paty07_df
13-04 2007, 02:50 PM
Me siento completamente emocionada ya que esto es una nueva experiencia para mí. Me encanta Leer relatos pero ahora, es el turno de que les cuente una de mis aventuras. Soy estudiante y mido 1.68, morena clara y delgada. No me considero muy atractiva, a pesar de que gente de mi barrio a veces me lanza uno que otro piropo y algunos de ellos muy subidos de tono, de hecho, así es como inicio este relato.
Cerca de la casa, en la tienda, se acostumbran a juntar chavos y alguno que otro mayor a tomar cerveza, cuando voy a comprar algo, nunca falta el aventado que me insinúa cosas como si me acompaña o algo así, sumándole al tendero que también es un tipo mayor que le encanta desnudarme con la mirada como los otros. De algún modo me gusta vestir muy coqueta y me encanta atraer miradas. En una de esas ocasiones, cuando tenía 18 años, uno de ellos que se llama Abel (tenia 35 años), tipo rudo y malencarado, con onda de motociclista, nunca pierde oportunidad para insinuarme cosas y preguntarme cuándo se le va a hacer conmigo. En esa oportunidad, me molesté mucho porque a pesar de que ya era tarde y él estaba algo tomado, se dio valor y algunos metros adelante, me abordo y me dijo las mismas cosas de siempre, pero esta vez me tomó de la cintura y violentamente me robó un beso, en el momento me dio asco por su aliento, pero la manera de abrazarme y acariciarme me excitó. Obviamente, me retiré y le di una cachetada, pero él dijo que no le importaba y que lo volvería a hacer.
Después de esto, dos días más tarde, esperaba que pasara un taxi porque se me hacia tarde para la escuela y sucedió que él iba en su moto y se detuvo, me pidió disculpas porque estaba tomado, se sentía apenado y se ofreció a llevarme a la escuela. Me excitaba la idea de estar con alguien como él, pero tenía que mostrarme ofendida y me negué, sin embargo, mi desdeperacion por llegar a tiempo a la escuela hizo que después de hacerme de rogar, por fin acepté con la condición de que me dejara a unas cuadras. Me subí y en el camino iba muy excitada al ir abrazándolo y sentir su cuerpo y pensando como boba cómo seria hacerlo con alguien como él, además, no prestaba mucha atención a su platica. Al llegar se ofreció a pasar por mí y acepté.
Cuando llegó por mí, me invitó a comer pero le dije que no podía, que en otra ocasión podía ser. Llegamos a mi casa y platicamos un poco de lo que pasó aquel día y después de un rato, le dije que si lo hubiera hecho sin estar tomado, tal vez sería otra cosa, entonces él me preguntó que si lo hacía en su juicio, qué pasaría. Yo le respondí que no sabía y en eso me dio un tremendo beso que hizo que me mojara toda, yo estaba muy preocupada porque alguien nos viera, así que le dije que mejor pasara por mí al día siguiente por la escuela, más temprano. Me éxito la idea de tener un free con alguien así, alguien como él, así que ese día me vestí muy coqueta pensando en lo que podía pasar, cuando llegó nos fuimos a un parque solitario y ahí me besó como nunca (a esa edad, claro está), y como estaba ya muy excitada, empezó a meter mano bajo mi jeans y por debajo de la tanga que llevaba. Metía sus dedos muy hábilmente por mi vagina y con su otra mano, me tocaba por encima de mi blusa. Yo correspondí tocando encima de su pantalón y noté la tremenda erección que tenía, me ofreció tocarla por dentro y me gustó mucho así que me propuso ir a un hotel cercano y acepté.
Ya en hotel, me dijo que estaba muy emocionado porque siempre me tuvo ganas y que ahora que se le estaba dando, no me iba a dejar ir viva, le dije que era toda suya y me empezó a desvestir poco a poco mientras recorría con sus manos todo mi cuerpo. Cuando me tuvo desnuda, me hizo un oral maravilloso, metiendo y sacando su lengua de mi vagina y chupando mi clítoris, lo que hizo que tuviera mi primer orgasmo. Después, me dijo que me pusiera de a perrito porque me iba a comer el culo y así lo hice, estaba como loca con su lengua y cómo me recorría de un lado a otro mientras me decía que era una putita que iba a sentir la gloria.
