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View Full Version : Diversión en el Restaurant Italiano


Lilly
15-01 2008, 03:57 PM
Gracias por los halagos recibidos y disfrutar mi primer relato:
Sexo en una tienda erotica
http://www.relatosymas.com/showthread.php?t=17597


Ya tengo algo nuevo para contarles.

Mi esposo y yo, ya llevamos 8 años de estar juntos y no quiero que Carlos se me aburra con nuestra vida sexual. Así que trato de hacer lo que sea necesario para mantener la llama ardiendo.

Desde que estuvimos en la tienda erótica, Carlos ha estado más contento que nunca y me trata como si estuviéramos recién casados. A mi me gusta mantenerlo en ese estado, así que me decidí a inventarme algo para mantenerlo interesado y excitado.

Fui al trabajo de mi esposo y le dije que fuéramos a almorzar juntos, escogimos un restaurante italiano. Es un sitio bien lindo, los precios son altísimos, pero el servicio es muy bueno, la comida deliciosa y es bastante privado.

Cuando entramos nos preguntaron:
- ¿Área de fumador o no fumador?

Yo no dejé que Carlos hablara y hablé primero, le dije a la muchacha:
- Área de fumar, pero por favor. ¿Me puedes dar la mesa de la esquina?. Al fondo del restaurante?.
- No hay problema.

- Muchas gracias.

Carlos me dio una mirada de confundido, con una sonrisa nerviosa. Al pedir una mesa bastante privada mi esposo comprendió que este almuerzo era con un propósito erótico.

A mi me excitó ver a Carlos todo confundido, pero con una mirada de anticipación. Cuando nos sentamos en la mesa, yo me acerqué mucho a él y lo besé:
- Te amo - le dije al oído mientras deslizaba la mano por su muslo hasta llegar a su pene.

Ya estaba semi duro y en espera. La razón por la cual escogí este restaurante, es porque tienen manteles en las mesas y es muy fácil esconder una travesura. Mientras almorzábamos yo pasaba mi mano por su muslo y le acariciaba el rico pene por encima del pantalón. Cada vez se le ponía mas duro.

Al terminar de comer, mi esposo encendió un cigarro y ordenó unas bebidas. No quería tomar mucho porque tenía que regresar a la oficina. Yo seguí acariciándole el pene de forma juguetona mientras hablábamos. Se notaba nervioso pero me dejaba que le hiciera lo que yo quisiera.

Así que suavemente le desabotoné el pantalón y le saqué el pene. Comencé a pajearlo. El mantel no dejaba que nadie viera lo que yo estaba haciendo. Aunque era la hora de almuerzo, no había tanta gente.

Había dos señores muy bien vestidos en una mesa cerca de nosotros, uno como en los 40 y otro como en los 50. El más joven se dio cuenta de que yo estaba pajeando a mi esposo y le comentó al otro. Los 2 se sentaron al mismo lado de su mesa para poder mirar hacia nosotros. Me excité al ver que nos estaban mirando y sentía como mi sexo se humedecía.

Honestamente, lo que yo deseaba era que me tomaran los 3, me llevaran al hotel más cercano y me hicieran el amor hasta dejarme sin aliento. Como se que a Carlos le gusta mirar (¿recuerdan lo que pasó en la tienda erótica?) , lo haría con ellos dos frente a mi esposo para que se lo goce todito.

Pero no fue así, no me atreví, ni siquiera a mencionárselo a mi esposo.

Mientras pajeaba a mi esposo, miraba con el rabito del ojo a los señores que estaba allí. Noté que no nos sacaban la vista te encima. Metí la otra mano por debajo de mi falda y comencé a acariciarme.

Mi vagina estaba toda mojada, mis jugos tenían mi ropa interior totalmente empapada. Mi excitación fue tanta, que mis instintos de exhibicionista tomaron control de mí. Saqué una pierna de debajo de la mesa y dejé ver que me estaba acariciando.

La chica que nos estaba atendiendo vino a preguntarnos si queríamos otras bebidas. Los señores la interrumpieron antes de llegar a nosotros, para darme tiempo a esconder mi desnudez. Uno de ellos me guiño el ojo como indicando que fue a propósito que la detuvieron.

Yo me sonreí con él, agradeciendo sin palabras por ayudarme a no meterme en problemas. Tan pronto la chica se fue, le pregunté a Carlos:
- ¿Te diste cuenta que nos están mirando?
- Si…

- ¿Te gusta?
- Me excita mucho.

- ¿Les puedo enseñar mas? - le pregunté mientras lo pajeaba.

- Mmm, si - como ya estaba muy excitado, no se podía resistir.

Yo de agradecimiento, por protegernos de la chica del restaurante, me quité la ropa interior. Luego puse una pierna en la butaca donde estábamos sentados y le mostré mi vagina recién afeitada.

Los dos se sonrieron con nosotros. Me bajé y tomé el pene de mi marido en la boca, mientras me tocaba. Mmm que rico. Estaba muy emocionada, al saber que estábamos en un lugar público y había dos hombres mirándome.

No tardé en tener un rico orgasmo. No podía contener mis deseos, quería que me tomaran, quería sentir un pene bien duro dentro de mí. Pero eso era imposible ya que estábamos en un sitio público.

Yo seguía mamándole el pene a mi esposo, aunque me detenía de vez en cuando para asegurarme que no nos vieran. Los dos hombres se quedaban mirando y velando para que no nos descubrieran.

Una de las veces que levanté la cabeza, noté que uno de los hombres se estaba acariciando el pene por encima del pantalón. Eso me causó más excitación, me provocaba sentir ese pene en mis adentros.

