dannydehesa
17-06 2007, 10:32 PM
Después de las experiencias que había tenido con mi prima y con su novio, pasó algo de tiempo para que yo volviera a tener contacto sexual y eso es porque entré a un concurso y gané una beca para estudiar en otro lugar y como era la carrera que me interesaba, pues decidí aceptarlo.
En esa escuela todo era absolutamente normal y a mí, como había mencionado antes, me gustaba el estudio así que me concentré de lleno en eso, sólo estudiar, sin tener novia o pareja. Mis padres me mandaban una mensualidad para pagar la renta de la casa en la que vivía con otros seis compañeros y mis gastos, nos llevábamos súper bien y compartíamos gastos, pero yo para ese entonces, tenia una carga sexual demasiado grande, así que ocasionalmente comencé a masturbarme, preferentemente cuando estaba solo en mi cuarto o después de ver a alguno de mis compañeros desnudo mientras se bañaba puesto que podíamos entrar al baño a cepillarnos los dientes o hacer necesidades sin que nadie lo tomara a mal. De esa forma yo ya había visto los hermosos penes y riquísimas nalgas de todos ellos aunque había uno en especial que me llamaba la atención, Eddie.
Un día después de masturbarme pensando en Eddie, me quedé dormido y empecé a soñar que estábamos en la escuela después de la práctica de fútbol americano y ya en el vestidor mientras nos bañábamos, mis amigos me molestaban y Eddie me preguntó: “¿se te para esa cosa?”, me abrazó por un lado y en un instante me lo tomó y comentó: “miren, no mide más de 5 centímetros…” Cuando eso sucedió, yo lo rechacé, otro amigo me afirmó y comenzó un forcejeo que era yo contra cinco (todos mis compañeros de depa), nos resbalamos y de pronto me afirmaron entre Eddie, Moisés y Charly. Eddie me miró y me dijo que no olvidaría este momento, yo forcejeaba sin dejar de pensar que sería agradable ser cogido por todos ellos. Para ese momento ya no me pude controlar y mi pequeño pene había aumentado de tamaño y se dieron cuenta. Uno de ellos, Memo, decidió tomarlo diciendo: “bueno, vamos a ver qué tanto puede llegar a crecer esta cosa” Comenzó a masturbarme mientras yo le pedía a Moisés y Eddie que me soltaran para no ser obvio dejando notar que disfrutaba. Claro que yo quería que la situación siguiera porque para ese momento ya había alcanzado mi máximo tamaño o sea mis pequeños 15cms.
Ellos se reían y el que no me había tomado, Fallo, puso su pene junto al mío para compararlo y hacer notar que aún estando muy flácido, era de más o menos 10cms y casi igual de grueso que el mío. Moisés tomó mi mano y la dirigió hacia su pene indicando que lo tenía que poner erecto. Se lo agarré con temor a que notara que en verdad estaba disfrutando, mientras él realizaba el movimiento, comenzó a hincharse y alargarse y la tenía de buen tamaño, unos 19cms. Los demás, al ver esto, comenzaron a masajearse y tuve frente a mí cinco hermosos penes de más de 18cms; el más grande, calculo yo, era de 23cms. En ese momento, Fallo tomó jabón líquido del baño y se lo puso en el pene, sospeché lo que vendría pero fingiendo ingenuidad, pregunté qué me iban a hacer. Charly me dijo que me dejara porque de igual forma lo harían, por la buenas o las malas y que a la fuerza dolería más, que todos habían pasado por esa novatada pero estaban esperando el momento oportuno para darme la bienvenida y los vigilantes y profesores no harían nada porque ya conocían las reglas de los estudiantes.
