sexygordita
25-03 2007, 02:08 AM
Más de una se ha llevado un buen susto cuando su chico le ha pedido que le acaricie el ano. ¡Y más aún si le solicita que introduzca un dedo o un vibrador! La cosa va más allá de lo puramente higiénico. ¿Pero hay razones para sospechar que ese chico es gay?
En realidad no. el ano y los genitales proceden de la misma estructura embrionaria. Por tanto no puede extrañar que el ano tenga terminaciones nerviosas que hacen de él una zona sensible y que también canalicen sensaciones eróticas.
Por eso, a muchas personas, hombres y mujeres, les gusta acariciarse y ser acariciados ahí. El ano es una potencial zona erógena para todo el mundo.
El ano como zona erógena
Sin embargo, como toda zona erógena, unos la tiene más desarrollada que otros según hayan sido sus experiencias y firmes sus inhibiciones. Pero eso es algo particular de cada cual; es muy individual, y no tiene nada que ver con el género. Aunque los hombres suelen tener más problemas en aceptar ese tipo de caricias precisamente por ese temor: ser gays.
Existen, pues, hombres con mayor sensibilidad erótica en su ano que otros. Y hombres a los que les gusta recibir estimulación en el ano más que a otros. Los hay, también, que van más allá y les gusta que a ese estímulo se añada el de la penetración del ano con algún objeto o con el dedo. Eso, sin duda, les resulta placenteros y les hace sentirse vulnerables y receptivos ante su pareja.
¿Pero sentir gusto por ese tipo de estímulos significa que un hombre es gay?
Sin duda alguna, a muchos gays, como personas que son, también les gusta que se les acaricie en el ano. Y algunos también disfrutan cuando se lo penetran. Es una zona erógena a la que no tienen por qué renunciar. También les gusta a las mujeres, hetero u homosexuales, y tampoco tienen por qué renunciar a ello.
De hecho, las caricias anales a las mujeres y el coito anal heterosexual parecen estar de moda ahora. ¿Por qué razón debería rechazarlo un hombre heterosexual? ¿Por qué eso le hace “afeminado”? No. Tampoco le hace afeminado que desee y disfrute de que su pareja le estimule los pezones (cosa que, por cierto, suele olvidarse con relativa frecuencia), algo que antes se creía que era patrimonio exclusivo de las mujeres.
¿Cómo diferenciar a un hombre heterosexual de otro que no lo es?
Entonces, si hombres y mujeres gustan de esa clase de estímulo ¿cómo se podría diferenciar un hombre heterosexual de otro homosexual a los que les guste que les estimulen el ano e, incluso, se lo penetren?
Es bastante sencillo. A los hombres heterosexuales les gusta que les estimulen de ese modo las mujeres. Y a los hombres homosexuales les gusta que ñes estimulen el ano otros hombres.
Es la preferencia por miembros del propio sexo a la hora de seleccionar parejas emocionales y sexuales lo que define a un hombre como homosexual. No el tipo de estímulo que le agradan.
La cuestión higiénica
Hay hombres que no sienten reparos en la estimulación anal por temor a que sus parejas femeninas les acusen de ser gays. Sin embargo, pueden rechazarlo por cuestiones higiénicas. Después de todo, hemos aprendido desde pequeños que esa zona es sucia y muchos se sienten incómodos por las consecuencias que puede tener que su chica les toque en esa zona.
Sin embargo, esto no debe ser motivo para renunciar a ese tipo de caricias. Basta con tener una buena higiene personal y que la chica introduzca sus dedos en un preservativo lubricado para actuar con libertad por la zona.
Al terminar, ella le puede dar la vuelta preservativo al quitárselo, y así no tendrá que tomar contacto directo con lo que no se desea. Él puede hacer uso de toallitas higiénicas para limpiar la zona, si quiere, mientras espera a ir al baño cuando terminen el encuentro sexual.
