Cosita_82mx
25-01 2007, 09:17 PM
Hola de nuevo a todos. Ya antes había escrito un relato de mi primera vez con una chica, esta vez les contaré de mi experiencia con un hombre.
Hace algunos meses, decidí visitar a una amiga, ella vive a dos horas de casa así que no fue tan difícil llegar. En su casa todos me tratan súper bien, con excepción de su hermano mayor puesto que es bastante apartado y presumido, pero en esa ocasión, él se encontraba en la capital estudiando, así que me dieron su cuarto para dormir.
A los dos días de mi llegada, era el cumpleaños del padre de mi amiga, así que hicieron una cena para festejarlo, estábamos cenando y bueno, la señora se puso sentimental porque no estaba su hijo esa noche, en eso tocaron el timbre y resultó ser su hijo que había llegado de sorpresa aprovechando un puente vacacional. La verdad es que a mi no me causó gracia, aunque era guapo, simple y sencillamente me caían mal sus gestos de presumido. Deje pasar un momento y le pregunté a mi amiga dónde dormiría yo si ya había llegado su hermano y su madre comentó que su hijo se quedaría en la sala, que no había problema. Ya en la madrugada, nos retiramos a dormir, ellos se quedaron platicando un poco más y mi amiga y yo subimos a dormir.
Me quité la ropa que tenía y me puse un bóxer cachetero y una blusita delgadita de tirantes, me acosté boca abajo, abrí mis piernas para relajarme y como una hora después, escuché que tocaban a la puerta. Me levante y abrí, era el hermano de mi amiga que quería sacar una pijama que tenía porque en su maleta venia todo revuelto, lo deje pasar y me senté en la cama. Empezó a darme conversación, que qué había sido de mí y cosas por el estilo. De repente me preguntó porqué él me caí tan mal y le dije que porque era demasiado presumido y que eso le hacía perder su encanto, al menos para mi. El me contestó que yo siempre le había gustado pero que sentía el rechazo de mi parte. Seguimos platicando y luego le dije que bajaría por agua, me pare y cuando iba llegando a la puerta, me dijo que me veía muy bien, que tenia un trasero muy apetecible, y pufff… eso disparó mis sentidos porque como toda mujer, me encanta que me halaguen, volteé a verlo y le sonreí. Bajé por agua y al entrar, vi que él seguía ahí. Me preguntó qué tenía que hacer para que nos lleváramos bien, le dije: “dejar de ser presumido y ya”
Al siguiente día, bajé a desayunar, iba con una falda larga abotonada por el frente y una blusa fresca. El me quedo mirando y se me acercó para darme un beso en la mejilla y los buenos días. Desayunamos y al dejar los trastos en el fregadero, se me pegó y me susurró al oído lo linda que estaba, me sonreí y le dije que si quería cogerme, él dijo que si, que se le antojaba tenerme y hacerme suya, le dije que se lo tendría que ganar y demostrarme que en verdad lo deseaba. Al poco rato, llegaron unos amigos de sus padres y mi amiga fue a comprar comida y nos quedamos con él en la sala, en eso le dije: “vamos a ayudar a tu mamá a servir algo para sus amigos” y me contestó “¿para que?”, “tú ven, que empezaras a demostrarme que en verdad quieres tenerme” le respondí.
Fuimos a la cocina y estaba su mamá partiendo queso y jamón, le dije que fuera a sentarse que yo se lo llevaría, y eso hizo. El se me acercó y me preguntó que quería que hiciera, le dije que se arrodillara, que quería que me lamiera las piernas mientras partía el queso y él me dijo que estaba loca, que nos encontrarían haciendo eso, le dije que si no lo hacia, no le daba su premio en la noche. Así que, se arrodilló y me puse frente a él, desabroché un poco la falda y él metió su cabeza entre mis piernas y empezó a lamerlas, me encantaba sentir su lengua y cada vez me calentaba más, abrí más mis piernas y él me dijo que ya no aguantaba, que quería probar mi cosita, le dije que si, que terminaría de partir el queso, lo llevaría a la mesa y regresaría por el jamón. Eso hice y regresé para que se comiera mi cosita, no sin antes entrar al baño y quitarme la ropa interior y abotonar mi falda de nuevo.