Yo estaba deseoso porque sucediera todo, lo anhelaba puesto que tenía mucho que no sucedía, pero aun así les pedí que me soltaran, que no lo hicieran. Entonces se burlaron todos, me explicaron que en eso consistía la novatada y que como yo les agradaba, no me lastimarían, que sólo sería uno quien me penetrara y ese sería Eddie por ser el de la verga más pequeña. Así que Fallo me tomó y entre los demás me acostaron en el suelo, entonces Eddie se acomodó detrás de mí y comenzó a presionar su verga contra mi ano diciendo que me relajara, que me dolería menos. No terminó de decirlo y logró meterlo por completo sin dejar de emitir un gemido de placer y así estuvo bombeando y yo con mis esfínteres contrayéndose suavemente para que él sintiera el mayor placer posible. Empezó a acariciarme y besarme el cuello para que yo me relajara porque notó que empecé a llorar, lo que él no sospechaba era mis lágrimas de debían al placer que me proporcionaba. Al ver esto, Moisés ya se había excitado demasiado y le pidió que se quitara porque él quería sentir lo que sentía Eddie. En ese momento Eddie comenzó a jadear emitiendo ruiditos como que nunca terminaría y comencé a sentir algo fuerte que invadía mis entrañas, algo caliente y pulsante. Cuando dejé de sentir eso, me lo sacó delicadamente, al parecer él quedó exhausto.
Moisés se acomodó y la metió como si nada puesto que la de él estaba sólo un poco más grande que la de Eddie, me dijo que lo disculpara, que él igual había pasado por eso, pero que me vio y veía en mi una muñequita indefensa. Me besaba la espalda, me acariciaba y metía su lengua en mis oídos, yo sentía delicioso pero debía quejarme para que no sospecharan. Era una verga hermosa. Para ese momento
Charly se decidió, se sentó en el suelo cerca de mi boca mientras los demás veían y puso su verga gorda y preciosa como de 20cms. en mi boca, le hice una seña con la cabeza diciendo que no, pero por respuesta sólo sentí su verga un mis labios y suavemente los abrí para dejarla entrar. Era preciosa, tenia el glande cubierto por el prepucio y yo jugueteaba con mi lengua entre el prepucio y el glande tomando todos los jugos que salían de aquel monstruo que invadía mi garganta.
En eso, sucedió algo inesperado, vi que Fallo estaba besándose en la boca con Memo, eso me excitó demasiado y ya no me importó nada. Empecé a succionar con desenfreno, quería tener toda esa verga dentro de mi boca y seguir recibiendo la verga de moisés por mi ya dilatado ano. Llegó el momento en que Charly se vendría y salio de mi boca para que su verga fuera interceptada por la mano de Eddie y él masturbase ese tronco de animal, dejando caer su eyaculacion sobre mi la cual fue embarrada en toda mi espalda y nalgas por Moisés que para ese momento, estaba bramando como mujer. Era raro escuchar los gemidos de un chavo de esa complexión de jugador de fútbol americano, que estaba bañado en sudor y gemía como mujer y pellizcaba sus pezones para sacar su verga de mi ano, la cual inmediatamente fue recibida por la boca de Fallo que ya había dejado de besarse con Memo y en ese momento me pude voltear para ver cómo el semen de Moisés escurría por la boca de Fallo.
Yo, que ya estaba muy caliente, había dejado de fingir que me molestaba ya que estaba caliente como nunca y mi pequeño pene estaba a mil, algo de lo cual se dieron cuenta los muchachos y uno de ellos dijo: “ya hay que dejarlo, ya es nuestro y no se escapará” (de eso no estaban nada lejos de la realidad). “¿Te gusta la verga?”, preguntó Memo. “Siii” le respondí y le pedí cambiar de posición. “¿Cuál prefieres?” me pregunto Charly, “quisiera acostarme en una de las colchonetas que están en la bodeguita del vestidor”, respondí. Fallo era más desconfiado puesto que pensaba que si escapaba, contaría que él había recibido el semen de Moisés. Se quedó junto a mi para evitar que me escape así que le pregunté a qué le sabía el semen de Moisés, y por respuesta tuve un beso en la boca. Su lengua recorría la mía, era sorprendente, para eso Memo llegó con la colchoneta y me recosté boca arriba y él dijo: “al parecer te gusta mucho el pito, vamos a tener a quién coger cuando queramos sin temor de preñar a ninguna vieja”
Así fue como llegó Memo a cogerme, para eso le pedí que se recostara él sobre la colchoneta y yo me sentaría sobre su pene, cuando ya estaba en esa posición, noté con mi mano que era larguisima pero delgadona comparada con la de Alex, el novio de mi prima. Me senté sobre ella y sentía lo largo de su pene que se habría paso a través de mi culo. En eso llega Fallo, se acerca a mí y me pregunta si quisiera mamarle la verga, a lo que comencé a hacerlo sin responder nada. La verdad, era diferente a la de Charly, esta estaba circuncidada, grande, más que la de Memo y gruesa como la de Alex y era distinto porque no podía sentir ese jugueteo del pellejito extra. Entonces vi que Eddie comenzaba a masturbarse pero de frente a la pared o sea, dándonos la espalda, tenia unas nalgas divinas. Para esto, charly tenía clases así que sin bañarse, se vistió y se fue aunque se me hizo raro.
