alberto_mty
11-04 2007, 06:00 PM
Como les había contado anteriormente, yo me había metido con mi mejor amigo pero a los días siguientes, los dos andábamos como si nada. Bueno, eso creía yo.
Como a la semana, me volví a quedar a dormir en su casa, los dos actuábamos como si nada. A los 20 minutos de acostarnos me confiesa que en estos días se sentía de lo más extraño porque no sabía como asimilar lo que pasó. A lo que yo le respondí: “yo creí que estabas dormido” El me respondió: “para nada, claro que sentía cómo me mamabas la verga y la verdad lo disfruté mucho” En eso me volteo para verlo y le dije que si quería volver a sentir mi lengua recorrer su verga, se me acerca y me da el más maravilloso beso de toda mi vida, nuestras lenguas se entrelazaron como si se conocieran de toda la vida, se despega de mi y le digo: “creo que eso es un si”
Se quita la camisa y el bóxer y se recuesta en la cama, me quedé contemplando ese cuerpo desnudo que tanto me encanta y que ya extrañaba olerlo y sentirlo. Le di un beso y empecé a recorrer ese cuerpo magnifico lamiéndolo y besándolo, me detuve en las tetillas y le di un pequeño mordisco, él soltó un pequeño gemido y eso me puso de lo más caliente. Después, con mi lengua bajé hasta su abdomen sintiendo en mi cara sus vellos y su calor que emanaba al final, llegué a lo que más deseaba, a ese miembro que ya estaba de lo más erecto y lubricado. Lo agarré firmemente con una mano para después meterme a la boca esa cabeza rosadita y húmeda, de un jalón me tragué 18 centímetros, al hacer eso, él se estremeció y su respiración cambió a ser más agitada, yo mamaba con una gran habilidad y lujuria pero a la vez con pasión y cariño, porque él es una persona muy importante en mi vida.
Al aumentar mis lamidas, él se movía de una manera excitante, me tomaba de la cabeza para que me tragara todo su miembro, al hacer eso y al oír sus gemidos, me excitaba a más no poder y me decía: “qué bien la mamas, nunca me lo habían hecho así…” Yo ya no podía más, tenía la verga de lo más dura y toda mojada, me bajé el bóxer y me empecé a masturbar. En eso, él me dijo: “te quiero coger” Me quedé helado porque creí que nuca iba a pasar eso. Acepté, él se paró de la cama, me terminó de bajar el bóxer, me quitó la playera y me besó tan apasionadamente… Después me recosté en la cama boca abajo con las piernas abiertas y con un cojín debajo de mi vientre, él se ensalivó dos dedos y me los introdujo lentamente, me estremecí al sentirlos, cuando metió el tercero, le dije: “ya sácalos que quiero que me metas tu verga” Dicho eso, los sacó y me la metió tan rápido que me dolió hasta el alma pero fue de lo mas excitante sentirlo dentro de mí. Empezó a cogerme con mucha energía y me decía que tenía un culo de lo más apretado y que le encantaba cómo se sentía, en eso me voltea boca arriba, lo abrazo con mis piernas de la cintura y me la clava otra vez.
Así estuvimos como 20 minutos, cuando me dice entre jadeos: “ya me voy a venir…”, en eso siento todo su semen calentito dentro de mí, nos tiramos a la cama y lo abrazo y lo beso mientras él me dice: “acuérdate que soy hetero y que esto que acabamos de hacer es entre nosotros dos, la verdad que si me gustó y lo disfruté pero sólo es carnal” y que no quería que nada cambiara entre nosotros porque él me quiere como un hermano. La verdad es que me disgusté un poco pero me puse a pensar que era cierto.
Bueno, espero que le haya agradado mi relato.
Como a la semana, me volví a quedar a dormir en su casa, los dos actuábamos como si nada. A los 20 minutos de acostarnos me confiesa que en estos días se sentía de lo más extraño porque no sabía como asimilar lo que pasó. A lo que yo le respondí: “yo creí que estabas dormido” El me respondió: “para nada, claro que sentía cómo me mamabas la verga y la verdad lo disfruté mucho” En eso me volteo para verlo y le dije que si quería volver a sentir mi lengua recorrer su verga, se me acerca y me da el más maravilloso beso de toda mi vida, nuestras lenguas se entrelazaron como si se conocieran de toda la vida, se despega de mi y le digo: “creo que eso es un si”
Se quita la camisa y el bóxer y se recuesta en la cama, me quedé contemplando ese cuerpo desnudo que tanto me encanta y que ya extrañaba olerlo y sentirlo. Le di un beso y empecé a recorrer ese cuerpo magnifico lamiéndolo y besándolo, me detuve en las tetillas y le di un pequeño mordisco, él soltó un pequeño gemido y eso me puso de lo más caliente. Después, con mi lengua bajé hasta su abdomen sintiendo en mi cara sus vellos y su calor que emanaba al final, llegué a lo que más deseaba, a ese miembro que ya estaba de lo más erecto y lubricado. Lo agarré firmemente con una mano para después meterme a la boca esa cabeza rosadita y húmeda, de un jalón me tragué 18 centímetros, al hacer eso, él se estremeció y su respiración cambió a ser más agitada, yo mamaba con una gran habilidad y lujuria pero a la vez con pasión y cariño, porque él es una persona muy importante en mi vida.
Al aumentar mis lamidas, él se movía de una manera excitante, me tomaba de la cabeza para que me tragara todo su miembro, al hacer eso y al oír sus gemidos, me excitaba a más no poder y me decía: “qué bien la mamas, nunca me lo habían hecho así…” Yo ya no podía más, tenía la verga de lo más dura y toda mojada, me bajé el bóxer y me empecé a masturbar. En eso, él me dijo: “te quiero coger” Me quedé helado porque creí que nuca iba a pasar eso. Acepté, él se paró de la cama, me terminó de bajar el bóxer, me quitó la playera y me besó tan apasionadamente… Después me recosté en la cama boca abajo con las piernas abiertas y con un cojín debajo de mi vientre, él se ensalivó dos dedos y me los introdujo lentamente, me estremecí al sentirlos, cuando metió el tercero, le dije: “ya sácalos que quiero que me metas tu verga” Dicho eso, los sacó y me la metió tan rápido que me dolió hasta el alma pero fue de lo mas excitante sentirlo dentro de mí. Empezó a cogerme con mucha energía y me decía que tenía un culo de lo más apretado y que le encantaba cómo se sentía, en eso me voltea boca arriba, lo abrazo con mis piernas de la cintura y me la clava otra vez.
Así estuvimos como 20 minutos, cuando me dice entre jadeos: “ya me voy a venir…”, en eso siento todo su semen calentito dentro de mí, nos tiramos a la cama y lo abrazo y lo beso mientras él me dice: “acuérdate que soy hetero y que esto que acabamos de hacer es entre nosotros dos, la verdad que si me gustó y lo disfruté pero sólo es carnal” y que no quería que nada cambiara entre nosotros porque él me quiere como un hermano. La verdad es que me disgusté un poco pero me puse a pensar que era cierto.
Bueno, espero que le haya agradado mi relato.