yazz
27-02 2007, 06:09 PM
Hola, mi nombre es Yazz, tengo 18 años y la historia que les voy a contar sucedió hace casi un año, cuando aún cursaba la preparatoria.
En la escuela, los representantes de grupo en los últimos semestres tienen la obligación u honor de organizar las fiestas en nombre de la prepa, yo era una de ellos, yo y la vieja a la que mas odiaba, Yuri, ella era de esas personas prepotentes, fresas, odiosas, de esa gente que hasta el oír su nombre te llega a fastidiar, nuestra rivalidad era evidente, pero teníamos que trabajar por un bien común, una gran fiesta. Y aunque ya hubiésemos realizado con anterioridad grandes pachangas, esta debía ser especial, pues era la disco de inicio de nuestro último semestre, a pesar de que los preparativos estaban de maravilla, nuestras peleas eran cada vez más frecuentes, por tonterías y cosas de ese tipo.
Una semana antes de la disco, se acercaron a mi ella y su manada, pensé que serian un poco groseras conmigo, pues yo era demasiado vulgar con ellas.
Yuri: ¿Puedo hablar contigo?
Yazz: ¿Hablar o ladrar?, pues ladrar lo haces muy bien chiquita
Yuri: Es neta, quiero hablar contigo, creo que por el bien de las dos
Yazz: Por el bien de las dos, o para que tu carita no quede desfigurada por el contacto de mis puños.
Yuri: Deja de ser tan agresiva conmigo, yo solo quiero hablar en buen plan, por que creo que todas nuestras peleas pueden tener consecuencias más graves, si quieres y si te interesa, conoces mi casa, mañana a las 10:30 AM, no faltes, pues creo que tu y yo haríamos un buen equipo, tu con tu popularidad y yo con mi creatividad, creo que será la mejor bienvenida, pero solo si tú lo quieres, si no mejor no vayas, por que no quiero que armes un escándalo.
Por primera vez me había dejado con la boca cerrada, esta vez no se había comportado nada grosera conmigo, esto me hizo sospechar, pero creo que era más grande mi curiosidad por saber que se tramaba lo que me hizo estar un poco antes de la hora acordada en la puerta de su casa, “Puta”, su casa estaba en gran silencio, creo que no había nadie, “Joder otra vez me la hizo”, pero decidí tocar el timbre. Escuché una voz, pero se demoraba tanto en abrir que cuando me decidí a irme de ahí abrieron la puerta, era ella, como nunca la había visto, traía puestos unos pequeños shorts, ajustaditos y una blusa de tirantes blanca, se le notaba a leguas que no traía ropa interior, me quede como estúpida, nunca había visto el cuerpo tan espectacular de esa mujer, sólo me había concentrado en discutir con ella.
Yuri: Me da mucho gusto que hayas venido, pues tenemos mucho de que hablar.
Yo al sentir mi boca trabarse solo moví mi cabeza, como diciendo un "sí", pues no podía dejar de ver sus senos, al sentir que sus pezones me daban la “bienvenida” al asomarse cuando una pequeña brisa llegó a rozarlos.
Yuri: ¿Qué, piensas quedarte ahí todo el día parada como idiota o vas a entrar a la casa?
Yazz: Hola, pasemos pues zorra que ya me quiero ir.
Creo que mi comentario fue mas que nada para seguir la rutina de insultos y no sospechara que me la quería comer, empezando por eso senos que me llamaban tanto la atención. ¿Pero que estaba pasando conmigo?, era mi peor enemiga la mujer que más odiaba y ahora solo quería hacerla mía, ¡maldita calentura!.
Pasamos a su casa y al subir las escaleras percibí un olor bien conocido por mi, pero no podía creerlo, creo que mi lujuria se estaba apoderando de mi, así que me concentré en dejar de ver su trasero y concentrarme, todo podía ser una trampa mortal.
