tavote70
04-11 2007, 04:54 PM
Como les contaba anteriormente, llegaron Francisco -el dueño de casa- su pareja y festejado- Marcos y el gigante africano Kano. Francisco le dijo a Javier que debía retirarse- que él no podía estar presente porque esa fiesta privada era para los demás que estaban ahí, quise tomar de un brazo a mi amigo para que no se fuera, pero el africano me lo impide y me abraza fuertemente mientras veo que mi amigo sale de la habitación y Francisco cierra la puerta con el seguro.
Marcos, por su parte, se arrodilla detrás de mí y comienza a mamarme el culo, el africano se suelta un poco sin dejar de sujetarme y Francisco se arrodilla entre ambos y comienza a chuparnos alternadamente nuestras respectivas vergas mientras el africano me besa metiendo su tremenda lengua en mi boca, que casi me asfixia. Luego, Marcos y Francisco cambiaron de posición, esta vez el festejado le chupaba el culo a africano y su amigo el mío, hasta que después de un rato, hacen que el africano y yo nos tendamos en la maravillosa alfombra persa de espaldas, con nuestras estacas apuntando hacia el techo. Marcos fue el afortunado que nos puso con la boca los condones, pero, el primero en sentarse en mi verga fue Francisco.
Su amigo le puso un poco de gel en el culo y luego un poco en mi verga para luego introducirse lentamente mi falo hasta lograrlo completamente, mientras el negro, junto con Marcos, se masturbaban mirando. Mi verga, a pesar de estar gozando, me dolía un poco, quizás por tanta fricción a que estaba sometida, pero seguía gozando el momento, hasta que en cierto rato, Francisco se levanta y nuevamente su amigo trae el gel y le pone más y posteriormente le pone al africano en su tremenda tranca, que yo personalmente no me hubiera atrevido a sentarme en ella. Marcos le ayudó a su amigo a ponerse en posición para sentarse, abriéndole un poco las nalgas, logró en un primer instante, introducir la punta y dio un tremendo grito, el cual apagó su amigo Marcos con un beso, mientras yo me sacaba el condón y me comenzaba a pajear.
Finalmente, Francisco logró meterse la mitad y empezó a moverse suavemente dejando fuera un buen pedazo de carne dura. Por su parte, Marcos trajo otro condón y me lo puso, luego puso su verga en mi boca que era como la mía, 21cm, pero un poco más gorda. Me culiaba la boca suavemente mientras su amigo trataba de meterse más adentro la tranca de Kano, hasta que en cierto momento, me la sacó de la boca y me puso sus bolas para que se las lamiera, eran bastante grandes pero ricas, muy peluditas igual que su hoyito. Luego se levantó y me pajeó un poco y luego se sentó tragando todo mi garrote de una vez. Al parecer ya lo tenía bastante dilatado por la facilidad con que le entró. Luego comenzó a cabalgar suavemente mientras se masturbaba dándome un placer maravilloso, era como estar en las nubes.
En cierto momento, veo que Francisco se había comido entera la verga negra de su amante, Marcos le dijo: ¡¿no querías comerte un pico más grande que el mío?! ¡Pues ahora lo tienes, disfrútalo! Su amigo solo sonreía haciendo pequeñas muecas entre dolor y placer. No duró mucho en esa postura ya que muy luego acabó dando gritos de placer mientras el negro aprovechaba para darle algunas estocadas que le hacían quejarse más a Francisco. Luego de llenarle el pecho con su semen, se levanta quejándose, demorando un par de minutos en salirse, mientras tanto Marcos también se levantó de mi verga y me sacó el condón y comenzó a chuparme la verga hasta hacerme acabar con un gran dolor en mis testículos, tragando toda mi pequeña porción de semen. Luego se besaron con su pareja amante y se sentó en la verga de ese africano que parecía una maquina, su verga se mantenía igual, de una vez se metió la mitad dando un pequeño grito y cabalgó en seguida, mientras su amigo se masturbaba mirando el espectáculo que daba su amante.
No demoró mucho en tragarse por completo la tranca del negro, que esta vez sí gemía como un animal. Al ver esto, Francisco se masturbaba más rápido y acabó en la espalda de Marcos, por mi parte, ya comenzaba a tener una nueva erección, no lo podía creer y comencé a masturbarme suavemente hasta que de pronto, el negro gritaba algo en un dialecto que no entendí, entonces Francisco le dijo a Marcos que Kano estaba por acabar, este se levantó de la tranca lo más rápido posible y le sacó el condón y ambos se pusieron a lamerle la verga hasta que estalló en un tremendo vaciamiento de sus testículos, llenándoles la cara; no podía creer que tuviera tanto semen, fluía como si fuera un volcán en erupción.