Después, Fallo pidió a Memo cambiar de lugar pero tuvo que esperar a que Memo terminara dentro de mí, vaciándose en mi ano. Los chorros de semen eran fuertes, los podía sentir cuando se venía, se incorporó y alcanzó a morderme las tetillas proporcionándome cierto dolor y placer. Al ver esto, Fallo se vino embarrándome su liquido dulce y salado en la cara y cabello, ya no pudo contenerse. Me dijeron que había estado buena la bienvenida aunque se habían demorado mucho para dármela puesto que ya teníamos más de dos meses de clases. Se enjuagaron la boca y el cuerpo, se vistieron y también se fueron. Yo me quedé solo con mis pensamientos.
Creo que todavía no me había venido así que me dirigí a la regadera para quitarme el sudor y tratar de masturbarme, cuando de pronto vi a Eddie que aún estaba en las duchas sin masturbarse, con el pene erecto pero callado. Se acercó a mi y me dijo: “espero que de todo lo que pasó hoy, hayas disfrutado más la primera experiencia”; le dije que realmente no la recordaba, entonces vi que su mirada cambió a triste y yo de igual manera tuve un sentimiento como de que algo dentro de mí se acababa y me di cuenta de algo que yo me ocultaba a mi mismo, pero en ese momento Eddie me dijo: “¿no te has dado cuenta?, desde hace tiempo me agradas”, me besó en la boca con ternura a lo que yo respondí y no sé porqué, como al principio dejé que se escurrieran mis lagrimas. Era algo que no entendía pero después el fue bajando por mi cuello y tomó mi pene, lo trató diferente a como lo había hecho Memo. Esta vez fue con dulzura, ternura, acercó su boca a él, lo besó, lo mamó y cuando pensé que estaba por venirme, lo soltó y poniéndose de pie, me volvió a besar. Nos abrazamos y besamos, fuimos directo al suelo y rodamos, cuando él quedó sobre mí, se fue sentando lentamente sobre mi pene y dejó que yo sintiera lo que era penetrar a un hombre. Fue extraño, ya lo había hecho con mi prima, pero esto era diferente. Se acercó a mi boca y nos fundimos en un beso, después yo me acerqué a su cuello y succioné con tal fuerza que dejé una marca redonda en él, en ese momento tuve una eyacuulacion que me obligó a despertarme.
Así es, todo había sido un hermoso sueño en donde por fin descubría lo que en verdad sentía por mi compañero de clases y con quien vivía en el mismo depa con otros cuatro amigos más, los cuales yo ya sabía que Memo y Fallo eran pareja pero no lo decían a nadie. Moisés tenia su novia y yo ya los había escuchado cuando tenían relaciones y cuando eso ocurría, Eddie, que era su compañero de cuarto, se pasaba al mío donde yo dormía con Charly, quien esa noche no había estado en el depa porque se fue a su pueblo a visitar a su familia. Así que, sin que yo me haya dado cuenta, después de dormir Eddie entró y se quedó a dormir en la cama de Charly porque Moisés estaba con su novia, de la cual todavía escuchaba sus gemidos de mujer satisfecha. A la mañana siguiente, todo como si nada. Lo sorprendente es que Eddie tenía una marca en el cuello.