Me senté en la cama y le bajé el pantalón y miré su enorme erección, además de que era algo grande, lo más excitante era ver el grosor de su pene, cosa que nunca había visto y me jaló del cuello para que se la mamara y así lo hice. Me decía que era una niña puta que sí sabía mamársela, mientras lo recorría con mi boca, con dificultad, ya que no me la podía comer muy bien. Lo exploré mejor con la lengua hasta que casi se vino, pero antes de eso, me retiró y me puso en la cama, tomó mis piernas, las puso sobre sus hombros y me dijo que me agarrara de algo, jugaba con su pene en la entrada de mi vagina y yo le gritaba que ya me la metiera y así lo hizo, poco a poco, hasta que entró casi toda y después la sacó por completo para metérmela de golpe.
Sentía que iba a reventarme por dentro, pero a pesar de ese dolor, sentía algo indescriptible que deseaba que no me la sacara y así continuó, metiéndomela primero despacio y después más rápido. Casi no podía hablar ni contener bien la respiración, hasta que me dijo que me volviera a poner de a perrito, que así me iba a gustar más y así fue. Después, me volteó y me dijo que no se quería cansar y que quería ver cómo se movían mis pechos, entonces se acostó en la cama y me dijo que lo cabalgara y me la fui metiendo poco a poco porque todavía me dolía algo y al estar penetrándome, él me tocaba los senos y los apretaba. Así seguimos y hasta que se vino dentro de mí, sentí cómo me inundaba por dentro. Creo que ese ha sido uno de los mejores orgasmos de mi vida.
Después de darnos un baño, lo volvimos a hacer de pie en la regadera y después, él se sentó en la cama y me puso de manera de que quedamos frente a frente, nuevamente me penetró pero ahora, él me besó en la boca, en el pecho y en todo lo que tenía disponible haciendo que volviera a tener otro orgasmo. Cuando volvió a terminar y mientras nos vestíamos, me dijo que cogía como una autentica putita y que de ahora en adelante sólo él me iba a tener, (seguro… así son todos los hombres ¿no?), pero en ese momento le dije que sí, que sólo era suya y que me tendría cada vez que él quisiera. No hay que aclarar que acabé muy adolorida ya que nunca había tenido sexo con alguien que la tuviera como él, además de que tuve orgasmos como nunca los había tenido. Después de irnos de ese lugar, estuvimos fajando un rato cerca de casa donde le dije que me dejara porque no quería que alguien nos viera. Prometimos volverlo a hacer, pero esa es otra aventura, más intensa aun…
Que tengan bonito día
Cerca de la casa, en la tienda, se acostumbran a juntar chavos y alguno que otro mayor a tomar cerveza, cuando voy a comprar algo, nunca falta el aventado que me insinúa cosas como si me acompaña o algo así, sumándole al tendero que también es un tipo mayor que le encanta desnudarme con la mirada como los otros. De algún modo me gusta vestir muy coqueta y me encanta atraer miradas. En una de esas ocasiones, cuando tenía 18 años, uno de ellos que se llama Abel (tenia 35 años), tipo rudo y malencarado, con onda de motociclista, nunca pierde oportunidad para insinuarme cosas y preguntarme cuándo se le va a hacer conmigo. En esa oportunidad, me molesté mucho porque a pesar de que ya era tarde y él estaba algo tomado, se dio valor y algunos metros adelante, me abordo y me dijo las mismas cosas de siempre, pero esta vez me tomó de la cintura y violentamente me robó un beso, en el momento me dio asco por su aliento, pero la manera de abrazarme y acariciarme me excitó. Obviamente, me retiré y le di una cachetada, pero él dijo que no le importaba y que lo volvería a hacer.
Después de esto, dos días más tarde, esperaba que pasara un taxi porque se me hacia tarde para la escuela y sucedió que él iba en su moto y se detuvo, me pidió disculpas porque estaba tomado, se sentía apenado y se ofreció a llevarme a la escuela. Me excitaba la idea de estar con alguien como él, pero tenía que mostrarme ofendida y me negué, sin embargo, mi desdeperacion por llegar a tiempo a la escuela hizo que después de hacerme de rogar, por fin acepté con la condición de que me dejara a unas cuadras. Me subí y en el camino iba muy excitada al ir abrazándolo y sentir su cuerpo y pensando como boba cómo seria hacerlo con alguien como él, además, no prestaba mucha atención a su platica. Al llegar se ofreció a pasar por mí y acepté.