Yuri: Creo que tengo un poco tirado mi cuarto espera un poco perra y yo te digo cuando puedas entrar
Yazz: Ok, recoge tu pocilga, y muévele que ya me quiero ir.
Solo puede mirar que escondía algo que tenia en la cama debajo de la misma, cuando de repente me invito a pasar.
Yuri: Hey idiota ya puedes pasar
Cuando entré a su cuarto el mismo olor que había percibido en las escaleras inundaba cada espacio de su cuarto y era con tal intensidad que ahora no me cabía ni la menor duba, olía a mujer, a mujer excitada, a sexo, era un olor embriagante fabuloso, millones de ideas pasaron por mi cabeza, fue entonces que ella interrumpió mi fantasía de una manera nada ortodoxa.
Yuri: Siéntate... sí en la cama, donde más, creo que debemos hacer las pases…
Yazz: Pinche cerda –interrumpí- si ya se me hacia raro que tu cuarto oliera a sexo, eres una gran zorra, dejaste la cama mojada y donde me vengo a sentar, eres una cerda…
Yuri tenia una cara... era espectacular, entre asombro, pena y morbosidad, solo sacó de debajo de la cama una toallita y la puso encima de sus jugos para que esta los absorbiera.
Yuri: Perdón, pero no es eso, lo que pasa es que se me derramo jugo.
Yazz: Si wey, y yo nací ayer, esto huele a tus jugos, cerda, pensé que eras mas puta, pero ahora veo que nadie te pela…
Ahora si había metido la pata, creo que ese comentario le afectó demasiado, pues su reacción fue abofetearme. Se lanzó contra mi y comenzó una gran pelea, me golpeó no se cuantas veces en la cara, hasta que pude tirarla de la cama, me abalancé sobre ella y comenzó el forcejeo, yo arriba de ella comencé a golpearla, hasta que logró voltearme y entre tanto forcejear, no se que paso, solo que nuestros labios quedaron demasiado cercanos y no pude evitarlo, solo los uní a los suyos, y comencé a besarla, al principio no quiso, pero poco a poco fue soltándose, e inevitablemente nuestros cuerpos ya no se abrazaban con rabia, si no con pasión…
En realidad fue ella la que comenzó a tocarme de una forma que me encantó, mientras nuestras lenguas por fin se conocían, y aunque era la primera vez que estábamos juntas, parecía que nos conocíamos a la perfección como amantes, pues nuestros movimientos, así como los besos y las caricias que nos proporcionábamos, eran exactas, justo lo que esperábamos o incluso mas de lo que hubiésemos esperado para esa primera vez…
Comencé a desnudarla aunque no era tarea difícil, pues como lo había pensado no traía ropa interior, así que quité su blusa y sus lindas amigas quedaron a la completa disposición de mi hambrienta boca, como me lo había imaginado, eran tan lindas, tan suaves, que el solo contacto de mi lengua con ellas me hizo sentir como un chispazo corría por todo mi cuerpo desde mi lengua hasta desembocar en mi ya húmeda vulva, a Yuri pareció encantarle pues sólo dejó escapar un gemido, mientras mis manos ya deslizaban su pequeño short, y ¡Oh sorpresa! me sorprendió mucho su cuca depiladita, casualmente igual que le mía, le di el “beso de presentación” al tiempo que nos subíamos a la cama, donde ella se encargaría de desnudarme…
Yuri: Creo que entre nosotras no había odio –me susurraba en el oído- sino deseo –y comenzó a jugar con mi oreja-
Yazz: Entonces te estabas masturbando, mejor me hubieras invitado más temprano…
Yo solo me la quería comer y no había otro pensamiento en mi mente que probar sus jugos, así que decidí comenzar a bajar lentamente besando su cuello, su pecho y sólo me detuve un rato al volver a probar sus jugosos senos que me pedían a gritos que los devorara, así que jugué un gran rato con ellos, mientras oía pequeños gemidos que Yuri trataba de callar, mientras mis manos juguetonas recorrían cada centímetro de su cuerpo…
Yuri: Por… que… no… sigues… creo… que… algo… te espera… con muchas… ansias…-lo decía entre cortado por sus gemidos-
Yazz: Tú mandas, hoy.