Salí y él estaba con una cara de caliente que no podía disimular, me puse frente a él, metió su cabeza bajo mi falda y empezó a darle lenguetazos a mi rajita, con sus dedos abrió mi cosita y metió su lengua, empezó a buscar mi clítoris hasta que sentí como lo succionaba y yo me mordía los labios para no gemir, estaba a punto del orgasmo cuando vi que se estacionó la camioneta de mi amiga y corrí al baño a ponerme la ropa interior y él a lavarse. Al salir le dije a Alberto, “al rato seguimos”. Llegó la noche y él buscaba el momento para quedar a solas conmigo pero seguían los amigos de sus padres aun en la casa y había llegado el novio de mi amiga. En un momento, vimos que todos estaban afuera y mi amiga estaba con su novio en la sala, me dirigí al baño y lo llamé, lo senté sobre el inodoro y me puse sobre de él, me quite el sostén y la blusa y le dije: "comételos papi, quiero saber si sabes hacerlo", con sus manos agarró mis senos y los acariciaba, los lamía y mordisqueaba, me encantaba lo que hacia, yo estaba realmente mojada, se metió mi seno en su boca, mordisqueaba el pezón mientras con su mano pellizcaba el otro, yo estaba súper caliente y pegaba su cabeza entre mis senos deseando que nunca dejara de comérselos, paso un rato y yo me sentía más caliente cada minuto, le dije que esperáramos a que todos durmieran para que le diera su premio.
Y por fin, se fueron los amigos de los señores, ellos señores subieron a dormir porque estaban algo pasados de copas, mi amiga se había ido al cine con su novio y Alberto dijo que se quedaría viendo televisión y yo dije que me iría a dormir. Dejé pasar un momento, hasta que ya no escuché ruidos en el cuarto de sus padres, en eso, mi celular sonó y era mi amiga diciéndome que llegaría de madrugada porque iría con su novio por "ahí" (ya se imaginan a dónde), así que bajé las escaleras y vi a Alberto viendo una película xxx, tenía un bulto que salía de su entrepierna, me paré frente a él y le dije que no había necesidad de que viera eso, lo tomé de la mano y subimos a su cuarto lo mas calladitos que pudimos para que sus padres no se despertaran.
Entrando a la habitación nos besamos, me empezó a desvestir y yo a él, lo acosté en la cama y empecé a besarlo en la boca, en el pecho, hasta llegar a su pene y lamí la cabecita, le di besitos y lenguetazos cortos sólo en la cabecita. El cerraba los ojos, señal de que le gustaba, con una mano empecé a tocarle sus bolas, mientras recorría todo su pene con lenguetazos largos, él empezó a decirme "así mami, lámelo todo", seguí lamiéndoselo y besándole la cabecita, baje a sus bolas y se las lamí, tomé una bola y me la metí a la boca mientras con mi mano lo masturbaba, él me decía "cómete mis huevos, comételos", tomé la otra bola e hice lo mismo, lo succione y seguí masturbándolo con mi mano, él soltaba pequeños gemidos, me gustaba saber que le agradaba lo que le hacía, así que, regresé a la cabecita y se la empecé a mordisquear muy suavecito, sin lastimarlo, lo hice varias veces hasta que me dijo "ya mamita, cómete mi verga, cométela yaaa"
Empecé a meterme la cabecita en la boca mientras jugaba con su bolas, iba a mitad de su pene cuando soltó un gemido más rico y de un jalón me metí todo lo que pude, se lo empecé a mamar despacito, desde la cabeza hasta el tronco, se lo hacia cada vez más rápido y al mismo ritmo que le acariciaba las bolas, él repetía una y otra vez "que mamada más rica, sigue, cométela", se la seguí comiendo hasta que me dijo que ya se venia, le dije: "dámelo en los senos", se puso de rodillas en la cama y yo frente a él y salio esa rica lechita, me cayó en los senos, el cuello, la cara y cerca de la boca, él cayó rendido en la cama, le dije que mientras se recuperaba me daría un baño.