En esa escuela todo era absolutamente normal y a mí, como había mencionado antes, me gustaba el estudio así que me concentré de lleno en eso, sólo estudiar, sin tener novia o pareja. Mis padres me mandaban una mensualidad para pagar la renta de la casa en la que vivía con otros seis compañeros y mis gastos, nos llevábamos súper bien y compartíamos gastos, pero yo para ese entonces, tenia una carga sexual demasiado grande, así que ocasionalmente comencé a masturbarme, preferentemente cuando estaba solo en mi cuarto o después de ver a alguno de mis compañeros desnudo mientras se bañaba puesto que podíamos entrar al baño a cepillarnos los dientes o hacer necesidades sin que nadie lo tomara a mal. De esa forma yo ya había visto los hermosos penes y riquísimas nalgas de todos ellos aunque había uno en especial que me llamaba la atención, Eddie.
Un día después de masturbarme pensando en Eddie, me quedé dormido y empecé a soñar que estábamos en la escuela después de la práctica de fútbol americano y ya en el vestidor mientras nos bañábamos, mis amigos me molestaban y Eddie me preguntó: “¿se te para esa cosa?”, me abrazó por un lado y en un instante me lo tomó y comentó: “miren, no mide más de 5 centímetros…” Cuando eso sucedió, yo lo rechacé, otro amigo me afirmó y comenzó un forcejeo que era yo contra cinco (todos mis compañeros de depa), nos resbalamos y de pronto me afirmaron entre Eddie, Moisés y Charly. Eddie me miró y me dijo que no olvidaría este momento, yo forcejeaba sin dejar de pensar que sería agradable ser cogido por todos ellos. Para ese momento ya no me pude controlar y mi pequeño pene había aumentado de tamaño y se dieron cuenta. Uno de ellos, Memo, decidió tomarlo diciendo: “bueno, vamos a ver qué tanto puede llegar a crecer esta cosa” Comenzó a masturbarme mientras yo le pedía a Moisés y Eddie que me soltaran para no ser obvio dejando notar que disfrutaba. Claro que yo quería que la situación siguiera porque para ese momento ya había alcanzado mi máximo tamaño o sea mis pequeños 15cms.
Ellos se reían y el que no me había tomado, Fallo, puso su pene junto al mío para compararlo y hacer notar que aún estando muy flácido, era de más o menos 10cms y casi igual de grueso que el mío. Moisés tomó mi mano y la dirigió hacia su pene indicando que lo tenía que poner erecto. Se lo agarré con temor a que notara que en verdad estaba disfrutando, mientras él realizaba el movimiento, comenzó a hincharse y alargarse y la tenía de buen tamaño, unos 19cms. Los demás, al ver esto, comenzaron a masajearse y tuve frente a mí cinco hermosos penes de más de 18cms; el más grande, calculo yo, era de 23cms. En ese momento, Fallo tomó jabón líquido del baño y se lo puso en el pene, sospeché lo que vendría pero fingiendo ingenuidad, pregunté qué me iban a hacer. Charly me dijo que me dejara porque de igual forma lo harían, por la buenas o las malas y que a la fuerza dolería más, que todos habían pasado por esa novatada pero estaban esperando el momento oportuno para darme la bienvenida y los vigilantes y profesores no harían nada porque ya conocían las reglas de los estudiantes.
