Pancho_XXX
30-03 2007, 05:22 PM
Bueno esta esa primera vez que escribo un relato, espero que les guste y que no sean tan malos conmigo. Mi nombre es Francisco, soy bisexual y soy un chico según todos mas o menos guapo, mido 1.82, moreno, buen cuerpo y una verga no muy gruesa de unos 20 cm. Esto ocurrió en un viaje a Brasil que hice con mis compañeros de curso.
Todo comenzó cuando con mi mejor amigo Benjamín (chico muy guapo que siempre me había gustado pero él era hetero y no sabia que yo era bi), de 1.80, enormes brazos, unas nalgas exquisitas y una verga enorme que me encantaba ver cada vez que nos duchábamos en el colegio, nos metimos al sauna del hotel un día para ver como era. Lo que paso es que después de un rato conversando y todo eso escuchamos que otros compañeros venían también al sauna y en forma de broma gritaban: “Sauna Gay… Sauna Gay…” de modo que mi amigo me dice que hagamos como que nos estamos besando. Yo no lo podía creer sin que él lo supiera yo me moría de ganas de tocarlo y él me estaba dando la oportunidad, para ese entonces yo ya tenía una gran erección y al momento de abrazarnos el paso la mano por mi pene pero me dio la impresión de que no se dio cuenta. Bueno todos rieron con la broma y hasta ahí llego mi felicidad.
Lo mejor fue al día siguiente cuando con Benjamín y el resto de mis compañeros fuimos a la playa a tomarnos unas caipirinhas y piñas coladas como todas las tardes. Llego un momento que decidimos volver al hotel, yo sentía el efectos de las caipirinhas y le dije a Benjamín que fuéramos a mi habitación (no estábamos en la misma) a tomarnos unas chelas. Él aceptó y nos fuimos para mi cuarto. Luego de estar los dos un poco borrachos decidimos ir a la piscina y luego al sauna, ahí dentro y medios borrachos luego de conversar un rato él se me acerca y me dice: “Terminemos lo de ayer, crees que no me di cuenta ayer lo dura que estaba tu verga al abrazarme” Yo no lo podía creer se me estaba insinuando el hombre de mis sueños. Luego él se me acerca y me planta el mejor beso que me han dado, mientras yo le acariciaba su cuerpo todo sudado gracias al sauna.
Luego de eso decidimos subir a mi habitación ya que hay no había nadie y nadie podía entrar ya que yo tenía la llave y comenzamos a besarnos como siempre había soñado. Ambos estábamos en traje de baño por lo cual podía sentir su exquisito cuerpo sudado tocarme completamente y yo podía tocar esos brazos que tan loco me volvían. Comenzó a bajar sus manos hasta llegar a mi verga que estaba durísima sobre el traje de baño, la comenzó a masajear por encima y luego metió la mano, entones no aguantó más y me bajó los pantalones. Luego yo hice lo mismo con él, que enorme verga, la había visto flácida antes pero ahora que estaba dura medía como 23 cm. Quedamos ambos desnudos sobre mi cama en el hotel. Nos besamos y tocamos por largo rato cuando el comienza a besar mi cuello, mis tetillas sigue bajando hasta mi ombligo y luego baja hasta mi pene y lo comienza a mamar. Nunca me habían hecho una mejor mamada. Primero me chupaba solo la cabeza para luego meter entera mi verga en su boca. Luego de un rato sentí que me estaba por venir y le dije que parara.
Luego fue mi turno de bajar hasta su verga y comencé a besarla enterita, y luego me la metí completa a la boca, era enorme me llegaba hasta la garganta, estaba deliciosa, él gemía como loco y eso me excitaba más. Cuando me avisó que sentía que se estaba por venir le dije que me quería tragar su leche, pero él me dijo que también quería la mía así que hicimos un rico 69 hasta que casi al mismo tiempo que yo me fui en su boca él se vino en la mía, estaba exquisita, calentita y me la tragué toda.
