LRichard20
10-07 2007, 06:57 PM
Soy Luis, tengo 20 años y les voy a contar lo que me pasó cuando fue mi primera vez con un hombre hace 4 años. Fue con Rubén, lo conocí tres años atrás de lo que pasó, él en ese entonces tenía 18 y era casi de mi tamaño, color trigueño claro, cuerpo más o menos trabajado, una boquita deliciosa y un culito de maravilla. Aunque yo ya había tenido experiencias con algunas mujeres, muchas veces me masturbaba pensando en el culito de Rubén. Él para ese tiempo tenía una novia de su edad, ella era la hermana de una amiga mía que era de su edad.
Fue por el verano que mi amiga (hermana de la enamorada de Rubén) iba a hacer su fiesta de quince años, pero iba a ser fuera de la ciudad; Rubén me dijo que su familia planeaba irse allá por su aniversario y que pidiera permiso para ir de paso a la fiesta; eso hice, le rogué a mis padres hasta que ellos aceptaron.
La fiesta era el sábado y nosotros llegamos un jueves por la mañana, nos hospedamos en la casa de una de las tías de Rubén, nos habían dado todo el segundo piso para nosotros e incluso teníamos entradas separadas; a mi me tocó dormir con Rubén en la misma cama pues no habían mas cuartos o camas, lo cual me ponía nervioso ya que iba a dormir con Rubén.
Ése día fuimos a visitar a mi amiga y a su enamorada, además yo la pase conociendo otros amigos y amigas que conocía solo por el chat. Bueno fuimos a la casa a las 11 pm silenciosos para que no nos escucharan, nos fuimos al cuarto y nos cambiamos; fue cuando se quitó el polo y los pantalones pues iba a dormir solo en slip (porque era verano).
-¿Qué no te vas a poner nada? –le dije.
-Para que, si hace calor –me dijo con una sonrisa picara- ¿qué, te vas a poner ropa con este calor?
-No suelo dormir así como tu –le dije mientras me ponía un short y un polo.
-Bueno ya tu –se reía.
Traté de estar tranquilo, pero ver su bulto me excitó; luego se volteó y a través de su slip se veía ese culito que tanto deseaba. Aunque no paso nada, nos dormimos; al día siguiente seguimos normal, solo que después de almorzar el me dijo:
-Vamos donde Melissa.
-No nada, me quedo –le dije.
-Como quieras nos vemos más tarde –me dijo.
Sus padres se fueron en la noche a la casa de un tío e iban a volver tarde, sus hermanos se iban con un primo de allí a conocer chicas por otro lado y su hermana se iba a una disco. Como yo me iba a quedar cuidando la casa no había problema. Fue como a las 11, yo estaba en la sala viendo tv cuando tocaron a la puerta, era Rubén que llegaba con una cara seria.
-¿Qué fue? –le pregunté.
-Nada que rompí con Melissa –me dijo yendo al cuarto.
-¿Qué? –apagué la tv y lo seguí- ¿pero por qué?
-Porque si, ¿qué, no puedo terminar con ella? –me dijo sarcásticamente.
-Oye, no te enojes; es que mañana es la fiesta –le dije medio preocupado.
-Eso no te importa, anda yo me quedo –me respondió molesto.
-Oye, no te enojes y no me importa tanto la fiesta sino tú –le dije.
-Es que no me siento bien, no debí haber venido –me dijo agarrándose la cabeza y sentándose en la cama.
-No digas eso, ¿por qué estás tan así? –le dije parándome en frente de él.
-Es que estoy confundido, ya no se siento lo mismo por ella.
-¡Ah! , bueno pero no te pongas mal por eso –le dije tratando de dejar de sonreír, pues me puso algo feliz eso, ya que a mi me gustaba él.
-Es que creo que me gusta alguien mas –me dijo, cosa que me hizo poner cara de sorprendido y me sentía mal por dentro.
-¡Ah, si! ¿Quién? si se puede saber –le pregunté intrigado.
-Esto me di cuenta no hace mucho, pues hasta ahorita no lo puedo creer, es alguien que siempre ha estado conmigo –me dijo mirándome.
-¿Pero, quién es? –le dije medio tristón.
Se me quedó mirando un rato en silencio hasta que me dijo:
-Eres tú, me gustas y mucho –cuando me lo dijo, me quede sorprendido; no lo podia creer que Rubén un chico guapo que siempre me había gustado desde que lo conocí, me decía que yo le gustaba.
-¿Qué? –fue lo único que alcancé a decir por la conmoción.
