Jess18
15-10 2007, 05:36 PM
Hola a Todos. Mi nombre es Jessica, y es mi primer relato aquí, así que trataré de contarles por medio de esto, un poco mas sobre mí.
Lo mejor que me ha pasado en la vida, en cuanto al sexo, ocurrió en Junio del año pasado, cuando tenia 17 años de edad. Yo soy una muchacha de estatura normal, y con un cuerpo diría yo que normal, soy delgada, de piel blanca, cabello castaño y ojos café claros. En ese entonces aún era un tanto nueva, pues no había tenido sexo, mas que oral.
Estaba pasando por una situación difícil, había cortado con mi novio, y me sentía algo sola y aburrida, cuando una tarde mi mejor amiga me llamó para pedirme un favor, resulta que su hermano mayor, quien estudiaba en Canadá, vendría a Durango pues asistiría a una conferencia, el tenía planeado quedarse en casa de su madre, pero como tenia problemas con su padrastro no quiso hacerlo, y estaba algo corto de dinero como para quedarse en un Hotel durante un mes.
Como mis padres conocían perfectamente a Daniel, accedieron inmediatamente, así que le dije a mi amiga que sí. Daniel me llamó unos días después para ponernos de acuerdo en cuanto a algunas cosas. Al escuchar su voz, sentí una extraña sensación, y es que era tan varonil y sensual, que me hizo morir de ganas por que se llegara el día de verlo otra vez después de tantos años de no hacerlo.
Por fin se llegó tan anhelado día, y a mi me toco abrirle la puerta, así que me lleve una gran sorpresa al verlo por fin, ya había dejado de ser el adolescente que yo tenia en mi mente, su cuerpo era perfecto y sus ojos y boca, eran hermosos. Me quedé callada de la impresión, y el con la sensual voz que ya había escuchado, me dijo:
-Hola, tu debes ser Jess, la amiga de Adri ¿verdad?
Yo dije que sí, y también casi sin volumen -Pasa por favor-
Le preparamos una cena de bienvenida, y pasamos una noche increíble, nos platicó varias cosas sobre el, lo cual me hizo admirarlo aún más. Y me di cuenta que teníamos muchas cosas en común.
Yo no dejaba de contemplarlo, y en una de esas, la mirada se me fue a la parte de la entrepierna, era increíble, pero no estaba nada mal la vista.
Comencé a sentir que mi temperatura se elevó, pero más cuando note que el se dio cuenta que lo miraba detenidamente, y me sonrió.
Como no aguanté mucho de estar ahí, subí a mi habitación e intentar dormir, así pase un par de horas, pero no pude, pues cada que cerraba los ojos, me imaginaba a Dan, y nos imaginaba besándonos.
Entonces fui al baño de la planta de arriba, pues ahí hay tina, necesitaba un baño de agua helada urgentemente. Pero al abrir la puerta, me sorprendí al ver a Dan recién bañado, y con solo una toalla amarrada a la cintura, su cuerpo era perfecto, y se veía espectacularmente sexy así mojadito. No pude reaccionar, solo podía contemplarlo a el, y entonces, el se acercó, me tomó con sus fuertes brazos, y me plantó un beso, yo al principio no le correspondía, pero después cedí ante el.
POR DIOS, ese beso fue lo máximo. Pero escuchamos un ruido, y me fui corriendo a mi habitación. Pasaron los días, y a veces me preguntaba si había sido un sueño, pero no lo creí, trataba de hablarle como si nada, para que nadie sospechara algo.
Pero esa intensa sensación que sentía por él, no cedía. Trataba de no quedarme sola con el, porque no respondería por lo que ocurriera.
Hasta que, un día, me quedé sola en casa, mis padres llegarían tarde pues irían a una cena, mi hermano salio con sus amigos, y Dan iría a un antro.
Yo tenía mucha tarea, y la estaba haciendo en la sala, cuando sentí que alguien había entrado. Era Daniel, a quien no había escuchado y yo me sonrojé, pero le sonreí y luego seguí haciendo mi tarea, entonces el me dijo:
- Vaya, estas haciendo tarea de literatura ¿Sabias que soy muy bueno en literatura?-
Y yo le dije. ¿En verdad? Vaya, ¿Podrías ayudarme con este ensayo?
