milibebe
07-03 2007, 08:28 AM
Muchas veces había coincidido con Fran en el parque que esta a dos cuadras de mi casa. él llevaba a “mariscal” su rodwailer de unos 50 kilos y yo a “pipi” mi perro marca perro de apenas 500 gramos.
Fran era profesor de la universidad de letras de Buenos Aires y siempre fue una persona callada, pensante, hasta casi retraída. Una persona que despertaba curiosidad por su forma de vestir, elegante, fino pero sobre todo por su mirada fuerte y penetrante. Nunca habíamos cruzado palabras hasta ese día que sin imaginarlo cayó una lluvia fuerte que nos atrapo a los dos debajo de un mismo techo…
-uuuufffff!!!!!! Que lluvia verdad?????? -intenté iniciar una conversación
-si es cierto… tienes razón!!
Su voz era gruesa y profunda digna de los que suelen relatar historias de terror en las bibliotecas publicas, lo que causó en mi una especie de escalofrió que me pareció agradable. él me miró como a través de mi camisa blanca del colegio se dibujaban las aureolas de mis pezones.
-brrrrrr!!!!!!! me agarró frío -le dije casi al mismo tiempo que mis dientes estaban preparados para un concurso de castañuelas…
-vamos!!!! Corramos a el edificio total ya estamos mojados.
Era una buena idea, corrimos casi tan fuerte como podíamos y llegamos al edificio. Entramos casi patinando por lo resbaladizo de la cerámica y entramos rápidamente.
-ven a mi departamento te daré toallas para que te seques así no llegas mojada a tu casa…
Segundos después veía como Fran preparaba en un samovar un té que olía delicioso. Me saqué los zapatos y las medias porque les caía agua, me dio el té y se arrodillo delante de mí y comenzó a darme masajes en los pies. mmmmm!!!!!! Que deliciosa sensación cuando un hombre me toma de los pies y siento su fuerza en el comienzo de mi cuerpo. me miró fijamente a los ojos y me dijo.
-estas mejor, mili? -siiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!! Quería decirle, pero solo me salio un …..
-aja
Simuló una sonrisa y continúo con el masaje esta vez cambiando el destino y llegando hasta la rodilla, luego mis muslos, levantando mi falda hasta la cintura lo cual yo misma facilité presa de su encantador masaje. Me recostó más sobre el sillón y por casi un arte de magia mi braga desapareció. Me miro callado interesado en cual era mi reacción. Apoyé mis manos a los costados y tiré mi cuello hacia atrás cerrando los ojo y despidiendo desde lo mas profundo de mi ser un suspiro mezclado con un gemido apenas audible. Acercó su boca a mi vagina, podía sentir su respiración, mis piernas se abrieron lentamente y el rocé de su lengua en mi clítoris hizo que despidiera un gritito de placer. Su boca se aferró a mí intimidad consiguió lo que muy pocos habían logrado: llevarme varias veces hasta el placer infinito. Cuando pensé que seguiría su ser dentro de mi, se puso de pie y me dijo:
-es hora que vayas a casa
Me paré junto a él y me volvió a decir
-Es hora de que vayas a casa.
Salí de su departamento confundida pero satisfecha complacida…. ¿feliz?
Subí por las escaleras un piso hasta mi casa, estaba a punto de entrar y de pronto recordé: ¡mis bragas!!!!!!!!! Olvidé mis bragas!!!!!!
Fin de la primera parte. mili
(Espero les guste, sus consejos son bienvenidos para el próximo capitulo.... gracias mili)
Fran era profesor de la universidad de letras de Buenos Aires y siempre fue una persona callada, pensante, hasta casi retraída. Una persona que despertaba curiosidad por su forma de vestir, elegante, fino pero sobre todo por su mirada fuerte y penetrante. Nunca habíamos cruzado palabras hasta ese día que sin imaginarlo cayó una lluvia fuerte que nos atrapo a los dos debajo de un mismo techo…
-uuuufffff!!!!!! Que lluvia verdad?????? -intenté iniciar una conversación
-si es cierto… tienes razón!!
Su voz era gruesa y profunda digna de los que suelen relatar historias de terror en las bibliotecas publicas, lo que causó en mi una especie de escalofrió que me pareció agradable. él me miró como a través de mi camisa blanca del colegio se dibujaban las aureolas de mis pezones.
-brrrrrr!!!!!!! me agarró frío -le dije casi al mismo tiempo que mis dientes estaban preparados para un concurso de castañuelas…
-vamos!!!! Corramos a el edificio total ya estamos mojados.
Era una buena idea, corrimos casi tan fuerte como podíamos y llegamos al edificio. Entramos casi patinando por lo resbaladizo de la cerámica y entramos rápidamente.
-ven a mi departamento te daré toallas para que te seques así no llegas mojada a tu casa…
Segundos después veía como Fran preparaba en un samovar un té que olía delicioso. Me saqué los zapatos y las medias porque les caía agua, me dio el té y se arrodillo delante de mí y comenzó a darme masajes en los pies. mmmmm!!!!!! Que deliciosa sensación cuando un hombre me toma de los pies y siento su fuerza en el comienzo de mi cuerpo. me miró fijamente a los ojos y me dijo.
-estas mejor, mili? -siiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!! Quería decirle, pero solo me salio un …..
-aja
Simuló una sonrisa y continúo con el masaje esta vez cambiando el destino y llegando hasta la rodilla, luego mis muslos, levantando mi falda hasta la cintura lo cual yo misma facilité presa de su encantador masaje. Me recostó más sobre el sillón y por casi un arte de magia mi braga desapareció. Me miro callado interesado en cual era mi reacción. Apoyé mis manos a los costados y tiré mi cuello hacia atrás cerrando los ojo y despidiendo desde lo mas profundo de mi ser un suspiro mezclado con un gemido apenas audible. Acercó su boca a mi vagina, podía sentir su respiración, mis piernas se abrieron lentamente y el rocé de su lengua en mi clítoris hizo que despidiera un gritito de placer. Su boca se aferró a mí intimidad consiguió lo que muy pocos habían logrado: llevarme varias veces hasta el placer infinito. Cuando pensé que seguiría su ser dentro de mi, se puso de pie y me dijo:
-es hora que vayas a casa
Me paré junto a él y me volvió a decir
-Es hora de que vayas a casa.
Salí de su departamento confundida pero satisfecha complacida…. ¿feliz?
Subí por las escaleras un piso hasta mi casa, estaba a punto de entrar y de pronto recordé: ¡mis bragas!!!!!!!!! Olvidé mis bragas!!!!!!
Fin de la primera parte. mili
(Espero les guste, sus consejos son bienvenidos para el próximo capitulo.... gracias mili)