No quería irme de ellos, creo que los extrañaría mucho, así que como cachorro recién destetado, me despedí de ellos, sabiendo que lo que me esperaba era un poco mejor, y con un sabor exquisito… comencé a jugar con toda su pelvis, con sus piernas, dándoles unos pequeños besos que la hacían estremecer y eso a mi me excitaba muchísimo, mientras me pedía a gritos que ya, que me la comiera, claro que no me podía resistir a sus suplicas, recorrí con la lengua su concha que estaba tan húmeda, tan caliente, y oliendo al mil por ciento a sus deseos mas pecaminosos.
Al primer contacto de mi lengua soltó un gemido espectacular, comencé estimulando su clítoris con mi lengua, mientras sus caderas marcaban ese ritmo con tal precisión que mi lengua y sus caderas parecían una sola… entonces comencé a jugar con su hoyito primero con mis dedos, que me indicaban la gran humedad que de él emanaba, no me pude resistir y comencé a meterle uno de mis dedos, ella estaba que se volvía loca, así que comenzó a respirar tan rápido y a moverse como loca, eso me hizo acelerar mi ritmo, y meterle dos de mis dedos en su apretado hoyito, no tardo mucho sólo apretó mi cabeza en su concha y tuvo un gran orgasmo, se vino en mi boca, era una sensación tan riquísima y su sabor superaba cualquiera de los mejores manjares del hombre, ese sabor tan extraño y exquisito que sólo las mujeres tenemos y que yo no pude desperdiciar, ni una sola gota de sus jugos que emanaban como de una fuente si fin…
Subí por su cuerpo y solo nos fundimos en un beso, tan intenso y tan delicioso… sonrío y me dijo - Gracias, ahora me toca a mi …
En la escuela, los representantes de grupo en los últimos semestres tienen la obligación u honor de organizar las fiestas en nombre de la prepa, yo era una de ellos, yo y la vieja a la que mas odiaba, Yuri, ella era de esas personas prepotentes, fresas, odiosas, de esa gente que hasta el oír su nombre te llega a fastidiar, nuestra rivalidad era evidente, pero teníamos que trabajar por un bien común, una gran fiesta. Y aunque ya hubiésemos realizado con anterioridad grandes pachangas, esta debía ser especial, pues era la disco de inicio de nuestro último semestre, a pesar de que los preparativos estaban de maravilla, nuestras peleas eran cada vez más frecuentes, por tonterías y cosas de ese tipo.
Una semana antes de la disco, se acercaron a mi ella y su manada, pensé que serian un poco groseras conmigo, pues yo era demasiado vulgar con ellas.
Yuri: ¿Puedo hablar contigo?
Yazz: ¿Hablar o ladrar?, pues ladrar lo haces muy bien chiquita
Yuri: Es neta, quiero hablar contigo, creo que por el bien de las dos
Yazz: Por el bien de las dos, o para que tu carita no quede desfigurada por el contacto de mis puños.
Yuri: Deja de ser tan agresiva conmigo, yo solo quiero hablar en buen plan, por que creo que todas nuestras peleas pueden tener consecuencias más graves, si quieres y si te interesa, conoces mi casa, mañana a las 10:30 AM, no faltes, pues creo que tu y yo haríamos un buen equipo, tu con tu popularidad y yo con mi creatividad, creo que será la mejor bienvenida, pero solo si tú lo quieres, si no mejor no vayas, por que no quiero que armes un escándalo.
