Bellezabi
24-04 2007, 07:00 PM
Esta es la historia de mi amiga Fabiana, y su primera experiencia con una mujer. Somos muy amigas y es por eso que me cuenta todo lo que le pasa.
Todo comenzó el día de la reunión de la escuela en donde estudia, ella acostumbraba regresar a casa con una amiga nuestra, Sol. Como no había nadie en la casa de Fabiana, decidieron tomar algo y en resumidas cuentas, comenzaron a ver películas porno. En la pantalla se veía una mujer lamiéndole la vagina a otra, entonces Fabiana apagó el televisor y dijo que le daba mucho asco pero que se sentía muy mojada. Sol le explicó porqué y dijo que también se sentía así, se miraron frente a frente y decidieron volver a prender la TV, la película estaba en su mejor parte, cuando las chicas besaban cada rincón del cuerpo de la otra y se colocaban en 69, en ese momento, Sol que sabía más de la cosa, propuso: “intentemos besarnos, yo lo hice una vez, no es diferente que con un chico” “¿De veras?, dijo Fabiana, “si, de veras, además mira que eres quedada” dijo divertida Sol. “Bueno, está bien”, se animó Fabiana.
Con temor le dio una media luna, un beso pequeño, cuando de pronto... se desenfrenaron y se comenzaron a besar con más fuerza, entonces Fabiana dijo: “¡estoy mojadísima...! Sin perder tiempo, Sol se animó a decir: “te quiero mía”. Así fue que le comenzó a tocar el cuerpo con suavidad y ternura y a la vez le aplicó rudeza con los besos y mordidas, bajó la mano hasta la conchita y se la frotó con suavidad y luego más y más fuerte, “¡ah, ah, ah…!” gritaba con fuerza Fabiana, “¡ah, para un poco, uh, uuhh… qué bien lo haces!” siguió Fabi, entonces Sol dijo: “te toca a ti” Sin dudarlo, Fabiana comenzó a sobarla, le subió la falda, le quitó la bombacha y le dio un gran beso, de esos que te atrapan, después ella dijo: “listo, ahora… tu, ¿qué me harás?”, “¡sorpresa!”, exclamó Sol.
Le bajó la bombacha y entre su velluda vagina comenzó a lamérsela, Fabiana se tiró al mueble de tanto placer, gritó sin consuelo y la casa, al ser grande, encerraba los sonidos. Los sollozos se hacían fuertes y la vagina se mojaba cada vez más, la saliva y aquellos deliciosos jugos se mezclaron y la salada concha de Fabiana estaba irritada y gozando mientras Sol también, Fabiana decía: ¡ah, Sol!, yo siento el cielo… ¿y tu...?”, “yo también, ¡tus jugos saben deliciosos... uuhhmm! “Ahora te toca”, dijo Sol, ¿qué tal si hacemos la posición del video, la 69?”, Fabi aceptó encantada. Una se lamía a la otra y el control de la TV sirvió de consolador, el himen de Sol ya estaba roto y el de Fabiana fue roto por un consolador que tenia la madre de Fabiana. Con dos consoladores y mucha imanación, siguieron haciéndolo hasta que Fabiana lloraba de placer y de dolor “¡aahh, mmm!, gritaba y hacía señas de placer.
Las gotas de sudor y sangre estaban regadas y había pasado ya una hora, siguieron haciéndolo con el vibrador del celular y con el masajerador y se besaron, comenzaron a estimular los grandes pezones que tenían las dos y ya estaban completamente desnudas, Fabiana se acomodó en el pecho de Sol y succionó los pechos de Fabiana provocando aún más excitación, esto siguió mientras los pechos erectos de las dos se excitaban cada vez más pero las horas pasaban y tuvieron que terminar. Adoloridas, se bañaron y vistieron, Sol se fue a su casa y Fabiana se cambió y limpio las alfombras y el piso. Pasaron y pasaron los días, cuando podían se metían a los baños o en algún rincón y se frotaban los senos, hasta hoy es así y en cada reunión lo siguen haciendo...,provecho.
