Getaway
06-08 2007, 05:47 PM
Cuando tenia 20 años estaba durmiendo en mi cama cuando comienzo a sentir que algo me acaricia la verga por encima de las cobijas. Como estaba muy cansado no presté mucha atención, pero luego sentí que una mano se metía debajo de las cobijas y comenzaba a quitarme la pijama. Traté de reaccionar, pero tenía el sueño muy pesado y aún no estaba seguro si la experiencia era real o lo estaba imaginando.
De pronto sentí algo que no había sentido nunca... mi verga quedó aprisionada dentro de una boca, nunca olvidaré esa sensación tibia, húmeda y suave por primera vez. Era lo más delicioso que había sentido hasta ese momento y sin embargo me daba miedo no saber lo que estaba ocurriendo.
Por fin pude abrir los ojos entre dormido y en la penumbra vi a mi hermano de 23 años totalmente desnudo sobre mi cama mamándome la verga. La imagen era tan excitante que comencé a temblar de inmediato al ritmo de mis latidos, me puse tan nervioso que sentía que se me iba a salir el corazón del pecho.
Cerré los ojos para hacerme el dormido y seguir disfrutando de la sensación, cuando oigo su voz que me dice: ahora haz lo mismo que yo. Abrí un ojo tímidamente y veo que ahora mi hermano está sobre de mí, con su verga bien dura en frente mío y sus testículos colgando sobre mi cara.
Nunca se me habría ocurrido chupar un pene, pero en ese momento estaba tan excitado que hubiera hecho cualquier cosa que me hubiera pedido, así que cerré los ojos, abrí la boca y me metí su pene para comenzar a chuparlo suavemente.
La intensidad fue subiendo, perdí el control de mí mientras trataba de imitar todo lo que él hacía con mi pene en su boca. El sabor era totalmente nuevo, el olor y la sal me daban un poco de asco, pero no podía dejar de chupar y ahora nos acariciábamos las nalgas con fuerza. De pronto mi hermano comenzó a chuparme los huevos y yo no pude evitar soltar un gemido de placer, el siguió bajando con su lengua hasta el espacio entre mis testículos y mi ano y ya no supe más de mí... comencé a sentir unas extraña sensación debajo de los testículos y en el estómago y de pronto todo mi cuerpo se estremeció.
Lo siguiente que recuerdo eran nuestros cuerpos salpicados con una sustancia que olía raro muy viscosa. Me levanté de la cama un poco asustado y prendí la luz para ver de qué se trataba. Era mi primera eyaculación y la verdad no entendí lo que había pasado, ni siquiera estaba seguro si había salido de mí... ya sabía por la escuela que los hombres eyaculaban después del sexo, pero nunca me había pasado y sinceramente no estaba seguro de haber sido yo.
Como no supe qué hacer le dije a mi hermano: ¡creo que ya te viniste! Me puse la pijama, regresé a la cama y me hice el dormido. Mi hermano apagó la luz también desconcertado y se metió a su cama (seguramente a masturbarse). Después de esta experiencia dormí plácidamente hasta el otro día.
De pronto sentí algo que no había sentido nunca... mi verga quedó aprisionada dentro de una boca, nunca olvidaré esa sensación tibia, húmeda y suave por primera vez. Era lo más delicioso que había sentido hasta ese momento y sin embargo me daba miedo no saber lo que estaba ocurriendo.
Por fin pude abrir los ojos entre dormido y en la penumbra vi a mi hermano de 23 años totalmente desnudo sobre mi cama mamándome la verga. La imagen era tan excitante que comencé a temblar de inmediato al ritmo de mis latidos, me puse tan nervioso que sentía que se me iba a salir el corazón del pecho.
Cerré los ojos para hacerme el dormido y seguir disfrutando de la sensación, cuando oigo su voz que me dice: ahora haz lo mismo que yo. Abrí un ojo tímidamente y veo que ahora mi hermano está sobre de mí, con su verga bien dura en frente mío y sus testículos colgando sobre mi cara.
Nunca se me habría ocurrido chupar un pene, pero en ese momento estaba tan excitado que hubiera hecho cualquier cosa que me hubiera pedido, así que cerré los ojos, abrí la boca y me metí su pene para comenzar a chuparlo suavemente.
La intensidad fue subiendo, perdí el control de mí mientras trataba de imitar todo lo que él hacía con mi pene en su boca. El sabor era totalmente nuevo, el olor y la sal me daban un poco de asco, pero no podía dejar de chupar y ahora nos acariciábamos las nalgas con fuerza. De pronto mi hermano comenzó a chuparme los huevos y yo no pude evitar soltar un gemido de placer, el siguió bajando con su lengua hasta el espacio entre mis testículos y mi ano y ya no supe más de mí... comencé a sentir unas extraña sensación debajo de los testículos y en el estómago y de pronto todo mi cuerpo se estremeció.
Lo siguiente que recuerdo eran nuestros cuerpos salpicados con una sustancia que olía raro muy viscosa. Me levanté de la cama un poco asustado y prendí la luz para ver de qué se trataba. Era mi primera eyaculación y la verdad no entendí lo que había pasado, ni siquiera estaba seguro si había salido de mí... ya sabía por la escuela que los hombres eyaculaban después del sexo, pero nunca me había pasado y sinceramente no estaba seguro de haber sido yo.
Como no supe qué hacer le dije a mi hermano: ¡creo que ya te viniste! Me puse la pijama, regresé a la cama y me hice el dormido. Mi hermano apagó la luz también desconcertado y se metió a su cama (seguramente a masturbarse). Después de esta experiencia dormí plácidamente hasta el otro día.