Por primera vez me había dejado con la boca cerrada, esta vez no se había comportado nada grosera conmigo, esto me hizo sospechar, pero creo que era más grande mi curiosidad por saber que se tramaba lo que me hizo estar un poco antes de la hora acordada en la puerta de su casa, “Puta”, su casa estaba en gran silencio, creo que no había nadie, “Joder otra vez me la hizo”, pero decidí tocar el timbre. Escuché una voz, pero se demoraba tanto en abrir que cuando me decidí a irme de ahí abrieron la puerta, era ella, como nunca la había visto, traía puestos unos pequeños shorts, ajustaditos y una blusa de tirantes blanca, se le notaba a leguas que no traía ropa interior, me quede como estúpida, nunca había visto el cuerpo tan espectacular de esa mujer, sólo me había concentrado en discutir con ella.
Yuri: Me da mucho gusto que hayas venido, pues tenemos mucho de que hablar.
Yo al sentir mi boca trabarse solo moví mi cabeza, como diciendo un "sí", pues no podía dejar de ver sus senos, al sentir que sus pezones me daban la “bienvenida” al asomarse cuando una pequeña brisa llegó a rozarlos.
Yuri: ¿Qué, piensas quedarte ahí todo el día parada como idiota o vas a entrar a la casa?
Yazz: Hola, pasemos pues zorra que ya me quiero ir.
Creo que mi comentario fue mas que nada para seguir la rutina de insultos y no sospechara que me la quería comer, empezando por eso senos que me llamaban tanto la atención. ¿Pero que estaba pasando conmigo?, era mi peor enemiga la mujer que más odiaba y ahora solo quería hacerla mía, ¡maldita calentura!.
Pasamos a su casa y al subir las escaleras percibí un olor bien conocido por mi, pero no podía creerlo, creo que mi lujuria se estaba apoderando de mi, así que me concentré en dejar de ver su trasero y concentrarme, todo podía ser una trampa mortal.
Yuri: Creo que tengo un poco tirado mi cuarto espera un poco perra y yo te digo cuando puedas entrar
Yazz: Ok, recoge tu pocilga, y muévele que ya me quiero ir.
Solo puede mirar que escondía algo que tenia en la cama debajo de la misma, cuando de repente me invito a pasar.
Yuri: Hey idiota ya puedes pasar
Cuando entré a su cuarto el mismo olor que había percibido en las escaleras inundaba cada espacio de su cuarto y era con tal intensidad que ahora no me cabía ni la menor duba, olía a mujer, a mujer excitada, a sexo, era un olor embriagante fabuloso, millones de ideas pasaron por mi cabeza, fue entonces que ella interrumpió mi fantasía de una manera nada ortodoxa.
Yuri: Siéntate... sí en la cama, donde más, creo que debemos hacer las pases…
Yazz: Pinche cerda –interrumpí- si ya se me hacia raro que tu cuarto oliera a sexo, eres una gran zorra, dejaste la cama mojada y donde me vengo a sentar, eres una cerda…
Yuri tenia una cara... era espectacular, entre asombro, pena y morbosidad, solo sacó de debajo de la cama una toallita y la puso encima de sus jugos para que esta los absorbiera.
Yuri: Perdón, pero no es eso, lo que pasa es que se me derramo jugo.
