Anonimo
02-01 2003, 07:51 PM
Desde hace unos meses elsa se arreglaba cada vez más tratando de seducirme, se había pintado el pelo de rubia y puesto unas extensiones , se notaba que el ejercicio había modelado su delgado cuerpo sobresaliendo sus hermosas tetas, sus nalgas paraditas y sus delineadas piernas.
hace unos... días fui a visitar a elsa quien estaba con su amiga rocío, chica morena de cuerpo voluptuoso, caderas amplias y unas nalgas hermosas.
yo había llevado una película porno para verla en la video, me senté en medio de las dos chicas y curiosamente la película se trataba de un trío.
al ver el vídeo nos fuimos excitando y mis manos se dirigieron al sexo de cada una, que sabroso instante, sentía dos sexos velluditos, suaves y que empezaban a mojar su ropa interior. les acaricie sus labios mayores y menores, después les exploré sus clítoris y por último metí mis dedos doblados como si fueran un pene, tanto elsa como rocío se vinieron al mismo tiempo.
a partir de ese momento la película fue algo secundario, como música de fondo, porque empezamos a hacer nuestra propia historia. las chicas bien contentas y calientes me dieron ahora a mí placer, sacaron mi miembro del pantalón y las dos como perritas en celo, lo lamieron de arriba hacia abajo. rocío se dirigió hacia mi perineo y a mis testículos y elsa se concentraba en mi glande y mi tronco. después de lamerme me succionaron la verga alternándose.
yo estaba eufórico, pero lo mejor estaba por venir. las chicas tomaron el control, me acostaron en el piso alfombrado, rocío se puso encima de mi boca para que le hiciera sexo oral, mientras que el elsa me montaba dándose unos buenos sentones en mi verga. las chicas se besaban, sus lenguas peleaban entre sí y se acariciaban sus tetas y yo estimulaba sus sexos.
era hermoso ver el sexo de rocío, peludo, caliente, brindándome sus fluidos y un panorama único: al observar sus contracciones vaginales. por otra parte elsa por unos instantes dejaba mi pene en la entrada de sus labios y cuando menos me lo imaginaba se dejaba caer hasta el fondo y movía sus caderas con ritmos caribeños. las chicas se vinieron y yo sentí como sus líquidos me mojaban mi cara y mi tronco.
cambiamos de posición: ahora rocío le mamaba la panocha a elsa; yo por mi parte se se la metía a rocío al estilo del perrito, que banquete me di. la preciosa morena de rocío tenía una vagina ajustadita, que se abría y cerraba deliciosamente, además en cada impele disfrutaba esas nalguitas vibrar de emoción.
mi excitación fue tal que me vine en la vagina de rocío quien gritó de placer al sentir mi caliente semen. me retiré y dejé que las dos mujeres hicieran un “69”, elsa bebió de mis espermas en la vagina de rocío.
recuperaba mi firmeza masturbándome viendo a mis amantes intercambiando caricias. cuando sentí que mi verga estaba otra vez dura, le lamí el ano a rocío, le acariciaba sus nalgas y ya que me había embriagado de sus sabores, le metí primero dedo índice, luego dos hasta que su ano estuvo relajado.
elsa me ponía un lubricante en mi pene, así procedí a recostarme y le dije a rocío que pusiera su ano en mi verga, ese fue un momento maravillosos, cuando mi miembro iba entrando en ese orificio de fuego, que piel tan más suave, que contracciones tan ricas mi pene estaba coronado por esas caderas y nalgas morenas que para ese momento estaba sudando. rocío me decía que se sentía plena llenada por mí.
elsa veía de cerca como entraba y salía mi miembro del ano de rocío, en uno de mis impeles mi pene quedó fuera del ano de rocío, yo ya iba a meterlo, cuando sentí como la boca de elsa me daba una mamadota y luego hizo lo mismo con rocío, después metió mi pene en el culo de rocío. esto se repitió como tres veces hasta que las chicas se vinieron una vez más. me separé de rocío y vi como su ano quedaba con un orificio grande, no me quedé con las ganas y le metí ahí mi lengua.
para finalizar las chicas se hincaron frente a mí, esperando su premio. me masturbé y eyaculé en sus caras, me daba gusto ver como las dos se peleaban por mi semen, las dos perritas acabaron recibiendo su buena dotación y acabé besándolas.
después volteamos a ver el video que se había terminado, pero no importaba porque nosotros hicimos nuestro propio trío.
