Anonimo
10-12 2002, 09:08 PM
Hola! soy alberto.
soy un hombre de 46 años, saludable y feliz. de mucho y placentero trabajo. y más aún después de mi baño nocturno en la piscina del condominio donde vivo. desde hace bastante tiempo vengo notando que el celador nocturno me anda buscando en la piscina, donde voy a nadar muy... altas horas de la noche.
es un tipo amable, de unos 42 años, de estatura mediana, limpio. casi impecable, poseedor de un cuerpo muy bien proporcionado y
deportivo. rostro rústico y varonil. se caracteriza por tener una voz ronca y preciosa, piernas gruesas. supremamente atractivo. tiene bien calculado el momento en que estoy nadando.
de reojo observo su presencia y él espera a que yo salga del agua y se oculta entre los matorrales del jardín para espiarme mientras tomo mi acostumbrado baño al desnudo, al aire libre y a dos metros de la piscina. al principio lo miraba de reojo y observaba cómo disfrutaba masturbándose mientras me miraba.
una noche le seguí el juego simulando no verlo y empecé a sobarme lentamente el cuerpo y a masturbarme. mi verga erecta lo llamó y, sin miramientos, se acercó y me pidió meterme con él entre los matorrales. me condujo hacia allá jalando de mi excitado y grueso instrumento. qué placer!.
una vez allí, me chupó el cuello.
las tetillas y, bajando poco a poco,
fué lamiendo y chupando cada centímetro de mi peludísimo cuerpo. yo ardía y gemía de placer. ahhhh. ahhh. ahhhh. ahhhhhh. casi exploto cuando su lengua con maestría lamió mis grandes y peludos huevos al tiempo que huntaba un dedo suyo con el líquido preseminal que abundantemente yo expulsaba.
dicho dedo me acariciaba el culo en el intendo de ir dilatando mi excitado esfinter hasta introducirlo totalmente. su sabio y suave meneo estaba a punto de hacerme explotar de placer. el hombre no dejaba de masturbarme suavemente haciendo para sí lo propio. su lentitud y delicadeza me puso a tope!!!
y así me corrí en su rostro.
el lascivo celador se limpió la cara con los dedos y se llevó mi abundante y blanco líquido a la boca para luego continuar lamiendo, mamando, chupando mi durísima barra candente.
al tiempo que yo disfrutaba acariciando su fuerte y lampiño cuerpo. ahhh. y pronto, sobre la yerba, nos trenzamos en un 69.
confieso que nunca lamí unos huevos tan enormes. y me excité al máximo cuando me dijo, entre dientes, que jamás había mamado verga tan hermosa... . en pocos minutos, el hombre empezó a echar grandes chorros de espesa leche sobre mi peludo y ya canado pecho para luego chupármelo y beberse así su propio semen.
a los pocos segundos estaba yo nuevamente explotando en calientes y nuevos chorros de blanco semen que él se bebió directamente de mis 17 cm de varonil y grueso instrumento. así, algunas veces y cuando le toca el turno por la noche, me da la placentera sorpresa de compartir plácidos y suaves momentos de placer....
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si has disfrutado de este relato, te invito a continuar el deleite con dos de mis relatos erÓticos haciendo ""click"" en los siguientes títulos:
""el mÉdico"" y ""el hijo de mi prima"". alberto.
soy un hombre de 46 años, saludable y feliz. de mucho y placentero trabajo. y más aún después de mi baño nocturno en la piscina del condominio donde vivo. desde hace bastante tiempo vengo notando que el celador nocturno me anda buscando en la piscina, donde voy a nadar muy... altas horas de la noche.
es un tipo amable, de unos 42 años, de estatura mediana, limpio. casi impecable, poseedor de un cuerpo muy bien proporcionado y
deportivo. rostro rústico y varonil. se caracteriza por tener una voz ronca y preciosa, piernas gruesas. supremamente atractivo. tiene bien calculado el momento en que estoy nadando.
de reojo observo su presencia y él espera a que yo salga del agua y se oculta entre los matorrales del jardín para espiarme mientras tomo mi acostumbrado baño al desnudo, al aire libre y a dos metros de la piscina. al principio lo miraba de reojo y observaba cómo disfrutaba masturbándose mientras me miraba.
una noche le seguí el juego simulando no verlo y empecé a sobarme lentamente el cuerpo y a masturbarme. mi verga erecta lo llamó y, sin miramientos, se acercó y me pidió meterme con él entre los matorrales. me condujo hacia allá jalando de mi excitado y grueso instrumento. qué placer!.
una vez allí, me chupó el cuello.
las tetillas y, bajando poco a poco,
fué lamiendo y chupando cada centímetro de mi peludísimo cuerpo. yo ardía y gemía de placer. ahhhh. ahhh. ahhhh. ahhhhhh. casi exploto cuando su lengua con maestría lamió mis grandes y peludos huevos al tiempo que huntaba un dedo suyo con el líquido preseminal que abundantemente yo expulsaba.
dicho dedo me acariciaba el culo en el intendo de ir dilatando mi excitado esfinter hasta introducirlo totalmente. su sabio y suave meneo estaba a punto de hacerme explotar de placer. el hombre no dejaba de masturbarme suavemente haciendo para sí lo propio. su lentitud y delicadeza me puso a tope!!!
y así me corrí en su rostro.
el lascivo celador se limpió la cara con los dedos y se llevó mi abundante y blanco líquido a la boca para luego continuar lamiendo, mamando, chupando mi durísima barra candente.
al tiempo que yo disfrutaba acariciando su fuerte y lampiño cuerpo. ahhh. y pronto, sobre la yerba, nos trenzamos en un 69.
confieso que nunca lamí unos huevos tan enormes. y me excité al máximo cuando me dijo, entre dientes, que jamás había mamado verga tan hermosa... . en pocos minutos, el hombre empezó a echar grandes chorros de espesa leche sobre mi peludo y ya canado pecho para luego chupármelo y beberse así su propio semen.
a los pocos segundos estaba yo nuevamente explotando en calientes y nuevos chorros de blanco semen que él se bebió directamente de mis 17 cm de varonil y grueso instrumento. así, algunas veces y cuando le toca el turno por la noche, me da la placentera sorpresa de compartir plácidos y suaves momentos de placer....
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si has disfrutado de este relato, te invito a continuar el deleite con dos de mis relatos erÓticos haciendo ""click"" en los siguientes títulos:
""el mÉdico"" y ""el hijo de mi prima"". alberto.