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View Full Version : Oral en la sala de su casa.


Barlovento
18-07 2007, 08:00 PM
Esto sucedió con mi primera novia, y ha sido de los momentos más excitantes de mi vida. Pasó hace algunos años, ella tenía 17 años y yo 18, teníamos algunos meses de novios y juntos empezábamos a descubrir nuestra sexualidad. Para éste entonces, nuestras caricias iban más allá de los besos y abrazos, casi siempre terminábamos con ella sin brassier y con mis labios recorriendo cada rincón de sus pechos. Cada vez íbamos más lejos y hacía unos cuantos días, ella por primera vez había visto mi pene, y no solo eso, sino que lo recorrió con su lengua cual niña emocionada con una deliciosa paleta de dulce. En dos ocasiones ya lo había hecho, pero por diversas circunstancias no pudimos terminar.

Esa tarde regresamos de un paseo por un pueblo cercano a la ciudad, al cual fueron su mamá y sus hermanas. Durante el paseo en lancha, nuestras manos jugaban debajo de la mesa, excitándonos ante tantas posibles miradas. Ya en la casa, sus familia se sentó afuera y nosotros nos quedamos solos en la sala. Empezaron los besos y las caricias, tiernos, suaves, las manos exploraban bajo la ropa, que por tanta gente en le casa, no nos podíamos quitar. Afuera estaban su mamá, su tía, su hermana y dos primas, en el cuero contiguo estaba una tía u otra prima, pero los dos éramos tan calientes…

Mientras yo acariciaba sus blancos pechos por debajo de su blusa, ella acariciaba mi bulto por encima del pantalón, lentamente empezó a desabrocharme el pantalón y yo la detuve ante el miedo de que alguien fuera a entrar por la puerta, la cual estaba abierta, ella no me hizo caso y lentamente sacó mi pene que estaba tan duro y palpitante, lo miró con detenimiento y lo empezó a acariciar en toda su longitud, apretándolo con su pequeña mano con ganas de nunca soltarlo. El miedo me invadió, pero la excitación era mayor, mucho mayor.

En un momento, muy nervioso, le dije: "nos pueden ver", y ella, muy serena, sólo respondió: "no pasa nada, no nos ven", y siguió acariciándolo mientras nos besábamos muy suavemente. Tomé un cojín del sillón y lo puse sobre mi pene para tapar un poco la escena. Lentamente ella se fue recostando en el sillón y sin esperarlo, llevó su cabeza a mi regazo aventando el cojín y saboreando mi pene como si fuera el último que probaría en toda su vida. Volteé a ver a la ventana que estaba atrás de nosotros, el aire levantaba la cortina dejando ver adentro tanto a su mamá como a su tía, que en cualquier momento podían entrar, o su hermana o sus primas. "nos van a ver, espera", volví a decirle, pero ella, sin ninguna preocupación, volteó a verme y dijo: "no…” y siguió en lo suyo.

El peligro de ser vistos era tan, tan excitante, que ya no me importaba si alguien entraba a la sala, sólo quería sentir ése éxtasis que me daba mi novia con sus labios. Lo hacía muy suavemente, luego muy rápido, después volvía a hacerlo suave. Mientras acariciaban sus pechos, mis manos querían arrancar su blusa o se metían bajo su pantalón para impregnarse de sus jugos que luego le daba a oler y eso la excitaba más. Cada ruido que venía de afuera o del cuarto contiguo, sólo acrecentaba nuestra excitación en vez de detenernos, el tiempo no corría y el placer era tan grande… En momentos se detenía para decirme lo mucho que me quería, y yo también se lo decía, mientras con su mano acariciaba mi pene que estaba a punto de reventar.

Ver su cabeza en mi regazo, con ese movimiento de sube y baja con su colita de caballo en su rubio pelo, me incitaba a poner mi mano sobre su cabeza y empujarla a que lo probara todo. Me olvidé del lugar en el que estábamos y sentí que el clímax estaba cerca. Mientras ella recorría mi pene con su lengua y lo abrazaba con sus labios, ése calor que se siente iba creciendo y le dije: "más rápido…", y así lo hizo, cada vez más rápido, hasta que en un grito sordo exclamé: "¡ya, ya amor…!", y apartando su cabeza puso sus manos en la punta de mi falo para recibir toda la descarga, la cual ella miraba con una emoción como si a una niña le regalaran su muñeca favorita.

Terminé de eyacular, y a sus manos llenas de semen, las llevó a su nariz para olerlo, se frotaba las manos y no paraba de mirarlo. Se fue a lavar las manos, mientras yo no daba crédito a lo que acababa de suceder, era la primera vez que me venía con una mujer, y sucedió en la sala de su casa con prácticamente toda su familia a unos cuantos metros. Cuando volvió, seguimos besándonos y acariciándonos de una manera hermosa.

Sin duda, una de las experiencias más excitantes de mi vida. Con ésa novia, viví muchas experiencias de ése tipo, pero esas serán otras historias.


Gracias por leer y gracias a ti "K", por tanto placer que me diste, con tanto amor.

Andariego
09-08 2007, 02:06 AM
Hola a todos.

Felicidades, Barlovento; muy rico relato y no dudo que más rica experiencia. Me gustó mucho.

Saludos.

Andreatraviesa
09-08 2007, 12:25 PM
Muy rico relato realmente lograste transportarme al lugar de los hechos felicidades ! ! !

sexygordita
11-08 2007, 07:57 AM
personalmente no me gustó mucho el final, el semen en sus manos.....pero bueno es gusto de cada Quien......lo que me excitó es el saberse en esa situación de que Alguien pueda verlos, esas situaciones me excitan , un relato muy sugerente ;)

orionjl
14-08 2007, 11:30 AM
cuentasnos mas

Lisita
03-01 2008, 12:37 AM
hola, me paso algo casi parecido a lo tuyo jejeje

boonee
13-06 2008, 11:10 AM
El temor a ser descubiertos cuando estas en una situación así, es muy excitante creo que todos en algún momento de la vida hemos pasado por situaciones similares con toda o parte de la familia cerca.