Cesar79
11-02 2007, 03:34 PM
Mi nombre es César, ésta es la primera vez que voy a contar lo que me sucedió con quién, en aquel entonces, fuera mi mejo amigo. Su nombre es Eduardo y aquí comienza mi historia es 100% real. Espero que les guste.
Esto sucedió hace 3 años cuando Lalo y yo estábamos en 5° de la Universidad, él viene de un lugar que queda como a 5 hrs. de la universidad, entonces rentaba una pensión. Sus padres tenían problemas, tanto económicos como emocionales; una vez, estando en mi casa, me pidió el teléfono prestado, habló con su mamá y le había dado la mala noticia de que se tendría que regresar porque ya no podían pagarle la pensión. Al momento de que me lo contó, le ofrecí mi casa, él se lo dijo a su mamá y al día siguiente ya se estaba instalando. Pasamos muchas cosas bonitas, salíamos al cine, con otros compañeros, la verdad nos la pasamos muy bien.
Un día de copas, regresamos a casa, entramos a mi cuarto y él me dijo que si se podía dormir en mi cama a lo que yo le dije que si, nos dormitamos y él pasó su brazo sobre mi, yo esta de espaldas y sólo sentí cómo su cuerpo se acercaba al mío, después sentí que algo entre mis nalgas crecía. Yo me hacia el dormido, incluso traté de acomodarme de modo de que no sospechara nada. Después, yo pasé mi mano hacia abajo y sentí que su pene estaba duro, al momento que mi mano se posó sobre su miembro, él suspiró, yo me quedé quieto y hasta llegué a pensar en no hacer nada, pero con los efectos del alcohol, me anime. Metí mi mano bajo su short y comencé a agarrarlo, él se volteó y como que se quiso quitar, pero yo lo tomé con fuerza (ya que me había aventado, no perdería la oportunidad) y lo abracé, lo besé y él correspondió a mi beso.
Al principio fue solo de piquito, pero después nuestras lenguas se hacían una sola, él comenzó a desnudarme y yo después a él, bese su pecho y fui bajando poco a poco hasta llegar a su pene que lo empecé a saborear, era riquísimo (no es muy grande pero es llenador). Después me acerqué más hasta quedar montado sobre él, nos besamos y comenzó a buscar mi ano, llevó su pene con la ayuda de su mano hacia mi ano, lo fue metiendo poco a poco, me dolía pero no quería que lo sacara, lo único que hice fue abrazarlo hasta que estuvo completamente dentro de mi. Comenzó a moverse y yo me sentía en la gloria; después, cambiamos de posición y me puso de perrito me penetró de una sola embestida y empezó a moverse, abrazándome y diciéndome que era muy rico...
Así continuamos por unos 10 min., hasta que sentí cómo su leche recorría mis entrañas, después se retiró y yo pensé que se había terminado, pero no... Después, él se puso boca abajo y me dijo: “quiero sellar bien todo esto, quiero que tu me lo hagas a mi” Entonces, puse saliva en mi pene y comencé a metérselo, fue genial, lo abracé y le decía que lo quería, que desde hace mucho tiempo desea lo que esa noche sucedía, después de un tiempo, yo terminé dentro de él. Lugo le saqué mi miembro y nos recostamos, nos abrazamos, y nos quedamos dormidos desnudos. Al día siguiente, todo estaba normal, como si nada hubiera pasado.
Al regresar a la casa, ya en la noche, me miró y me dijo que lo quería repetir pero que ahora en juicio y así fue. Estuvo muy rico, lo repetimos muchas veces, hasta que un día llegó una chica que lo seguía mucho, él se hizo su novio y yo sentí que me derrumbaba. Después de un tiempo lo dejamos de hacer.
