tony_parker
15-02 2008, 03:54 PM
Salir del armario o salir del clóset (más frecuente en América) es un modismo que, aplicado a las personas significa: «Hacer de manera voluntaria y pública declaración de su homosexualidad». Cuando no es voluntaria se emplea la expresión anglosajona "outing".
Posteriormente, el significado se ha ampliado a otros colectivos y situaciones y se utiliza como sinónimo de hacer público y reconocer con orgullo algo que se mantenía oculto y que socialmente puede ser considerado vergonzoso.
La expresión salir del armario se opone a estar en el armario (mantener en secreto la orientación sexual e incluso negarla socialmente). El estado después de salir del armario es descrito como estar fuera del armario.
Teniendo en cuenta que, según estudios realizados, aproximadamente del 5 al 10% de la población es gay; en un país como España, podría haber entre 2 y 4 millones de personas con esta orientación sexual. Sin embargo es difícil, si no imposible, obtener una estadística exacta ya que se cuestiona la metodología utilizada para elaborar dichos informes.
Hasta finales del siglo XX era común que las personas no salieran del closet sino hasta que se establecián de manera independiente, hasta que dejaban de vivir con los padres y no dependían de ellos económicamente.
Con la aprobación en España de la Ley de matrimonios homosexuales (y el aparente reconocimiento y aceptación de la homosexualidad por parte de la sociedad del siglo XXI), es más fácil salir del armario sin temer al rechazo de los demás.
Hoy en día, muchos gays y lesbianas están saliendo del closet en la adolescencia, aunque no todos son aceptados por sus familias.
Estudios publicados en el 2007 muestran que casi la mitad de los muchachos que viven en la calle en EE UU son gays que los padres corrieron de la casa cuando se enteraron de su orientación sexual. No existen hasta el momento estudios similares en países hispanoparlantes.
Respecto a la segunda forma de “salir del closet”, pues mucha gente opta por nunca hacerlo, como también hay gente que lo hace pero no del todo, es decir que sólo lo comentan con algunos amigos o familiares. En nuestro medio eso es bastante común, porque todavía nuestra sociedad no aprende a convivir con nuestra opción, y eso es problema de ellos pero ha pesar de serlo, de alguna manera su homofobia puede afectarnos traduciéndose en la pérdida del trabajo, alejamiento de amigos o compañeros de trabajo, peleas con la familia, etc. Si decidimos hacerlo público tenemos que saber a quién decirle para que nada de lo anterior nos pase. Decírselo a la familia puede ser muy difícil, seguramente algunas familias dan su apoyo, pero no en la mayoría de los casos. De todas maneras, es importante tener alguien con quien hablar del tema, esto ayuda a sobrellevar muchas situaciones y además es muy difícil guardar un secreto tan importante, es rico poder compartir experiencias con otras personas que estén pasando o que hayan pasado por lo mismo, o simplemente tener a alguien que te escuche aunque no lo comparta.
Consiguiendo apoyo
Aquí tienes una lista de consejos para salir bien del clóset:
-Antes de hacerlo piensa qué tan a gusto te sientes contigo mismo/a. ¿Estás dispuesto/a a platicar acerca de tu orientación sexual?
-Presta atención a los comentarios y a las conversaciones de la gente a tu alrededor. De algún modo sus palabras revelan lo que sienten acerca de la homosexualidad. Pero recuerda que esos sentimientos pueden cambiar al revelarles tu verdadera orientación. Su reacción puede ser entonces más negativa o más positiva.
-Por lo general es más seguro decírselo a una sola persona a la vez. La gente está menos dispuesta a proteger lo que dice cuando está a solas contigo.
No salgas del clóset presentando a las personas a tu novio o novia. Esto obliga a tener que aceptar dos cosas a la vez. Primero revela que eres gay y sólo después que estás saliendo con alguien. Es más fácil para la gente asimilar información nueva en dosis pequeñas, particularmente si no están muy familiarizadas con la homosexualidad.
-Prepárate a enfrentar preguntas tal vez ofensivas. La gente puede preguntar cosas como “¿acaso Dios no odia a los raritos?” o “todos los gays acaban siempre abusando de los menores”. No dejes que esto te haga enojar. Recuerda que los prejuicios están aún muy extendidos y todavía hay mucho que aprender acerca de la homosexualidad. Proporciónales la información que puedas –un libro o un folleto-, o información de organizaciones que eduquen sobre la homosexualidad.
-Prepárate. A algunas gentes les escandalizará o les confundirá tu revelación. Recuérdales que tú sigues siendo la misma persona de siempre. Sólo estás compartiendo algo más acerca de ti. Habrá gente que no te apoye mucho cuando salgas del clóset. Y si un amigo tuyo te abandona por completo al revelarle tu orientación sexual, piensa que él o ella no era realmente tu amigo. Busca nuevos amigos que te acepten como eres.
-Si tienes miedo de que algo temible o violento pueda suceder al salir del clóset, eso significa que probablemente no es una buena idea hacerlo ahora. Puedes tal vez esperar hasta estar en un entorno más seguro.
-En caso de que las cosas salgan mal con tus padres, es importante tener un plan de resguardo. Si necesitas ayuda extra habla con algún familiar en quien confíes y pídele primero que te ayude en este proceso.