Al ver ese bulto en el pantalón del hombre, volví a bajar la cabeza y comencé a mamar con gran fuerza como si estuviera hambrienta. No me importaba nada, solo quería recibir esa lechita tan deliciosa, mmm que rico.

Carlos no tardo en venirse. Mmm, yo me tragué toda su lechita, pero no dejaba de pajearme. Cuando volví a levantar la cabeza, tenía la leche de Carlos en el borde de la boca. La tomé con un dedo y me la eché en la boca mientras miraba coquetamente a los dos hombres.

Al ratito nos enviaron unos tragos. Después de tomar por un ratito, nos fuimos. Yo todavía estaba desesperada, deseaba ser penetrada. Al llegar al auto le dije a Carlos:
- Da la vuelta por detrás de esa tiendas que quiero que me lo metas.
- OK - me dijo con una sonrisa en la cara.

Yo comencé a masajearle el pene para que se le parara otra vez. Cuando estacionamos el auto nos dimos cuenta que el más joven de los dos señores del restaurante, nos había seguido. Mi primer sentimiento fue miedo pero estaba tan excitada que no me importó.

Carlos se sentó en el asiento del pasajero y echó el asiento hacia atrás. Yo me senté en el otro asiento, le saqué el pene del pantalón y comencé a pajearlo.

Me di cuenta de que el señor se bajó de su auto y se dirigió a la ventana. Como es invierno y estaba bastante agradable, las ventanas del auto estaban arriba. El se acercó más, hasta que podía ver todo lo que hacíamos y comenzó a masajear su pene por encima del pantalón. Yo se lo miraba con deseo.

Bajé la cabeza y comencé a mamar. Carlos estaba muy excitado de nuevo, su pene se había puesto más duro que antes. Cuando levanté la cabeza y miré afuera del auto, el señor tenía el pantalón abierto con el pene por fuera y se estaba pajeando.

Ya no podía aguantar más, necesitaba ser penetrada. Así que me encaramé sobre mi marido, tomé el pene, lo dirigí a mi vagina y comencé a brincar, como si estuviera loca. Sentía corrientes de placer que me corrían por la espalda.

Me abrí la blusa para enseñar mis bellos pechos. El señor que estaba afuera, se excitó más todavía y se empezó a pajear más fuerte. Sentía esa sensación de placer por mi cuerpo.

Yo abrí la boca, saqué la lengua y la pegué a la ventana del carro. Mis ojos estaban fijos en su pene tan rico. Comencé a pasar la lengua en el cristal como pidiendo lechita.

El señor no tardó en venirse y tiró su lechita en la ventana. Si no fuera por el miedo a las enfermedades yo hubiera abierto la ventana y le hubiera mamado el bicho hasta sacarle toda esa lechita.

Carlos estaba bien atento y cuando el señor se vino en el cristal, Carlos se vino dentro de mí. Los chorros calientes de lechita en mis adentros, me provocaron otro orgasmo. Mmm, que rico. Se me erizan todos mis vellitos, tan sólo recordar lo delicioso que fue.

Al terminar el señor, se sonrió conmigo, me guiñó el ojo, se montó en su auto y se fue.

Yo me levanté del pene de Carlos, todavía hambrienta de más, me agaché y se lo mamé hasta dejárselo limpiecito. Lo llevé a su trabajo y me fui a casa.

Espero que se hayan disfrutado mi relato. Será hasta el próximo…

PATITA_SODEDAD_25
24-01 2008, 09:41 AM
Rico relato ecxitante caliente, me dejo calentona

Lilly
24-01 2008, 10:09 AM
Rico relato ecxitante caliente, me dejo calentona

Me alegra que la gente se disfrute mis travesuras... Ya pronto publico mas.. Espero que las disfrutes

theoldman
24-01 2008, 01:09 PM
Buen relato Lilly, caliente de punta a punta por lo que voy a buscar todo lo que has escrito y asi disfrutar un poco mas.
Besos

Sara69
24-01 2008, 02:04 PM
Muy buen relato. Me gustaria hacerlo pero no creo tener el valor.

lunanegra
24-01 2008, 06:52 PM
wow!!!! q relato tan delicioso!!! .... Me encanto, me ecxito, me .... Mmm!!!!! en fin para q t digo mas ... Felicidades!!!!!!

Imagine
30-01 2008, 01:44 PM
muy buena narración, buenos detalles bien calientitos. Muy buena historia al igual que tu anterior aportación.

saludos...

bakatrancito
31-01 2008, 01:51 PM
de verdad me encanta como escribes! supongo que esa chingaita estuvo riquisima, te felicito! sigue escribiendo tus anecdotas que estan espectaculares

bakatrancito
31-01 2008, 08:05 PM
donde fue este restaurante?

Lilly
01-02 2008, 07:10 AM
donde fue este restaurante?

En Michigan, Donde vivo.

bakatrancito
01-02 2008, 03:08 PM
buonno proveccio

sexygordita
01-02 2008, 09:03 PM
Que buen relato, muy excitante...un lenguaje muy sugerente...las situaciones muy pero muy provocadoras, gracias por escribir algo tan bueno para los sentidos...he quedado muy satisfecha de leerte...
Un beso;)

orionjl
09-02 2008, 09:55 AM
muy buen relato si me disculpan tengo que ir a bajarme la exitacion que me ha probocado el leerlo

Elicachonda
13-02 2008, 06:30 PM
Riquisimo relato !
Alguien podria enviarme fotos de su desnudez ?
me encantaria masturbarme con fotos suyas.... me encanta

Saludos

EscritorCaballero
20-09 2008, 10:54 AM
Este relato me dejo bastante caliente, me parecio muy bueno! :cool: