Anonimo
10-12 2002, 09:08 PM
Me fallaron las hormonas ese domingo, como de costumbre, decidí salir temprano para comprar algo de almuerzo; antes, viendo que la mayor parte de los comercios aún no abrían, entré a un baño público para quitarme el olor a cama y sueño tan típico en todos los humanos. pedí un boleto para vapor y, sin... yo indicarlo así, cuando ya iba en busca del sitio para bañarme, noté que me habían dado para vapor general.
ni modo -pensé, lo importante es bañarme, así que me desvestí y entré con premura a la sala general; en medio, una persona estaba recibiendo un masaje, al entrar a la sala de vapor, entre nubes distinguí a tres hombres, dos de ellos, uno al lado del otro, entrecruzaban sus brazos para acariciarse la verga con ansias.
aunque me hice disimulado al pasar junto a ellos, no pude evitar que la mía comenzara a crecer. tratando de disimular, traté de cubrirla con mi mano que, desobedeciendo los mandatos de mi conciencia, aprovechó para frotarla haciendola crecer más, cosa que el tercer hombre notó, regalándome una sonrisa, acompañada de una mirada más intensa a mi verga al tiempo que se relamía los labios.
eso me puso todavía peor, así que pretendí ocultarme en el rincón más lejano de la sala de vapor. para entonces, los hombres que antes sólo se acariciaban, habían tendido una sábana en el piso y estaban enfrascados en un furioso y descarado sesenta y nueve, mamándose mutuamente la verga al tiempo que se metían el dedo en sus respectivos culos.
no pude más y con la mirada clavada en ellos, comencé a tejerme una lenta chaqueta. arriba y abajo, mi mano en la verga sin despegar la mirada del espectáculo. así estuve un buen rato, ahora ya estaban cogiendo, uno se la metía al otro, el otro se la metía al uno y se mamaban otro rato, se besaban en la boca intercambiando lenguas y salivas, sin soltarse la verga para nada.
y yo seguía mirando; de pronto, sentí que a mi mano se agregaba otra, comenzando a acariciarme los huevos. era el tercer hombre, al que yo casi había olvidado, entretenido en mirar la jodienda de los otros dos. no pude hacer más que sentarme (en uno de los bordes laterales construído para eso), estirar las piernas y sacar la verga lo más que pude para disfrutar mejor de las caricias que el hombre me hacía, ahora ya descarada pero deliciosamente, ¿quieres que te la mame? -me pregunto suavemente.
sólo pude asentir con la cabeza, apenado, nunca lo había hecho con un hombre y la situación me tenía super caliente. sentí sus labios, suavemente, su boca caliente envolviendo primero la cabeza, bordeándola, midiéndola, saboreándola, para comenzar un lento y rico sube y baja ¡cabrón!, ¡qué rico mamas!, -le dije...
¡mmmmmmmhhhh!,
-qué rica verga tienes, dijo entre dientes, sin dejar de mamar. schuup, schup, schup, schup, schup, resonaba sumado al chaca chaca de los huevazos de los otros en las nalgas mutuas al cogerse intercambiando posiciones cada vez más freneticamente. cerré los ojos, disfrutando de la deliciosa mamada, pensando en las chichotas de mi cuñada y las de chessie moore, imaginándolas e ellas mamándome.
sin darme cuenta, fui siendo recostado, me sentí más cómodo y como la mamada no se detenía me dejé acostar sin protestar. al sentir un movimiento atornillante en mi verga abrí los ojos para encontrar ante ellos el más inmenso pito que hubiera imaginado. pero además muy limpio, olía a champú del bueno, la cabezota hinchada brillosa y muy bien delineada estaba descubierta, como una escultura artística bien hecha.
y todo fue automático, abrí la boca y con algo de trabajo la envolví, y comencé a frotarla con la lengua al mismo ritmo que era mamado. quÉ rica verga estaba yo mamando, y qué rica boca me mamaba. me acomodé mejor para tocar los huevos de esa belleza, los amasé despacio mientras lo oía gemir y saborearse -¡ahhhh!, ¡mmmmhhhhhh!.
así estuvimos un buen rato. mamándonos sabroso, despacito, rápido, alternando el ritmo al compás que marcabamos también alternadamente, estábamos hirviendo, mi boca quería máss, quise tragarla toda y no me entró (lástima), pero me conformé con el trozo que me cupo, sentía sus labios subir y bajar sin descanso, cubriéndome la verga y descubriéndola, yo deslicé mis labios en la suya ¡rica! como él lo hacía en la mía.