Yo estaba deseoso porque sucediera todo, lo anhelaba puesto que tenía mucho que no sucedía, pero aun así les pedí que me soltaran, que no lo hicieran. Entonces se burlaron todos, me explicaron que en eso consistía la novatada y que como yo les agradaba, no me lastimarían, que sólo sería uno quien me penetrara y ese sería Eddie por ser el de la verga más pequeña. Así que Fallo me tomó y entre los demás me acostaron en el suelo, entonces Eddie se acomodó detrás de mí y comenzó a presionar su verga contra mi ano diciendo que me relajara, que me dolería menos. No terminó de decirlo y logró meterlo por completo sin dejar de emitir un gemido de placer y así estuvo bombeando y yo con mis esfínteres contrayéndose suavemente para que él sintiera el mayor placer posible. Empezó a acariciarme y besarme el cuello para que yo me relajara porque notó que empecé a llorar, lo que él no sospechaba era mis lágrimas de debían al placer que me proporcionaba. Al ver esto, Moisés ya se había excitado demasiado y le pidió que se quitara porque él quería sentir lo que sentía Eddie. En ese momento Eddie comenzó a jadear emitiendo ruiditos como que nunca terminaría y comencé a sentir algo fuerte que invadía mis entrañas, algo caliente y pulsante. Cuando dejé de sentir eso, me lo sacó delicadamente, al parecer él quedó exhausto.
Moisés se acomodó y la metió como si nada puesto que la de él estaba sólo un poco más grande que la de Eddie, me dijo que lo disculpara, que él igual había pasado por eso, pero que me vio y veía en mi una muñequita indefensa. Me besaba la espalda, me acariciaba y metía su lengua en mis oídos, yo sentía delicioso pero debía quejarme para que no sospecharan. Era una verga hermosa. Para ese momento
Charly se decidió, se sentó en el suelo cerca de mi boca mientras los demás veían y puso su verga gorda y preciosa como de 20cms. en mi boca, le hice una seña con la cabeza diciendo que no, pero por respuesta sólo sentí su verga un mis labios y suavemente los abrí para dejarla entrar. Era preciosa, tenia el glande cubierto por el prepucio y yo jugueteaba con mi lengua entre el prepucio y el glande tomando todos los jugos que salían de aquel monstruo que invadía mi garganta.
En eso, sucedió algo inesperado, vi que Fallo estaba besándose en la boca con Memo, eso me excitó demasiado y ya no me importó nada. Empecé a succionar con desenfreno, quería tener toda esa verga dentro de mi boca y seguir recibiendo la verga de moisés por mi ya dilatado ano. Llegó el momento en que Charly se vendría y salio de mi boca para que su verga fuera interceptada por la mano de Eddie y él masturbase ese tronco de animal, dejando caer su eyaculacion sobre mi la cual fue embarrada en toda mi espalda y nalgas por Moisés que para ese momento, estaba bramando como mujer. Era raro escuchar los gemidos de un chavo de esa complexión de jugador de fútbol americano, que estaba bañado en sudor y gemía como mujer y pellizcaba sus pezones para sacar su verga de mi ano, la cual inmediatamente fue recibida por la boca de Fallo que ya había dejado de besarse con Memo y en ese momento me pude voltear para ver cómo el semen de Moisés escurría por la boca de Fallo.
Yo, que ya estaba muy caliente, había dejado de fingir que me molestaba ya que estaba caliente como nunca y mi pequeño pene estaba a mil, algo de lo cual se dieron cuenta los muchachos y uno de ellos dijo: “ya hay que dejarlo, ya es nuestro y no se escapará” (de eso no estaban nada lejos de la realidad). “¿Te gusta la verga?”, preguntó Memo. “Siii” le respondí y le pedí cambiar de posición. “¿Cuál prefieres?” me pregunto Charly, “quisiera acostarme en una de las colchonetas que están en la bodeguita del vestidor”, respondí. Fallo era más desconfiado puesto que pensaba que si escapaba, contaría que él había recibido el semen de Moisés. Se quedó junto a mi para evitar que me escape así que le pregunté a qué le sabía el semen de Moisés, y por respuesta tuve un beso en la boca. Su lengua recorría la mía, era sorprendente, para eso Memo llegó con la colchoneta y me recosté boca arriba y él dijo: “al parecer te gusta mucho el pito, vamos a tener a quién coger cuando queramos sin temor de preñar a ninguna vieja”
Así fue como llegó Memo a cogerme, para eso le pedí que se recostara él sobre la colchoneta y yo me sentaría sobre su pene, cuando ya estaba en esa posición, noté con mi mano que era larguisima pero delgadona comparada con la de Alex, el novio de mi prima. Me senté sobre ella y sentía lo largo de su pene que se habría paso a través de mi culo. En eso llega Fallo, se acerca a mí y me pregunta si quisiera mamarle la verga, a lo que comencé a hacerlo sin responder nada. La verdad, era diferente a la de Charly, esta estaba circuncidada, grande, más que la de Memo y gruesa como la de Alex y era distinto porque no podía sentir ese jugueteo del pellejito extra. Entonces vi que Eddie comenzaba a masturbarse pero de frente a la pared o sea, dándonos la espalda, tenia unas nalgas divinas. Para esto, charly tenía clases así que sin bañarse, se vistió y se fue aunque se me hizo raro.
