MBH
09-07 2007, 05:18 PM
Este es mi primer relato, más que sexo tiene que ver con amor, ternura, con el descubrir de los sentimientos. Espero les guste y me den su opinión –será contado visto desde las dos partes involucradas y claro también con una narradora principal, espero no confundirlas demasiado-
Viviana
Las seis de la mañana, el despertador me saca de las penumbras de los sueños, un día más, la misma rutina; irme a la ducha, cambiarme, un vaso de jugo de naranja para no tener el estomago vacío y tomar el camino hacia la universidad.
Hoy, a pesar de todo, me levanto con más ánimo de lo habitual, como si tuviera el presentimiento que este va ser un día especial, quizás algo nuevo en el taller. Bueno si, estudio artes plásticas y hoy tengo taller de escultura -por cierto, tengo 20 años y mi apariencia en verdad ahora no importa- Aun así, al subir a mi auto lo hago con mucho ánimo, pues es cierto, me encanta lo que estudio.
Ariana
Un nuevo día, afuera aún esta oscuro, la verdad que es muy temprano aún no son las seis de la mañana, pero no he podido dormir muy bien, desde las cinco estoy de pie. Ya me he duchado, comido algo y estoy lista para ir a clases. Realmente espero verla. Si, sólo eso pido para el día de hoy y estaré feliz, verla. Existen grandes posibilidades, yo estudio danza y ella arte, nuestros edificios son vecinos así que es posible.
Bueno, ya salgo, tengo que correr para tomar el autobús y así llegar antes de la hora de entrada y quizás toparme con ella, sin duda hoy será un gran día.
Ambas chicas toman sus caminos respectivos para llegar a la universidad, como se habrán dado cuenta, estudian en la misma.
”No sé qué pasa que mi autobús no llega, ya debería de estar aquí, rayos… –maldice Ariana para sus adentros. –Llegaré tarde, quizás no sea el día tan bueno como pensaba. Bueno ya viene, quizás si va a prisa… no, mejor no hago ilusiones”
A su vez, Viviana va saliendo de su departamento y aborda su automóvil sin darse cuenta que la llanta delantera esta baja de aire, a veces es un poco despistada y por ahora sólo quiere llegar a clases, ya va un poco retrasada.
Ambas chicas llegan casi al mismo tiempo a la universidad, con la diferencia que una aún está fuera y la otra ya está en el estacionamiento. Faltan 5 para las 8:00, hora de entrada a clases. Ariana va corriendo hacia su edifico, realmente va tarde y no necesita una falta más ya tiene varias, pasa rápidamente a través de algunos edificios sólo le falta cruzar el estacionamiento y estará frente a su edificio. Cuando parece que lo logrará, pasa algo inesperado… de en medio de los autos sale otra chica, Ariana trata de detener la carrera pero todo fue tan rápido que no lo logra y choca con la chica, tirándola y viendo sus cosas por los suelos.
-Perdón, de verdad perdón, tengo prisa y no pude detenerme, de verdad lo sien… –y entonces Ariana se queda sin habla. Era ella, por Dios era ella. Tanto tiempo queriendo hablarle, intercambiar alguna palabra, alguna mirada y pasa, sí, pero del peor modo posible.
-No te preocupes, te comprendo, yo también estoy retrasada, además no me ha pasado nada –dice Viviana disculpándola y se da cuenta que la chica se ha quedado como si hubiera visto un fantasma , su rostro se le hace conocido pero no logra recordar de dónde. –Oye, ¿estás bien? –le pregunta.
“Es tan linda, nunca la había tenido tan cerca, tiene una voz muy femenina y esos ojos… esos ojos verdes tan hermosos…” Ariana no puede dejar de mirarla y entonces sale de sus pensamientos cuando Viviana la toca.
-Oye, ¿que si estas bien? –repita Viviana al tiempo que piensa: “No sé qué le pasa, está totalmente ida, me mira demasiado y por un momento eso me pone nerviosa, no sé que le pasa pero… Es ella, vaya… Sí, es ella, claro, la chica de la disco… es linda”
Ahora Viviana la recuerda, el mes pasado ella había ido a una disco con sus amigas y ahí fue donde la vio, -si, sé que es poco común recordar a alguien en un mar de gente pero así fue- y fue precisamente porque causó gran impresión en ella, la vio con una chica, esta chica la besaba a la fuerza, cuando se la quitó de encima le dio una bofetada tal, que le hizo girar el rostro a la chica, y desde ese día no había podido quitar de su mente a esa niña.
