boyce
12-07 2007, 04:52 PM
Todo comenzó no hace mucho tiempo cuando entré a una nueva escuela, todo era nuevo para mí, incluso hasta la ciudad; costumbres muy diferentes a las mías, gente muy distinta, pero no había de otra. Esa sería mi ciudad por mucho tiempo, y solo me tendría por los primeros días a mi mismo.
Entrando al nuevo colegio conocí muchas personas, gente muy amable y amigable, las clases estaban súper bien, pero había algo que me hacía sentirme solo. En mi anterior escuela había dejado muchas amistades, entre ellas a mi mejor amigo Miguel; el mejor amigo que pude haber encontrado en toda mi vida, y hasta juramos ser los mejores amigos para siempre. Cosa que a mis 17 años, era algo que tomaba muy en serio; así que me hacia falta esa persona que siempre estaba ahí conmigo.
Pasando los días conocí a un chavo de mi clase su nombre es Pedro, un chico de 17 años igual que nosotros, me comenzaba a sacar platica al final de clases, y en clases incluso, era muy extraño porque de un momento a otro me buscaba mucho, cosa que yo veía extraño, hasta que yo mismo me convencí que podría ser una buena amistad; hasta el momento que me llamó que yo era su mejor amigo, cosa que me dejó sin palabras sobre todo porque yo tenia un concepto de mejor amigo que era un poco diferente al de él.
Con el tiempo se comenzaba a invitar a mi casa, sin yo decirle nada, lo veía como una oportunidad para conocernos mejor; a veces podíamos pasar las horas platicando en la madrugada de miles de cosas, mis padres lo aceptaban muy bien así que se repetía muy seguido esto; hasta que una de esas noches de platicas intensas, siempre se terminaba hablando o tocando el tema del sexo, cosa que a mi me prendía mucho, de platicar con un amigo temas de sexo, yo me considero hetero, así como lo consideraba el, yo le contaba de mis ex-relaciones que ya había tenido varios encuentros sexuales con varias chicas y el me dijo que también él, pero solo con una.
Y así continuábamos hablando de lo que nos gustaba que nos hicieran, un buen "blowjob" o una sesión de besos por doquier. Hasta que nos llegaron las altas horas de la noche, que me dijo que era su mejor amigo y que me quería mucho, después de eso nos intentamos dormir, cuando de pronto sentí un brazo en mi espalda, me estaba abrazando mi amigo en mi propia cama, sin decir más yo me hice el loco, como si nada pasara, cosa que a la mañana siguiente nadie comento nada. Yo estaba muy sacado de onda por eso sentía curiosidad de saber porque lo habría hecho.
Una vez más se quedaría en mi casa, y entre juego y juego comenzamos a forcejear, ustedes saben juegos de saber quien es el más fuerte, yo siempre he preferido usar bóxers flojos (por comodidad), lo extraño fue que curiosamente sentía una ligera erección, como aquella cuando hablábamos de sexo, pero esta vez solo por forcejear. Él como me lo había contado, prefería los bóxers ajustados.
Sin dudas él era más fuerte que yo, tenia brazos fuertes y grandes, mas que los míos, así que a veces no podía competir contra él y me presionaba contra sus pechos duros también; a veces me sentía raro, con un calor interno, pero no me lo podía explicar, era algo que no sabia que era, era extraño.
Yo que siempre me había puesto orgulloso de mi sexo, de mis conquistas femeninas, me estaba pasando esto; me sentía raro pero a la vez sentía placer, y entre forcejeo y forcejeo me di cuenta que el también, por encima del diminuto short con el que dormía en un roce pude notar que también estaba excitado. Yo luchaba y a la vez tratando de ocultar una gran vergüenza que crecía junto con mi "amiguito" debajo de mis ropas, era excitante ese forcejeo, hasta que nos cansamos y quedamos en la cama cansados y sudorosos de tanto esfuerzo; hasta que se me subió encima y me dice que es más grande y poderoso que yo, con una respiración que interrumpía la mía, su cara frente a la mía, a la luz de la luna que entraba por la ventana de al lado de mi cama.
Sentía un cosquilleo cerca de mi sexo, sentía que explotaría, pero decidí interrumpir eso; así que le dije sabes que tengo ya sueño, pero me inmovilizó con sus brazos y me dijo que no me dejaría dormir, así que para liberarme intente quitarlo pero no pude; podía ver sus brazos como se notaba el musculo que hacia fuerza por tenerme prisionero, así que en el momento que pude soltar una mano, me fui directo a su trasero, que no estaba tan mal y le metí un gran pellizco, gimió de dolor, aunque me dio la impresión que a la vez era de placer; fue de esa manera que me dejó libre la otra mano, y con mis dos manos, toma cada uno de sus glúteos y le di un gran apretón, cosa que me hizo encender mas, pero mi idea de saber que no estaba haciendo lo correcto me hizo quitarlo de encima y recuperar la cordura, y me dijo esta bien sólo por eso te dejare dormir, porque ya es muy tarde y no por el apretón de glúteo.
