lidia666
23-02 2007, 10:15 PM
Los reencuentros siempre son inimaginables... más aún cuando te has pasado mucho tiempo esperando, añorando y deseando ver a esa persona...
Bien por si aún no me conocen soy Lidia, tengo 24 años y mi amada Amy, de quien voy hablarles hoy, es una niña preciosa de 25 años, 1.70m de estatura, pelo negro y cuerpo espectacular...
Mucho tiempo había pasado desde que dejamos de vernos, pero nunca nos olvidamos y dejamos de desearnos. El día que la volví a ver llovía copiosamente... ella me esperaba en el aeropuerto con un ramo de flores, aún recuerdo como salí por la puerta de inmigración y la vi allí, tan bella, justo como pensaba que estaría... justo como la había soñado todas las noches durante todo este tiempo. Era mi regreso a Cuba después de tantos meses fuera, y solo deseaba regresar por una razón: ella.
Salí desconcertada, al otro lado había una multitud enorme... no podía distinguir entre tanta gente a mi preciosa novia. De pronto la vi sola, yo no había avisado a ninguno de mis amigos de mi regreso justo para estar solas y que nadie nos molestara. Ella me vio, corrimos la una hacia la otra y nos besamos en la boca mientras nos abrazábamos fuertemente y durante varios minutos, allí, en frente de todos, muchos escandalizados por nuestra actitud... pero no nos importó... allí estábamos, juntas de nuevo.
Montamos su coche y nos dirigimos a su pequeño apartamento en la Habana Vieja. Al llegar me metí en la ducha, quería relajarme después de 9 horas enteras interminables de vuelo.
Estaba debajo de aquel chorro caliente de la ducha cuando senti su cuerpo pegado al mío y su boca besándome el cuello, una de sus manos tocaba suavemente mis senos y la otra se introdujo de lleno en mi sexo... provocando en mi una excitación sin limites, me puse de frente a ella y todo nuestros cuerpos se pegaron en un abrazo cálido, humeante, lleno de deseo.
Eran tantas las ganas que salimos en busca de la cama, mi sorpresa fue al ver que mientras estaba en la ducha, Amy había apagado todas las luces y la habitación estaba ahora alumbrada por un centenar de velas aromáticas, al lado de la cama había una botella de licor de coco (mi favorito) y dos copas...
Bebimos durante algunos minutos mientras hablamos:
-No sabes mi amor cuanto te he extrañado!!!
-Yo también he pensado mucho en ti, te he sido fiel, no puedo pensar en
nada mas que nuestro amor -le dije.
En ese momento comenzamos a besarnos dulcemente en la boca, ella me empujó y quedé tendida en la cama con las piernas abiertas, fue entonces cuando roció todo mi sexo con licor de coco y comenzó a comérmelo todo, primero lentamente chupando mi clítoris y después con mucha furia mordisqueando mis labios y metiendo su lengua en mi vagina...
En el techo sobre su cama había un espejo inmenso y era increíble vernos allí a las dos tan juntas, amándonos, la imagen de su cabeza metida entre mis piernas era lo mas excitante que he visto nunca. La cogí por los hombros y la puse a mi altura... besé con pasión su boca que ahora sabia a licor de coco con un delicioso sabor a mi sexo...
La acosté en la cama, no sabia por donde empezar, había deseado tanto ese momento, entonces comencé directamente a chupar todo su chocho, a comérmelo con pasión... senti su jugo corriendo por mi lengua y supe entonces que necesitábamos estar abrazadas una encima de la otra... rozando nuestros sexos...
Sabia de otras ocasiones que le gustaba mucho cuando me la follaba con mi clítoris pegado al suyo, entonces abrí sus piernas y me coloque entre ellas, pegando mi sexo, apretándolo fuertemente contra su rajita... de pronto comenzó a gemir de placer como toda una gata en celo. Siempre hacíamos el amor con mucho cariño es por eso que nunca ninguna de las dos habíamos disfrutado así con otras personas. Me movía con pasión una y otra vez sobre su chocho mojadito y supererótico. Nos besamos y abrazábamos durante el acto... Tocábamos nuestros pechos, nos acariciábamos las nalgas, la espalda y las caderas...
Ella se desesperó y entonces me puso debajo, abrió mis piernas y siguió chupándome el coño, .no podía más estaba a punto de tener mi primer orgasmo... vino sobre mi y me folló salvajemente con su coño y con sus dedos... tengo que admitir que me corrí como nunca.
Lo que empezó con ternura siguió con desenfreno... gemíamos, sudábamos, nos pusimos de tijeras, sentadas una encima de la otra, ella de espaldas y yo frotándome con sus nalgas, masturbándome con el delicioso roce de su precioso trasero contra mi coño. Tuve varios orgasmos y ella unos cuantos más... era increíble... terminamos y nos besamos largo rato, no podía creer que estaba entre mis brazos otra vez.
A la mañana siguiente me desperté sintiendo que chupaba mis grandes senos, aprovechándose de mi mientras dormía, por eso seguí haciendo que dormía y ella se desplazo entonces hacia mi coño... su lengua lamía suavemente mi clítoris, no pude más... la puse debajo de mi y comenzamos de nuevo derritiéndonos de deseo en nuestra posición favorita... nuestros coños juntitos rozando una y otra vez, hasta que mi desayuno fue un maravilloso orgasmo demoledor.
Ahora preparamos los trámites para venir a vivir juntas, ya llega la semana que viene... por eso se que tendremos miles de momentos de sexo desaforado de los que les contaré la próxima vez que me lean...