Luego ambos se quitaban el semen de la cara con la lengua y después besaron al negro compartiendo con él su néctar. Posteriormente, me dijeron que me acostara en un sofá que había en la habitación y ellos lo hicieron junto al negro en una tremenda cama que había. Como me sentía agotado, me quedé dormido y no supe si ellos siguieron "la fiesta". Por la mañana desperté con un llanto, mire la hora: 6:30 a.m., todos en la habitación dormían, salí al pasillo y entré a la habitación contigua, estaba Claudia en el suelo llorando y con un tremendo moretón en la cara y otro en el brazo, con ella estaba Javier quien también presentaba un golpe en el pómulo. Mi amigo me explicó rápidamente y muy agitado, que Claudia con Marcela eran pareja y que un tipo entró en la habitación y las encontró desnudas y quiso participar del momento intimo y que ambas no se lo permitieron, por eso les pegó y se llevó a la fuerza a Marcela y en el pasillo se toparon con Javier, quien quiso defender a su amiga y también salió lesionado y cuando se recuperó fue a ver como estaba Claudia.
Les pregunté que hacía cuánto había pasado, ella me dijo que como 25 minutos, entonces la ayudamos a levantarse y la dejamos en la cama para ir en busca de su amiga, cuando de pronto, dos chicos entran en la habitación cargando a Marcela que estaba desmayada. Ambos -mi amigo y yo- nos levantamos para ir en busca del agresor pero, los muchachos nos dijeron que se trataba del chofer del servicio de mozos y que ya se habían retirado. Después de un rato, Marcela volvió en sí y nos relató lo ocurrido pero no quiso que fuéramos ni al hospital, ni a la policía por temor a sus padres. Inmediatamente nos fuimos de allí al departamento de Claudia. Desde ahí, Marcela llamó a sus padres y les dijo que su amiga esta muy enferma y que se va a quedar cuidándola ya que sus padres se encuentran fuera de la ciudad, su madre le dice que bueno pero que no por muchos días, los suficientes para recuperarse.
Un consejo, hay que tener cuidado a dónde vamos y con quién, esto nos pudo haber pasado a cualquiera y con terribles consecuencias, por lo mismo, ustedes lectores, tengan cuidado.
Marcos, por su parte, se arrodilla detrás de mí y comienza a mamarme el culo, el africano se suelta un poco sin dejar de sujetarme y Francisco se arrodilla entre ambos y comienza a chuparnos alternadamente nuestras respectivas vergas mientras el africano me besa metiendo su tremenda lengua en mi boca, que casi me asfixia. Luego, Marcos y Francisco cambiaron de posición, esta vez el festejado le chupaba el culo a africano y su amigo el mío, hasta que después de un rato, hacen que el africano y yo nos tendamos en la maravillosa alfombra persa de espaldas, con nuestras estacas apuntando hacia el techo. Marcos fue el afortunado que nos puso con la boca los condones, pero, el primero en sentarse en mi verga fue Francisco.
Su amigo le puso un poco de gel en el culo y luego un poco en mi verga para luego introducirse lentamente mi falo hasta lograrlo completamente, mientras el negro, junto con Marcos, se masturbaban mirando. Mi verga, a pesar de estar gozando, me dolía un poco, quizás por tanta fricción a que estaba sometida, pero seguía gozando el momento, hasta que en cierto rato, Francisco se levanta y nuevamente su amigo trae el gel y le pone más y posteriormente le pone al africano en su tremenda tranca, que yo personalmente no me hubiera atrevido a sentarme en ella. Marcos le ayudó a su amigo a ponerse en posición para sentarse, abriéndole un poco las nalgas, logró en un primer instante, introducir la punta y dio un tremendo grito, el cual apagó su amigo Marcos con un beso, mientras yo me sacaba el condón y me comenzaba a pajear.