El accedió amablemente, y con su ayuda acabé rapidísimo, así que nos pusimos a platicar. Resulto muy divertido hablar con el, y nos reíamos por cualquier cosa, cada vez estábamos mas juntos, cuando de repente, no sé porque lo abrasé y lo besé desesperadamente, el me correspondía, y nos comenzamos a acariciar, yo la verdad me había excitado bastante, y entonces le dije:
-¡Dan, quiero que me hagas tuya!-
El dijo -Está bien, yo tengo muchas ganas de hacértelo desde que te vi el día que llegue aquí-
Nos besamos intensamente, y entonces le pedí que me llevara a mi habitación, que no quería hacerlo ahí en la sala. Entonces me trepé en él, y lo besaba apasionadamente, mientras el me acariciaba suavemente.
Al llegar a mi habitación me tiró en la cama, me desvistió lentamente, y comenzó a acariciarme, se puso arriba de mi, y me besaba el cuello, y los senos, fue bajando, hasta llegar a mi vagina, donde metía su lengua, yo gemía de placer, y el disfrutaba haciéndome eso, entonces me metió los dedos, lo cual me hizo gemir bastante.
Le dije que ahora le tocaba a el, entonces, cambiamos de lugar, me puse arriba de el, y lo desvestí poco a poco, el me tocaba con sus manos mientras yo lo chupeteaba por todos lados, pero entonces fui al grano, y le acaricie su pene, el cual estaba súper caliente y enorme, y empecé a jugar con el, con mi lengua, hasta que me rogó que se lo chupara de una vez, y eso hice, me dediqué a hacerle el mejor sexo oral de su vida.
Hasta que me dijo que ya era hora de lo mejor, que quería estar completamente dentro de mí. En verdad estaba súper cachondo, y yo igual, de verdad ni yo me reconocia. Pero le dije, que nunca antes lo había hecho con nadie, y eso lo entusiasmó aún más.
Me fue acariciando lentamente, y luego me metió dos dedos, abrí mis piernas un poco, y el las abrió un poco mas, entonces me metió poco a poco su miembro para que no me doliera tanto, yo gritaba de dolor y placer, pero el me dijo que pronto no sentiría dolor, y sentiría mucho placer.
Y eso ocurrió, yo gemía y gemía, pues ahora si tenía todo su pene en mí, lo metía y lo sacaba, poco a poco fue subiendo de velocidad, y ambos gemíamos fuertemente. Se tumbó arriba de mí, y me besaba, sus besos eran lo mejor que me había pasado en la vida, y la sensación que sentí era extremadamente placentera.
Luego me senté sobre su pene, quería saber que se sentía así, brincaba y brincaba y gemía de placer, entonces le dije:
-Eso es Dani, eres lo mejor no pares, no pares, quiero hacerlo siempre contigo, eres todo mío y yo soy toda tuya.-
El también gemía, y me decía jadeando: Seguiré haciéndote mía, eres mi Jess, solo mía, desde que te vi, solo quería hacerte esto. Eres hermosa mi Jessi, eres asombrosa. Soy tuyo, soy tuyo, eres grandiosa, nadie había sido como tu nadie.
Fue asombroso lo que hizo conmigo, me dio duro, pero tuvo tacto para todo, lo cual fue lo mejor, me acariciaba con esas lindas manos, yo también lo acariciaba, y lo apretaba, fue maravilloso ese momento. Lo hicimos hasta que ya no pudimos más, y se vino dentro de mí.
Acabamos y nos tumbamos en la cama, estando muy cerca, acariciándonos y besándonos. En verdad fue lo mejor que me pudo haber pasado, sentí increíble, y claro sangré por ser la primera vez. Pero el dolor que sentí no es nada a comparación del placer.
Luego me metí a bañar, y el fue tras de mi, nos acariciamos y besamos otra vez con la misma intensidad, hasta que quisimos.
Después de eso, aprovechábamos momentos para estar solos, pero también salíamos a dar la vuelta, al cine, de antro. Disfrutamos mucho esos días, empezamos a salir, y estamos muy enamorados.
Con el fue mi primera vez, y me siento bien de que fuera con el, lo amo y el a mi. Ahora vive aquí en Durango, tiene un departamento para el solo, y de vez en cuando pasamos momentos como este ahí.