Me bañe y regresé, me puse a la orilla de la cama, empecé a tocarle su pene para despertarlo porque ahora quería gozar yo. Ya que la tenia paradita y dura de nuevo, me subí sobre él y empecé a ponerle mis senos en la cara, me los lamió, los mordió y apretó con sus manos, eso me calentaba mucho. Lo siguió haciendo por varios minutos hasta que le dije, "ahora te toca comerme a mi", él me contesto "si mami, lo que tu digas, pero después quiero penetrarte”. No le dije nada y fui subiendo hasta su cara, me abrí bien y le di a comer mi cosita, me encanaba tenerlo ahí a mi disposición, empezó a lamérmela bien rico, empecé a gemir y a gemir de placer, tomo mi clítoris con sus labios y me dio una mamada similar a la que le di a su pene, yo no podía más y empecé a jalarme los pezones de lo caliente que estaba. De repente me dijo: "restriégame tu cosita en la cara mami" y claro que lo hice, pegué lo más que pude mi cosita a su cara, sentí cómo luchaba por respirar pero él me lo había pedido así que no me importaba, lamía y lamía mi cosita hasta que ya no pude más y le dije que me venia, abrí bien las piernas y él abrió su boca y sentí como temblaba mi cuerpo, tuve un orgasmo delicioso, sentía mis piernas temblar y un cosquilleo delicioso por todo el cuerpo.
Me levanté y me acosté a su lado, él medio un beso de lengua mis juguitos y se fue a lavar la cara. Yo seguía caliente, quería sentirlo dentro de mí. Cuando regresó de lavarse, se acostó en la cama y me dijo: "quiero hacerte mía, quiero cogerte, quiero meterte mi palo hasta el fondo". Eso me excito mucho y le empecé a lamer el pene para que se le parara, se lo mamé hasta verla bien parada y dura, me subí sobre él, coloqué su verga en la entrada de mi cosita y le dije: "no hagas nada, yo llevaré el ritmo", dijo “OK” y de un jalón me metí todo su pene, gemí de lo rico que se sentía y empecé a cabalgarlo, primero despacito, pero mi calentura era mucha y necesitaba sentir más rico, empecé a hacerlo más rápido y él a decir "así putita, clávate mi verga" Eso me encantaba y lo hacía más y más rápido mientras él seguía diciéndome: "así putita, trágatela toda, métetela hasta el fondo".
Yo estaba súper caliente y necesitaba algo más para saciarme, así que le dije que quería que me dedeara el hoyito, cambiamos de posición y ahora estaba dándole la espalda, me volví a meter su pene en esa posición y él empezó a acariciar mi ano, eso me calentaba sobremanera, empezó a decirme “¡qué rico culito, esta apretadito, te lo quiero romper putita!”. Me excitaba mucho escuchar eso, así que aceleraba mis movimientos, él empezó a gemir despacito y yo sentía venir otro orgasmo, le dije: “¡dedéame que ya me vengo”! y eso hizo, metió la punta de su dedito y con cada movimiento, yo me metía su verga y su dedito en mi hoyito.
Pasaron unos minutos y tuve otro orgasmo más rico que el anterior, pero seguí comiéndome esa verga con mi cosita hasta que él me dijo: "¡ya me vengo mami, dónde quieres la leche!", "en mi hoyito, mete sólo la puntita, quiero que me escurra entre las nalgas". Apenas le dije eso, sacó la verga de mi cosita y la colocó en la entrada de mi hoyito, sentí como escurría su lechita entre mis nalgas y me quedé recostada en la cama unos minutos. El se paró y se metió al baño para bañarse, sonó el celular, era mi amiga que me avisaba que ya venía para la casa así que Alberto se baño rápido y se fue a su cuarto, yo me metí al baño, me vestí y bajé a abrirle la puerta. El tiempo fue justo para disfrutar. Después de eso, Alberto ya no me cae tan mal. Aunque tampoco me cae tan bien, pero debo admitir que lo disfruté mucho.