Nos volvimos a acostar juntos y luego de tomarnos otras chelas más decidimos que era hora de volver a la acción. Yo le dije que quería darle por el culo, pero él me dijo que nunca le habían dado y que pensaba que le iba a doler. Yo le dije que lo haría con mucho cuidado pero que le gustaría. Accedió y se puso a lo perrito, yo comencé a meterle mi lengüita por su culito que no tenía ni un solo vello y luego de chuparme un dedo se lo metí por el culo. Al principio como que no le gustó mucho pero luego me dijo que no quería mi dedo sino mi verga. Para ese momento la mía ya estaba dura y le dije que me la chupara un poco para lubricármela y él accedió, luego de a poco comencé a meterle mi verga, primero solo la cabeza pero no me resistí y se la metí entera de una, él gimió de dolor pero lo peor ya había pasado, entonces comencé a metérsela y sacársela como loco, él gemía de placer hasta que sentí que me iba a venir, pero no le dije y acabé dentro de él.
Yo no podía estar más feliz cuando él me dijo que me quería dar, hace rato que yo esperaba esto. Luego de mamársela un poco para lubricarla me acosté y puse mis piernas sobre sus hombros, de a poco él comenzó a introducir su verga hasta el fondo, sentí que me iba a reventar pero me encantaba, de pronto comenzó a moverse como una bestia, metiendo y sacando su verga de mi culo. De pronto me vine nuevamente pero esta vez encima de mí mientras él seguía metiéndome su gran verga por el culo hasta que se fue dentro de mí, fue la mejor sensación del mundo, sentir su leche calentita dentro de mi culo. Luego él se acercó a mi pecho y comenzó a lamerme toda mi leche que me había derramado encima hasta que me dejó limpiecito. Luego de eso nos acostamos en la cama, nos pusimos los trajes de baño y nos besamos nuevamente prometiéndonos que esto se repetiría en Chile. Abrimos otra lata de cervezas para celebrar el comienzo de esta aventura cuando alguien toca a la puerta, era uno de mis compañeros de cuarto, pero él no se dio cuenta de todo lo que acababa de pasar, seguimos tomando chelas y así fue como se pasó la mejor noche de mi viaje.
A la mañana siguiente los dos actuamos como si nada hubiera pasado, yo no sabia si él se acordaba, pero luego de un tiempo de haber vuelto a Chile él me propuso hacer algo mejor que lo de Brasil, así que supe que se recordaba. Pero esa ya es otra historia. Espero que les haya gustado, que no haya quedado muy larga y latera… Y obvio... necesito de sus comentarios para ir mejorando con el tiempo.
Todo comenzó cuando con mi mejor amigo Benjamín (chico muy guapo que siempre me había gustado pero él era hetero y no sabia que yo era bi), de 1.80, enormes brazos, unas nalgas exquisitas y una verga enorme que me encantaba ver cada vez que nos duchábamos en el colegio, nos metimos al sauna del hotel un día para ver como era. Lo que paso es que después de un rato conversando y todo eso escuchamos que otros compañeros venían también al sauna y en forma de broma gritaban: “Sauna Gay… Sauna Gay…” de modo que mi amigo me dice que hagamos como que nos estamos besando. Yo no lo podía creer sin que él lo supiera yo me moría de ganas de tocarlo y él me estaba dando la oportunidad, para ese entonces yo ya tenía una gran erección y al momento de abrazarnos el paso la mano por mi pene pero me dio la impresión de que no se dio cuenta. Bueno todos rieron con la broma y hasta ahí llego mi felicidad.
Lo mejor fue al día siguiente cuando con Benjamín y el resto de mis compañeros fuimos a la playa a tomarnos unas caipirinhas y piñas coladas como todas las tardes. Llego un momento que decidimos volver al hotel, yo sentía el efectos de las caipirinhas y le dije a Benjamín que fuéramos a mi habitación (no estábamos en la misma) a tomarnos unas chelas. Él aceptó y nos fuimos para mi cuarto. Luego de estar los dos un poco borrachos decidimos ir a la piscina y luego al sauna, ahí dentro y medios borrachos luego de conversar un rato él se me acerca y me dice: “Terminemos lo de ayer, crees que no me di cuenta ayer lo dura que estaba tu verga al abrazarme” Yo no lo podía creer se me estaba insinuando el hombre de mis sueños. Luego él se me acerca y me planta el mejor beso que me han dado, mientras yo le acariciaba su cuerpo todo sudado gracias al sauna.
