Anonimo
17-10 2002, 02:24 AM
La primera vez que la ví, ella estaba asomada al balcón de su habiatción,
que daba justamente a mi habitación.
era una mujer ya madura, de hermosos rasgos muy sensuales.su cuerpo era
muy bien formado y lo que más me excitaba eran sus enormes tetas, que
parecían querer salir... de su blusa.
esatba yo tan excitado con su mirada, que ella parecía adivinarlo.
me disponía yo a ducharme y por tanto comencé a desnudarme sabiendo que
ella me observaba aunque parecía no hacerlo. estaba tan excitado que mi
pene parecía estallar y no pude menos que encender la luz para que me viera
completamente desnudo y comencé a masturbarme mirándola fijamente. pareció
enrojecer ,entonces , y finalmente cerró su ventana en el preciso instante
en que mi leche saltaba en la alfombra.
pasaron las semanas y cada vez que ella se asomaba al balcón yo me
desnudaba completamente y me pajeaba dos o tres veces mientras ella,
disimuladamente, se quedaba cada vez más tiempo mirando.
cuando ya había transcurrido más de dos meses, mi obsesión por ella no me
permitía ni siquiera pensar, toda vez que ella ya se había acostumbrado a
verme y su rostro expresaba un deseo sensual muy erótico. ya me miraba
fijamente y parecía correrse junto conmigo las dos o tres veces que yo me
masturbaba frente a ella.
un día la encontré en el bus y luego de saludarla le dije directamente que
la deseaba con ansias y que sólo deseaba estar con ella.no me respondió
,entonces, pero yo sabía que también me deseaba.
al otro día me dirigí al lugar en que trabajaba y aunque sorprendida
accedió a conversar conmigo en una oficina que se encontraba desocupada. no
tardé en excitarme estando a su lado y sin más me desabroché el pantalón y
sacando mi pene ,que es bastante grande, comencé a masturbarme delante de
su hermoso rostro, ya que ella se encontraba sentada frente a mi.
sin decir palabras, ella me miró fijamente y con una suavidad increíble me
tomó el miembro y comenzó a succionar tan fantásticamente que no pude menos
que acabar en segundos. no obstante mi pene seguía duro como una roca.
desabotoné su blusa y , nerviosamente le saqué el brassiere dejando a la
vista las tetas más hermosas que haya visto y que habían sido mi obsesión
durante tanto tiempo. las acaricié, las chupé con suavidad , las recorrí
completamente y por segunda vez sentí el semen fluir por mi pene al solo
contacto de esas inmensas tetas tan lindas. puse mi pene entre sus tetas y
volví a pajearme sintiendo la calentura de esos hermosos melones. fue mi
tercera corrida. ya un poco cansado por la excitación me puse de rodillas y
levantando su falda le saqué los cuadros pequeños y que revelaron un
increíble culo y concha. chupé su zorra hasta sentir que sus jugos
chorreaban por mi cara y sus gemidos llegaban al clímax.con el pene
nuevamente duro la hice afirmarse a la silla y con delicadeza le introduje
el miembro en su exquisita zorra. fue mi última corrida ,pero me pareció la
primera.
mi vecina ya no vive aquí. se mudó a otra ciudad pero no puedo dejar de
pensar en ella , en sus enormes tetas y por eso cada vez que la recuerdo
vuelvo a masturbarme.
que daba justamente a mi habitación.
era una mujer ya madura, de hermosos rasgos muy sensuales.su cuerpo era
muy bien formado y lo que más me excitaba eran sus enormes tetas, que
parecían querer salir... de su blusa.
esatba yo tan excitado con su mirada, que ella parecía adivinarlo.
me disponía yo a ducharme y por tanto comencé a desnudarme sabiendo que
ella me observaba aunque parecía no hacerlo. estaba tan excitado que mi
pene parecía estallar y no pude menos que encender la luz para que me viera
completamente desnudo y comencé a masturbarme mirándola fijamente. pareció
enrojecer ,entonces , y finalmente cerró su ventana en el preciso instante
en que mi leche saltaba en la alfombra.
pasaron las semanas y cada vez que ella se asomaba al balcón yo me
desnudaba completamente y me pajeaba dos o tres veces mientras ella,
disimuladamente, se quedaba cada vez más tiempo mirando.
cuando ya había transcurrido más de dos meses, mi obsesión por ella no me
permitía ni siquiera pensar, toda vez que ella ya se había acostumbrado a
verme y su rostro expresaba un deseo sensual muy erótico. ya me miraba
fijamente y parecía correrse junto conmigo las dos o tres veces que yo me
masturbaba frente a ella.
un día la encontré en el bus y luego de saludarla le dije directamente que
la deseaba con ansias y que sólo deseaba estar con ella.no me respondió
,entonces, pero yo sabía que también me deseaba.
al otro día me dirigí al lugar en que trabajaba y aunque sorprendida
accedió a conversar conmigo en una oficina que se encontraba desocupada. no
tardé en excitarme estando a su lado y sin más me desabroché el pantalón y
sacando mi pene ,que es bastante grande, comencé a masturbarme delante de
su hermoso rostro, ya que ella se encontraba sentada frente a mi.
sin decir palabras, ella me miró fijamente y con una suavidad increíble me
tomó el miembro y comenzó a succionar tan fantásticamente que no pude menos
que acabar en segundos. no obstante mi pene seguía duro como una roca.
desabotoné su blusa y , nerviosamente le saqué el brassiere dejando a la
vista las tetas más hermosas que haya visto y que habían sido mi obsesión
durante tanto tiempo. las acaricié, las chupé con suavidad , las recorrí
completamente y por segunda vez sentí el semen fluir por mi pene al solo
contacto de esas inmensas tetas tan lindas. puse mi pene entre sus tetas y
volví a pajearme sintiendo la calentura de esos hermosos melones. fue mi
tercera corrida. ya un poco cansado por la excitación me puse de rodillas y
levantando su falda le saqué los cuadros pequeños y que revelaron un
increíble culo y concha. chupé su zorra hasta sentir que sus jugos
chorreaban por mi cara y sus gemidos llegaban al clímax.con el pene
nuevamente duro la hice afirmarse a la silla y con delicadeza le introduje
el miembro en su exquisita zorra. fue mi última corrida ,pero me pareció la
primera.
mi vecina ya no vive aquí. se mudó a otra ciudad pero no puedo dejar de
pensar en ella , en sus enormes tetas y por eso cada vez que la recuerdo
vuelvo a masturbarme.