Necesariamente me tuve que dar vuelta para ocultar a mi "amiguito" que quería salir a jugar, estaba súper prendido quería y sentía ganas de tener sexo con una chica, este cuate me había prendido cañón, pero lo extraño era que él me había prendido; pero dentro de unos minutos cuando ya sentía que Morfeo se apoderaba de mi, cayendo en un gran sueño, mi amigo se acercó mas y cada vez mas, pegando su miembro erecto pero totalmente erecto junto a mi costado, preguntándome con una voz muy baja si ya dormía. No quise contestar, dejé que pasara lo que seguía; poco a poco insistió en que me volteara boca arriba, cosa que logró pero yo me hacía el dormido; no sabia que hacer, así que opté por seguir "durmiendo", en eso pegó su cara a mi hombro y sentía como sus labios sin "besar" se acercaba a mi cuello.
Era excitante , pero nuevo para mi , como un hombre puede provocarme esto hasta que llegó a mi mejilla solo rosando sus labios, y de pronto, llego hasta mis labios y me plantó un gran beso, pero un buen beso, yo no lo respondía no tenía interés sinceramente, pero hacía mucho que no tenia sexo con una chica, así que termine por acceder, tenia curiosidad si era un placer sexual o que.
Él comenzó a tocarme todo el cuerpo y me dijo que me quitara la camiseta que llevaba, y lo hizo, y poco a poco bajo mis pijamas dejándome en sólo bóxers que no apretaban y dejaban que mi miembro se asomara por el orificio de ellos; yo proseguí a quitarle su short hasta dejarlo en bóxers justos que dejaban notar un miembro que crecía cada vez mas como el mío; era una experiencia extraña pero placentera, nos tocamos todas nuestras partes, los testículos de uno y luego de otro, se bajaba por mi abdomen me besaba lentamente hasta llegar a orillas de mi sexo, lo que hacia de la misma manera yo.
Era la primera vez que tenia un miembro delante de mi que no era el mío, sino el de mi amigo no podía creerlo, lo que me pasaba también por la cabeza era que pasará el día de mañana. Pero decidí seguir el juego, ya casi estaba amaneciendo pero en eso se detuvo, y solo me dijo amigo te quiero mucho; y quedó abrazándome y me acariciaba, cosa que me sacaba mucho de onda, pero a la mañana siguiente no comentamos nada; solo un comentario que me dijo al medio día de que le debía dos y que le dolían por mi culpa, al principio no sabia a que se refería pero por lo que concluí mas tarde se refería a los grandes pellizcos en su trasero, que de pensar en ese momento, me prendió.
Pero todo esto aun no termina, ese fue solo los primeros encuentros después se dieron otros bajo otras circunstancias que vendrán después.
Entrando al nuevo colegio conocí muchas personas, gente muy amable y amigable, las clases estaban súper bien, pero había algo que me hacía sentirme solo. En mi anterior escuela había dejado muchas amistades, entre ellas a mi mejor amigo Miguel; el mejor amigo que pude haber encontrado en toda mi vida, y hasta juramos ser los mejores amigos para siempre. Cosa que a mis 17 años, era algo que tomaba muy en serio; así que me hacia falta esa persona que siempre estaba ahí conmigo.
Pasando los días conocí a un chavo de mi clase su nombre es Pedro, un chico de 17 años igual que nosotros, me comenzaba a sacar platica al final de clases, y en clases incluso, era muy extraño porque de un momento a otro me buscaba mucho, cosa que yo veía extraño, hasta que yo mismo me convencí que podría ser una buena amistad; hasta el momento que me llamó que yo era su mejor amigo, cosa que me dejó sin palabras sobre todo porque yo tenia un concepto de mejor amigo que era un poco diferente al de él.
Con el tiempo se comenzaba a invitar a mi casa, sin yo decirle nada, lo veía como una oportunidad para conocernos mejor; a veces podíamos pasar las horas platicando en la madrugada de miles de cosas, mis padres lo aceptaban muy bien así que se repetía muy seguido esto; hasta que una de esas noches de platicas intensas, siempre se terminaba hablando o tocando el tema del sexo, cosa que a mi me prendía mucho, de platicar con un amigo temas de sexo, yo me considero hetero, así como lo consideraba el, yo le contaba de mis ex-relaciones que ya había tenido varios encuentros sexuales con varias chicas y el me dijo que también él, pero solo con una.
Y así continuábamos hablando de lo que nos gustaba que nos hicieran, un buen "blowjob" o una sesión de besos por doquier. Hasta que nos llegaron las altas horas de la noche, que me dijo que era su mejor amigo y que me quería mucho, después de eso nos intentamos dormir, cuando de pronto sentí un brazo en mi espalda, me estaba abrazando mi amigo en mi propia cama, sin decir más yo me hice el loco, como si nada pasara, cosa que a la mañana siguiente nadie comento nada. Yo estaba muy sacado de onda por eso sentía curiosidad de saber porque lo habría hecho.