“No me gusta como me mira, parece que me conoce. No, no puede ser, quizás lo recuerda, esa noche en la disco, la chica, la bofetada… y que pasé por su lado con tal coraje que casi la tiro, pero… ¿Qué le pasa, por qué sonríe? Lo ha recordado, lo sé, se le nota en la mirada, demonios… ahora si que pierdo la oportunidad de acercarme a ella” piensa Ariana y entonces dice:
-Perdón, estaba pensando en algo y me perdí por unos instantes –dice mientras ayuda a Viviana a recoger sus cosas. –Toma, espero que todo esté en orden, perdón, pero ahora tengo que irme –y se aleja rápidamente.
-¡Oye, pero espera, oye! –le grita Viviana llamándola.
”Sólo acelera el paso Ariana, bonita forma de conocerla, lo has arruinado, lo has arruinado todo –se recriminaba a si misma.– Porqué no la saludaste otro día, ya habías tenido otras oportunidades, en la cafetería, a la salida, en la biblioteca, porqué no solo te acercaste y dijiste hola, sabes que es muy amigable y te respondería, pero no… tenías que arruinarlo y además, vas tarde a clase”.
Así era Ariana, pensaba demasiado las cosas, quizás hasta se podría decir que era un poco cobarde pero no, solo que le gustaba que todo saliera bien, tener las situaciones un poco controladas, no le gustaban las sorpresas, además quería impresionar a esta chica, de verdad le gustaba mucho, hacia mucho que no sentía eso por nadie, a pesar de no saber si a ella –Viviana- le gustaban las chicas o si había la mínima posibilidad con ella, pero le gustaba y mucho.
Viviana ve cómo la chica se aleja con paso rápido, como queriendo correr y no se detiene a pesar de que la llama. “Pero que chica tan rara… bueno, rara e interesante. ¿Llevaba prisa o sólo quería alejarse de mí? ¿Pero por qué, tendría algún motivo? -se cuestiona Viviana- Fui amable, no me molesté, le sonreí… claro, le sonreí. Se acuerda de mi; se acordó de la disco y le ha dado pena, pero si me hubiera dado tiempo… es decir, si vi todo, pero no me escandaliza y lo de ahora, bueno, no me molestó, al contrario, me dio gusto verla, es decir, hace un mes que la tengo en mis pensamientos, pero eso ella no lo sabe”; va pensando Viviana mientras se dirige hacia su edificio con una sonrisa en los labios, e intuyendo que quizás este día no sería tan malo.
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Esta es la primera parte, espero que les guste y también espero sus críticas. Ya estoy haciendo la segunda parte.
Viviana
Las seis de la mañana, el despertador me saca de las penumbras de los sueños, un día más, la misma rutina; irme a la ducha, cambiarme, un vaso de jugo de naranja para no tener el estomago vacío y tomar el camino hacia la universidad.
Hoy, a pesar de todo, me levanto con más ánimo de lo habitual, como si tuviera el presentimiento que este va ser un día especial, quizás algo nuevo en el taller. Bueno si, estudio artes plásticas y hoy tengo taller de escultura -por cierto, tengo 20 años y mi apariencia en verdad ahora no importa- Aun así, al subir a mi auto lo hago con mucho ánimo, pues es cierto, me encanta lo que estudio.
Ariana
Un nuevo día, afuera aún esta oscuro, la verdad que es muy temprano aún no son las seis de la mañana, pero no he podido dormir muy bien, desde las cinco estoy de pie. Ya me he duchado, comido algo y estoy lista para ir a clases. Realmente espero verla. Si, sólo eso pido para el día de hoy y estaré feliz, verla. Existen grandes posibilidades, yo estudio danza y ella arte, nuestros edificios son vecinos así que es posible.
Bueno, ya salgo, tengo que correr para tomar el autobús y así llegar antes de la hora de entrada y quizás toparme con ella, sin duda hoy será un gran día.
Ambas chicas toman sus caminos respectivos para llegar a la universidad, como se habrán dado cuenta, estudian en la misma.
”No sé qué pasa que mi autobús no llega, ya debería de estar aquí, rayos… –maldice Ariana para sus adentros. –Llegaré tarde, quizás no sea el día tan bueno como pensaba. Bueno ya viene, quizás si va a prisa… no, mejor no hago ilusiones”
A su vez, Viviana va saliendo de su departamento y aborda su automóvil sin darse cuenta que la llanta delantera esta baja de aire, a veces es un poco despistada y por ahora sólo quiere llegar a clases, ya va un poco retrasada.