Yazz: Si wey, y yo nací ayer, esto huele a tus jugos, cerda, pensé que eras mas puta, pero ahora veo que nadie te pela…
Ahora si había metido la pata, creo que ese comentario le afectó demasiado, pues su reacción fue abofetearme. Se lanzó contra mi y comenzó una gran pelea, me golpeó no se cuantas veces en la cara, hasta que pude tirarla de la cama, me abalancé sobre ella y comenzó el forcejeo, yo arriba de ella comencé a golpearla, hasta que logró voltearme y entre tanto forcejear, no se que paso, solo que nuestros labios quedaron demasiado cercanos y no pude evitarlo, solo los uní a los suyos, y comencé a besarla, al principio no quiso, pero poco a poco fue soltándose, e inevitablemente nuestros cuerpos ya no se abrazaban con rabia, si no con pasión…
En realidad fue ella la que comenzó a tocarme de una forma que me encantó, mientras nuestras lenguas por fin se conocían, y aunque era la primera vez que estábamos juntas, parecía que nos conocíamos a la perfección como amantes, pues nuestros movimientos, así como los besos y las caricias que nos proporcionábamos, eran exactas, justo lo que esperábamos o incluso mas de lo que hubiésemos esperado para esa primera vez…
Comencé a desnudarla aunque no era tarea difícil, pues como lo había pensado no traía ropa interior, así que quité su blusa y sus lindas amigas quedaron a la completa disposición de mi hambrienta boca, como me lo había imaginado, eran tan lindas, tan suaves, que el solo contacto de mi lengua con ellas me hizo sentir como un chispazo corría por todo mi cuerpo desde mi lengua hasta desembocar en mi ya húmeda vulva, a Yuri pareció encantarle pues sólo dejó escapar un gemido, mientras mis manos ya deslizaban su pequeño short, y ¡Oh sorpresa! me sorprendió mucho su cuca depiladita, casualmente igual que le mía, le di el “beso de presentación” al tiempo que nos subíamos a la cama, donde ella se encargaría de desnudarme…
Yuri: Creo que entre nosotras no había odio –me susurraba en el oído- sino deseo –y comenzó a jugar con mi oreja-
Yazz: Entonces te estabas masturbando, mejor me hubieras invitado más temprano…
Yo solo me la quería comer y no había otro pensamiento en mi mente que probar sus jugos, así que decidí comenzar a bajar lentamente besando su cuello, su pecho y sólo me detuve un rato al volver a probar sus jugosos senos que me pedían a gritos que los devorara, así que jugué un gran rato con ellos, mientras oía pequeños gemidos que Yuri trataba de callar, mientras mis manos juguetonas recorrían cada centímetro de su cuerpo…
Yuri: Por… que… no… sigues… creo… que… algo… te espera… con muchas… ansias…-lo decía entre cortado por sus gemidos-
Yazz: Tú mandas, hoy.
No quería irme de ellos, creo que los extrañaría mucho, así que como cachorro recién destetado, me despedí de ellos, sabiendo que lo que me esperaba era un poco mejor, y con un sabor exquisito… comencé a jugar con toda su pelvis, con sus piernas, dándoles unos pequeños besos que la hacían estremecer y eso a mi me excitaba muchísimo, mientras me pedía a gritos que ya, que me la comiera, claro que no me podía resistir a sus suplicas, recorrí con la lengua su concha que estaba tan húmeda, tan caliente, y oliendo al mil por ciento a sus deseos mas pecaminosos.
Al primer contacto de mi lengua soltó un gemido espectacular, comencé estimulando su clítoris con mi lengua, mientras sus caderas marcaban ese ritmo con tal precisión que mi lengua y sus caderas parecían una sola… entonces comencé a jugar con su hoyito primero con mis dedos, que me indicaban la gran humedad que de él emanaba, no me pude resistir y comencé a meterle uno de mis dedos, ella estaba que se volvía loca, así que comenzó a respirar tan rápido y a moverse como loca, eso me hizo acelerar mi ritmo, y meterle dos de mis dedos en su apretado hoyito, no tardo mucho sólo apretó mi cabeza en su concha y tuvo un gran orgasmo, se vino en mi boca, era una sensación tan riquísima y su sabor superaba cualquiera de los mejores manjares del hombre, ese sabor tan extraño y exquisito que sólo las mujeres tenemos y que yo no pude desperdiciar, ni una sola gota de sus jugos que emanaban como de una fuente si fin…
Subí por su cuerpo y solo nos fundimos en un beso, tan intenso y tan delicioso… sonrío y me dijo - Gracias, ahora me toca a mi …