-Recuerda, la agresión está siempre fuera de la ley. Si alguien se pone violento o quiere agredirte por tu orientación sexual, denúncialo. En México, la Constitución prohíbe cualquier forma de discriminación por tus preferencias; además, en el DF el Código Penal castiga cualquier acto discriminatorio. Puedes presentar quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos o las comisiones estatales de derechos humanos, así como ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Todas estas instancias, en principio le dan al sistema legal más herramientas para poder trabajar. Aléjate del peligro, pide ayuda y cuídate
Posteriormente, el significado se ha ampliado a otros colectivos y situaciones y se utiliza como sinónimo de hacer público y reconocer con orgullo algo que se mantenía oculto y que socialmente puede ser considerado vergonzoso.
La expresión salir del armario se opone a estar en el armario (mantener en secreto la orientación sexual e incluso negarla socialmente). El estado después de salir del armario es descrito como estar fuera del armario.
Teniendo en cuenta que, según estudios realizados, aproximadamente del 5 al 10% de la población es gay; en un país como España, podría haber entre 2 y 4 millones de personas con esta orientación sexual. Sin embargo es difícil, si no imposible, obtener una estadística exacta ya que se cuestiona la metodología utilizada para elaborar dichos informes.
Hasta finales del siglo XX era común que las personas no salieran del closet sino hasta que se establecián de manera independiente, hasta que dejaban de vivir con los padres y no dependían de ellos económicamente.
Con la aprobación en España de la Ley de matrimonios homosexuales (y el aparente reconocimiento y aceptación de la homosexualidad por parte de la sociedad del siglo XXI), es más fácil salir del armario sin temer al rechazo de los demás.
Hoy en día, muchos gays y lesbianas están saliendo del closet en la adolescencia, aunque no todos son aceptados por sus familias.
Estudios publicados en el 2007 muestran que casi la mitad de los muchachos que viven en la calle en EE UU son gays que los padres corrieron de la casa cuando se enteraron de su orientación sexual. No existen hasta el momento estudios similares en países hispanoparlantes.
Respecto a la segunda forma de “salir del closet”, pues mucha gente opta por nunca hacerlo, como también hay gente que lo hace pero no del todo, es decir que sólo lo comentan con algunos amigos o familiares. En nuestro medio eso es bastante común, porque todavía nuestra sociedad no aprende a convivir con nuestra opción, y eso es problema de ellos pero ha pesar de serlo, de alguna manera su homofobia puede afectarnos traduciéndose en la pérdida del trabajo, alejamiento de amigos o compañeros de trabajo, peleas con la familia, etc. Si decidimos hacerlo público tenemos que saber a quién decirle para que nada de lo anterior nos pase. Decírselo a la familia puede ser muy difícil, seguramente algunas familias dan su apoyo, pero no en la mayoría de los casos. De todas maneras, es importante tener alguien con quien hablar del tema, esto ayuda a sobrellevar muchas situaciones y además es muy difícil guardar un secreto tan importante, es rico poder compartir experiencias con otras personas que estén pasando o que hayan pasado por lo mismo, o simplemente tener a alguien que te escuche aunque no lo comparta.
Consiguiendo apoyo
Aquí tienes una lista de consejos para salir bien del clóset:
-Antes de hacerlo piensa qué tan a gusto te sientes contigo mismo/a. ¿Estás dispuesto/a a platicar acerca de tu orientación sexual?
-Presta atención a los comentarios y a las conversaciones de la gente a tu alrededor. De algún modo sus palabras revelan lo que sienten acerca de la homosexualidad. Pero recuerda que esos sentimientos pueden cambiar al revelarles tu verdadera orientación. Su reacción puede ser entonces más negativa o más positiva.
-Por lo general es más seguro decírselo a una sola persona a la vez. La gente está menos dispuesta a proteger lo que dice cuando está a solas contigo.
No salgas del clóset presentando a las personas a tu novio o novia. Esto obliga a tener que aceptar dos cosas a la vez. Primero revela que eres gay y sólo después que estás saliendo con alguien. Es más fácil para la gente asimilar información nueva en dosis pequeñas, particularmente si no están muy familiarizadas con la homosexualidad.
-Prepárate a enfrentar preguntas tal vez ofensivas. La gente puede preguntar cosas como “¿acaso Dios no odia a los raritos?” o “todos los gays acaban siempre abusando de los menores”. No dejes que esto te haga enojar. Recuerda que los prejuicios están aún muy extendidos y todavía hay mucho que aprender acerca de la homosexualidad. Proporciónales la información que puedas –un libro o un folleto-, o información de organizaciones que eduquen sobre la homosexualidad.
-Prepárate. A algunas gentes les escandalizará o les confundirá tu revelación. Recuérdales que tú sigues siendo la misma persona de siempre. Sólo estás compartiendo algo más acerca de ti. Habrá gente que no te apoye mucho cuando salgas del clóset. Y si un amigo tuyo te abandona por completo al revelarle tu orientación sexual, piensa que él o ella no era realmente tu amigo. Busca nuevos amigos que te acepten como eres.
-Si tienes miedo de que algo temible o violento pueda suceder al salir del clóset, eso significa que probablemente no es una buena idea hacerlo ahora. Puedes tal vez esperar hasta estar en un entorno más seguro.
-En caso de que las cosas salgan mal con tus padres, es importante tener un plan de resguardo. Si necesitas ayuda extra habla con algún familiar en quien confíes y pídele primero que te ayude en este proceso.
-Recuerda, la agresión está siempre fuera de la ley. Si alguien se pone violento o quiere agredirte por tu orientación sexual, denúncialo. En México, la Constitución prohíbe cualquier forma de discriminación por tus preferencias; además, en el DF el Código Penal castiga cualquier acto discriminatorio. Puedes presentar quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos o las comisiones estatales de derechos humanos, así como ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Todas estas instancias, en principio le dan al sistema legal más herramientas para poder trabajar. Aléjate del peligro, pide ayuda y cuídate