Beat
11-07 2007, 10:16 PM
Tengo 17 años, mi primera vez fue con mi mejor amigo; soy de México, D. F. y esto me sucedió en noviembre de 2006.
Lo recuerdo muy bien era un día de septiembre, yo estaba en la escuela mirando a los chicos pasar cuando de repente apareció; era el niño perfecto, rubio, con ojos miel, un cabello rizado de un castaño muy claro, unas pompis de futbolista y una sonrisa inigualable; me intrigó el que me haya sonreído pensé que tal vez era a otra persona, pasaron los días y lo seguía viendo hasta que un día me decidí a hablarle.
-¿Hola, tienes un cigarro?
-Si, claro.
-¿Te debo algo?
-No, cómo crees.
-¿Eres de primero?
-Si.
-Yo voy en tercer semestre, bueno adiós.
Esa conversación terminó y pensé que se había portado muy buena onda, pero no creo que sea gay. Al día siguiente cuando llegué a mi salón mis amigos me dijeron que me estaban esperando y señalaron hacia el balcón (mi salón quedaba en el tercer piso de un edificio),
lo vi y le dije:
-Hola –él solo respondió con una sonrisa.
-¿Qué haces?
-Esperando a que me den clases.
-¿No quieres ir conmigo hoy al cine?
Debo decir que me quedé helado en ese momento y no sabia que hacer, pasaron por mi mente mil y una fantasías.
-Sí, claro. ¿A qué hora?
-A las 3.
-Ok
Quedamos en que pasaría por mí a mi casa a las 3, y pues iríamos al cine; estaba impaciente por qué terminara la escuela. Cuando ya estábamos en la sala me dijo:
-Eres bien buena onda.
-Gracias, tu también –entonces me hizo una pregunta clave.
-¿Es cierto que te gustan los chavos?
-Sí. ¿Eso es un impedimento para que seamos amigos?
-No, claro que no –no dijimos nada en toda la película.
Así pasaron los días y yo me enteré de que él era fan de Shakira, entre mi pensé ni a mi me gusta, pero irónicamente yo tenia unos boletos y lo invité.
Él sólo sonreía y me agradecía lo de el concierto; ya en el concierto empezó a hacerme mas preguntas sobre mis relaciones con mis otros novios y yo le respondía sin ningún temor. Entonces me dijo:
-¿Te puedo confesar algo?
-Claro.
-Está bien. Creo que también me gustan los chavos –en ése momento mi corazón palpitaba a mil.
-¿En serio?
-Si, pero no me gustaría encontrar alguien como tu o como yo.
En ese momento quisé besarlo y decirle que me gustaba pero no lo hice, no quisé verme muy lanzado sólo acerté a sonreír estúpidamente y a decir:
-Voy al baño –estaba con miedo, no sabia que hacer.
Pasó el concierto y dejamos ese tema.
El lunes en la escuela nos saludamos como si nada y para mi suerte tuve que salir a Guadalajara con mi familia por un mes y durante ese mes no supe nada de él, pero en noviembre cuando regresé no sabía lo que me esperaba.
Era noviembre y con esto se aproximaba el puente del 20 de noviembre; que emoción mis papas estarían fuera el fin de semana. Así que no perdí tiempo y lo busqué; le dije que si quería ir a mí casa el fin de semana a ver películas y aceptó. Llego el domingo y eran las 2 de la tarde y lo vería en una avenida cercana a mi casa, estaba lloviendo levemente pero no importó, entonces llegó al lugar acordado venía sin suéter o algo que lo protegiera de la lluvia entonces le dije:
-Ponte mi suéter.
-No, te vas a mojar tú.
-No importa, yo puedo llegar a cambiarme a mi casa.
-Bueno, está bien.
Caminamos hasta llegar a mi casa y aunque sólo era una llovizna quedamos empapados, cuando entramos le dije si quería secarse y asintió. En mi cuarto me desvestí sin ningún pudor frente a él, noté que se me quedó viendo con cierto interés lujurioso y también se quitó la ropa y me dejó ver su cuerpo lleno de vellos casi rubios y que poseía un prominente miembro.
En ese momento no pasó nada, entonces le dije si quería comer pizza y dijo que sí. Pedimos la pizza y le dije que películas quería ver y me impactó cuando escogió la película gay de vaqueros “BROKEBACK MOUNTAIN: SECRETO EN LA MONTAÑA”, me dijo que esa era su película favorita; yo le dije que igual. Llegó la pizza y comenzamos a ver la película.
En una escena donde los protagonistas se besaban el me abrazo y me dijo:
-¿Te gustaría que anduviéramos como en esa película?
-Pues no sé, ¿y a ti?
-Si.
-¿En serio?
-Si, claro.