-Se que esto afecta nuestra amistad, pero ya no podía más, si no te lo decía iba a explotar, me gustas, y ayer al tenerte tan cerca de mi y no poder ni siquiera besarte me volvía loco, por eso termine con Melissa, ella no me gusta tanto como tu –seguía diciéndome mirándome a los ojos.
En eso con tanta emoción y con todo el valor que tenía lo besé, haciendo que cayera en la cama y yo encima de él; él también me correspondió (si que sabía besar bien), yo lo besaba y él me agarraba de los cabellos; así estuvimos durante un buen rato hasta que yo me retiré de él y le dije:
-Rubén, tu también me gustas, me encantas –y lo besé de nuevo.
Él se paró y cerro la puerta con seguro, me tiró a la cama y empezó a besarme; me quitó el polo, me empezó a lamer las tetillas, siguió por el ombligo; me quitó todo, las zapatillas, las medias, el pantalón y me quito mi slip. Mi verga estaba parada y con líquidos pre seminales de la excitación; agarró mi verga y me la mamó, me dio una mamada sensacional como nunca me la habían dado, estuvo así un rato mamándomela hasta que lo detuve e hice que se echara; le quité las medias y le quité el polo mientras lo besaba, luego le quite el pantalón y por ultimo el slip para ver su verga que también estaba dura. Era un poquito más grande que la mía, unos 17 cm mas o menos; le lamí la cabecita y me la tragué lo más que pude; él empezó a gemir de placer y eso me volvía aun más loco, seguí mamándole esa rica verga; le pasaba la lengua, la volvía mía hasta que deje de mamarle y hice que se volteara boca abajo para ver ese culito que me volvía loco.
Su culito me volvió más loco aun; se lo empecé a lamer, se lo lamía y le metí un dedo, el en todo el rato se ponía a gemir.
-Quiero tu culo –le dije.
-Tómalo es tuyo, te ha estado esperando mi amor –me dijo.
Y eso hice, sin condón ni lubricante puse mi verga en la entrada de su culito y se lo metí; el estaba boca abajo pero dio un grito de dolor, pero yo aun así se lo metí hasta que sus nalguitas tocaron mi pelvis; y empecé con un mete y saca medio lento.
-Eso, hazlo, hazme tuyo, rápido –me decía.
Empecé a acelerar mis embestidas, estuvimos así otro rato hasta que me dijo:
-Creo que me toca –me dijo con una sonrisa picara.
-Claro, ahora tu poséeme –le dije sacando mi verga.
Él me paró de la cama y también se paró; me llevó hasta la pared, me volteó; yo ponía mis manos en la pared mientras me inclinaba para dejarle que me lo metiera. Él me lo metió de golpe, yo grité pero el me besó para no gritar tanto y empezó con un mete y saca pero fuerte. Me dolía, era mi primera vez por el culo y me sentía feliz porque él era el primero; él seguía con el mete y saca, y yo trataba de aguantarlo hasta que el dolor se convirtió en un placer.
-Sigue, sigue, no pares –le decía mientras gemía de placer.
-¡OH!, sí Luis dame tu culo, que rico –me decía.
Con sus manos me agarraba la cintura y yo puse una mano sobre su cabeza, y nos empezamos a besar; así estuvimos un buen rato hasta que paró y me tiró a la cama, puso mis pies en mis hombros y me lo volvió a meter; él me besaba y yo también mientras ponía mis manos en su cabeza.
-¡Ay! ¡Ay! me vengo –me dijo.
-Vente quiero sentirte mi amor –le dije y lo besé.
Se vino dentro de mi, sentí algo caliente entrando en mi culo, y el soltó ese beso y dio grito de placer que me volvió loco. Saco su verga y yo se la mame para quitarle el rastro de semen.
-Te amo Luis, no se por qué no paso esto antes –me dijo.
-Tranquilo, bueno ahora me toca a mi ¿no?
-Claro –me dijo.
Él se puso en cuatro en la cama y yo me paré poniendo un pie sobre la cama y se la metí de nuevo; un mete y saca fuerte también.
-Que rico culo, por fin este culo es mío –le decía mientras gemía.
Hasta que me vine dentro de él, saqué mi verga de su culito que tanto deseé; me la mamó para quitar el semen. Después de eso nos tiramos a la cama besándonos con un beso apasionado de amor.
-Te amo, te amo, siempre te amé –decía mientras nos besábamos.
-Yo también te amo Rubén –lo abrazaba y lo besaba.
Después de eso nos lavamos aprovechando que no había nadie en la casa, volvimos al cuarto echando seguro. Y nos volvimos a besar y como era tarde nos dormimos desnudos, abrazados.