Lo mejor que me ha pasado en la vida, en cuanto al sexo, ocurrió en Junio del año pasado, cuando tenia 17 años de edad. Yo soy una muchacha de estatura normal, y con un cuerpo diría yo que normal, soy delgada, de piel blanca, cabello castaño y ojos café claros. En ese entonces aún era un tanto nueva, pues no había tenido sexo, mas que oral.
Estaba pasando por una situación difícil, había cortado con mi novio, y me sentía algo sola y aburrida, cuando una tarde mi mejor amiga me llamó para pedirme un favor, resulta que su hermano mayor, quien estudiaba en Canadá, vendría a Durango pues asistiría a una conferencia, el tenía planeado quedarse en casa de su madre, pero como tenia problemas con su padrastro no quiso hacerlo, y estaba algo corto de dinero como para quedarse en un Hotel durante un mes.
Como mis padres conocían perfectamente a Daniel, accedieron inmediatamente, así que le dije a mi amiga que sí. Daniel me llamó unos días después para ponernos de acuerdo en cuanto a algunas cosas. Al escuchar su voz, sentí una extraña sensación, y es que era tan varonil y sensual, que me hizo morir de ganas por que se llegara el día de verlo otra vez después de tantos años de no hacerlo.
Por fin se llegó tan anhelado día, y a mi me toco abrirle la puerta, así que me lleve una gran sorpresa al verlo por fin, ya había dejado de ser el adolescente que yo tenia en mi mente, su cuerpo era perfecto y sus ojos y boca, eran hermosos. Me quedé callada de la impresión, y el con la sensual voz que ya había escuchado, me dijo:
-Hola, tu debes ser Jess, la amiga de Adri ¿verdad?
Yo dije que sí, y también casi sin volumen -Pasa por favor-
Le preparamos una cena de bienvenida, y pasamos una noche increíble, nos platicó varias cosas sobre el, lo cual me hizo admirarlo aún más. Y me di cuenta que teníamos muchas cosas en común.
Yo no dejaba de contemplarlo, y en una de esas, la mirada se me fue a la parte de la entrepierna, era increíble, pero no estaba nada mal la vista.
Comencé a sentir que mi temperatura se elevó, pero más cuando note que el se dio cuenta que lo miraba detenidamente, y me sonrió.
Como no aguanté mucho de estar ahí, subí a mi habitación e intentar dormir, así pase un par de horas, pero no pude, pues cada que cerraba los ojos, me imaginaba a Dan, y nos imaginaba besándonos.
Entonces fui al baño de la planta de arriba, pues ahí hay tina, necesitaba un baño de agua helada urgentemente. Pero al abrir la puerta, me sorprendí al ver a Dan recién bañado, y con solo una toalla amarrada a la cintura, su cuerpo era perfecto, y se veía espectacularmente sexy así mojadito. No pude reaccionar, solo podía contemplarlo a el, y entonces, el se acercó, me tomó con sus fuertes brazos, y me plantó un beso, yo al principio no le correspondía, pero después cedí ante el.
POR DIOS, ese beso fue lo máximo. Pero escuchamos un ruido, y me fui corriendo a mi habitación. Pasaron los días, y a veces me preguntaba si había sido un sueño, pero no lo creí, trataba de hablarle como si nada, para que nadie sospechara algo.
Pero esa intensa sensación que sentía por él, no cedía. Trataba de no quedarme sola con el, porque no respondería por lo que ocurriera.
Hasta que, un día, me quedé sola en casa, mis padres llegarían tarde pues irían a una cena, mi hermano salio con sus amigos, y Dan iría a un antro.
Yo tenía mucha tarea, y la estaba haciendo en la sala, cuando sentí que alguien había entrado. Era Daniel, a quien no había escuchado y yo me sonrojé, pero le sonreí y luego seguí haciendo mi tarea, entonces el me dijo:
- Vaya, estas haciendo tarea de literatura ¿Sabias que soy muy bueno en literatura?-
Y yo le dije. ¿En verdad? Vaya, ¿Podrías ayudarme con este ensayo?