Entonces comenzamos a besarnos, como nunca nadie me había besado; dijo si podíamos sentarnos en el piso y le dije que si. Entonces imagine lo que vendría y le dije pero deja traigo una colchoneta, estaba ardiendo en emocion y lujuria. Cuando llegué él había apagado las luces y dijo siéntate a mi lado, sólo obedecí y comenzamos a besarnos una vez mas.
Afuera llovía a cantaros y había muchos truenos, me dijo que esa era una situación muy romántica. Sin darnos cuenta nos tumbamos en el piso sin dejar de besarnos; el tiempo había pasado rapidísimo y ya empezaba a obscurecer. Empezó a quitarme la ropa y yo a él, hacía frio en la sala pero no importó, nuestros cuerpos se daban calor uno al otro, las texturas y los olores nos embriagaron, nuestras manos eran incansables viejeras del cuerpo ajeno; nos miramos a los ojos y él me dijo todo que este tiempo había querido decirte que te amo, no supe que decir y sólo lo seguí besando.
Teníamos las pupilas dilatadas, los labios enrojecidos por los múltiples besos y mordiscos y la piel perlada por el sudor. Entonces me dijo que quería penetrarme, al principio sentí temor pues su miembro era mas o menos de unos 19 cm y me daba miedo a que fuera a lastimarme; comenzó acariciando mi ano suavemente con movimientos circulares, después me dijo si tenía algo para lubricar y le dije que sí, el aceite para bebe servía y me dijo que era perfecto. Entonces me lubricó y me dijo te lo voy a meter poco a poco como vayas aguantando.
Me metió su cabeza y empecé a sentir a un placer indescriptible, después me metió todo de un sólo golpe, sentí un dolor inmenso que después se convirtió en placer. Se quedó por unos minutos inmóvil para después comenzar con el famoso mete y saca; era delicioso, mientras me estaba penetrando me besaba y mordía el cuello al tiempo que me masturbaba. No pensé que el sexo fuera tan rico.
Estuvimos un buen tiempo así y me dijo que se venía, le dije no importa y se vino dentro de mí; yo todavía tarde un poco más y me dijo vente sobre mi abdomen, y así lo hice; dijo te digo algo y le dije si y me dijo es mi primera vez, le dije que la mía también; entonces sonrió y dijo nos bañamos y le dije que si. Durante el baño hubo más pasión y besos; ese fue el mejor fin de semana que pude haber tenido, ahora todavía andamos.
Lo recuerdo muy bien era un día de septiembre, yo estaba en la escuela mirando a los chicos pasar cuando de repente apareció; era el niño perfecto, rubio, con ojos miel, un cabello rizado de un castaño muy claro, unas pompis de futbolista y una sonrisa inigualable; me intrigó el que me haya sonreído pensé que tal vez era a otra persona, pasaron los días y lo seguía viendo hasta que un día me decidí a hablarle.
-¿Hola, tienes un cigarro?
-Si, claro.
-¿Te debo algo?
-No, cómo crees.
-¿Eres de primero?
-Si.
-Yo voy en tercer semestre, bueno adiós.
Esa conversación terminó y pensé que se había portado muy buena onda, pero no creo que sea gay. Al día siguiente cuando llegué a mi salón mis amigos me dijeron que me estaban esperando y señalaron hacia el balcón (mi salón quedaba en el tercer piso de un edificio),
lo vi y le dije:
-Hola –él solo respondió con una sonrisa.
-¿Qué haces?
-Esperando a que me den clases.
-¿No quieres ir conmigo hoy al cine?
Debo decir que me quedé helado en ese momento y no sabia que hacer, pasaron por mi mente mil y una fantasías.
-Sí, claro. ¿A qué hora?
-A las 3.
-Ok
Quedamos en que pasaría por mí a mi casa a las 3, y pues iríamos al cine; estaba impaciente por qué terminara la escuela. Cuando ya estábamos en la sala me dijo:
-Eres bien buena onda.
-Gracias, tu también –entonces me hizo una pregunta clave.
-¿Es cierto que te gustan los chavos?
-Sí. ¿Eso es un impedimento para que seamos amigos?
-No, claro que no –no dijimos nada en toda la película.
Así pasaron los días y yo me enteré de que él era fan de Shakira, entre mi pensé ni a mi me gusta, pero irónicamente yo tenia unos boletos y lo invité.
Él sólo sonreía y me agradecía lo de el concierto; ya en el concierto empezó a hacerme mas preguntas sobre mis relaciones con mis otros novios y yo le respondía sin ningún temor. Entonces me dijo:
-¿Te puedo confesar algo?
-Claro.
-Está bien. Creo que también me gustan los chavos –en ése momento mi corazón palpitaba a mil.