Hace algunos meses, decidí visitar a una amiga, ella vive a dos horas de casa así que no fue tan difícil llegar. En su casa todos me tratan súper bien, con excepción de su hermano mayor puesto que es bastante apartado y presumido, pero en esa ocasión, él se encontraba en la capital estudiando, así que me dieron su cuarto para dormir.
A los dos días de mi llegada, era el cumpleaños del padre de mi amiga, así que hicieron una cena para festejarlo, estábamos cenando y bueno, la señora se puso sentimental porque no estaba su hijo esa noche, en eso tocaron el timbre y resultó ser su hijo que había llegado de sorpresa aprovechando un puente vacacional. La verdad es que a mi no me causó gracia, aunque era guapo, simple y sencillamente me caían mal sus gestos de presumido. Deje pasar un momento y le pregunté a mi amiga dónde dormiría yo si ya había llegado su hermano y su madre comentó que su hijo se quedaría en la sala, que no había problema. Ya en la madrugada, nos retiramos a dormir, ellos se quedaron platicando un poco más y mi amiga y yo subimos a dormir.
Me quité la ropa que tenía y me puse un bóxer cachetero y una blusita delgadita de tirantes, me acosté boca abajo, abrí mis piernas para relajarme y como una hora después, escuché que tocaban a la puerta. Me levante y abrí, era el hermano de mi amiga que quería sacar una pijama que tenía porque en su maleta venia todo revuelto, lo deje pasar y me senté en la cama. Empezó a darme conversación, que qué había sido de mí y cosas por el estilo. De repente me preguntó porqué él me caí tan mal y le dije que porque era demasiado presumido y que eso le hacía perder su encanto, al menos para mi. El me contestó que yo siempre le había gustado pero que sentía el rechazo de mi parte. Seguimos platicando y luego le dije que bajaría por agua, me pare y cuando iba llegando a la puerta, me dijo que me veía muy bien, que tenia un trasero muy apetecible, y pufff… eso disparó mis sentidos porque como toda mujer, me encanta que me halaguen, volteé a verlo y le sonreí. Bajé por agua y al entrar, vi que él seguía ahí. Me preguntó qué tenía que hacer para que nos lleváramos bien, le dije: “dejar de ser presumido y ya”
Al siguiente día, bajé a desayunar, iba con una falda larga abotonada por el frente y una blusa fresca. El me quedo mirando y se me acercó para darme un beso en la mejilla y los buenos días. Desayunamos y al dejar los trastos en el fregadero, se me pegó y me susurró al oído lo linda que estaba, me sonreí y le dije que si quería cogerme, él dijo que si, que se le antojaba tenerme y hacerme suya, le dije que se lo tendría que ganar y demostrarme que en verdad lo deseaba. Al poco rato, llegaron unos amigos de sus padres y mi amiga fue a comprar comida y nos quedamos con él en la sala, en eso le dije: “vamos a ayudar a tu mamá a servir algo para sus amigos” y me contestó “¿para que?”, “tú ven, que empezaras a demostrarme que en verdad quieres tenerme” le respondí.
Fuimos a la cocina y estaba su mamá partiendo queso y jamón, le dije que fuera a sentarse que yo se lo llevaría, y eso hizo. El se me acercó y me preguntó que quería que hiciera, le dije que se arrodillara, que quería que me lamiera las piernas mientras partía el queso y él me dijo que estaba loca, que nos encontrarían haciendo eso, le dije que si no lo hacia, no le daba su premio en la noche. Así que, se arrodilló y me puse frente a él, desabroché un poco la falda y él metió su cabeza entre mis piernas y empezó a lamerlas, me encantaba sentir su lengua y cada vez me calentaba más, abrí más mis piernas y él me dijo que ya no aguantaba, que quería probar mi cosita, le dije que si, que terminaría de partir el queso, lo llevaría a la mesa y regresaría por el jamón. Eso hice y regresé para que se comiera mi cosita, no sin antes entrar al baño y quitarme la ropa interior y abotonar mi falda de nuevo.
