axel_ramos
23-02 2007, 08:34 PM
Esto paso después de esas deliciosas vacaciones con mis amigos, donde me cogí a Emmanuel y nos convertimos en amantes. Tuvimos una discusión horrible porque me vio fajándome con Chris, dijo que no lo hiciera en frente de él. Eso me puso muy deprimido, porque ya sabía que me gustaba más Emmanuel que su hermana, pero no sabía cómo explicárselo a ninguno.
Ese fin de semana, toda mi familia, mis cuatro tíos, salía a Morelos, a la casota de mi tío Daniel, con alberca, estacionamiento y todo eso. Allí estaba su hijo, mi primo Erick que es un año mayor que yo (yo tenia 16), y que siempre me había gustado como amor platónico. Era moreno, más alto que yo, de pelo negro quebrado, con nos brazos y piernas velludísimo. También estaba Mario, mi otro primo que entonces iba a cumplir 15 apenas, un poquito más bajo, de piel blanca, hombros anchos, ojos grises y un rostro muy guapetón. Erick ya estaba en traje de baño y su cuerpo fornido lucia bronceado y muy apetecible. Cuando caminaba, se le movía el paquete debajo de la tela azul cielo y me di cuenta de que lo mismo le pasaba a Emmanuel, que tenía una verga muy rica.
Mario era de esos chavos rebeldes y atravancados, de esos que no les da pena hacer el ridículo. En cuanto se bajó del coche de mi tía Dalia, corrió atrás de unos arbustos y también se puso su traje de baño. No tenía aun el cuerpo muy desarrollado, pero tenia unos musculitos muy buenos y un impresionante trasero apretado. Bueno, la fiesta empezó y todos los adultos se pusiera beber y a reírse como hacen siempre. Yo no tenía ganas de hacer nada, apenas en la mañana, Emmanuel me había llamado para seguir peleando, y me sentía casi llorar de rabia. Me metí a la casa, a un cuarto del segundo piso, para despejarme un rato. Se me pasó por la cabeza hacerme una paja, para ver si Las penas se olvidaban. Me bajé el pantalón y los boxer, tenia el pene normal y un poco flácido, pero apenas pensé en Emmanuel, me dio una erección cañona. Busque con qué hacérmelo y encontré un calcetín abajo de la cama. Me envolví el pene y me froté el calcetín, mientras gemía un poco. Se me paró un poco mas, pero todavía no eyaculaban, en eso cruza por el pasillo Erick, secándose con la toalla.
-¿Qué haces cabrón? ¿Tu chica no te hace manuelas ya?
-No mames Erick, se me antojó ahorita.
-Cabrón, ni sabes como hacértelas.
-A ver, házmela tu, pendejo.
-No, yo no soy puto.
Seguimos bromeando y mi pene seguía parado, pero no me ocupé en cubrirlo. Entre plática y plática, Erick me dice:
-Oye, ¿quieres ver una porno? Tengo una que sí te va a parar esa mierda.
-Cállate wey, y ponla.
Nos fuimos a su cuarto, cerramos y nos metimos a su compu. Puso una donde un tipo rubio musculosísimo le metía la rodilla en su concha a una chica japonesa de tetas enormes. Se notaba que estaba muy fingido el orgasmo, pero a Erick no le importó. Se bajó el traje de baño y se jaloneo el pito, eyaculó casi al instante y el chorro manchó el teclado. Me dijo:
-¿No te la ibas a hacer, culero? No seas puto, yo ya me la hice.
Rápido tomé mi pene y me masturbé torpemente mientras él se burlaba. Entonces le vi la verga, unos 20cm. de carne morena y jugosa, la cabecita muy rosada, los huevos muy rojos y peludos tenían restos de semen. En ese momento pensé en chupárselo con rudeza, para vengarme de Emmanuel. Pero entonces, me puse a llorar.
-¿Qué tienes, wey?
-Nada.
-Cómo que nada, wey. Estas llorando como vieja.
-No me vas a entender, pendejo.
-A ver, dime.
-Mira es que… tengo novia.
- Ah…
- Y novio.
Se me kedo viendo con rareza, impresionado.
-¿Eres bi?
-Si wey y me cojo a los dos y el dice que escoja entre los dos.
Para mi sorpresa, me abrazó, sentí su verga en mi abdomen, mojándolo de semen. Me dijo: “tranquilo wey, ya, ese puto no sabe lo que dice” Entonces, nos besamos brevemente. Cuando nos separamos, le dije: “¿Y eso qué fue? El me miró con algo de lujuria y dijo: “No sé lo que creas que sea” La película seguía y ahora dos tipos penetraban a la japonesa. En eso, entró Mario y nos separamos rapidísimo. Dijo: “Oh, no mames, mira esas tetas” Se sentó en el piso a ver la película y con los ojos súper abiertos, se le notaba la erección. En eso, se me ocurre decirle:
-¿Te has masturbado, primito?
-Obvio, puto.
-¿Cómo te la haces?