El accedió amablemente, y con su ayuda acabé rapidísimo, así que nos pusimos a platicar. Resulto muy divertido hablar con el, y nos reíamos por cualquier cosa, cada vez estábamos mas juntos, cuando de repente, no sé porque lo abrasé y lo besé desesperadamente, el me correspondía, y nos comenzamos a acariciar, yo la verdad me había excitado bastante, y entonces le dije:
-¡Dan, quiero que me hagas tuya!-
El dijo -Está bien, yo tengo muchas ganas de hacértelo desde que te vi el día que llegue aquí-
Nos besamos intensamente, y entonces le pedí que me llevara a mi habitación, que no quería hacerlo ahí en la sala. Entonces me trepé en él, y lo besaba apasionadamente, mientras el me acariciaba suavemente.
Al llegar a mi habitación me tiró en la cama, me desvistió lentamente, y comenzó a acariciarme, se puso arriba de mi, y me besaba el cuello, y los senos, fue bajando, hasta llegar a mi vagina, donde metía su lengua, yo gemía de placer, y el disfrutaba haciéndome eso, entonces me metió los dedos, lo cual me hizo gemir bastante.
Le dije que ahora le tocaba a el, entonces, cambiamos de lugar, me puse arriba de el, y lo desvestí poco a poco, el me tocaba con sus manos mientras yo lo chupeteaba por todos lados, pero entonces fui al grano, y le acaricie su pene, el cual estaba súper caliente y enorme, y empecé a jugar con el, con mi lengua, hasta que me rogó que se lo chupara de una vez, y eso hice, me dediqué a hacerle el mejor sexo oral de su vida.
Hasta que me dijo que ya era hora de lo mejor, que quería estar completamente dentro de mí. En verdad estaba súper cachondo, y yo igual, de verdad ni yo me reconocia. Pero le dije, que nunca antes lo había hecho con nadie, y eso lo entusiasmó aún más.
Me fue acariciando lentamente, y luego me metió dos dedos, abrí mis piernas un poco, y el las abrió un poco mas, entonces me metió poco a poco su miembro para que no me doliera tanto, yo gritaba de dolor y placer, pero el me dijo que pronto no sentiría dolor, y sentiría mucho placer.
Y eso ocurrió, yo gemía y gemía, pues ahora si tenía todo su pene en mí, lo metía y lo sacaba, poco a poco fue subiendo de velocidad, y ambos gemíamos fuertemente. Se tumbó arriba de mí, y me besaba, sus besos eran lo mejor que me había pasado en la vida, y la sensación que sentí era extremadamente placentera.
Luego me senté sobre su pene, quería saber que se sentía así, brincaba y brincaba y gemía de placer, entonces le dije:
-Eso es Dani, eres lo mejor no pares, no pares, quiero hacerlo siempre contigo, eres todo mío y yo soy toda tuya.-
El también gemía, y me decía jadeando: Seguiré haciéndote mía, eres mi Jess, solo mía, desde que te vi, solo quería hacerte esto. Eres hermosa mi Jessi, eres asombrosa. Soy tuyo, soy tuyo, eres grandiosa, nadie había sido como tu nadie.
Fue asombroso lo que hizo conmigo, me dio duro, pero tuvo tacto para todo, lo cual fue lo mejor, me acariciaba con esas lindas manos, yo también lo acariciaba, y lo apretaba, fue maravilloso ese momento. Lo hicimos hasta que ya no pudimos más, y se vino dentro de mí.
Acabamos y nos tumbamos en la cama, estando muy cerca, acariciándonos y besándonos. En verdad fue lo mejor que me pudo haber pasado, sentí increíble, y claro sangré por ser la primera vez. Pero el dolor que sentí no es nada a comparación del placer.
Luego me metí a bañar, y el fue tras de mi, nos acariciamos y besamos otra vez con la misma intensidad, hasta que quisimos.
Después de eso, aprovechábamos momentos para estar solos, pero también salíamos a dar la vuelta, al cine, de antro. Disfrutamos mucho esos días, empezamos a salir, y estamos muy enamorados.
Con el fue mi primera vez, y me siento bien de que fuera con el, lo amo y el a mi. Ahora vive aquí en Durango, tiene un departamento para el solo, y de vez en cuando pasamos momentos como este ahí.