Ambas chicas llegan casi al mismo tiempo a la universidad, con la diferencia que una aún está fuera y la otra ya está en el estacionamiento. Faltan 5 para las 8:00, hora de entrada a clases. Ariana va corriendo hacia su edifico, realmente va tarde y no necesita una falta más ya tiene varias, pasa rápidamente a través de algunos edificios sólo le falta cruzar el estacionamiento y estará frente a su edificio. Cuando parece que lo logrará, pasa algo inesperado… de en medio de los autos sale otra chica, Ariana trata de detener la carrera pero todo fue tan rápido que no lo logra y choca con la chica, tirándola y viendo sus cosas por los suelos.
-Perdón, de verdad perdón, tengo prisa y no pude detenerme, de verdad lo sien… –y entonces Ariana se queda sin habla. Era ella, por Dios era ella. Tanto tiempo queriendo hablarle, intercambiar alguna palabra, alguna mirada y pasa, sí, pero del peor modo posible.
-No te preocupes, te comprendo, yo también estoy retrasada, además no me ha pasado nada –dice Viviana disculpándola y se da cuenta que la chica se ha quedado como si hubiera visto un fantasma , su rostro se le hace conocido pero no logra recordar de dónde. –Oye, ¿estás bien? –le pregunta.
“Es tan linda, nunca la había tenido tan cerca, tiene una voz muy femenina y esos ojos… esos ojos verdes tan hermosos…” Ariana no puede dejar de mirarla y entonces sale de sus pensamientos cuando Viviana la toca.
-Oye, ¿que si estas bien? –repita Viviana al tiempo que piensa: “No sé qué le pasa, está totalmente ida, me mira demasiado y por un momento eso me pone nerviosa, no sé que le pasa pero… Es ella, vaya… Sí, es ella, claro, la chica de la disco… es linda”
Ahora Viviana la recuerda, el mes pasado ella había ido a una disco con sus amigas y ahí fue donde la vio, -si, sé que es poco común recordar a alguien en un mar de gente pero así fue- y fue precisamente porque causó gran impresión en ella, la vio con una chica, esta chica la besaba a la fuerza, cuando se la quitó de encima le dio una bofetada tal, que le hizo girar el rostro a la chica, y desde ese día no había podido quitar de su mente a esa niña.
“No me gusta como me mira, parece que me conoce. No, no puede ser, quizás lo recuerda, esa noche en la disco, la chica, la bofetada… y que pasé por su lado con tal coraje que casi la tiro, pero… ¿Qué le pasa, por qué sonríe? Lo ha recordado, lo sé, se le nota en la mirada, demonios… ahora si que pierdo la oportunidad de acercarme a ella” piensa Ariana y entonces dice:
-Perdón, estaba pensando en algo y me perdí por unos instantes –dice mientras ayuda a Viviana a recoger sus cosas. –Toma, espero que todo esté en orden, perdón, pero ahora tengo que irme –y se aleja rápidamente.
-¡Oye, pero espera, oye! –le grita Viviana llamándola.
”Sólo acelera el paso Ariana, bonita forma de conocerla, lo has arruinado, lo has arruinado todo –se recriminaba a si misma.– Porqué no la saludaste otro día, ya habías tenido otras oportunidades, en la cafetería, a la salida, en la biblioteca, porqué no solo te acercaste y dijiste hola, sabes que es muy amigable y te respondería, pero no… tenías que arruinarlo y además, vas tarde a clase”.
Así era Ariana, pensaba demasiado las cosas, quizás hasta se podría decir que era un poco cobarde pero no, solo que le gustaba que todo saliera bien, tener las situaciones un poco controladas, no le gustaban las sorpresas, además quería impresionar a esta chica, de verdad le gustaba mucho, hacia mucho que no sentía eso por nadie, a pesar de no saber si a ella –Viviana- le gustaban las chicas o si había la mínima posibilidad con ella, pero le gustaba y mucho.
Viviana ve cómo la chica se aleja con paso rápido, como queriendo correr y no se detiene a pesar de que la llama. “Pero que chica tan rara… bueno, rara e interesante. ¿Llevaba prisa o sólo quería alejarse de mí? ¿Pero por qué, tendría algún motivo? -se cuestiona Viviana- Fui amable, no me molesté, le sonreí… claro, le sonreí. Se acuerda de mi; se acordó de la disco y le ha dado pena, pero si me hubiera dado tiempo… es decir, si vi todo, pero no me escandaliza y lo de ahora, bueno, no me molestó, al contrario, me dio gusto verla, es decir, hace un mes que la tengo en mis pensamientos, pero eso ella no lo sabe”; va pensando Viviana mientras se dirige hacia su edificio con una sonrisa en los labios, e intuyendo que quizás este día no sería tan malo.
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Esta es la primera parte, espero que les guste y también espero sus críticas. Ya estoy haciendo la segunda parte.