Parker
15-05 2007, 11:59 PM
Había una vez un tipo, por cierto mexicano, que se fue a aprender karate al Japón, llevaba ya como 5 años estudiando, pero nada que aprendía, no podía dar ni una mendiga patada.
Ya cansado y aburrido se decidió a hablar con su maestro, que era uno de esos viejitos como de 100 años que enseñan artes marciales.
Llegó el día que iba a hablar con su maestro y le dijo:
– Maestro ya estoy cansado de esto, llevo como 5 años de mi vida aquí desperdiciados y no se dar ni una patada, ya no puedo más.... me voy.
El maestro se queda mirándolo seriamente a los ojos y con voz misteriosa le dice:
– ¿Has visto al atardecer cuando las gaviotas vuelan flamantes por la llanura?
Y el joven responde:
– Sí, maestro.
– ¿Has visto cuando los hipopótamos se revuelcan en el fango?
– Sí, maestro.
– ¿Has visto cuando los leopardos se aparean en el ocaso?
– Sí, maestro.
– Ya ves... ¡por estar viendo mamadas no aprendes nada, Pendejo!
Ya cansado y aburrido se decidió a hablar con su maestro, que era uno de esos viejitos como de 100 años que enseñan artes marciales.
Llegó el día que iba a hablar con su maestro y le dijo:
– Maestro ya estoy cansado de esto, llevo como 5 años de mi vida aquí desperdiciados y no se dar ni una patada, ya no puedo más.... me voy.
El maestro se queda mirándolo seriamente a los ojos y con voz misteriosa le dice:
– ¿Has visto al atardecer cuando las gaviotas vuelan flamantes por la llanura?
Y el joven responde:
– Sí, maestro.
– ¿Has visto cuando los hipopótamos se revuelcan en el fango?
– Sí, maestro.
– ¿Has visto cuando los leopardos se aparean en el ocaso?
– Sí, maestro.
– Ya ves... ¡por estar viendo mamadas no aprendes nada, Pendejo!