sexy_makabra
27-12 2002, 08:45 PM
Hola bueno por razones obvias, no puedo dar mi nombre real, sin embargo les puedo decir que soy una niña de 17 años, soy de la ciudad de méxico, df.
y les voy a contar una de las tantas cogidas que he tenido con mi novio, el tiene 19 años, esta es una de las que mas me han gustado, ahora verán... por que:
un martes por la mañana, me llamo por teléfono a mi casa, me invito a desayunar, pero me pidió que pasara por el a su casa por que estaba cuidando a sus hermanitos, que una vez que pasaran por ellos, nos íbamos a desayunar, me bañe me arregle, y me fui a su casa, ahí estuve como una hora, se fueron sus hermanitos, y me pregunto que a donde quería desayunar, o que si quería desayunar ahí, le dije que como quisiera, pero algo rápido por que teníamos clases a las 2:30pm, pedimos una pizza, (bonito desayuno no?)
pero bueno, terminando de tomar el desayuno, pasamos a la sala, nos sentamos a ver un poco de tv., empezamos a besarnos, pero de esos besos que prenden al instante, empezó a pasar su mano por mi pierna, lentamente hasta que toco mi entrepierna, en ese momento empecé a sentir unos calambre deliciosos, con su otra mano acariciaba tiernamente uno de mis senos, empezó a desabrochar mi camisa y yo pase mi mano por su pené, que parecía que iba a explotar..
cuando sintió mi mano en su pené, sentí una mega contracción en ese delicioso músculo, y empecé a desabrocharle el cinturón, y el pantalón, baje el cierre de su pantalón, y su pené ya estaba fuera de su bóxer, era enorme, y suculenta, mientras mi tacto se deleitaba, el ya había hecho aun lado mi sostén, y acariciaba mis pezones, los pellizcaba, y los jalaba, yo los tenia bien erectos y totalmente enrojecidos.
yo acariciaba su pené, y la empecé a apretar y a hacerle una paja, dejamos de besarnos y empezó a mordisquearme los pezones, por un momento mis manos se quedaron sin un solo movimiento, lo único que yo hacia era gemir, mi quito la camisa y desabrocho mi sostén, los aventó a la mesa de centro, y empezó a desabrocharme el pantalón.
aventó mis plataformas y casi me arranco el pantalón, parecía un lobo hambriento, se hinco, me separo las piernas, e hizo a un lado mi tanga, sentí su agitada respiración, su cálido aliento, introdujo su lengua y la metía y la sacaba, masticaba mi clítoris y yo no hacia mas que subirle la playera y rasguñarle toda la espalda, tenia unas enormes ganas de jalarle el cabello, cuando, se levantó y rozo su pené con mi vagina, lo subió por mi vientre, yo lo sentía durísimo y muy caliente, lo paso por mis pechos, lo tome entre mis manos y se lo mame, lo mame como nunca se lo había mamado.
mordisqueé su glande hasta que quise, lo lamía y lo lamía, me lo metía y me lo sacaba, note que se apretaba la parte de en medio de su pené para no venirse en mi boca, saco su pené de mi boca y me recargo en el descansa brazos del sillón, y se puso detrás de mi, yo estaba totalmente mojada, se quito los pantalones y los bóxer y me metió su pené a mi vagina, me hizo gritar como a una loca, me hizo gemir, sudar, sentía el entrar y el salir de ese enorme pene de mi vagina que se contraía como que si quisiera que siempre estuviera ahí.
cuando se vino en mi y sentí dentro de mi ser ese caliente y jugoso fluido, se recargo en mi y hombro y me volteo, nos empezamos a besar, agotados, nos tiramos en el sillón, y nos tapamos con una manta azul, el sillón era angosto, así que, se subió sobre mi, y me beso, como nunca me había besado, me acariciaba la piel, y yo sentía como se me erizaba hasta el ultimo cabello, nos empezamos a calentar nuevamente, y me volvió a hacer el amor, solo que me hinco en la alfombra y cuando menos sentí, ya me estaba metiendo su pené por el ano.
al principio me dolió horrores, me hizo gritar como que si me estuvieran cortando el vientre con una navaja, me lo metía, y lo sacaba, yo gritaba y sentía que me iba a morir del dolor, al fin se volvió a venir dentro, y me volteé y me tire en la alfombra, el agotado, se agacho y me dijo, te dolió mucho chiquita?, solo me levante un poco y lo bese.