Todo comenzó el día de la reunión de la escuela en donde estudia, ella acostumbraba regresar a casa con una amiga nuestra, Sol. Como no había nadie en la casa de Fabiana, decidieron tomar algo y en resumidas cuentas, comenzaron a ver películas porno. En la pantalla se veía una mujer lamiéndole la vagina a otra, entonces Fabiana apagó el televisor y dijo que le daba mucho asco pero que se sentía muy mojada. Sol le explicó porqué y dijo que también se sentía así, se miraron frente a frente y decidieron volver a prender la TV, la película estaba en su mejor parte, cuando las chicas besaban cada rincón del cuerpo de la otra y se colocaban en 69, en ese momento, Sol que sabía más de la cosa, propuso: “intentemos besarnos, yo lo hice una vez, no es diferente que con un chico” “¿De veras?, dijo Fabiana, “si, de veras, además mira que eres quedada” dijo divertida Sol. “Bueno, está bien”, se animó Fabiana.
Con temor le dio una media luna, un beso pequeño, cuando de pronto... se desenfrenaron y se comenzaron a besar con más fuerza, entonces Fabiana dijo: “¡estoy mojadísima...! Sin perder tiempo, Sol se animó a decir: “te quiero mía”. Así fue que le comenzó a tocar el cuerpo con suavidad y ternura y a la vez le aplicó rudeza con los besos y mordidas, bajó la mano hasta la conchita y se la frotó con suavidad y luego más y más fuerte, “¡ah, ah, ah…!” gritaba con fuerza Fabiana, “¡ah, para un poco, uh, uuhh… qué bien lo haces!” siguió Fabi, entonces Sol dijo: “te toca a ti” Sin dudarlo, Fabiana comenzó a sobarla, le subió la falda, le quitó la bombacha y le dio un gran beso, de esos que te atrapan, después ella dijo: “listo, ahora… tu, ¿qué me harás?”, “¡sorpresa!”, exclamó Sol.
Le bajó la bombacha y entre su velluda vagina comenzó a lamérsela, Fabiana se tiró al mueble de tanto placer, gritó sin consuelo y la casa, al ser grande, encerraba los sonidos. Los sollozos se hacían fuertes y la vagina se mojaba cada vez más, la saliva y aquellos deliciosos jugos se mezclaron y la salada concha de Fabiana estaba irritada y gozando mientras Sol también, Fabiana decía: ¡ah, Sol!, yo siento el cielo… ¿y tu...?”, “yo también, ¡tus jugos saben deliciosos... uuhhmm! “Ahora te toca”, dijo Sol, ¿qué tal si hacemos la posición del video, la 69?”, Fabi aceptó encantada. Una se lamía a la otra y el control de la TV sirvió de consolador, el himen de Sol ya estaba roto y el de Fabiana fue roto por un consolador que tenia la madre de Fabiana. Con dos consoladores y mucha imanación, siguieron haciéndolo hasta que Fabiana lloraba de placer y de dolor “¡aahh, mmm!, gritaba y hacía señas de placer.
Las gotas de sudor y sangre estaban regadas y había pasado ya una hora, siguieron haciéndolo con el vibrador del celular y con el masajerador y se besaron, comenzaron a estimular los grandes pezones que tenían las dos y ya estaban completamente desnudas, Fabiana se acomodó en el pecho de Sol y succionó los pechos de Fabiana provocando aún más excitación, esto siguió mientras los pechos erectos de las dos se excitaban cada vez más pero las horas pasaban y tuvieron que terminar. Adoloridas, se bañaron y vistieron, Sol se fue a su casa y Fabiana se cambió y limpio las alfombras y el piso. Pasaron y pasaron los días, cuando podían se metían a los baños o en algún rincón y se frotaban los senos, hasta hoy es así y en cada reunión lo siguen haciendo...,provecho.