Luego de eso decidimos subir a mi habitación ya que hay no había nadie y nadie podía entrar ya que yo tenía la llave y comenzamos a besarnos como siempre había soñado. Ambos estábamos en traje de baño por lo cual podía sentir su exquisito cuerpo sudado tocarme completamente y yo podía tocar esos brazos que tan loco me volvían. Comenzó a bajar sus manos hasta llegar a mi verga que estaba durísima sobre el traje de baño, la comenzó a masajear por encima y luego metió la mano, entones no aguantó más y me bajó los pantalones. Luego yo hice lo mismo con él, que enorme verga, la había visto flácida antes pero ahora que estaba dura medía como 23 cm. Quedamos ambos desnudos sobre mi cama en el hotel. Nos besamos y tocamos por largo rato cuando el comienza a besar mi cuello, mis tetillas sigue bajando hasta mi ombligo y luego baja hasta mi pene y lo comienza a mamar. Nunca me habían hecho una mejor mamada. Primero me chupaba solo la cabeza para luego meter entera mi verga en su boca. Luego de un rato sentí que me estaba por venir y le dije que parara.
Luego fue mi turno de bajar hasta su verga y comencé a besarla enterita, y luego me la metí completa a la boca, era enorme me llegaba hasta la garganta, estaba deliciosa, él gemía como loco y eso me excitaba más. Cuando me avisó que sentía que se estaba por venir le dije que me quería tragar su leche, pero él me dijo que también quería la mía así que hicimos un rico 69 hasta que casi al mismo tiempo que yo me fui en su boca él se vino en la mía, estaba exquisita, calentita y me la tragué toda.
Nos volvimos a acostar juntos y luego de tomarnos otras chelas más decidimos que era hora de volver a la acción. Yo le dije que quería darle por el culo, pero él me dijo que nunca le habían dado y que pensaba que le iba a doler. Yo le dije que lo haría con mucho cuidado pero que le gustaría. Accedió y se puso a lo perrito, yo comencé a meterle mi lengüita por su culito que no tenía ni un solo vello y luego de chuparme un dedo se lo metí por el culo. Al principio como que no le gustó mucho pero luego me dijo que no quería mi dedo sino mi verga. Para ese momento la mía ya estaba dura y le dije que me la chupara un poco para lubricármela y él accedió, luego de a poco comencé a meterle mi verga, primero solo la cabeza pero no me resistí y se la metí entera de una, él gimió de dolor pero lo peor ya había pasado, entonces comencé a metérsela y sacársela como loco, él gemía de placer hasta que sentí que me iba a venir, pero no le dije y acabé dentro de él.
Yo no podía estar más feliz cuando él me dijo que me quería dar, hace rato que yo esperaba esto. Luego de mamársela un poco para lubricarla me acosté y puse mis piernas sobre sus hombros, de a poco él comenzó a introducir su verga hasta el fondo, sentí que me iba a reventar pero me encantaba, de pronto comenzó a moverse como una bestia, metiendo y sacando su verga de mi culo. De pronto me vine nuevamente pero esta vez encima de mí mientras él seguía metiéndome su gran verga por el culo hasta que se fue dentro de mí, fue la mejor sensación del mundo, sentir su leche calentita dentro de mi culo. Luego él se acercó a mi pecho y comenzó a lamerme toda mi leche que me había derramado encima hasta que me dejó limpiecito. Luego de eso nos acostamos en la cama, nos pusimos los trajes de baño y nos besamos nuevamente prometiéndonos que esto se repetiría en Chile. Abrimos otra lata de cervezas para celebrar el comienzo de esta aventura cuando alguien toca a la puerta, era uno de mis compañeros de cuarto, pero él no se dio cuenta de todo lo que acababa de pasar, seguimos tomando chelas y así fue como se pasó la mejor noche de mi viaje.
A la mañana siguiente los dos actuamos como si nada hubiera pasado, yo no sabia si él se acordaba, pero luego de un tiempo de haber vuelto a Chile él me propuso hacer algo mejor que lo de Brasil, así que supe que se recordaba. Pero esa ya es otra historia. Espero que les haya gustado, que no haya quedado muy larga y latera… Y obvio... necesito de sus comentarios para ir mejorando con el tiempo.