les terminaré diciendo que cada vez que podemos nos reunimos los tres: rocío, elsa y yo para ver películas, que nunca sabemos cual fue su final.
hace unos... días fui a visitar a elsa quien estaba con su amiga rocío, chica morena de cuerpo voluptuoso, caderas amplias y unas nalgas hermosas.
yo había llevado una película porno para verla en la video, me senté en medio de las dos chicas y curiosamente la película se trataba de un trío.
al ver el vídeo nos fuimos excitando y mis manos se dirigieron al sexo de cada una, que sabroso instante, sentía dos sexos velluditos, suaves y que empezaban a mojar su ropa interior. les acaricie sus labios mayores y menores, después les exploré sus clítoris y por último metí mis dedos doblados como si fueran un pene, tanto elsa como rocío se vinieron al mismo tiempo.
a partir de ese momento la película fue algo secundario, como música de fondo, porque empezamos a hacer nuestra propia historia. las chicas bien contentas y calientes me dieron ahora a mí placer, sacaron mi miembro del pantalón y las dos como perritas en celo, lo lamieron de arriba hacia abajo. rocío se dirigió hacia mi perineo y a mis testículos y elsa se concentraba en mi glande y mi tronco. después de lamerme me succionaron la verga alternándose.
yo estaba eufórico, pero lo mejor estaba por venir. las chicas tomaron el control, me acostaron en el piso alfombrado, rocío se puso encima de mi boca para que le hiciera sexo oral, mientras que el elsa me montaba dándose unos buenos sentones en mi verga. las chicas se besaban, sus lenguas peleaban entre sí y se acariciaban sus tetas y yo estimulaba sus sexos.
era hermoso ver el sexo de rocío, peludo, caliente, brindándome sus fluidos y un panorama único: al observar sus contracciones vaginales. por otra parte elsa por unos instantes dejaba mi pene en la entrada de sus labios y cuando menos me lo imaginaba se dejaba caer hasta el fondo y movía sus caderas con ritmos caribeños. las chicas se vinieron y yo sentí como sus líquidos me mojaban mi cara y mi tronco.
cambiamos de posición: ahora rocío le mamaba la panocha a elsa; yo por mi parte se se la metía a rocío al estilo del perrito, que banquete me di. la preciosa morena de rocío tenía una vagina ajustadita, que se abría y cerraba deliciosamente, además en cada impele disfrutaba esas nalguitas vibrar de emoción.
mi excitación fue tal que me vine en la vagina de rocío quien gritó de placer al sentir mi caliente semen. me retiré y dejé que las dos mujeres hicieran un “69”, elsa bebió de mis espermas en la vagina de rocío.
recuperaba mi firmeza masturbándome viendo a mis amantes intercambiando caricias. cuando sentí que mi verga estaba otra vez dura, le lamí el ano a rocío, le acariciaba sus nalgas y ya que me había embriagado de sus sabores, le metí primero dedo índice, luego dos hasta que su ano estuvo relajado.
elsa me ponía un lubricante en mi pene, así procedí a recostarme y le dije a rocío que pusiera su ano en mi verga, ese fue un momento maravillosos, cuando mi miembro iba entrando en ese orificio de fuego, que piel tan más suave, que contracciones tan ricas mi pene estaba coronado por esas caderas y nalgas morenas que para ese momento estaba sudando. rocío me decía que se sentía plena llenada por mí.
elsa veía de cerca como entraba y salía mi miembro del ano de rocío, en uno de mis impeles mi pene quedó fuera del ano de rocío, yo ya iba a meterlo, cuando sentí como la boca de elsa me daba una mamadota y luego hizo lo mismo con rocío, después metió mi pene en el culo de rocío. esto se repitió como tres veces hasta que las chicas se vinieron una vez más. me separé de rocío y vi como su ano quedaba con un orificio grande, no me quedé con las ganas y le metí ahí mi lengua.
para finalizar las chicas se hincaron frente a mí, esperando su premio. me masturbé y eyaculé en sus caras, me daba gusto ver como las dos se peleaban por mi semen, las dos perritas acabaron recibiendo su buena dotación y acabé besándolas.
después volteamos a ver el video que se había terminado, pero no importaba porque nosotros hicimos nuestro propio trío.
les terminaré diciendo que cada vez que podemos nos reunimos los tres: rocío, elsa y yo para ver películas, que nunca sabemos cual fue su final.