¡me vengo!, cuidado, que me vengo, -le anuncié. ""vente, papito, vente, me encanta la leche, dámela toda. y yo seguía mamando para corresponder, pero además me estaba gustando mucho el sabor, la textura y el tamaño de su verga, que deliciosa veergaaaa, ¡ay! nomás me acuerdo y casi me vengo de ganas de mamarla de nuevo.
finalmente me vine, y ""él"" se bebió mi sémen si desperdiciar gota, quise beber el suyo pero en cuanto me vine, se relamió sonriendo, me dio las gracias y se fue... ¡qué deliciosa verga, vergoooota rica!, ¡qué rica mamada!, qué deliciosa sensación tuve mirándolo beber el néctar de mi pito. y me quedé con hambre, hambre de más mamadas, y de un pito grandote, cabezón, huevudo y limpiecito en medio de las piernas de un buen mamador.
calculo más de 9 pulgadas, ¿hay alguien con algo así, dispuesto?. quiero mamar un vergota rica, y ser mamado por una ávida boca que no tema beberse mi caliente leche. pon un anuncio personal aquÍ con amanda y yo contactarÉ contigo, recuerda que soy casado y no deseo compromisos ni problemas, sÓlo mamar una rica vergota de vez en cuando y ser deliciosamente mamado...
bye. me fallaron las hormonas ese domingo, como de costumbre, decidí salir temprano para comprar algo de almuerzo; antes, viendo que la mayor parte de los comercios aún no abrían, entré a un baño público para quitarme el olor a cama y sueño tan típico en todos los humanos. pedí un boleto para vapor y, sin yo indicarlo así, cuando ya iba en busca del sitio para bañarme, noté que me habían dado para vapor general.
ni modo -pensé, lo importante es bañarme, así que me desvestí y entré con premura a la sala general; en medio, una persona estaba recibiendo un masaje, al entrar a la sala de vapor, entre nubes distinguí a tres hombres, dos de ellos, uno al lado del otro, entrecruzaban sus brazos para acariciarse la verga con ansias.
aunque me hice disimulado al pasar junto a ellos, no pude evitar que la mía comenzara a crecer. tratando de disimular, traté de cubrirla con mi mano que, desobedeciendo los mandatos de mi conciencia, aprovechó para frotarla haciendola crecer más, cosa que el tercer hombre notó, regalándome una sonrisa, acompañada de una mirada más intensa a mi verga al tiempo que se relamía los labios.
eso me puso todavía peor, así que pretendí ocultarme en el rincón más lejano de la sala de vapor. para entonces, los hombres que antes sólo se acariciaban, habían tendido una sábana en el piso y estaban enfrascados en un furioso y descarado sesenta y nueve, mamándose mutuamente la verga al tiempo que se metían el dedo en sus respectivos culos.
no pude más y con la mirada clavada en ellos, comencé a tejerme una lenta chaqueta. arriba y abajo, mi mano en la verga sin despegar la mirada del espectáculo. así estuve un buen rato, ahora ya estaban cogiendo, uno se la metía al otro, el otro se la metía al uno y se mamaban otro rato, se besaban en la boca intercambiando lenguas y salivas, sin soltarse la verga para nada.
y yo seguía mirando; de pronto, sentí que a mi mano se agregaba otra, comenzando a acariciarme los huevos. era el tercer hombre, al que yo casi había olvidado, entretenido en mirar la jodienda de los otros dos. no pude hacer más que sentarme (en uno de los bordes laterales construído para eso), estirar las piernas y sacar la verga lo más que pude para disfrutar mejor de las caricias que el hombre me hacía, ahora ya descarada pero deliciosamente, ¿quieres que te la mame? -me pregunto suavemente.
sólo pude asentir con la cabeza, apenado, nunca lo había hecho con un hombre y la situación me tenía super caliente. sentí sus labios, suavemete, su boca caliente envolviendo primero la cabeza, bordeándola, midiéndola, saboreándola, para comenzar un lento y rico sube y baja ¡cabrón!, ¡qué rico mamas!, -le dije...
¡mmmmmmmhhhh!, -qué rica verga, dijo entre dientes, sin dejar de mamar. schuup, schup, schup, schup, schup, resonaba sumado al chaca chaca de los huevazos de los otros en las nalgas mutuas al cogerse intercambiando posiciones cada vez más freneticamente. cerré los ojos, disfrutando de la deliciosa mamada, pensando en las chichotas de mi cuñada y las de chessie moore, imaginándolas e ellas mamándome.
sin darme cuenta, fui siendo recostado, me sentí más cómodo y como la mamada no se detenía me dejé acostar sin protestar. al sentir un movimiento atornillante en mi vergam abrí los ojos para encontrar ante ellos el más inmenso pito que hubiera imaginado. pero además muy limpio, olía a champú del bueno, la cabezota hinchada brillosa y muy bien delineada estaba descubierta, como una escultura artística bien hecha.
y todo fue automático, abrí la boca y con algo de trabajo la envolví, y comencé a frotarla con la lengua al mismo ritmo que era mamado. quÉ rica verga estaba yo mamando, y qué rica boca me mamaba. me acomodé mejor para tocar los huevos de esa belleza, los amasé despacio mientras lo oía gemir y saborearse -¡ahhhh!, ¡mmmmhhhhhh!.
así estuvimos un buen rato. mamándonos sabroso, despacito, rápido, alternando el ritmo al compás que marcabamos también alternadamente, estábamos hirviendo, mi boca quería máss, quise tragarla toda y no me entró (lástima), pero me conformé con el trozo que me cupo, sentía sus labios subir y bajar sin descanso, cubriéndome la verga y descubriéndola, yo deslicé mis labios en la suya ¡rica! como él lo hacía en la mía.
¡me vengo!, cuidado, que me vengo, -le anuncié. ""vente, papito, vente, me encanta la leche, dámela toda. y yo seguía mamando para corresponder, pero además me estaba gustando mucho el sabor, la textura y el tamaño de su verga, que deliciosa veergaaaa, ¡ay! nomás me acuerdo y casi me vengo de ganas de mamarla de nuevo.
finalmente me vine, y ""él"" se bebió mi sémen si desperdiciar gota, quise beber el suyo pero en cuanto me vine, se relamió sonriendo, me dio las gracias y se fue... ¡qué deliciosa verga, vergoooota rica!, ¡qué rica mamada!, qué deliciosa sensación tuve mirándolo beber el néctar de mi pito. y me quedé con hambre, hambre de más mamadas, y de un pito grandote, cabezón, huevudo y limpiecito en medio de las piernas de un buen mamador.
calculo más de 9 pulgadas, ¿hay alguien con algo así, dispuesto?. quiero mamar un vergota rica, y ser mamado por una ávida boca que no tema beberse mi caliente leche. pon un anuncio personal aquÍ con amanda y yo contactarÉ contigo, recuerda que soy casado y no deseo compromisos ni problemas, sÓlo mamar una rica vergota de vez en cuando y ser deliciosamente mamado....
