bajó a mis piernas lamiéndoles con extremada delicadeza, mientras sus manos seguían entreteniéndose con mis pechos y solo me decía ¡disfrútalo mi amor! y finalmente tiró de mis pantaletas y mi vagina estaba tan lubricada que ella con ansiedad empezó a probarla, pasa una y otra vez de arriba hacia abajo y la introducía en mi lúbrica abertura, uno de sus dedos comenzó a manipular mi clítoris cada vez más rápido y yo sentía que mis piernas se quedaban sin fuerza y ella no dejaba de mover su dedo con gran habilidad, hasta que un enorme chorro brotó de mis intimidad, jessí tomaba todo ese fluido, diciendo que era delicioso, pero, que todavía faltaba, así que comenzé a desnudarla y me exitaba de sobremanera el verla acariciarse, de vez en cuando la besaba y cuando descubrí sus pechos me prendí a ellos.
ella gemía pero se contuvo, me separó y me recostó nuevamente sobre la cama, se dio la vuelta y sacó de su bolso un gran consolador que al verlo me entró una especie de miedo y exitación al mismo tiempo, pero cuando observé la forma en que lo probaba, ya deseaba tenerlo dentro de mí, así que me jaló hacia el filo de la cama, se acomodó el consolador y subió mis piernas a sus hombros, para después introducirme poco a poco ese gran pedazo y una vez que lo tuve todo empezó a empujar con firmeza pero al mismo tiempo con ternura, tocaba mis pechos y podía observar la exitación en su rostro, comenzó ha hacerlo cada vez mas rápido, al mismo tiempo que se movía de adentro hacia fuera, se movía hacia los lados, lo que me hacía sentir en la gloria, así que sentía que nuevamente tendría un orgasmo, pero este fue tan fuerte, que grité de tal forma que debió haberse escuchado hasta el pasillo y liberé tal cantidad de fluido que mojé toda la cama, jessí solo decía, muy bien mi chiquita, gózalo, siguió penetrándome y frotaba mi clítoris, masajeaba mis senos y empujaba con una fuerza descomunal que como a los tres minutos volví a tener otro orgasmo, sentía que no podía ni pararme, pero cuando ví el cuerpo de jessi recostado a mi lado, quize probarla y la comía con tal ansiedad que cuando bajé hasta su intimidad succionaba esa rica vagina con desesperación que ella se derramó sobre mi cara, liberando todo ere rico líquido, ella me abrazó contra su cuerpo y dormimos.
al otro día se despidió de mi y me dijo que me esperaba cuando quisiera.
espero sus comentarios a azucenita96@yahoo.es