Laura24les
19-01 2007, 05:52 PM
Es mi primera vez y siento la necesidad de contar lo que me sucedió. Algo que nunca pensé que pasaría.
Tengo 24 años y una relación de amistad, más que nada de hermandad, con mi mejor amiga a quién voy a llamar Mónica. Ella tiene dos hermanos, el mayor siempre me decía cosas insinuantes como "estas rica y qué buena que te ves" pero según yo, de ahí no pasaba. Un día, estando en la Internet, lo veo y nos ponemos a chatear; el trabaja en los Estados Unidos y vino para navidad y fin de año. En el Chat nos excitábamos mucho; él es como mi mejor amigo y lo veía como mi hermano, pero luego de algunos mensajes y juguetear con la cámara Web en la que siempre me mostraba su miembro erecto y mientras se hacía la paja, nunca pasamos de eso, hasta que un día, me dijo que venia y que quería tener sexo conmigo, a mi me dio mucho miedo porque es mi amigo y el hermano de mi mejor amiga.
Se llama Mario y a la verdad es que acepté. El no esta nada mal, tiene un cuerpo espectacular, pero es mayor que yo, tiene como 30 años así que por eso me daba un poco de miedo, Mario llegó y enseguida me llamó para salir, nunca pude salir a dar una vuelta, pero cada vez que estaba en la casa de Mónica, lo veía y nos besábamos y nos masturbábamos el uno al otro. Yo le tocaba todo, era muy intenso y él me quería lamer toda, sólo que por el tiempo y el miedo de que nos viera alguien, teníamos que parar, era demasiado.
Bueno, el día de su despedida me llamó y quedamos para vernos bien en la mañana, antes de mi trabajo. Me pasó a buscar por mi casa y al subirme al carro, me confeso que le gustaba mucho y que estaba nervioso por tenerme ahí, en falda, viéndome toda excitada y le dije muy atrevida "pues no mires, tócame" Mientras manejaba dirigiéndose a su casa donde no había nadie, me comenzó a tocar, a masturbarme y entonces decidí hacer lo mismo pero con mi boca, le dije al oído: "hoy me voy a comer a mi mejor amigo" era, por supuesto, el pene de él. Ya lo tenía muy erecto y grande, estaba bien deslechado y se veía delicioso así que se lo comí mientras manejaba. Mario se calentó tanto, que iba a mucha velocidad, tuve que decirle que pare el carro.
Al llegar a la casa, entramos casi desnudos, nos comenzamos a besar tan rico por todos lados… era algo loco, prohibido, pero especial pues él se iba de nuevo al día siguiente en la madrugada así que aprovechamos y subimos a su cuarto. Antes de llegar, Mario me acuesta en la escalera, la cual cuando se hace un poco de ruido se escucha fuerte y me comenzó a besar desde los labios hasta mis partes mas sensibles, se sentía tan rico todo… Mi clítoris se sentía como en las nubes, yo gritaba tanto… Me dio placer de verdad, nunca imaginé sentir esa lengua tan rica dentro de mi, luego de hacer un ruido de placer al acabar, nos fuimos al cuarto de él para darle con todo. Ahora era mi turno… Lo acosté bruscamente en la cama y comencé a gatear despacio hasta llegar a su miembro tan rico, me lo quería comer y lo hice. Se lo lamí todo, hasta el fondo. Me tenia excitada como nunca, mientras yo se lo lamía, Mario estimulaba mi ano, era algo que nadie nunca me había hecho y me gustó. Le grité: “¡Dámelo Mario… dámelo ya!
Me lo hizo por atrás y me gustó mucho, me daba nalgadas y eso me excitaba más, no podía creer que estaba tirándome al hermano de mi mejor amiga. Luego hicimos un maravilloso 69 y todas las posiciones deliciosas y la que más me gusta: de perrito, en cuatro. Esa fue la mejor, gemía y gemía hasta gritar tan fuerte que acabé. Mario comenzó a gemir también y entonces, antes de acabar, me salí para lamérselo y comerme toda esa leche rica de mi mejor amigo. El se sorprendió pero le gustó, me dijo lo rica y caliente que era y entonces acabó en mi boca. Fue tan delicioso el sexo esa mañana…
A mí me encantó el sexo con él, nunca lo voy a olvidar, ni me arrepiento de nada. El hecho de ser el hermano de mi mejor amiga lo hizo más delicioso y además el tenia novia, así que fue mejor…
Tenía que contarlo, espero haberlo hecho bien y si les gustó, dos horas antes de llevarlo mi amiga y yo al aeropuerto, hubo algo más que lo contará más adelante.