bye. me fallaron las hormonas ese domingo, como de costumbre, decidí salir temprano para comprar algo de almuerzo; antes, viendo que la mayor parte de los comercios aún no abrían, entré a un baño público para quitarme el olor a cama y sueño tan típico en todos los humanos. pedí un boleto para vapor y, sin yo indicarlo así, cuando ya iba en busca del sitio para bañarme, noté que me habían dado para vapor general. ni modo -pensé, lo importante es bañarme, así que me desvestí y entré con premura a la sala general; en medio, una persona estaba recibiendo un masaje, al entrar a la sala de vapor, entre nubes distinguí a tres hombres, dos de ellos, uno al lado del otro, entrecruzaban sus brazos para acariciarse la verga con ansias. aunque me hice disimulado al pasar junto a ellos, no pude evitar que la mía comenzara a crecer. tratando de disimular, traté de cubrirla con mi mano que, desobedeciendo los mandatos de mi conciencia, aprovechó para frotarla haciendola crecer más, cosa que el tercer hombre notó, regalándome una sonrisa, acompañada de una mirada más intensa a mi verga al tiempo que se relamía los labios. eso me puso todavía peor, así que pretendí ocultarme en el rincón más lejano de la sala de vapor. para entonces, los hombres que antes sólo se acariciaban, habían tendido una sábana en el piso y estaban enfrascados en un furioso y descarado sesenta y nueve, mamándose mutuamente la verga al tiempo que se metían el dedo en sus respectivos culos. no pude más y con la mirada clavada en ellos, comencé a tejerme una lenta chaqueta. arriba y abajo, mi mano en la verga sin despegar la mirada del espectáculo. así estuve un buen rato, ahora ya estaban cogiendo, uno se la metía al otro, el otro se la metía al uno y se mamaban otro rato, se besaban en la boca intercambiando lenguas y salivas, sin soltarse la verga para nada. y yo seguía mirando; de pronto, sentí que a mi mano se agregaba otra, comenzando a acariciarme los huevos. era el tercer hombre, al que yo casi había olvidado, entretenido en mirar la jodienda de los otros dos. no pude hacer más que sentarme (en uno de los bordes laterales construído para eso), estirar las piernas y sacar la verga lo más que pude para disfrutar mejor de las caricias que el hombre me hacía, ahora ya descarada pero deliciosamente, ¿quieres que te la mame? -me pregunto suavemente. sólo pude asentir con la cabeza, apenado, nunca lo había hecho con un hombre y la situación me tenía super caliente. sentí sus labios, suavemete, su boca caliente envolviendo primero la cabeza, bordeándola, midiéndola, saboreándola, para comenzar un lento y rico sube y baja ¡cabrón!, ¡qué rico mamas!, -le dije... ¡mmmmmmmhhhh!, -qué rica verga, dijo entre dientes, sin dejar de mamar. schuup, schup, schup, schup, schup, resonaba sumado al chaca chaca de los huevazos de los otros en las nalgas mutuas al cogerse intercambiando posiciones cada vez más freneticamente. cerré los ojos, disfrutando de la deliciosa mamada, pensando en las chichotas de mi cuñada y las de chessie moore, imaginándolas e ellas mamándome. sin darme cuenta, fui siendo recostado, me sentí más cómodo y como la mamada no se detenía me dejé acostar sin protestar. al sentir un movimiento atornillante en mi vergam abrí los ojos para encontrar ante ellos el más inmenso pito que hubiera imaginado. pero además muy limpio, olía a champú del bueno, la cabezota hinchada brillosa y muy bien delineada estaba descubierta, como una escultura artística bien hecha. y todo fue automático, abrí la boca y con algo de trabajo la envolví, y comencé a frotarla con la lengua al mismo ritmo que era mamado. quÉ rica verga estaba yo mamando, y qué rica boca me mamaba. me acomodé mejor para tocar los huevos de esa belleza, los amasé despacio mientras lo oía gemir y saborearse -¡ahhhh!, ¡mmmmhhhhhh!. así estuvimos un buen rato. mamándonos sabroso, despacito, rápido, alternando el ritmo al compás que marcabamos también alternadamente, estábamos hirviendo, mi boca quería máss, quise tragarla toda y no me entró (lástima), pero me conformé con el trozo que me cupo, sentía sus labios subir y bajar sin descanso, cubriéndome la verga y descubriéndola, yo deslicé mis labios en la suya ¡rica! como él lo hacía en la mía. ¡me vengo!, cuidado, que me vengo, -le anuncié. ""vente, papito, vente, me encanta la leche, dámela toda. y yo seguía mamando para corresponder, pero además me estaba gustando mucho el sabor, la textura y el tamaño de su verga, que deliciosa veergaaaa, ¡ay! nomás me acuerdo y casi me vengo de ganas de mamarla de nuevo. finalmente me vine, y ""él"" se bebió mi sémen si desperdiciar gota, quise beber el suyo pero en cuanto me vine, se relamió sonriendo, me dio las gracias y se fue... ¡qué deliciosa verga, vergoooota rica!, ¡qué rica mamada!, qué deliciosa sensación tuve mirándolo beber el néctar de mi pito. y me quedé con hambre, hambre de más mamadas, y de un pito grandote, cabezón, huevudo y limpiecito en medio de las piernas de un buen mamador. calculo más de 9 pulgadas, ¿hay alguien con algo así, dispuesto?. quiero mamar un vergota rica, y ser mamado por una ávida boca que no tema beberse mi caliente leche. pon un anuncio personal aquÍ con amanda y yo contactarÉ contigo, recuerda que soy casado y no deseo compromisos ni problemas, sÓlo mamar una rica vergota de vez en cuando y ser deliciosamente mamado...bye.