De ese modo, ambos pueden disfrutar de esa actividad sin sentir el impedimento de la suciedad.
http://mujer.terra.es/muj/parejaysexo/sexo/articulo/es_gay_hombre_gusta_estimulen_17175.htm
En realidad no. el ano y los genitales proceden de la misma estructura embrionaria. Por tanto no puede extrañar que el ano tenga terminaciones nerviosas que hacen de él una zona sensible y que también canalicen sensaciones eróticas.
Por eso, a muchas personas, hombres y mujeres, les gusta acariciarse y ser acariciados ahí. El ano es una potencial zona erógena para todo el mundo.
El ano como zona erógena
Sin embargo, como toda zona erógena, unos la tiene más desarrollada que otros según hayan sido sus experiencias y firmes sus inhibiciones. Pero eso es algo particular de cada cual; es muy individual, y no tiene nada que ver con el género. Aunque los hombres suelen tener más problemas en aceptar ese tipo de caricias precisamente por ese temor: ser gays.
Existen, pues, hombres con mayor sensibilidad erótica en su ano que otros. Y hombres a los que les gusta recibir estimulación en el ano más que a otros. Los hay, también, que van más allá y les gusta que a ese estímulo se añada el de la penetración del ano con algún objeto o con el dedo. Eso, sin duda, les resulta placenteros y les hace sentirse vulnerables y receptivos ante su pareja.
¿Pero sentir gusto por ese tipo de estímulos significa que un hombre es gay?
Sin duda alguna, a muchos gays, como personas que son, también les gusta que se les acaricie en el ano. Y algunos también disfrutan cuando se lo penetran. Es una zona erógena a la que no tienen por qué renunciar. También les gusta a las mujeres, hetero u homosexuales, y tampoco tienen por qué renunciar a ello.
De hecho, las caricias anales a las mujeres y el coito anal heterosexual parecen estar de moda ahora. ¿Por qué razón debería rechazarlo un hombre heterosexual? ¿Por qué eso le hace “afeminado”? No. Tampoco le hace afeminado que desee y disfrute de que su pareja le estimule los pezones (cosa que, por cierto, suele olvidarse con relativa frecuencia), algo que antes se creía que era patrimonio exclusivo de las mujeres.
¿Cómo diferenciar a un hombre heterosexual de otro que no lo es?
Entonces, si hombres y mujeres gustan de esa clase de estímulo ¿cómo se podría diferenciar un hombre heterosexual de otro homosexual a los que les guste que les estimulen el ano e, incluso, se lo penetren?
Es bastante sencillo. A los hombres heterosexuales les gusta que les estimulen de ese modo las mujeres. Y a los hombres homosexuales les gusta que ñes estimulen el ano otros hombres.
Es la preferencia por miembros del propio sexo a la hora de seleccionar parejas emocionales y sexuales lo que define a un hombre como homosexual. No el tipo de estímulo que le agradan.
La cuestión higiénica
Hay hombres que no sienten reparos en la estimulación anal por temor a que sus parejas femeninas les acusen de ser gays. Sin embargo, pueden rechazarlo por cuestiones higiénicas. Después de todo, hemos aprendido desde pequeños que esa zona es sucia y muchos se sienten incómodos por las consecuencias que puede tener que su chica les toque en esa zona.
Sin embargo, esto no debe ser motivo para renunciar a ese tipo de caricias. Basta con tener una buena higiene personal y que la chica introduzca sus dedos en un preservativo lubricado para actuar con libertad por la zona.
Al terminar, ella le puede dar la vuelta preservativo al quitárselo, y así no tendrá que tomar contacto directo con lo que no se desea. Él puede hacer uso de toallitas higiénicas para limpiar la zona, si quiere, mientras espera a ir al baño cuando terminen el encuentro sexual.
De ese modo, ambos pueden disfrutar de esa actividad sin sentir el impedimento de la suciedad.
http://mujer.terra.es/muj/parejaysexo/sexo/articulo/es_gay_hombre_gusta_estimulen_17175.htm