kaozguy
05-04 2007, 04:41 PM
Esto que les voy a contar me pasó el miércoles de la Semana Santa.
Estaba en mi cuarto viendo TV como a eso de las dos de la tarde, acababa de comer cuando sonó el teléfono y era mi amigo Vicente (con el que tuve mi primera vez y él dijo que lo hizo conmigo sólo porque estaba borracho y ya no hemos hablado del tema porque él se enoja y se pone frenético) me dijo que si quería salir a comer que no tenia nadie con quien salir. Aunque acababa de comer, decidí ir con él, dijo que pasaba por mí en 15 minutos por lo que sólo me cambié la camisa y ya estaba listo, llegó y fuimos a un restaurante de mariscos, comí un poco. Luego me dijo:
-¿Qué hacemos? El día esta súper aburrido.
-No se… podemos ir a… no sé no tengo idea.
-Si… yo tampoco, por ahora vámonos.
Nos pusimos en camino para buscar algo, en el camino hablamos y me dijo que su novia lo dejó por unos problemas que tuvieron y me dijo que fuéramos a un lugar para ligarnos a alguien, yo me quedé mirándolo con sarcasmo (por que él sabe que soy gay) a lo que me contestó que sólo lo acompañe. Fuimos al lugar y él, como esta muy guapo y buenísimo, haló a alguien muy rápido. Volvió en 10 minutos con su teléfono y su e-mail pero no muy satisfecho por no haber llegado a más. Fuimos a su casa, sus padres habían salido por cuestiones de una posible inversión empresaria y vacaciones, él no quiso ir, llegamos y nos tiramos en la sala a ver TV, fue al refrigerador por unas bebidas, a mí me trajo un refresco (yo no tomo alcohol) y él tomó una cerveza, estuvimos hablando y en eso me dijo:
-Oye, respecto a lo que pasó después de la fiesta… (estaba hablando de cuando tuvimos sexo) ¿no le has dicho a nadie verdad?
-No, yo no te haría eso.
-Ah, porque mi novia terminó conmigo porque dijo que sabía que me acosté con un hombre.
-No, te lo juro, no he dicho nada.
Se sobresaltó, se paró, vino hacia mí y me tomó de la camisa.
-Dime la verdad.
-Te lo juro, no se lo he dicho a nadie…
Me soltó con fuerza sobre el sillón, se paró y se dio la vuelta, me extrañó verlo así pues él siempre fue muy bueno conmigo, después me miró con un mirada de nostalgia y me dijo:
-La verdad es que yo terminé con mi novia porque no puedo dejar de pensar en lo que hicimos.
-¿Todo este tiempo has pensado en eso?
-Si y es tu culpa –dijo riéndose.
Levantándome del sillón me acerqué a le dije:
-Pues tú siempre me volviste loco y realmente siento algo fuerte por ti, me gustas mucho.
-Pero qué van a decir de mi…
-No lo tienen que saber.
Se quedó serio mirando el suelo, levanté su cabeza y con el valor que tuve lo besé y para mi sorpresa me correspondió. Estaba súper feliz en ese momento, de repente me avienta al sillón y se queda muy serio. Me asusté un poco y en eso se empieza a quitar el cinturón, se acercó a mí y yo se lo terminé de quitar, le bajé el pantalón, me puso de pie y me quitó la camiseta, después se la quité yo y ya lo tenía en boxers como siempre lo quise. Empecé a besarlo de nuevo y bajando besé su cuello y su pecho con algunos vellos, continué besando su abdomen hasta que llegué a sus bóxers, estaba súper excitado, tenía mi verga erecta y a reventar, se los bajé lentamente disfrutando el momento y volví a ver su verga enorme que no veía desde diciembre. La tomé y me la metí a la boca y empecé a pasarle la lengua, el sólo daba gemiditos de placer lo cual me éxito más, lo tumbé en el sillón y continué mamándole la verga hasta que se la puse bien dura, luego de eso me dijo:
-Va a pasar lo mismo que la última vez…
-¿Lo dudabas? -pregunté
-No, y qué bueno porque me gustó.
-Lo sabía.
Me quité el pantalón y él me quitó el bóxer y se ensalivó los dedos para lubricarme, cuando llegó a cuatro, me senté sobre él y quedamos frente a frente, lo besé de nuevo con mucha pasión, esta vez el deseo y la voluntad hacían de esta experiencia algo mejor, después del beso me dijo:
-Te voy a penetrar.
-Hazlo, lo deseo.
-Pues aquí voy…
Me senté sobre su verga, uffff… el dolor se sintió de inmediato pero no me importaba por que tenía un deseo muy fuerte de estar con él por lo que rápido pasó a ser placer. Mientras me penetraba, sentía su respiración, su calor, me excité tanto que me corrí en su abdomen lo cual no lo molestó, me besó de nuevo con un beso largo que no quería que terminara. Después de eso, sentí que chorros de leche me llenaban las entrañas, él sólo gritó al momento de correrse. Nos quedamos así por unos minutos, luego nos fuimos a recostar en su cama y nos seguimos besando cuando empezamos a hablar y le dije:
-Esto es lo más genial que me han hecho.
-La verdad que me agradó –dijo él.
-Tú me gustaste desde que te conocí –le dije.
-Tú has hecho todo lo que te pedía y me apoyabas porque te gustaba…
-Supongo que si.
-Gracias, eres un amigo genial.
Después de esto no seguimos besando y tuvimos sexo otra vez. Desde ese día acordamos hacerlo más seguido por lo cual yo estoy muy feliz. Vincente no sólo es mi mejor amigo sino también lo que más deseo.