ni modo -pensé, lo importante es bañarme, así que me desvestí y entré con premura a la sala general; en medio, una persona estaba recibiendo un masaje, al entrar a la sala de vapor, entre nubes distinguí a tres hombres, dos de ellos, uno al lado del otro, entrecruzaban sus brazos para acariciarse la verga con ansias.
aunque me hice disimulado al pasar junto a ellos, no pude evitar que la mía comenzara a crecer. tratando de disimular, traté de cubrirla con mi mano que, desobedeciendo los mandatos de mi conciencia, aprovechó para frotarla haciendola crecer más, cosa que el tercer hombre notó, regalándome una sonrisa, acompañada de una mirada más intensa a mi verga al tiempo que se relamía los labios.
eso me puso todavía peor, así que pretendí ocultarme en el rincón más lejano de la sala de vapor. para entonces, los hombres que antes sólo se acariciaban, habían tendido una sábana en el piso y estaban enfrascados en un furioso y descarado sesenta y nueve, mamándose mutuamente la verga al tiempo que se metían el dedo en sus respectivos culos.
no pude más y con la mirada clavada en ellos, comencé a tejerme una lenta chaqueta. arriba y abajo, mi mano en la verga sin despegar la mirada del espectáculo. así estuve un buen rato, ahora ya estaban cogiendo, uno se la metía al otro, el otro se la metía al uno y se mamaban otro rato, se besaban en la boca intercambiando lenguas y salivas, sin soltarse la verga para nada.
y yo seguía mirando; de pronto, sentí que a mi mano se agregaba otra, comenzando a acariciarme los huevos. era el tercer hombre, al que yo casi había olvidado, entretenido en mirar la jodienda de los otros dos. no pude hacer más que sentarme (en uno de los bordes laterales construído para eso), estirar las piernas y sacar la verga lo más que pude para disfrutar mejor de las caricias que el hombre me hacía, ahora ya descarada pero deliciosamente, ¿quieres que te la mame? -me pregunto suavemente.
sólo pude asentir con la cabeza, apenado, nunca lo había hecho con un hombre y la situación me tenía super caliente. sentí sus labios, suavemente, su boca caliente envolviendo primero la cabeza, bordeándola, midiéndola, saboreándola, para comenzar un lento y rico sube y baja ¡cabrón!, ¡qué rico mamas!, -le dije...
¡mmmmmmmhhhh!,
-qué rica verga tienes, dijo entre dientes, sin dejar de mamar. schuup, schup, schup, schup, schup, resonaba sumado al chaca chaca de los huevazos de los otros en las nalgas mutuas al cogerse intercambiando posiciones cada vez más freneticamente. cerré los ojos, disfrutando de la deliciosa mamada, pensando en las chichotas de mi cuñada y las de chessie moore, imaginándolas e ellas mamándome.
sin darme cuenta, fui siendo recostado, me sentí más cómodo y como la mamada no se detenía me dejé acostar sin protestar. al sentir un movimiento atornillante en mi verga abrí los ojos para encontrar ante ellos el más inmenso pito que hubiera imaginado. pero además muy limpio, olía a champú del bueno, la cabezota hinchada brillosa y muy bien delineada estaba descubierta, como una escultura artística bien hecha.
y todo fue automático, abrí la boca y con algo de trabajo la envolví, y comencé a frotarla con la lengua al mismo ritmo que era mamado. quÉ rica verga estaba yo mamando, y qué rica boca me mamaba. me acomodé mejor para tocar los huevos de esa belleza, los amasé despacio mientras lo oía gemir y saborearse -¡ahhhh!, ¡mmmmhhhhhh!.
así estuvimos un buen rato. mamándonos sabroso, despacito, rápido, alternando el ritmo al compás que marcabamos también alternadamente, estábamos hirviendo, mi boca quería máss, quise tragarla toda y no me entró (lástima), pero me conformé con el trozo que me cupo, sentía sus labios subir y bajar sin descanso, cubriéndome la verga y descubriéndola, yo deslicé mis labios en la suya ¡rica! como él lo hacía en la mía.
