Anonimo
10-12 2002, 09:08 PM
Putos mi historia comienza en un bar de buenos aires, era una noche mas que calurosa de verano, hacia semanas que yo me habia peleado con mi novia y ya no podía aguantar mas esas ganas de tener una pollita entre mis manos para hacerle sentir que tan hombre puedo ser. estaba sentado esperando a un amigo,... con el cual íbamos a ir a bailar, pero eso jamas ocurrió, en ese momento entro la mujer más bella que un hombre se pueda imaginar, se sentó sola en una mesa de junto, su perfume habia penetrado en mi, como la mas dura de las flechas.
me sentí un poco inhibido frente a tanta belleza, pero no me achique, me enfrente a ella, y le pregunte si esperaba a alguien, su respuesta fue todo para mi, un no era lo que yo esperaba y fue lo que recibí, en ese mismo momento presentí que algo iba a suceder y no me equivoque. estuvimos hablando por unos quince minutos que me perecieron horas, yo no podía sacar mi mirada de esos enormes pechos que estaban envueltos en un bello vestido azul, sus ojos hacían juego con ellos y yo no aguantaba mas las ganas de tomarla entre mis brazos y besarla, refregarla contra mi pija, que para esa altura ya estaba dura solo de pensar en como seria su vagina, no daba la sensación de ser esas chicas que son fáciles de llevar a la cama pero mi instinto me decía que esa noche debía insistir.
al rato de conversar, le propuse que fuéramos a otro lugar, ella sin vacilar un momento me dijo que ella no era una putita de esas que andan por los bares calentando tipos, su reacción me preocupo un poco, pero insistí. ella al rato dijo que tenia calor, como estabamos cerca de la costa del río le propuse que fuéramos allá, su respuesta fue negativa, pero igual se levanto y salió a la calle, yo nada entendía, se subió a su automóvil y me dijo si quería ir a dar una vuelta, claro dije, porque no.
fuimos hasta el puerto que estaba cerca, bajamos del auto y salimos a caminar, su vestido ajustado en las tetas flameaba por lo bajo, yo estaba como loco, estaba jugando con migo un juegito perverso, pero me encantaba. de repente como una gata en celos se me tiro encima, mi pija se puso tan dura que no podía resistir la tentación de tocarla, cuando intente meterle una mano en su concha no me dejo, se puso distante y fría, se alejo dejándome como loco.
fue en ese momento que le pregunte cuál era su juego, me dijo que estaba indispuesta y que no podía coger, pero que yo la calentaba mucho, me tomo suavemente de la mano, me llevo hasta el automóvil que habia quedado estacionado cerca, me bajo el cierre del pantalón, tomo mi pija superdura en sus manos de una forma tierna, comenzó a chuparme los huevos, una y otra ves, eso me ponía loco, hasta que no aguante mas, la tome por el cabello y le fui llevando su boca hasta mi pija, ella no dudo un segundo se la metió toda, y comenzó a mamarla de una forma como nunca a
hoy ando por los bares disfrazado de mujer, mintiendo que estoy indispuesto para que me rompan el culo..
cuidado porque por ahí nos conocemos y no te diste cuenta.
me sentí un poco inhibido frente a tanta belleza, pero no me achique, me enfrente a ella, y le pregunte si esperaba a alguien, su respuesta fue todo para mi, un no era lo que yo esperaba y fue lo que recibí, en ese mismo momento presentí que algo iba a suceder y no me equivoque. estuvimos hablando por unos quince minutos que me perecieron horas, yo no podía sacar mi mirada de esos enormes pechos que estaban envueltos en un bello vestido azul, sus ojos hacían juego con ellos y yo no aguantaba mas las ganas de tomarla entre mis brazos y besarla, refregarla contra mi pija, que para esa altura ya estaba dura solo de pensar en como seria su vagina, no daba la sensación de ser esas chicas que son fáciles de llevar a la cama pero mi instinto me decía que esa noche debía insistir.
al rato de conversar, le propuse que fuéramos a otro lugar, ella sin vacilar un momento me dijo que ella no era una putita de esas que andan por los bares calentando tipos, su reacción me preocupo un poco, pero insistí. ella al rato dijo que tenia calor, como estabamos cerca de la costa del río le propuse que fuéramos allá, su respuesta fue negativa, pero igual se levanto y salió a la calle, yo nada entendía, se subió a su automóvil y me dijo si quería ir a dar una vuelta, claro dije, porque no.
fuimos hasta el puerto que estaba cerca, bajamos del auto y salimos a caminar, su vestido ajustado en las tetas flameaba por lo bajo, yo estaba como loco, estaba jugando con migo un juegito perverso, pero me encantaba. de repente como una gata en celos se me tiro encima, mi pija se puso tan dura que no podía resistir la tentación de tocarla, cuando intente meterle una mano en su concha no me dejo, se puso distante y fría, se alejo dejándome como loco.
fue en ese momento que le pregunte cuál era su juego, me dijo que estaba indispuesta y que no podía coger, pero que yo la calentaba mucho, me tomo suavemente de la mano, me llevo hasta el automóvil que habia quedado estacionado cerca, me bajo el cierre del pantalón, tomo mi pija superdura en sus manos de una forma tierna, comenzó a chuparme los huevos, una y otra ves, eso me ponía loco, hasta que no aguante mas, la tome por el cabello y le fui llevando su boca hasta mi pija, ella no dudo un segundo se la metió toda, y comenzó a mamarla de una forma como nunca a
hoy ando por los bares disfrazado de mujer, mintiendo que estoy indispuesto para que me rompan el culo..
cuidado porque por ahí nos conocemos y no te diste cuenta.