En la mañana no podía creer lo que había pasado, haber tenido sexo con mi mejor amigo; no podíamos dejar de mirarnos, hasta que decidimos ir a la fiesta de quince años y él volvió con su enamorada, incluso de venida en el carro él se vino con ella, cosa que no me gustó.
Después de eso nos distanciamos un poco, solo unos meses después de lo ocurrido tuve sexo de nuevo con él, pero solo de despedida porque él se iba de viaje.
Fue por el verano que mi amiga (hermana de la enamorada de Rubén) iba a hacer su fiesta de quince años, pero iba a ser fuera de la ciudad; Rubén me dijo que su familia planeaba irse allá por su aniversario y que pidiera permiso para ir de paso a la fiesta; eso hice, le rogué a mis padres hasta que ellos aceptaron.
La fiesta era el sábado y nosotros llegamos un jueves por la mañana, nos hospedamos en la casa de una de las tías de Rubén, nos habían dado todo el segundo piso para nosotros e incluso teníamos entradas separadas; a mi me tocó dormir con Rubén en la misma cama pues no habían mas cuartos o camas, lo cual me ponía nervioso ya que iba a dormir con Rubén.
Ése día fuimos a visitar a mi amiga y a su enamorada, además yo la pase conociendo otros amigos y amigas que conocía solo por el chat. Bueno fuimos a la casa a las 11 pm silenciosos para que no nos escucharan, nos fuimos al cuarto y nos cambiamos; fue cuando se quitó el polo y los pantalones pues iba a dormir solo en slip (porque era verano).
-¿Qué no te vas a poner nada? –le dije.
-Para que, si hace calor –me dijo con una sonrisa picara- ¿qué, te vas a poner ropa con este calor?
-No suelo dormir así como tu –le dije mientras me ponía un short y un polo.
-Bueno ya tu –se reía.
Traté de estar tranquilo, pero ver su bulto me excitó; luego se volteó y a través de su slip se veía ese culito que tanto deseaba. Aunque no paso nada, nos dormimos; al día siguiente seguimos normal, solo que después de almorzar el me dijo:
-Vamos donde Melissa.
-No nada, me quedo –le dije.
-Como quieras nos vemos más tarde –me dijo.
Sus padres se fueron en la noche a la casa de un tío e iban a volver tarde, sus hermanos se iban con un primo de allí a conocer chicas por otro lado y su hermana se iba a una disco. Como yo me iba a quedar cuidando la casa no había problema. Fue como a las 11, yo estaba en la sala viendo tv cuando tocaron a la puerta, era Rubén que llegaba con una cara seria.
-¿Qué fue? –le pregunté.
-Nada que rompí con Melissa –me dijo yendo al cuarto.
-¿Qué? –apagué la tv y lo seguí- ¿pero por qué?
-Porque si, ¿qué, no puedo terminar con ella? –me dijo sarcásticamente.
-Oye, no te enojes; es que mañana es la fiesta –le dije medio preocupado.
-Eso no te importa, anda yo me quedo –me respondió molesto.
-Oye, no te enojes y no me importa tanto la fiesta sino tú –le dije.
-Es que no me siento bien, no debí haber venido –me dijo agarrándose la cabeza y sentándose en la cama.
-No digas eso, ¿por qué estás tan así? –le dije parándome en frente de él.
-Es que estoy confundido, ya no se siento lo mismo por ella.
-¡Ah! , bueno pero no te pongas mal por eso –le dije tratando de dejar de sonreír, pues me puso algo feliz eso, ya que a mi me gustaba él.
-Es que creo que me gusta alguien mas –me dijo, cosa que me hizo poner cara de sorprendido y me sentía mal por dentro.
-¡Ah, si! ¿Quién? si se puede saber –le pregunté intrigado.
-Esto me di cuenta no hace mucho, pues hasta ahorita no lo puedo creer, es alguien que siempre ha estado conmigo –me dijo mirándome.
-¿Pero, quién es? –le dije medio tristón.
Se me quedó mirando un rato en silencio hasta que me dijo:
-Eres tú, me gustas y mucho –cuando me lo dijo, me quede sorprendido; no lo podia creer que Rubén un chico guapo que siempre me había gustado desde que lo conocí, me decía que yo le gustaba.
-¿Qué? –fue lo único que alcancé a decir por la conmoción.
-Se que esto afecta nuestra amistad, pero ya no podía más, si no te lo decía iba a explotar, me gustas, y ayer al tenerte tan cerca de mi y no poder ni siquiera besarte me volvía loco, por eso termine con Melissa, ella no me gusta tanto como tu –seguía diciéndome mirándome a los ojos.