¡me vengo!, cuidado, que me vengo, -le anuncié. ""vente, papito, vente, me encanta la leche, dámela toda. y yo seguía mamando para corresponder, pero además me estaba gustando mucho el sabor, la textura y el tamaño de su verga, que deliciosa veergaaaa, ¡ay! nomás me acuerdo y casi me vengo de ganas de mamarla de nuevo.
finalmente me vine, y ""él"" se bebió mi sémen si desperdiciar gota, quise beber el suyo pero en cuanto me vine, se relamió sonriendo, me dio las gracias y se fue... ¡qué deliciosa verga, vergoooota rica!, ¡qué rica mamada!, qué deliciosa sensación tuve mirándolo beber el néctar de mi pito. y me quedé con hambre, hambre de más mamadas, y de un pito grandote, cabezón, huevudo y limpiecito en medio de las piernas de un buen mamador.
calculo más de 9 pulgadas, ¿hay alguien con algo así, dispuesto?. quiero mamar un vergota rica, y ser mamado por una ávida boca que no tema beberse mi caliente leche. pon un anuncio personal aquÍ con amanda y yo contactarÉ contigo, recuerda que soy casado y no deseo compromisos ni problemas, sÓlo mamar una rica vergota de vez en cuando y ser deliciosamente mamado...
bye. me fallaron las hormonas ese domingo, como de costumbre, decidí salir temprano para comprar algo de almuerzo; antes, viendo que la mayor parte de los comercios aún no abrían, entré a un baño público para quitarme el olor a cama y sueño tan típico en todos los humanos. pedí un boleto para vapor y, sin yo indicarlo así, cuando ya iba en busca del sitio para bañarme, noté que me habían dado para vapor general.
ni modo -pensé, lo importante es bañarme, así que me desvestí y entré con premura a la sala general; en medio, una persona estaba recibiendo un masaje, al entrar a la sala de vapor, entre nubes distinguí a tres hombres, dos de ellos, uno al lado del otro, entrecruzaban sus brazos para acariciarse la verga con ansias.
aunque me hice disimulado al pasar junto a ellos, no pude evitar que la mía comenzara a crecer. tratando de disimular, traté de cubrirla con mi mano que, desobedeciendo los mandatos de mi conciencia, aprovechó para frotarla haciendola crecer más, cosa que el tercer hombre notó, regalándome una sonrisa, acompañada de una mirada más intensa a mi verga al tiempo que se relamía los labios.
eso me puso todavía peor, así que pretendí ocultarme en el rincón más lejano de la sala de vapor. para entonces, los hombres que antes sólo se acariciaban, habían tendido una sábana en el piso y estaban enfrascados en un furioso y descarado sesenta y nueve, mamándose mutuamente la verga al tiempo que se metían el dedo en sus respectivos culos.
no pude más y con la mirada clavada en ellos, comencé a tejerme una lenta chaqueta. arriba y abajo, mi mano en la verga sin despegar la mirada del espectáculo. así estuve un buen rato, ahora ya estaban cogiendo, uno se la metía al otro, el otro se la metía al uno y se mamaban otro rato, se besaban en la boca intercambiando lenguas y salivas, sin soltarse la verga para nada.
y yo seguía mirando; de pronto, sentí que a mi mano se agregaba otra, comenzando a acariciarme los huevos. era el tercer hombre, al que yo casi había olvidado, entretenido en mirar la jodienda de los otros dos. no pude hacer más que sentarme (en uno de los bordes laterales construído para eso), estirar las piernas y sacar la verga lo más que pude para disfrutar mejor de las caricias que el hombre me hacía, ahora ya descarada pero deliciosamente, ¿quieres que te la mame? -me pregunto suavemente.
sólo pude asentir con la cabeza, apenado, nunca lo había hecho con un hombre y la situación me tenía super caliente. sentí sus labios, suavemete, su boca caliente envolviendo primero la cabeza, bordeándola, midiéndola, saboreándola, para comenzar un lento y rico sube y baja ¡cabrón!, ¡qué rico mamas!, -le dije...