Finalmente, Francisco logró meterse la mitad y empezó a moverse suavemente dejando fuera un buen pedazo de carne dura. Por su parte, Marcos trajo otro condón y me lo puso, luego puso su verga en mi boca que era como la mía, 21cm, pero un poco más gorda. Me culiaba la boca suavemente mientras su amigo trataba de meterse más adentro la tranca de Kano, hasta que en cierto momento, me la sacó de la boca y me puso sus bolas para que se las lamiera, eran bastante grandes pero ricas, muy peluditas igual que su hoyito. Luego se levantó y me pajeó un poco y luego se sentó tragando todo mi garrote de una vez. Al parecer ya lo tenía bastante dilatado por la facilidad con que le entró. Luego comenzó a cabalgar suavemente mientras se masturbaba dándome un placer maravilloso, era como estar en las nubes.
En cierto momento, veo que Francisco se había comido entera la verga negra de su amante, Marcos le dijo: ¡¿no querías comerte un pico más grande que el mío?! ¡Pues ahora lo tienes, disfrútalo! Su amigo solo sonreía haciendo pequeñas muecas entre dolor y placer. No duró mucho en esa postura ya que muy luego acabó dando gritos de placer mientras el negro aprovechaba para darle algunas estocadas que le hacían quejarse más a Francisco. Luego de llenarle el pecho con su semen, se levanta quejándose, demorando un par de minutos en salirse, mientras tanto Marcos también se levantó de mi verga y me sacó el condón y comenzó a chuparme la verga hasta hacerme acabar con un gran dolor en mis testículos, tragando toda mi pequeña porción de semen. Luego se besaron con su pareja amante y se sentó en la verga de ese africano que parecía una maquina, su verga se mantenía igual, de una vez se metió la mitad dando un pequeño grito y cabalgó en seguida, mientras su amigo se masturbaba mirando el espectáculo que daba su amante.
No demoró mucho en tragarse por completo la tranca del negro, que esta vez sí gemía como un animal. Al ver esto, Francisco se masturbaba más rápido y acabó en la espalda de Marcos, por mi parte, ya comenzaba a tener una nueva erección, no lo podía creer y comencé a masturbarme suavemente hasta que de pronto, el negro gritaba algo en un dialecto que no entendí, entonces Francisco le dijo a Marcos que Kano estaba por acabar, este se levantó de la tranca lo más rápido posible y le sacó el condón y ambos se pusieron a lamerle la verga hasta que estalló en un tremendo vaciamiento de sus testículos, llenándoles la cara; no podía creer que tuviera tanto semen, fluía como si fuera un volcán en erupción.
Luego ambos se quitaban el semen de la cara con la lengua y después besaron al negro compartiendo con él su néctar. Posteriormente, me dijeron que me acostara en un sofá que había en la habitación y ellos lo hicieron junto al negro en una tremenda cama que había. Como me sentía agotado, me quedé dormido y no supe si ellos siguieron "la fiesta". Por la mañana desperté con un llanto, mire la hora: 6:30 a.m., todos en la habitación dormían, salí al pasillo y entré a la habitación contigua, estaba Claudia en el suelo llorando y con un tremendo moretón en la cara y otro en el brazo, con ella estaba Javier quien también presentaba un golpe en el pómulo. Mi amigo me explicó rápidamente y muy agitado, que Claudia con Marcela eran pareja y que un tipo entró en la habitación y las encontró desnudas y quiso participar del momento intimo y que ambas no se lo permitieron, por eso les pegó y se llevó a la fuerza a Marcela y en el pasillo se toparon con Javier, quien quiso defender a su amiga y también salió lesionado y cuando se recuperó fue a ver como estaba Claudia.
Les pregunté que hacía cuánto había pasado, ella me dijo que como 25 minutos, entonces la ayudamos a levantarse y la dejamos en la cama para ir en busca de su amiga, cuando de pronto, dos chicos entran en la habitación cargando a Marcela que estaba desmayada. Ambos -mi amigo y yo- nos levantamos para ir en busca del agresor pero, los muchachos nos dijeron que se trataba del chofer del servicio de mozos y que ya se habían retirado. Después de un rato, Marcela volvió en sí y nos relató lo ocurrido pero no quiso que fuéramos ni al hospital, ni a la policía por temor a sus padres. Inmediatamente nos fuimos de allí al departamento de Claudia. Desde ahí, Marcela llamó a sus padres y les dijo que su amiga esta muy enferma y que se va a quedar cuidándola ya que sus padres se encuentran fuera de la ciudad, su madre le dice que bueno pero que no por muchos días, los suficientes para recuperarse.
Un consejo, hay que tener cuidado a dónde vamos y con quién, esto nos pudo haber pasado a cualquiera y con terribles consecuencias, por lo mismo, ustedes lectores, tengan cuidado.