En eso con tanta emoción y con todo el valor que tenía lo besé, haciendo que cayera en la cama y yo encima de él; él también me correspondió (si que sabía besar bien), yo lo besaba y él me agarraba de los cabellos; así estuvimos durante un buen rato hasta que yo me retiré de él y le dije:
-Rubén, tu también me gustas, me encantas –y lo besé de nuevo.
Él se paró y cerro la puerta con seguro, me tiró a la cama y empezó a besarme; me quitó el polo, me empezó a lamer las tetillas, siguió por el ombligo; me quitó todo, las zapatillas, las medias, el pantalón y me quito mi slip. Mi verga estaba parada y con líquidos pre seminales de la excitación; agarró mi verga y me la mamó, me dio una mamada sensacional como nunca me la habían dado, estuvo así un rato mamándomela hasta que lo detuve e hice que se echara; le quité las medias y le quité el polo mientras lo besaba, luego le quite el pantalón y por ultimo el slip para ver su verga que también estaba dura. Era un poquito más grande que la mía, unos 17 cm mas o menos; le lamí la cabecita y me la tragué lo más que pude; él empezó a gemir de placer y eso me volvía aun más loco, seguí mamándole esa rica verga; le pasaba la lengua, la volvía mía hasta que deje de mamarle y hice que se volteara boca abajo para ver ese culito que me volvía loco.
Su culito me volvió más loco aun; se lo empecé a lamer, se lo lamía y le metí un dedo, el en todo el rato se ponía a gemir.
-Quiero tu culo –le dije.
-Tómalo es tuyo, te ha estado esperando mi amor –me dijo.
Y eso hice, sin condón ni lubricante puse mi verga en la entrada de su culito y se lo metí; el estaba boca abajo pero dio un grito de dolor, pero yo aun así se lo metí hasta que sus nalguitas tocaron mi pelvis; y empecé con un mete y saca medio lento.
-Eso, hazlo, hazme tuyo, rápido –me decía.
Empecé a acelerar mis embestidas, estuvimos así otro rato hasta que me dijo:
-Creo que me toca –me dijo con una sonrisa picara.
-Claro, ahora tu poséeme –le dije sacando mi verga.
Él me paró de la cama y también se paró; me llevó hasta la pared, me volteó; yo ponía mis manos en la pared mientras me inclinaba para dejarle que me lo metiera. Él me lo metió de golpe, yo grité pero el me besó para no gritar tanto y empezó con un mete y saca pero fuerte. Me dolía, era mi primera vez por el culo y me sentía feliz porque él era el primero; él seguía con el mete y saca, y yo trataba de aguantarlo hasta que el dolor se convirtió en un placer.
-Sigue, sigue, no pares –le decía mientras gemía de placer.
-¡OH!, sí Luis dame tu culo, que rico –me decía.
Con sus manos me agarraba la cintura y yo puse una mano sobre su cabeza, y nos empezamos a besar; así estuvimos un buen rato hasta que paró y me tiró a la cama, puso mis pies en mis hombros y me lo volvió a meter; él me besaba y yo también mientras ponía mis manos en su cabeza.
-¡Ay! ¡Ay! me vengo –me dijo.
-Vente quiero sentirte mi amor –le dije y lo besé.
Se vino dentro de mi, sentí algo caliente entrando en mi culo, y el soltó ese beso y dio grito de placer que me volvió loco. Saco su verga y yo se la mame para quitarle el rastro de semen.
-Te amo Luis, no se por qué no paso esto antes –me dijo.
-Tranquilo, bueno ahora me toca a mi ¿no?
-Claro –me dijo.
Él se puso en cuatro en la cama y yo me paré poniendo un pie sobre la cama y se la metí de nuevo; un mete y saca fuerte también.
-Que rico culo, por fin este culo es mío –le decía mientras gemía.
Hasta que me vine dentro de él, saqué mi verga de su culito que tanto deseé; me la mamó para quitar el semen. Después de eso nos tiramos a la cama besándonos con un beso apasionado de amor.
-Te amo, te amo, siempre te amé –decía mientras nos besábamos.
-Yo también te amo Rubén –lo abrazaba y lo besaba.
Después de eso nos lavamos aprovechando que no había nadie en la casa, volvimos al cuarto echando seguro. Y nos volvimos a besar y como era tarde nos dormimos desnudos, abrazados.
En la mañana no podía creer lo que había pasado, haber tenido sexo con mi mejor amigo; no podíamos dejar de mirarnos, hasta que decidimos ir a la fiesta de quince años y él volvió con su enamorada, incluso de venida en el carro él se vino con ella, cosa que no me gustó.
Después de eso nos distanciamos un poco, solo unos meses después de lo ocurrido tuve sexo de nuevo con él, pero solo de despedida porque él se iba de viaje.