Una vez más se quedaría en mi casa, y entre juego y juego comenzamos a forcejear, ustedes saben juegos de saber quien es el más fuerte, yo siempre he preferido usar bóxers flojos (por comodidad), lo extraño fue que curiosamente sentía una ligera erección, como aquella cuando hablábamos de sexo, pero esta vez solo por forcejear. Él como me lo había contado, prefería los bóxers ajustados.
Sin dudas él era más fuerte que yo, tenia brazos fuertes y grandes, mas que los míos, así que a veces no podía competir contra él y me presionaba contra sus pechos duros también; a veces me sentía raro, con un calor interno, pero no me lo podía explicar, era algo que no sabia que era, era extraño.
Yo que siempre me había puesto orgulloso de mi sexo, de mis conquistas femeninas, me estaba pasando esto; me sentía raro pero a la vez sentía placer, y entre forcejeo y forcejeo me di cuenta que el también, por encima del diminuto short con el que dormía en un roce pude notar que también estaba excitado. Yo luchaba y a la vez tratando de ocultar una gran vergüenza que crecía junto con mi "amiguito" debajo de mis ropas, era excitante ese forcejeo, hasta que nos cansamos y quedamos en la cama cansados y sudorosos de tanto esfuerzo; hasta que se me subió encima y me dice que es más grande y poderoso que yo, con una respiración que interrumpía la mía, su cara frente a la mía, a la luz de la luna que entraba por la ventana de al lado de mi cama.
Sentía un cosquilleo cerca de mi sexo, sentía que explotaría, pero decidí interrumpir eso; así que le dije sabes que tengo ya sueño, pero me inmovilizó con sus brazos y me dijo que no me dejaría dormir, así que para liberarme intente quitarlo pero no pude; podía ver sus brazos como se notaba el musculo que hacia fuerza por tenerme prisionero, así que en el momento que pude soltar una mano, me fui directo a su trasero, que no estaba tan mal y le metí un gran pellizco, gimió de dolor, aunque me dio la impresión que a la vez era de placer; fue de esa manera que me dejó libre la otra mano, y con mis dos manos, toma cada uno de sus glúteos y le di un gran apretón, cosa que me hizo encender mas, pero mi idea de saber que no estaba haciendo lo correcto me hizo quitarlo de encima y recuperar la cordura, y me dijo esta bien sólo por eso te dejare dormir, porque ya es muy tarde y no por el apretón de glúteo.
Necesariamente me tuve que dar vuelta para ocultar a mi "amiguito" que quería salir a jugar, estaba súper prendido quería y sentía ganas de tener sexo con una chica, este cuate me había prendido cañón, pero lo extraño era que él me había prendido; pero dentro de unos minutos cuando ya sentía que Morfeo se apoderaba de mi, cayendo en un gran sueño, mi amigo se acercó mas y cada vez mas, pegando su miembro erecto pero totalmente erecto junto a mi costado, preguntándome con una voz muy baja si ya dormía. No quise contestar, dejé que pasara lo que seguía; poco a poco insistió en que me volteara boca arriba, cosa que logró pero yo me hacía el dormido; no sabia que hacer, así que opté por seguir "durmiendo", en eso pegó su cara a mi hombro y sentía como sus labios sin "besar" se acercaba a mi cuello.
Era excitante , pero nuevo para mi , como un hombre puede provocarme esto hasta que llegó a mi mejilla solo rosando sus labios, y de pronto, llego hasta mis labios y me plantó un gran beso, pero un buen beso, yo no lo respondía no tenía interés sinceramente, pero hacía mucho que no tenia sexo con una chica, así que termine por acceder, tenia curiosidad si era un placer sexual o que.
Él comenzó a tocarme todo el cuerpo y me dijo que me quitara la camiseta que llevaba, y lo hizo, y poco a poco bajo mis pijamas dejándome en sólo bóxers que no apretaban y dejaban que mi miembro se asomara por el orificio de ellos; yo proseguí a quitarle su short hasta dejarlo en bóxers justos que dejaban notar un miembro que crecía cada vez mas como el mío; era una experiencia extraña pero placentera, nos tocamos todas nuestras partes, los testículos de uno y luego de otro, se bajaba por mi abdomen me besaba lentamente hasta llegar a orillas de mi sexo, lo que hacia de la misma manera yo.
Era la primera vez que tenia un miembro delante de mi que no era el mío, sino el de mi amigo no podía creerlo, lo que me pasaba también por la cabeza era que pasará el día de mañana. Pero decidí seguir el juego, ya casi estaba amaneciendo pero en eso se detuvo, y solo me dijo amigo te quiero mucho; y quedó abrazándome y me acariciaba, cosa que me sacaba mucho de onda, pero a la mañana siguiente no comentamos nada; solo un comentario que me dijo al medio día de que le debía dos y que le dolían por mi culpa, al principio no sabia a que se refería pero por lo que concluí mas tarde se refería a los grandes pellizcos en su trasero, que de pensar en ese momento, me prendió.
Pero todo esto aun no termina, ese fue solo los primeros encuentros después se dieron otros bajo otras circunstancias que vendrán después.