Tengo 24 años y una relación de amistad, más que nada de hermandad, con mi mejor amiga a quién voy a llamar Mónica. Ella tiene dos hermanos, el mayor siempre me decía cosas insinuantes como "estas rica y qué buena que te ves" pero según yo, de ahí no pasaba. Un día, estando en la Internet, lo veo y nos ponemos a chatear; el trabaja en los Estados Unidos y vino para navidad y fin de año. En el Chat nos excitábamos mucho; él es como mi mejor amigo y lo veía como mi hermano, pero luego de algunos mensajes y juguetear con la cámara Web en la que siempre me mostraba su miembro erecto y mientras se hacía la paja, nunca pasamos de eso, hasta que un día, me dijo que venia y que quería tener sexo conmigo, a mi me dio mucho miedo porque es mi amigo y el hermano de mi mejor amiga.
Se llama Mario y a la verdad es que acepté. El no esta nada mal, tiene un cuerpo espectacular, pero es mayor que yo, tiene como 30 años así que por eso me daba un poco de miedo, Mario llegó y enseguida me llamó para salir, nunca pude salir a dar una vuelta, pero cada vez que estaba en la casa de Mónica, lo veía y nos besábamos y nos masturbábamos el uno al otro. Yo le tocaba todo, era muy intenso y él me quería lamer toda, sólo que por el tiempo y el miedo de que nos viera alguien, teníamos que parar, era demasiado.
Bueno, el día de su despedida me llamó y quedamos para vernos bien en la mañana, antes de mi trabajo. Me pasó a buscar por mi casa y al subirme al carro, me confeso que le gustaba mucho y que estaba nervioso por tenerme ahí, en falda, viéndome toda excitada y le dije muy atrevida "pues no mires, tócame" Mientras manejaba dirigiéndose a su casa donde no había nadie, me comenzó a tocar, a masturbarme y entonces decidí hacer lo mismo pero con mi boca, le dije al oído: "hoy me voy a comer a mi mejor amigo" era, por supuesto, el pene de él. Ya lo tenía muy erecto y grande, estaba bien deslechado y se veía delicioso así que se lo comí mientras manejaba. Mario se calentó tanto, que iba a mucha velocidad, tuve que decirle que pare el carro.
Al llegar a la casa, entramos casi desnudos, nos comenzamos a besar tan rico por todos lados… era algo loco, prohibido, pero especial pues él se iba de nuevo al día siguiente en la madrugada así que aprovechamos y subimos a su cuarto. Antes de llegar, Mario me acuesta en la escalera, la cual cuando se hace un poco de ruido se escucha fuerte y me comenzó a besar desde los labios hasta mis partes mas sensibles, se sentía tan rico todo… Mi clítoris se sentía como en las nubes, yo gritaba tanto… Me dio placer de verdad, nunca imaginé sentir esa lengua tan rica dentro de mi, luego de hacer un ruido de placer al acabar, nos fuimos al cuarto de él para darle con todo. Ahora era mi turno… Lo acosté bruscamente en la cama y comencé a gatear despacio hasta llegar a su miembro tan rico, me lo quería comer y lo hice. Se lo lamí todo, hasta el fondo. Me tenia excitada como nunca, mientras yo se lo lamía, Mario estimulaba mi ano, era algo que nadie nunca me había hecho y me gustó. Le grité: “¡Dámelo Mario… dámelo ya!
Me lo hizo por atrás y me gustó mucho, me daba nalgadas y eso me excitaba más, no podía creer que estaba tirándome al hermano de mi mejor amiga. Luego hicimos un maravilloso 69 y todas las posiciones deliciosas y la que más me gusta: de perrito, en cuatro. Esa fue la mejor, gemía y gemía hasta gritar tan fuerte que acabé. Mario comenzó a gemir también y entonces, antes de acabar, me salí para lamérselo y comerme toda esa leche rica de mi mejor amigo. El se sorprendió pero le gustó, me dijo lo rica y caliente que era y entonces acabó en mi boca. Fue tan delicioso el sexo esa mañana…
A mí me encantó el sexo con él, nunca lo voy a olvidar, ni me arrepiento de nada. El hecho de ser el hermano de mi mejor amiga lo hizo más delicioso y además el tenia novia, así que fue mejor…
Tenía que contarlo, espero haberlo hecho bien y si les gustó, dos horas antes de llevarlo mi amiga y yo al aeropuerto, hubo algo más que lo contará más adelante.