¡mmmmmmmhhhh!, -qué rica verga, dijo entre dientes, sin dejar de mamar. schuup, schup, schup, schup, schup, resonaba sumado al chaca chaca de los huevazos de los otros en las nalgas mutuas al cogerse intercambiando posiciones cada vez más freneticamente. cerré los ojos, disfrutando de la deliciosa mamada, pensando en las chichotas de mi cuñada y las de chessie moore, imaginándolas e ellas mamándome.
sin darme cuenta, fui siendo recostado, me sentí más cómodo y como la mamada no se detenía me dejé acostar sin protestar. al sentir un movimiento atornillante en mi vergam abrí los ojos para encontrar ante ellos el más inmenso pito que hubiera imaginado. pero además muy limpio, olía a champú del bueno, la cabezota hinchada brillosa y muy bien delineada estaba descubierta, como una escultura artística bien hecha.
y todo fue automático, abrí la boca y con algo de trabajo la envolví, y comencé a frotarla con la lengua al mismo ritmo que era mamado. quÉ rica verga estaba yo mamando, y qué rica boca me mamaba. me acomodé mejor para tocar los huevos de esa belleza, los amasé despacio mientras lo oía gemir y saborearse -¡ahhhh!, ¡mmmmhhhhhh!.
así estuvimos un buen rato. mamándonos sabroso, despacito, rápido, alternando el ritmo al compás que marcabamos también alternadamente, estábamos hirviendo, mi boca quería máss, quise tragarla toda y no me entró (lástima), pero me conformé con el trozo que me cupo, sentía sus labios subir y bajar sin descanso, cubriéndome la verga y descubriéndola, yo deslicé mis labios en la suya ¡rica! como él lo hacía en la mía.
¡me vengo!, cuidado, que me vengo, -le anuncié. ""vente, papito, vente, me encanta la leche, dámela toda. y yo seguía mamando para corresponder, pero además me estaba gustando mucho el sabor, la textura y el tamaño de su verga, que deliciosa veergaaaa, ¡ay! nomás me acuerdo y casi me vengo de ganas de mamarla de nuevo.
finalmente me vine, y ""él"" se bebió mi sémen si desperdiciar gota, quise beber el suyo pero en cuanto me vine, se relamió sonriendo, me dio las gracias y se fue... ¡qué deliciosa verga, vergoooota rica!, ¡qué rica mamada!, qué deliciosa sensación tuve mirándolo beber el néctar de mi pito. y me quedé con hambre, hambre de más mamadas, y de un pito grandote, cabezón, huevudo y limpiecito en medio de las piernas de un buen mamador.
calculo más de 9 pulgadas, ¿hay alguien con algo así, dispuesto?. quiero mamar un vergota rica, y ser mamado por una ávida boca que no tema beberse mi caliente leche. pon un anuncio personal aquÍ con amanda y yo contactarÉ contigo, recuerda que soy casado y no deseo compromisos ni problemas, sÓlo mamar una rica vergota de vez en cuando y ser deliciosamente mamado....
bye. me fallaron las hormonas ese domingo, como de costumbre, decidí salir temprano para comprar algo de almuerzo; antes, viendo que la mayor parte de los comercios aún no abrían, entré a un baño público para quitarme el olor a cama y sueño tan típico en todos los humanos. pedí un boleto para vapor y, sin yo indicarlo así, cuando ya iba en busca del sitio para bañarme, noté que me habían dado para vapor general. ni modo -pensé, lo importante es bañarme, así que me desvestí y entré con premura a la sala general; en medio, una persona estaba recibiendo un masaje, al entrar a la sala de vapor, entre nubes distinguí a tres hombres, dos de ellos, uno al lado del otro, entrecruzaban sus brazos para acariciarse la verga con ansias. aunque me hice disimulado al pasar junto a ellos, no pude evitar que la mía comenzara a crecer. tratando de disimular, traté de cubrirla con mi mano que, desobedeciendo los mandatos de mi conciencia, aprovechó para frotarla haciendola crecer más, cosa que el tercer hombre notó, regalándome una sonrisa, acompañada de una mirada más intensa a mi verga al tiempo que se relamía los labios. eso me puso todavía peor, así que pretendí ocultarme en el rincón más lejano de la sala de vapor. para entonces, los hombres que antes sólo se acariciaban, habían tendido una sábana en el piso y estaban