-Me la hace tu mamá.
Lo agarre de los hombros y lo eche en la cama, sin saber qué hacia, el pataleaba y se reía diciendo: “suéltame cabrón, no mames” Ya en la cama, le bajé el traje de baño y vi un pito de unos 16cm. cerca de mi boca. Entonces Erick le dijo, “¿eso es todo, wey? Qué chafa wey, tienes una mierdita, jajaja”. Pero antes de hacer algo, él ya me había empujado y me empezó a desabrochar el pantalón. Me bajó los boxer de un jalón y se comió mi pene de un bocado. Lo chupó como un helado y se lo sacó. Entonces dijo: “Ahora tú Alex, a ver, házmelo”
Erick se me lanzó encima y me beso mas fuerte que antes, me mordió el cuello y se sentó en la cama junto a Mario, también dándole un chapetón en el cuello. Yo les quité los trajes de baño y ya tenían los dos penes endurecidos y gruesos. Mario me quitó la camisa y me puse de rodillas. Con cada mano agarré el pene de cada uno y se los jaloneé con suavidad, frotándoles el glande. Los masturbe un rato, antes de que Mario se bajara y me mamara el mío también. Mientras, Erick me besaba el pecho. Los dos eyacularon casi al mismo tiempo y quedé empapado de semen. Se lo limpie con la boca a Mario y Erick le acaricio su culo apretado, dilatándoselo. Lo penetro de un jalón y Mario gritó de placer y dolor. Erick le decía: “eres una putita, primo; eres una jodida puta. Se lo metió otra vez y Mario se acostó en la cama. Yo aproveché y lo besé también. Luego, Mario nos dijo: “ustedes son los grandes, yo les hago el favor”
Erick y yo nos acostamos y él nos masturbó al mismo tiempo, dándoles lenguetazos a ambas vergas. Luego, nos paramos y puse en cuatro patas a Erick y le metí mi goloso animal, él empezó a sudar cañón y Mario le lamía su delicioso pecho. Luego, nos pusimos en cebollitas y nos penetramos al mismo tiempo. Mario me acariciaba el ano y yo le jalaba la cosota a Erick que me jalaba el pelo. Cuando acabamos, las sabanas estaban empapadas de semen, pero no nos importó porque aun así agarramos a Mario y me hizo sexo oral mientras Erick lo penetraba. Nos acostamos en el piso acariciándonos, y así nos quedamos todavía un rato más.
Fue uno de los momentos más deliciosos de mi vida, en especial me alegré por Mario, que ese día perdió su virginidad y me la mamó cada vez que se lo pedía. Y ambos aceptaron ese día ser gay. Ah, y yo olvidé un rato a Emmanuel… y lo que pasó luego, después se los cuento.
Ese fin de semana, toda mi familia, mis cuatro tíos, salía a Morelos, a la casota de mi tío Daniel, con alberca, estacionamiento y todo eso. Allí estaba su hijo, mi primo Erick que es un año mayor que yo (yo tenia 16), y que siempre me había gustado como amor platónico. Era moreno, más alto que yo, de pelo negro quebrado, con nos brazos y piernas velludísimo. También estaba Mario, mi otro primo que entonces iba a cumplir 15 apenas, un poquito más bajo, de piel blanca, hombros anchos, ojos grises y un rostro muy guapetón. Erick ya estaba en traje de baño y su cuerpo fornido lucia bronceado y muy apetecible. Cuando caminaba, se le movía el paquete debajo de la tela azul cielo y me di cuenta de que lo mismo le pasaba a Emmanuel, que tenía una verga muy rica.
Mario era de esos chavos rebeldes y atravancados, de esos que no les da pena hacer el ridículo. En cuanto se bajó del coche de mi tía Dalia, corrió atrás de unos arbustos y también se puso su traje de baño. No tenía aun el cuerpo muy desarrollado, pero tenia unos musculitos muy buenos y un impresionante trasero apretado. Bueno, la fiesta empezó y todos los adultos se pusiera beber y a reírse como hacen siempre. Yo no tenía ganas de hacer nada, apenas en la mañana, Emmanuel me había llamado para seguir peleando, y me sentía casi llorar de rabia. Me metí a la casa, a un cuarto del segundo piso, para despejarme un rato. Se me pasó por la cabeza hacerme una paja, para ver si Las penas se olvidaban. Me bajé el pantalón y los boxer, tenia el pene normal y un poco flácido, pero apenas pensé en Emmanuel, me dio una erección cañona. Busque con qué hacérmelo y encontré un calcetín abajo de la cama. Me envolví el pene y me froté el calcetín, mientras gemía un poco. Se me paró un poco mas, pero todavía no eyaculaban, en eso cruza por el pasillo Erick, secándose con la toalla.
-¿Qué haces cabrón? ¿Tu chica no te hace manuelas ya?
-No mames Erick, se me antojó ahorita.
-Cabrón, ni sabes como hacértelas.
-A ver, házmela tu, pendejo.