Después, Fallo pidió a Memo cambiar de lugar pero tuvo que esperar a que Memo terminara dentro de mí, vaciándose en mi ano. Los chorros de semen eran fuertes, los podía sentir cuando se venía, se incorporó y alcanzó a morderme las tetillas proporcionándome cierto dolor y placer. Al ver esto, Fallo se vino embarrándome su liquido dulce y salado en la cara y cabello, ya no pudo contenerse. Me dijeron que había estado buena la bienvenida aunque se habían demorado mucho para dármela puesto que ya teníamos más de dos meses de clases. Se enjuagaron la boca y el cuerpo, se vistieron y también se fueron. Yo me quedé solo con mis pensamientos.
Creo que todavía no me había venido así que me dirigí a la regadera para quitarme el sudor y tratar de masturbarme, cuando de pronto vi a Eddie que aún estaba en las duchas sin masturbarse, con el pene erecto pero callado. Se acercó a mi y me dijo: “espero que de todo lo que pasó hoy, hayas disfrutado más la primera experiencia”; le dije que realmente no la recordaba, entonces vi que su mirada cambió a triste y yo de igual manera tuve un sentimiento como de que algo dentro de mí se acababa y me di cuenta de algo que yo me ocultaba a mi mismo, pero en ese momento Eddie me dijo: “¿no te has dado cuenta?, desde hace tiempo me agradas”, me besó en la boca con ternura a lo que yo respondí y no sé porqué, como al principio dejé que se escurrieran mis lagrimas. Era algo que no entendía pero después el fue bajando por mi cuello y tomó mi pene, lo trató diferente a como lo había hecho Memo. Esta vez fue con dulzura, ternura, acercó su boca a él, lo besó, lo mamó y cuando pensé que estaba por venirme, lo soltó y poniéndose de pie, me volvió a besar. Nos abrazamos y besamos, fuimos directo al suelo y rodamos, cuando él quedó sobre mí, se fue sentando lentamente sobre mi pene y dejó que yo sintiera lo que era penetrar a un hombre. Fue extraño, ya lo había hecho con mi prima, pero esto era diferente. Se acercó a mi boca y nos fundimos en un beso, después yo me acerqué a su cuello y succioné con tal fuerza que dejé una marca redonda en él, en ese momento tuve una eyacuulacion que me obligó a despertarme.
Así es, todo había sido un hermoso sueño en donde por fin descubría lo que en verdad sentía por mi compañero de clases y con quien vivía en el mismo depa con otros cuatro amigos más, los cuales yo ya sabía que Memo y Fallo eran pareja pero no lo decían a nadie. Moisés tenia su novia y yo ya los había escuchado cuando tenían relaciones y cuando eso ocurría, Eddie, que era su compañero de cuarto, se pasaba al mío donde yo dormía con Charly, quien esa noche no había estado en el depa porque se fue a su pueblo a visitar a su familia. Así que, sin que yo me haya dado cuenta, después de dormir Eddie entró y se quedó a dormir en la cama de Charly porque Moisés estaba con su novia, de la cual todavía escuchaba sus gemidos de mujer satisfecha. A la mañana siguiente, todo como si nada. Lo sorprendente es que Eddie tenía una marca en el cuello.