Una vez me dijo que se iría de la casa pero no sin antes despedirse bien. Ahora, él está casado y tiene un hijo. Desde ese tiempo, sólo una vez, que vino a mi casa a "estudiar" volvió a pasar y me dijo: "aunque esté con otra persona, siempre te voy a recordar"
Espero que les guste mi relato. Gracias
Esto sucedió hace 3 años cuando Lalo y yo estábamos en 5° de la Universidad, él viene de un lugar que queda como a 5 hrs. de la universidad, entonces rentaba una pensión. Sus padres tenían problemas, tanto económicos como emocionales; una vez, estando en mi casa, me pidió el teléfono prestado, habló con su mamá y le había dado la mala noticia de que se tendría que regresar porque ya no podían pagarle la pensión. Al momento de que me lo contó, le ofrecí mi casa, él se lo dijo a su mamá y al día siguiente ya se estaba instalando. Pasamos muchas cosas bonitas, salíamos al cine, con otros compañeros, la verdad nos la pasamos muy bien.
Un día de copas, regresamos a casa, entramos a mi cuarto y él me dijo que si se podía dormir en mi cama a lo que yo le dije que si, nos dormitamos y él pasó su brazo sobre mi, yo esta de espaldas y sólo sentí cómo su cuerpo se acercaba al mío, después sentí que algo entre mis nalgas crecía. Yo me hacia el dormido, incluso traté de acomodarme de modo de que no sospechara nada. Después, yo pasé mi mano hacia abajo y sentí que su pene estaba duro, al momento que mi mano se posó sobre su miembro, él suspiró, yo me quedé quieto y hasta llegué a pensar en no hacer nada, pero con los efectos del alcohol, me anime. Metí mi mano bajo su short y comencé a agarrarlo, él se volteó y como que se quiso quitar, pero yo lo tomé con fuerza (ya que me había aventado, no perdería la oportunidad) y lo abracé, lo besé y él correspondió a mi beso.
Al principio fue solo de piquito, pero después nuestras lenguas se hacían una sola, él comenzó a desnudarme y yo después a él, bese su pecho y fui bajando poco a poco hasta llegar a su pene que lo empecé a saborear, era riquísimo (no es muy grande pero es llenador). Después me acerqué más hasta quedar montado sobre él, nos besamos y comenzó a buscar mi ano, llevó su pene con la ayuda de su mano hacia mi ano, lo fue metiendo poco a poco, me dolía pero no quería que lo sacara, lo único que hice fue abrazarlo hasta que estuvo completamente dentro de mi. Comenzó a moverse y yo me sentía en la gloria; después, cambiamos de posición y me puso de perrito me penetró de una sola embestida y empezó a moverse, abrazándome y diciéndome que era muy rico...
Así continuamos por unos 10 min., hasta que sentí cómo su leche recorría mis entrañas, después se retiró y yo pensé que se había terminado, pero no... Después, él se puso boca abajo y me dijo: “quiero sellar bien todo esto, quiero que tu me lo hagas a mi” Entonces, puse saliva en mi pene y comencé a metérselo, fue genial, lo abracé y le decía que lo quería, que desde hace mucho tiempo desea lo que esa noche sucedía, después de un tiempo, yo terminé dentro de él. Lugo le saqué mi miembro y nos recostamos, nos abrazamos, y nos quedamos dormidos desnudos. Al día siguiente, todo estaba normal, como si nada hubiera pasado.
Al regresar a la casa, ya en la noche, me miró y me dijo que lo quería repetir pero que ahora en juicio y así fue. Estuvo muy rico, lo repetimos muchas veces, hasta que un día llegó una chica que lo seguía mucho, él se hizo su novio y yo sentí que me derrumbaba. Después de un tiempo lo dejamos de hacer.
Una vez me dijo que se iría de la casa pero no sin antes despedirse bien. Ahora, él está casado y tiene un hijo. Desde ese tiempo, sólo una vez, que vino a mi casa a "estudiar" volvió a pasar y me dijo: "aunque esté con otra persona, siempre te voy a recordar"
Espero que les guste mi relato. Gracias