-No, yo no soy puto.
Seguimos bromeando y mi pene seguía parado, pero no me ocupé en cubrirlo. Entre plática y plática, Erick me dice:
-Oye, ¿quieres ver una porno? Tengo una que sí te va a parar esa mierda.
-Cállate wey, y ponla.
Nos fuimos a su cuarto, cerramos y nos metimos a su compu. Puso una donde un tipo rubio musculosísimo le metía la rodilla en su concha a una chica japonesa de tetas enormes. Se notaba que estaba muy fingido el orgasmo, pero a Erick no le importó. Se bajó el traje de baño y se jaloneo el pito, eyaculó casi al instante y el chorro manchó el teclado. Me dijo:
-¿No te la ibas a hacer, culero? No seas puto, yo ya me la hice.
Rápido tomé mi pene y me masturbé torpemente mientras él se burlaba. Entonces le vi la verga, unos 20cm. de carne morena y jugosa, la cabecita muy rosada, los huevos muy rojos y peludos tenían restos de semen. En ese momento pensé en chupárselo con rudeza, para vengarme de Emmanuel. Pero entonces, me puse a llorar.
-¿Qué tienes, wey?
-Nada.
-Cómo que nada, wey. Estas llorando como vieja.
-No me vas a entender, pendejo.
-A ver, dime.
-Mira es que… tengo novia.
- Ah…
- Y novio.
Se me kedo viendo con rareza, impresionado.
-¿Eres bi?
-Si wey y me cojo a los dos y el dice que escoja entre los dos.
Para mi sorpresa, me abrazó, sentí su verga en mi abdomen, mojándolo de semen. Me dijo: “tranquilo wey, ya, ese puto no sabe lo que dice” Entonces, nos besamos brevemente. Cuando nos separamos, le dije: “¿Y eso qué fue? El me miró con algo de lujuria y dijo: “No sé lo que creas que sea” La película seguía y ahora dos tipos penetraban a la japonesa. En eso, entró Mario y nos separamos rapidísimo. Dijo: “Oh, no mames, mira esas tetas” Se sentó en el piso a ver la película y con los ojos súper abiertos, se le notaba la erección. En eso, se me ocurre decirle:
-¿Te has masturbado, primito?
-Obvio, puto.
-¿Cómo te la haces?
-Me la hace tu mamá.
Lo agarre de los hombros y lo eche en la cama, sin saber qué hacia, el pataleaba y se reía diciendo: “suéltame cabrón, no mames” Ya en la cama, le bajé el traje de baño y vi un pito de unos 16cm. cerca de mi boca. Entonces Erick le dijo, “¿eso es todo, wey? Qué chafa wey, tienes una mierdita, jajaja”. Pero antes de hacer algo, él ya me había empujado y me empezó a desabrochar el pantalón. Me bajó los boxer de un jalón y se comió mi pene de un bocado. Lo chupó como un helado y se lo sacó. Entonces dijo: “Ahora tú Alex, a ver, házmelo”
Erick se me lanzó encima y me beso mas fuerte que antes, me mordió el cuello y se sentó en la cama junto a Mario, también dándole un chapetón en el cuello. Yo les quité los trajes de baño y ya tenían los dos penes endurecidos y gruesos. Mario me quitó la camisa y me puse de rodillas. Con cada mano agarré el pene de cada uno y se los jaloneé con suavidad, frotándoles el glande. Los masturbe un rato, antes de que Mario se bajara y me mamara el mío también. Mientras, Erick me besaba el pecho. Los dos eyacularon casi al mismo tiempo y quedé empapado de semen. Se lo limpie con la boca a Mario y Erick le acaricio su culo apretado, dilatándoselo. Lo penetro de un jalón y Mario gritó de placer y dolor. Erick le decía: “eres una putita, primo; eres una jodida puta. Se lo metió otra vez y Mario se acostó en la cama. Yo aproveché y lo besé también. Luego, Mario nos dijo: “ustedes son los grandes, yo les hago el favor”
Erick y yo nos acostamos y él nos masturbó al mismo tiempo, dándoles lenguetazos a ambas vergas. Luego, nos paramos y puse en cuatro patas a Erick y le metí mi goloso animal, él empezó a sudar cañón y Mario le lamía su delicioso pecho. Luego, nos pusimos en cebollitas y nos penetramos al mismo tiempo. Mario me acariciaba el ano y yo le jalaba la cosota a Erick que me jalaba el pelo. Cuando acabamos, las sabanas estaban empapadas de semen, pero no nos importó porque aun así agarramos a Mario y me hizo sexo oral mientras Erick lo penetraba. Nos acostamos en el piso acariciándonos, y así nos quedamos todavía un rato más.
Fue uno de los momentos más deliciosos de mi vida, en especial me alegré por Mario, que ese día perdió su virginidad y me la mamó cada vez que se lo pedía. Y ambos aceptaron ese día ser gay. Ah, y yo olvidé un rato a Emmanuel… y lo que pasó luego, después se los cuento.