Hasta entonces... nos vemos!!!
Bien por si aún no me conocen soy Lidia, tengo 24 años y mi amada Amy, de quien voy hablarles hoy, es una niña preciosa de 25 años, 1.70m de estatura, pelo negro y cuerpo espectacular...
Mucho tiempo había pasado desde que dejamos de vernos, pero nunca nos olvidamos y dejamos de desearnos. El día que la volví a ver llovía copiosamente... ella me esperaba en el aeropuerto con un ramo de flores, aún recuerdo como salí por la puerta de inmigración y la vi allí, tan bella, justo como pensaba que estaría... justo como la había soñado todas las noches durante todo este tiempo. Era mi regreso a Cuba después de tantos meses fuera, y solo deseaba regresar por una razón: ella.
Salí desconcertada, al otro lado había una multitud enorme... no podía distinguir entre tanta gente a mi preciosa novia. De pronto la vi sola, yo no había avisado a ninguno de mis amigos de mi regreso justo para estar solas y que nadie nos molestara. Ella me vio, corrimos la una hacia la otra y nos besamos en la boca mientras nos abrazábamos fuertemente y durante varios minutos, allí, en frente de todos, muchos escandalizados por nuestra actitud... pero no nos importó... allí estábamos, juntas de nuevo.
Montamos su coche y nos dirigimos a su pequeño apartamento en la Habana Vieja. Al llegar me metí en la ducha, quería relajarme después de 9 horas enteras interminables de vuelo.
Estaba debajo de aquel chorro caliente de la ducha cuando senti su cuerpo pegado al mío y su boca besándome el cuello, una de sus manos tocaba suavemente mis senos y la otra se introdujo de lleno en mi sexo... provocando en mi una excitación sin limites, me puse de frente a ella y todo nuestros cuerpos se pegaron en un abrazo cálido, humeante, lleno de deseo.
Eran tantas las ganas que salimos en busca de la cama, mi sorpresa fue al ver que mientras estaba en la ducha, Amy había apagado todas las luces y la habitación estaba ahora alumbrada por un centenar de velas aromáticas, al lado de la cama había una botella de licor de coco (mi favorito) y dos copas...
Bebimos durante algunos minutos mientras hablamos:
-No sabes mi amor cuanto te he extrañado!!!
-Yo también he pensado mucho en ti, te he sido fiel, no puedo pensar en
nada mas que nuestro amor -le dije.
En ese momento comenzamos a besarnos dulcemente en la boca, ella me empujó y quedé tendida en la cama con las piernas abiertas, fue entonces cuando roció todo mi sexo con licor de coco y comenzó a comérmelo todo, primero lentamente chupando mi clítoris y después con mucha furia mordisqueando mis labios y metiendo su lengua en mi vagina...
En el techo sobre su cama había un espejo inmenso y era increíble vernos allí a las dos tan juntas, amándonos, la imagen de su cabeza metida entre mis piernas era lo mas excitante que he visto nunca. La cogí por los hombros y la puse a mi altura... besé con pasión su boca que ahora sabia a licor de coco con un delicioso sabor a mi sexo...
La acosté en la cama, no sabia por donde empezar, había deseado tanto ese momento, entonces comencé directamente a chupar todo su chocho, a comérmelo con pasión... senti su jugo corriendo por mi lengua y supe entonces que necesitábamos estar abrazadas una encima de la otra... rozando nuestros sexos...
Sabia de otras ocasiones que le gustaba mucho cuando me la follaba con mi clítoris pegado al suyo, entonces abrí sus piernas y me coloque entre ellas, pegando mi sexo, apretándolo fuertemente contra su rajita... de pronto comenzó a gemir de placer como toda una gata en celo. Siempre hacíamos el amor con mucho cariño es por eso que nunca ninguna de las dos habíamos disfrutado así con otras personas. Me movía con pasión una y otra vez sobre su chocho mojadito y supererótico. Nos besamos y abrazábamos durante el acto... Tocábamos nuestros pechos, nos acariciábamos las nalgas, la espalda y las caderas...
Ella se desesperó y entonces me puso debajo, abrió mis piernas y siguió chupándome el coño, .no podía más estaba a punto de tener mi primer orgasmo... vino sobre mi y me folló salvajemente con su coño y con sus dedos... tengo que admitir que me corrí como nunca.
Lo que empezó con ternura siguió con desenfreno... gemíamos, sudábamos, nos pusimos de tijeras, sentadas una encima de la otra, ella de espaldas y yo frotándome con sus nalgas, masturbándome con el delicioso roce de su precioso trasero contra mi coño. Tuve varios orgasmos y ella unos cuantos más... era increíble... terminamos y nos besamos largo rato, no podía creer que estaba entre mis brazos otra vez.
A la mañana siguiente me desperté sintiendo que chupaba mis grandes senos, aprovechándose de mi mientras dormía, por eso seguí haciendo que dormía y ella se desplazo entonces hacia mi coño... su lengua lamía suavemente mi clítoris, no pude más... la puse debajo de mi y comenzamos de nuevo derritiéndonos de deseo en nuestra posición favorita... nuestros coños juntitos rozando una y otra vez, hasta que mi desayuno fue un maravilloso orgasmo demoledor.
Ahora preparamos los trámites para venir a vivir juntas, ya llega la semana que viene... por eso se que tendremos miles de momentos de sexo desaforado de los que les contaré la próxima vez que me lean...
Hasta entonces... nos vemos!!!