Salí y él estaba con una cara de caliente que no podía disimular, me puse frente a él, metió su cabeza bajo mi falda y empezó a darle lenguetazos a mi rajita, con sus dedos abrió mi cosita y metió su lengua, empezó a buscar mi clítoris hasta que sentí como lo succionaba y yo me mordía los labios para no gemir, estaba a punto del orgasmo cuando vi que se estacionó la camioneta de mi amiga y corrí al baño a ponerme la ropa interior y él a lavarse. Al salir le dije a Alberto, “al rato seguimos”. Llegó la noche y él buscaba el momento para quedar a solas conmigo pero seguían los amigos de sus padres aun en la casa y había llegado el novio de mi amiga. En un momento, vimos que todos estaban afuera y mi amiga estaba con su novio en la sala, me dirigí al baño y lo llamé, lo senté sobre el inodoro y me puse sobre de él, me quite el sostén y la blusa y le dije: "comételos papi, quiero saber si sabes hacerlo", con sus manos agarró mis senos y los acariciaba, los lamía y mordisqueaba, me encantaba lo que hacia, yo estaba realmente mojada, se metió mi seno en su boca, mordisqueaba el pezón mientras con su mano pellizcaba el otro, yo estaba súper caliente y pegaba su cabeza entre mis senos deseando que nunca dejara de comérselos, paso un rato y yo me sentía más caliente cada minuto, le dije que esperáramos a que todos durmieran para que le diera su premio.
Y por fin, se fueron los amigos de los señores, ellos señores subieron a dormir porque estaban algo pasados de copas, mi amiga se había ido al cine con su novio y Alberto dijo que se quedaría viendo televisión y yo dije que me iría a dormir. Dejé pasar un momento, hasta que ya no escuché ruidos en el cuarto de sus padres, en eso, mi celular sonó y era mi amiga diciéndome que llegaría de madrugada porque iría con su novio por "ahí" (ya se imaginan a dónde), así que bajé las escaleras y vi a Alberto viendo una película xxx, tenía un bulto que salía de su entrepierna, me paré frente a él y le dije que no había necesidad de que viera eso, lo tomé de la mano y subimos a su cuarto lo mas calladitos que pudimos para que sus padres no se despertaran.
Entrando a la habitación nos besamos, me empezó a desvestir y yo a él, lo acosté en la cama y empecé a besarlo en la boca, en el pecho, hasta llegar a su pene y lamí la cabecita, le di besitos y lenguetazos cortos sólo en la cabecita. El cerraba los ojos, señal de que le gustaba, con una mano empecé a tocarle sus bolas, mientras recorría todo su pene con lenguetazos largos, él empezó a decirme "así mami, lámelo todo", seguí lamiéndoselo y besándole la cabecita, baje a sus bolas y se las lamí, tomé una bola y me la metí a la boca mientras con mi mano lo masturbaba, él me decía "cómete mis huevos, comételos", tomé la otra bola e hice lo mismo, lo succione y seguí masturbándolo con mi mano, él soltaba pequeños gemidos, me gustaba saber que le agradaba lo que le hacía, así que, regresé a la cabecita y se la empecé a mordisquear muy suavecito, sin lastimarlo, lo hice varias veces hasta que me dijo "ya mamita, cómete mi verga, cométela yaaa"
Empecé a meterme la cabecita en la boca mientras jugaba con su bolas, iba a mitad de su pene cuando soltó un gemido más rico y de un jalón me metí todo lo que pude, se lo empecé a mamar despacito, desde la cabeza hasta el tronco, se lo hacia cada vez más rápido y al mismo ritmo que le acariciaba las bolas, él repetía una y otra vez "que mamada más rica, sigue, cométela", se la seguí comiendo hasta que me dijo que ya se venia, le dije: "dámelo en los senos", se puso de rodillas en la cama y yo frente a él y salio esa rica lechita, me cayó en los senos, el cuello, la cara y cerca de la boca, él cayó rendido en la cama, le dije que mientras se recuperaba me daría un baño.