debo confesarles que yo nunca había querido que me cogiera por detrás, yo pensaba que me iba a doler, y sentía que era algo asqueroso, pero a decir verdad, es delicioso, sublime, es el placer máximo.
y les voy a contar una de las tantas cogidas que he tenido con mi novio, el tiene 19 años, esta es una de las que mas me han gustado, ahora verán... por que:
un martes por la mañana, me llamo por teléfono a mi casa, me invito a desayunar, pero me pidió que pasara por el a su casa por que estaba cuidando a sus hermanitos, que una vez que pasaran por ellos, nos íbamos a desayunar, me bañe me arregle, y me fui a su casa, ahí estuve como una hora, se fueron sus hermanitos, y me pregunto que a donde quería desayunar, o que si quería desayunar ahí, le dije que como quisiera, pero algo rápido por que teníamos clases a las 2:30pm, pedimos una pizza, (bonito desayuno no?)
pero bueno, terminando de tomar el desayuno, pasamos a la sala, nos sentamos a ver un poco de tv., empezamos a besarnos, pero de esos besos que prenden al instante, empezó a pasar su mano por mi pierna, lentamente hasta que toco mi entrepierna, en ese momento empecé a sentir unos calambre deliciosos, con su otra mano acariciaba tiernamente uno de mis senos, empezó a desabrochar mi camisa y yo pase mi mano por su pené, que parecía que iba a explotar..
cuando sintió mi mano en su pené, sentí una mega contracción en ese delicioso músculo, y empecé a desabrocharle el cinturón, y el pantalón, baje el cierre de su pantalón, y su pené ya estaba fuera de su bóxer, era enorme, y suculenta, mientras mi tacto se deleitaba, el ya había hecho aun lado mi sostén, y acariciaba mis pezones, los pellizcaba, y los jalaba, yo los tenia bien erectos y totalmente enrojecidos.
yo acariciaba su pené, y la empecé a apretar y a hacerle una paja, dejamos de besarnos y empezó a mordisquearme los pezones, por un momento mis manos se quedaron sin un solo movimiento, lo único que yo hacia era gemir, mi quito la camisa y desabrocho mi sostén, los aventó a la mesa de centro, y empezó a desabrocharme el pantalón.
aventó mis plataformas y casi me arranco el pantalón, parecía un lobo hambriento, se hinco, me separo las piernas, e hizo a un lado mi tanga, sentí su agitada respiración, su cálido aliento, introdujo su lengua y la metía y la sacaba, masticaba mi clítoris y yo no hacia mas que subirle la playera y rasguñarle toda la espalda, tenia unas enormes ganas de jalarle el cabello, cuando, se levantó y rozo su pené con mi vagina, lo subió por mi vientre, yo lo sentía durísimo y muy caliente, lo paso por mis pechos, lo tome entre mis manos y se lo mame, lo mame como nunca se lo había mamado.
mordisqueé su glande hasta que quise, lo lamía y lo lamía, me lo metía y me lo sacaba, note que se apretaba la parte de en medio de su pené para no venirse en mi boca, saco su pené de mi boca y me recargo en el descansa brazos del sillón, y se puso detrás de mi, yo estaba totalmente mojada, se quito los pantalones y los bóxer y me metió su pené a mi vagina, me hizo gritar como a una loca, me hizo gemir, sudar, sentía el entrar y el salir de ese enorme pene de mi vagina que se contraía como que si quisiera que siempre estuviera ahí.
cuando se vino en mi y sentí dentro de mi ser ese caliente y jugoso fluido, se recargo en mi y hombro y me volteo, nos empezamos a besar, agotados, nos tiramos en el sillón, y nos tapamos con una manta azul, el sillón era angosto, así que, se subió sobre mi, y me beso, como nunca me había besado, me acariciaba la piel, y yo sentía como se me erizaba hasta el ultimo cabello, nos empezamos a calentar nuevamente, y me volvió a hacer el amor, solo que me hinco en la alfombra y cuando menos sentí, ya me estaba metiendo su pené por el ano.
al principio me dolió horrores, me hizo gritar como que si me estuvieran cortando el vientre con una navaja, me lo metía, y lo sacaba, yo gritaba y sentía que me iba a morir del dolor, al fin se volvió a venir dentro, y me volteé y me tire en la alfombra, el agotado, se agacho y me dijo, te dolió mucho chiquita?, solo me levante un poco y lo bese.
debo confesarles que yo nunca había querido que me cogiera por detrás, yo pensaba que me iba a doler, y sentía que era algo asqueroso, pero a decir verdad, es delicioso, sublime, es el placer máximo.