Anonimo
10-12 2002, 09:08 PM
Me enamoré. lo conocí en un parque en cuernavaca, solo bastó un segundo para quedar impresionado de su belleza, le quise hacer platica pero el se alejó. me quedé viéndolo alejarse y pensando ""qué guapo es por todos los diablos"". después de un rato, decidí dar la vuelta al parque y cual va siendo... mi sorpresa que ahí estaba, solo otra vez con sus cuadernos bajo el brazo, me arme de valor y volví a abordarlo, pero ahora ya no huyó, se quedo escuchándome, solo eso, casi no hablaba, y así estuve como loro, habla y habla, le invité un refresco y no quiso, se hacia tarde y debía irme.
así que opté por darle mi teléfono. aunque nunca creí que me llamaría por vivir yo en otra ciudad a 45 minutos de ahí. me despedí y me alejé pensando otra vez en su belleza física...
pasaron dos días y ¡oh, sorpresa! recibí una llamada, pero no era él, llamó un amigo y me decía que no quería hablarme él, así que los invité a nadar, pero me dijo que no podía, bueno, le dije, si alguna vez pueden venir, con gusto los llevo...
nos despedimos. una semana después ya se atrevió a llamarme, lo volví a invitar y me dijo que tal vez si, cosa que me alegro, yo creo que lo pensó demasiado, pues fue hasta un mes después que ya me llamó para decirme que lo esperara y así fue. cuando llegó lo llevé a comprar un short pues no venia preparado.
despues nos fuimos a un balneario rustico, casi virgen, y como era entre semana estaba vacío, sin gente, sin embargo seguía sin pronunciar palabra, llegué a pensar que estaba mal de la cabeza y me sentía incomodo, así que no mencioné nada de sexo, llevé una cámara y comenzamos a tomar fotos, creo que se estaba aburriendo, porque al final abrió la boca para decirme que fuéramos a otro lugar, lo seguí y nos sentamos en el nacimiento de un arroyo, tomamos agua y.
de pronto el dijo que estaba excitado y sin decir mas sacó su verga, me la mostró y le pregunté si quería que lo masturbara, a lo que contesto que si, le dije: vamos a buscar donde, nos alejamos a una loma y pasamos entre varañas en pleno monte, cuando llegamos a
nos levantamos, le sacudí la espalda y se subió el short, caminamos cuesta abajo y recorrimos el balneario para conocerlo.
seguimos la corriente del rió. realmente era un magnifico lugar salvaje y a la vez tierno para un romance, después de media hora, le pregunté si lo volvíamos hacer, me dijo que si. buscamos otro lugar en medio de la espesura del bosque. me quité la camisa y esta ocasión me besó mas apasionadamente, me lo quería comer...
si, era diferente a todo lo que había probado, no era igual, le succioné el pene esta vez sin darle pausas, quería terminar rápido para volver a masturbarlo, volvió a venirse en mi boca, casi igual de abundante que la primera vez... ¡dios. ese sabor! terminó él, nos levantamos y me comencé a masturbar delante de él, y solo miró cuando me estaba viniendo, casi no hablaba..
salimos de ahí, nos fuimos a cambiar de ropa y salimos del balneario. le pregunté si le había gustado dijo que si. que regresaría en una semana. después nos veíamos en mi casa hasta dos osca
así que opté por darle mi teléfono. aunque nunca creí que me llamaría por vivir yo en otra ciudad a 45 minutos de ahí. me despedí y me alejé pensando otra vez en su belleza física...
pasaron dos días y ¡oh, sorpresa! recibí una llamada, pero no era él, llamó un amigo y me decía que no quería hablarme él, así que los invité a nadar, pero me dijo que no podía, bueno, le dije, si alguna vez pueden venir, con gusto los llevo...
nos despedimos. una semana después ya se atrevió a llamarme, lo volví a invitar y me dijo que tal vez si, cosa que me alegro, yo creo que lo pensó demasiado, pues fue hasta un mes después que ya me llamó para decirme que lo esperara y así fue. cuando llegó lo llevé a comprar un short pues no venia preparado.
despues nos fuimos a un balneario rustico, casi virgen, y como era entre semana estaba vacío, sin gente, sin embargo seguía sin pronunciar palabra, llegué a pensar que estaba mal de la cabeza y me sentía incomodo, así que no mencioné nada de sexo, llevé una cámara y comenzamos a tomar fotos, creo que se estaba aburriendo, porque al final abrió la boca para decirme que fuéramos a otro lugar, lo seguí y nos sentamos en el nacimiento de un arroyo, tomamos agua y.
de pronto el dijo que estaba excitado y sin decir mas sacó su verga, me la mostró y le pregunté si quería que lo masturbara, a lo que contesto que si, le dije: vamos a buscar donde, nos alejamos a una loma y pasamos entre varañas en pleno monte, cuando llegamos a
nos levantamos, le sacudí la espalda y se subió el short, caminamos cuesta abajo y recorrimos el balneario para conocerlo.
seguimos la corriente del rió. realmente era un magnifico lugar salvaje y a la vez tierno para un romance, después de media hora, le pregunté si lo volvíamos hacer, me dijo que si. buscamos otro lugar en medio de la espesura del bosque. me quité la camisa y esta ocasión me besó mas apasionadamente, me lo quería comer...
si, era diferente a todo lo que había probado, no era igual, le succioné el pene esta vez sin darle pausas, quería terminar rápido para volver a masturbarlo, volvió a venirse en mi boca, casi igual de abundante que la primera vez... ¡dios. ese sabor! terminó él, nos levantamos y me comencé a masturbar delante de él, y solo miró cuando me estaba viniendo, casi no hablaba..
salimos de ahí, nos fuimos a cambiar de ropa y salimos del balneario. le pregunté si le había gustado dijo que si. que regresaría en una semana. después nos veíamos en mi casa hasta dos osca