Estaba en mi cuarto viendo TV como a eso de las dos de la tarde, acababa de comer cuando sonó el teléfono y era mi amigo Vicente (con el que tuve mi primera vez y él dijo que lo hizo conmigo sólo porque estaba borracho y ya no hemos hablado del tema porque él se enoja y se pone frenético) me dijo que si quería salir a comer que no tenia nadie con quien salir. Aunque acababa de comer, decidí ir con él, dijo que pasaba por mí en 15 minutos por lo que sólo me cambié la camisa y ya estaba listo, llegó y fuimos a un restaurante de mariscos, comí un poco. Luego me dijo:
-¿Qué hacemos? El día esta súper aburrido.
-No se… podemos ir a… no sé no tengo idea.
-Si… yo tampoco, por ahora vámonos.
Nos pusimos en camino para buscar algo, en el camino hablamos y me dijo que su novia lo dejó por unos problemas que tuvieron y me dijo que fuéramos a un lugar para ligarnos a alguien, yo me quedé mirándolo con sarcasmo (por que él sabe que soy gay) a lo que me contestó que sólo lo acompañe. Fuimos al lugar y él, como esta muy guapo y buenísimo, haló a alguien muy rápido. Volvió en 10 minutos con su teléfono y su e-mail pero no muy satisfecho por no haber llegado a más. Fuimos a su casa, sus padres habían salido por cuestiones de una posible inversión empresaria y vacaciones, él no quiso ir, llegamos y nos tiramos en la sala a ver TV, fue al refrigerador por unas bebidas, a mí me trajo un refresco (yo no tomo alcohol) y él tomó una cerveza, estuvimos hablando y en eso me dijo:
-Oye, respecto a lo que pasó después de la fiesta… (estaba hablando de cuando tuvimos sexo) ¿no le has dicho a nadie verdad?
-No, yo no te haría eso.
-Ah, porque mi novia terminó conmigo porque dijo que sabía que me acosté con un hombre.
-No, te lo juro, no he dicho nada.
Se sobresaltó, se paró, vino hacia mí y me tomó de la camisa.
-Dime la verdad.
-Te lo juro, no se lo he dicho a nadie…
Me soltó con fuerza sobre el sillón, se paró y se dio la vuelta, me extrañó verlo así pues él siempre fue muy bueno conmigo, después me miró con un mirada de nostalgia y me dijo:
-La verdad es que yo terminé con mi novia porque no puedo dejar de pensar en lo que hicimos.
-¿Todo este tiempo has pensado en eso?
-Si y es tu culpa –dijo riéndose.
Levantándome del sillón me acerqué a le dije:
-Pues tú siempre me volviste loco y realmente siento algo fuerte por ti, me gustas mucho.
-Pero qué van a decir de mi…
-No lo tienen que saber.
Se quedó serio mirando el suelo, levanté su cabeza y con el valor que tuve lo besé y para mi sorpresa me correspondió. Estaba súper feliz en ese momento, de repente me avienta al sillón y se queda muy serio. Me asusté un poco y en eso se empieza a quitar el cinturón, se acercó a mí y yo se lo terminé de quitar, le bajé el pantalón, me puso de pie y me quitó la camiseta, después se la quité yo y ya lo tenía en boxers como siempre lo quise. Empecé a besarlo de nuevo y bajando besé su cuello y su pecho con algunos vellos, continué besando su abdomen hasta que llegué a sus bóxers, estaba súper excitado, tenía mi verga erecta y a reventar, se los bajé lentamente disfrutando el momento y volví a ver su verga enorme que no veía desde diciembre. La tomé y me la metí a la boca y empecé a pasarle la lengua, el sólo daba gemiditos de placer lo cual me éxito más, lo tumbé en el sillón y continué mamándole la verga hasta que se la puse bien dura, luego de eso me dijo:
-Va a pasar lo mismo que la última vez…
-¿Lo dudabas? -pregunté
-No, y qué bueno porque me gustó.
-Lo sabía.
Me quité el pantalón y él me quitó el bóxer y se ensalivó los dedos para lubricarme, cuando llegó a cuatro, me senté sobre él y quedamos frente a frente, lo besé de nuevo con mucha pasión, esta vez el deseo y la voluntad hacían de esta experiencia algo mejor, después del beso me dijo:
-Te voy a penetrar.
-Hazlo, lo deseo.
-Pues aquí voy…
Me senté sobre su verga, uffff… el dolor se sintió de inmediato pero no me importaba por que tenía un deseo muy fuerte de estar con él por lo que rápido pasó a ser placer. Mientras me penetraba, sentía su respiración, su calor, me excité tanto que me corrí en su abdomen lo cual no lo molestó, me besó de nuevo con un beso largo que no quería que terminara. Después de eso, sentí que chorros de leche me llenaban las entrañas, él sólo gritó al momento de correrse. Nos quedamos así por unos minutos, luego nos fuimos a recostar en su cama y nos seguimos besando cuando empezamos a hablar y le dije:
-Esto es lo más genial que me han hecho.
-La verdad que me agradó –dijo él.
-Tú me gustaste desde que te conocí –le dije.
-Tú has hecho todo lo que te pedía y me apoyabas porque te gustaba…
-Supongo que si.
-Gracias, eres un amigo genial.
Después de esto no seguimos besando y tuvimos sexo otra vez. Desde ese día acordamos hacerlo más seguido por lo cual yo estoy muy feliz. Vincente no sólo es mi mejor amigo sino también lo que más deseo.