enfrascados en un furioso y descarado sesenta y nueve, mamándose mutuamente la verga al tiempo que se metían el dedo en sus respectivos culos. no pude más y con la mirada clavada en ellos, comencé a tejerme una lenta chaqueta. arriba y abajo, mi mano en la verga sin despegar la mirada del espectáculo. así estuve un buen rato, ahora ya estaban cogiendo, uno se la metía al otro, el otro se la metía al uno y se mamaban otro rato, se besaban en la boca intercambiando lenguas y salivas, sin soltarse la verga para nada. y yo seguía mirando; de pronto, sentí que a mi mano se agregaba otra, comenzando a acariciarme los huevos. era el tercer hombre, al que yo casi había olvidado, entretenido en mirar la jodienda de los otros dos. no pude hacer más que sentarme (en uno de los bordes laterales construído para eso), estirar las piernas y sacar la verga lo más que pude para disfrutar mejor de las caricias que el hombre me hacía, ahora ya descarada pero deliciosamente, ¿quieres que te la mame? -me pregunto suavemente. sólo pude asentir con la cabeza, apenado, nunca lo había hecho con un hombre y la situación me tenía super caliente. sentí sus labios, suavemete, su boca caliente envolviendo primero la cabeza, bordeándola, midiéndola, saboreándola, para comenzar un lento y rico sube y baja ¡cabrón!, ¡qué rico mamas!, -le dije... ¡mmmmmmmhhhh!, -qué rica verga, dijo entre dientes, sin dejar de mamar. schuup, schup, schup, schup, schup, resonaba sumado al chaca chaca de los huevazos de los otros en las nalgas mutuas al cogerse intercambiando posiciones cada vez más freneticamente. cerré los ojos, disfrutando de la deliciosa mamada, pensando en las chichotas de mi cuñada y las de chessie moore, imaginándolas e ellas mamándome. sin darme cuenta, fui siendo recostado, me sentí más cómodo y como la mamada no se detenía me dejé acostar sin protestar. al sentir un movimiento atornillante en mi vergam abrí los ojos para encontrar ante ellos el más inmenso pito que hubiera imaginado. pero además muy limpio, olía a champú del bueno, la cabezota hinchada brillosa y muy bien delineada estaba descubierta, como una escultura artística bien hecha. y todo fue automático, abrí la boca y con algo de trabajo la envolví, y comencé a frotarla con la lengua al mismo ritmo que era mamado. quÉ rica verga estaba yo mamando, y qué rica boca me mamaba. me acomodé mejor para tocar los huevos de esa belleza, los amasé despacio mientras lo oía gemir y saborearse -¡ahhhh!, ¡mmmmhhhhhh!. así estuvimos un buen rato. mamándonos sabroso, despacito, rápido, alternando el ritmo al compás que marcabamos también alternadamente, estábamos hirviendo, mi boca quería máss, quise tragarla toda y no me entró (lástima), pero me conformé con el trozo que me cupo, sentía sus labios subir y bajar sin descanso, cubriéndome la verga y descubriéndola, yo deslicé mis labios en la suya ¡rica! como él lo hacía en la mía. ¡me vengo!, cuidado, que me vengo, -le anuncié. ""vente, papito, vente, me encanta la leche, dámela toda. y yo seguía mamando para corresponder, pero además me estaba gustando mucho el sabor, la textura y el tamaño de su verga, que deliciosa veergaaaa, ¡ay! nomás me acuerdo y casi me vengo de ganas de mamarla de nuevo. finalmente me vine, y ""él"" se bebió mi sémen si desperdiciar gota, quise beber el suyo pero en cuanto me vine, se relamió sonriendo, me dio las gracias y se fue... ¡qué deliciosa verga, vergoooota rica!, ¡qué rica mamada!, qué deliciosa sensación tuve mirándolo beber el néctar de mi pito. y me quedé con hambre, hambre de más mamadas, y de un pito grandote, cabezón, huevudo y limpiecito en medio de las piernas de un buen mamador. calculo más de 9 pulgadas, ¿hay alguien con algo así, dispuesto?. quiero mamar un vergota rica, y ser mamado por una ávida boca que no tema beberse mi caliente leche. pon un anuncio personal aquÍ con amanda y yo contactarÉ contigo, recuerda que soy casado y no deseo compromisos ni problemas, sÓlo mamar una rica vergota de vez en cuando y ser deliciosamente mamado...bye.