Cuando llegó por mí, me invitó a comer pero le dije que no podía, que en otra ocasión podía ser. Llegamos a mi casa y platicamos un poco de lo que pasó aquel día y después de un rato, le dije que si lo hubiera hecho sin estar tomado, tal vez sería otra cosa, entonces él me preguntó que si lo hacía en su juicio, qué pasaría. Yo le respondí que no sabía y en eso me dio un tremendo beso que hizo que me mojara toda, yo estaba muy preocupada porque alguien nos viera, así que le dije que mejor pasara por mí al día siguiente por la escuela, más temprano. Me éxito la idea de tener un free con alguien así, alguien como él, así que ese día me vestí muy coqueta pensando en lo que podía pasar, cuando llegó nos fuimos a un parque solitario y ahí me besó como nunca (a esa edad, claro está), y como estaba ya muy excitada, empezó a meter mano bajo mi jeans y por debajo de la tanga que llevaba. Metía sus dedos muy hábilmente por mi vagina y con su otra mano, me tocaba por encima de mi blusa. Yo correspondí tocando encima de su pantalón y noté la tremenda erección que tenía, me ofreció tocarla por dentro y me gustó mucho así que me propuso ir a un hotel cercano y acepté.
Ya en hotel, me dijo que estaba muy emocionado porque siempre me tuvo ganas y que ahora que se le estaba dando, no me iba a dejar ir viva, le dije que era toda suya y me empezó a desvestir poco a poco mientras recorría con sus manos todo mi cuerpo. Cuando me tuvo desnuda, me hizo un oral maravilloso, metiendo y sacando su lengua de mi vagina y chupando mi clítoris, lo que hizo que tuviera mi primer orgasmo. Después, me dijo que me pusiera de a perrito porque me iba a comer el culo y así lo hice, estaba como loca con su lengua y cómo me recorría de un lado a otro mientras me decía que era una putita que iba a sentir la gloria.
Me senté en la cama y le bajé el pantalón y miré su enorme erección, además de que era algo grande, lo más excitante era ver el grosor de su pene, cosa que nunca había visto y me jaló del cuello para que se la mamara y así lo hice. Me decía que era una niña puta que sí sabía mamársela, mientras lo recorría con mi boca, con dificultad, ya que no me la podía comer muy bien. Lo exploré mejor con la lengua hasta que casi se vino, pero antes de eso, me retiró y me puso en la cama, tomó mis piernas, las puso sobre sus hombros y me dijo que me agarrara de algo, jugaba con su pene en la entrada de mi vagina y yo le gritaba que ya me la metiera y así lo hizo, poco a poco, hasta que entró casi toda y después la sacó por completo para metérmela de golpe.
Sentía que iba a reventarme por dentro, pero a pesar de ese dolor, sentía algo indescriptible que deseaba que no me la sacara y así continuó, metiéndomela primero despacio y después más rápido. Casi no podía hablar ni contener bien la respiración, hasta que me dijo que me volviera a poner de a perrito, que así me iba a gustar más y así fue. Después, me volteó y me dijo que no se quería cansar y que quería ver cómo se movían mis pechos, entonces se acostó en la cama y me dijo que lo cabalgara y me la fui metiendo poco a poco porque todavía me dolía algo y al estar penetrándome, él me tocaba los senos y los apretaba. Así seguimos y hasta que se vino dentro de mí, sentí cómo me inundaba por dentro. Creo que ese ha sido uno de los mejores orgasmos de mi vida.
Después de darnos un baño, lo volvimos a hacer de pie en la regadera y después, él se sentó en la cama y me puso de manera de que quedamos frente a frente, nuevamente me penetró pero ahora, él me besó en la boca, en el pecho y en todo lo que tenía disponible haciendo que volviera a tener otro orgasmo. Cuando volvió a terminar y mientras nos vestíamos, me dijo que cogía como una autentica putita y que de ahora en adelante sólo él me iba a tener, (seguro… así son todos los hombres ¿no?), pero en ese momento le dije que sí, que sólo era suya y que me tendría cada vez que él quisiera. No hay que aclarar que acabé muy adolorida ya que nunca había tenido sexo con alguien que la tuviera como él, además de que tuve orgasmos como nunca los había tenido. Después de irnos de ese lugar, estuvimos fajando un rato cerca de casa donde le dije que me dejara porque no quería que alguien nos viera. Prometimos volverlo a hacer, pero esa es otra aventura, más intensa aun…
Que tengan bonito día