Me bañe y regresé, me puse a la orilla de la cama, empecé a tocarle su pene para despertarlo porque ahora quería gozar yo. Ya que la tenia paradita y dura de nuevo, me subí sobre él y empecé a ponerle mis senos en la cara, me los lamió, los mordió y apretó con sus manos, eso me calentaba mucho. Lo siguió haciendo por varios minutos hasta que le dije, "ahora te toca comerme a mi", él me contesto "si mami, lo que tu digas, pero después quiero penetrarte”. No le dije nada y fui subiendo hasta su cara, me abrí bien y le di a comer mi cosita, me encanaba tenerlo ahí a mi disposición, empezó a lamérmela bien rico, empecé a gemir y a gemir de placer, tomo mi clítoris con sus labios y me dio una mamada similar a la que le di a su pene, yo no podía más y empecé a jalarme los pezones de lo caliente que estaba. De repente me dijo: "restriégame tu cosita en la cara mami" y claro que lo hice, pegué lo más que pude mi cosita a su cara, sentí cómo luchaba por respirar pero él me lo había pedido así que no me importaba, lamía y lamía mi cosita hasta que ya no pude más y le dije que me venia, abrí bien las piernas y él abrió su boca y sentí como temblaba mi cuerpo, tuve un orgasmo delicioso, sentía mis piernas temblar y un cosquilleo delicioso por todo el cuerpo.
Me levanté y me acosté a su lado, él medio un beso de lengua mis juguitos y se fue a lavar la cara. Yo seguía caliente, quería sentirlo dentro de mí. Cuando regresó de lavarse, se acostó en la cama y me dijo: "quiero hacerte mía, quiero cogerte, quiero meterte mi palo hasta el fondo". Eso me excito mucho y le empecé a lamer el pene para que se le parara, se lo mamé hasta verla bien parada y dura, me subí sobre él, coloqué su verga en la entrada de mi cosita y le dije: "no hagas nada, yo llevaré el ritmo", dijo “OK” y de un jalón me metí todo su pene, gemí de lo rico que se sentía y empecé a cabalgarlo, primero despacito, pero mi calentura era mucha y necesitaba sentir más rico, empecé a hacerlo más rápido y él a decir "así putita, clávate mi verga" Eso me encantaba y lo hacía más y más rápido mientras él seguía diciéndome: "así putita, trágatela toda, métetela hasta el fondo".
Yo estaba súper caliente y necesitaba algo más para saciarme, así que le dije que quería que me dedeara el hoyito, cambiamos de posición y ahora estaba dándole la espalda, me volví a meter su pene en esa posición y él empezó a acariciar mi ano, eso me calentaba sobremanera, empezó a decirme “¡qué rico culito, esta apretadito, te lo quiero romper putita!”. Me excitaba mucho escuchar eso, así que aceleraba mis movimientos, él empezó a gemir despacito y yo sentía venir otro orgasmo, le dije: “¡dedéame que ya me vengo”! y eso hizo, metió la punta de su dedito y con cada movimiento, yo me metía su verga y su dedito en mi hoyito.
Pasaron unos minutos y tuve otro orgasmo más rico que el anterior, pero seguí comiéndome esa verga con mi cosita hasta que él me dijo: "¡ya me vengo mami, dónde quieres la leche!", "en mi hoyito, mete sólo la puntita, quiero que me escurra entre las nalgas". Apenas le dije eso, sacó la verga de mi cosita y la colocó en la entrada de mi hoyito, sentí como escurría su lechita entre mis nalgas y me quedé recostada en la cama unos minutos. El se paró y se metió al baño para bañarse, sonó el celular, era mi amiga que me avisaba que ya venía para la casa así que Alberto se baño rápido y se fue a su cuarto, yo me metí al baño, me vestí y bajé a abrirle la puerta. El tiempo fue justo para disfrutar. Después de eso, Alberto ya no me cae tan mal. Aunque tampoco me cae tan bien, pero debo admitir que lo disfruté mucho.