-¿En serio?
-Si, pero no me gustaría encontrar alguien como tu o como yo.
En ese momento quisé besarlo y decirle que me gustaba pero no lo hice, no quisé verme muy lanzado sólo acerté a sonreír estúpidamente y a decir:
-Voy al baño –estaba con miedo, no sabia que hacer.
Pasó el concierto y dejamos ese tema.
El lunes en la escuela nos saludamos como si nada y para mi suerte tuve que salir a Guadalajara con mi familia por un mes y durante ese mes no supe nada de él, pero en noviembre cuando regresé no sabía lo que me esperaba.
Era noviembre y con esto se aproximaba el puente del 20 de noviembre; que emoción mis papas estarían fuera el fin de semana. Así que no perdí tiempo y lo busqué; le dije que si quería ir a mí casa el fin de semana a ver películas y aceptó. Llego el domingo y eran las 2 de la tarde y lo vería en una avenida cercana a mi casa, estaba lloviendo levemente pero no importó, entonces llegó al lugar acordado venía sin suéter o algo que lo protegiera de la lluvia entonces le dije:
-Ponte mi suéter.
-No, te vas a mojar tú.
-No importa, yo puedo llegar a cambiarme a mi casa.
-Bueno, está bien.
Caminamos hasta llegar a mi casa y aunque sólo era una llovizna quedamos empapados, cuando entramos le dije si quería secarse y asintió. En mi cuarto me desvestí sin ningún pudor frente a él, noté que se me quedó viendo con cierto interés lujurioso y también se quitó la ropa y me dejó ver su cuerpo lleno de vellos casi rubios y que poseía un prominente miembro.
En ese momento no pasó nada, entonces le dije si quería comer pizza y dijo que sí. Pedimos la pizza y le dije que películas quería ver y me impactó cuando escogió la película gay de vaqueros “BROKEBACK MOUNTAIN: SECRETO EN LA MONTAÑA”, me dijo que esa era su película favorita; yo le dije que igual. Llegó la pizza y comenzamos a ver la película.
En una escena donde los protagonistas se besaban el me abrazo y me dijo:
-¿Te gustaría que anduviéramos como en esa película?
-Pues no sé, ¿y a ti?
-Si.
-¿En serio?
-Si, claro.
Entonces comenzamos a besarnos, como nunca nadie me había besado; dijo si podíamos sentarnos en el piso y le dije que si. Entonces imagine lo que vendría y le dije pero deja traigo una colchoneta, estaba ardiendo en emocion y lujuria. Cuando llegué él había apagado las luces y dijo siéntate a mi lado, sólo obedecí y comenzamos a besarnos una vez mas.
Afuera llovía a cantaros y había muchos truenos, me dijo que esa era una situación muy romántica. Sin darnos cuenta nos tumbamos en el piso sin dejar de besarnos; el tiempo había pasado rapidísimo y ya empezaba a obscurecer. Empezó a quitarme la ropa y yo a él, hacía frio en la sala pero no importó, nuestros cuerpos se daban calor uno al otro, las texturas y los olores nos embriagaron, nuestras manos eran incansables viejeras del cuerpo ajeno; nos miramos a los ojos y él me dijo todo que este tiempo había querido decirte que te amo, no supe que decir y sólo lo seguí besando.
Teníamos las pupilas dilatadas, los labios enrojecidos por los múltiples besos y mordiscos y la piel perlada por el sudor. Entonces me dijo que quería penetrarme, al principio sentí temor pues su miembro era mas o menos de unos 19 cm y me daba miedo a que fuera a lastimarme; comenzó acariciando mi ano suavemente con movimientos circulares, después me dijo si tenía algo para lubricar y le dije que sí, el aceite para bebe servía y me dijo que era perfecto. Entonces me lubricó y me dijo te lo voy a meter poco a poco como vayas aguantando.
Me metió su cabeza y empecé a sentir a un placer indescriptible, después me metió todo de un sólo golpe, sentí un dolor inmenso que después se convirtió en placer. Se quedó por unos minutos inmóvil para después comenzar con el famoso mete y saca; era delicioso, mientras me estaba penetrando me besaba y mordía el cuello al tiempo que me masturbaba. No pensé que el sexo fuera tan rico.
Estuvimos un buen tiempo así y me dijo que se venía, le dije no importa y se vino dentro de mí; yo todavía tarde un poco más y me dijo vente sobre mi abdomen, y así lo hice; dijo te digo algo y le dije si y me dijo es mi primera vez, le dije que la mía también; entonces sonrió y dijo nos bañamos y le dije que si. Durante el baño hubo más pasión y besos; ese fue el mejor fin de semana que pude haber tenido, ahora todavía andamos.