alberto_mty
18-01 2007, 11:40 AM
Esta es la primera vez que escribo algo así, espero que le guste. Lo que a continuación les voy a contar, tiene escasas dos semanas que pasó
Me llamo Alberto y soy como la típica persona, algo extravagante y con pocos problemas, pero en fin, mi mejor amigo se llama Manlyo, aunque tengo como un año de conocerlo, se convirtió poco a poco en mi mejor amigo, él es de las personas con la que te sientes a gusto y además es de lo más atento. Como lo mencione anteriormente, hace como dos semanas me habló para que lo acompañara a dar unas vueltas, acepté y pasó por mí, terminamos de hacer lo que el tenía que hacer y nos dirigimos a su casa, como ya era tarde, me invitó a quedarme a dormir, lo cual también acepté.
Nos dirigimos a su cuarto y nos acostamos en su cama, me dispuse a ver la tele con él y así estuvimos un rato, en eso me dice que ya tiene sueño, se levanta para cambiarse, empieza a quitarse el pantalón y se queda sólo con un pequeño bóxer ceñido dejando ver un bulto de lo más apetitoso, yo por mi parte, hago lo mismo y nos acostamos. Apagó la tele e intentamos dormir, yo me acomodé de tal manera, que quedé a la altura de su abdomen. Como a las dos horas, siento un bulto que se me restriega en la cara, me despierto algo exaltado y me doy cuenta que es él, tenia la verga en todo su esplendor y me la estaba arrimando, yo la verdad no sabía qué hacer, estaba más que sorprendido, pero me puso muy caliente. Lo que estaba viendo era un gran bulto que parecía que tenía aprisionada una gran sorpresa.
Estiré mi mano y con mis dedos empecé a palpar su entrepierna, me moría de miedo pero ya era más mi excitación, poco a poco fui bajando ese pequeño bóxer que guardaba ese gran tesoro y cuando por fin lo liberé, me quedé boquiabierto, era lo más delicioso que había visto, media como 18cm., y era grueso, blanco y con la cabeza rosadita, emanaba un olor exquisito de hombre, mmmmm… qué delicia. Me moría de las ganas de probarla, me acerqué un poco hasta tenerla a escasos centímetros de mis labios, tomé esa delicia con una mano y con mis labios rocé su cabeza, me metía poco a poco esa gran verga y comencé a lamerla y a disfrutar de ese prohibido manjar. Mientras tenia mi boca entretenida con esa verga, mis manos empezaron e recorrer ese cuerpo que me encantaba, esas piernas marcadas, ese abdomen… mmmm… hasta encontrar lo que más me gustaba de él, sus nalgas. Tiene unas nalgas de lo mejor, para mí, tiene un trasero perfecto, delicioso.
Empecé a apretar y manosear sus nalgas sin control, en eso, aumenté el ritmo de mis lenguetazos y mis carisias a su verga que ya estaba más que lubricada por mi saliva, tenía unas ganas enormes de sentarme en ella, pero me tenía que conformar con lo que estaba haciendo. Yo sabía, dentro de mí, que él estaba despierto, por la manera en que se dio todo y eso me excitaba aún más, ya no podía más, tenía como media hora mando esa verga, así que intensifiqué mis mamadas poniendo más atención en su cabeza, sentía como palpitaba ese miembro, sabía que no le faltaba mucho para que explotara, le di una mordidita con mis labios y sentí las contracciones cuando se empezaba a venir, era tanto el semen que soltó, que tuve que tragar a gran velocidad para no derramar nada se ese preciado líquido, mientras él soltaba un gemido de lo mas excitante. Terminando, lamí de la base a la punta, para dejar esa verga totalmente limpia, sin rastros de lo ocurrido, guardé es miembro en su bóxer como si nada hubiera pasado y me dispuse a dormir. A la mañana siguiente, al despertarnos, anduvimos como si nada, aunque en algún momento me miró como aprobando lo ocurrido.
Espero que les guste mi relato, seguiré escribiendo de otras aventurillas que he tenido. Me postean para saber si les gusto, se aceptan consejos.
Me llamo Alberto y soy como la típica persona, algo extravagante y con pocos problemas, pero en fin, mi mejor amigo se llama Manlyo, aunque tengo como un año de conocerlo, se convirtió poco a poco en mi mejor amigo, él es de las personas con la que te sientes a gusto y además es de lo más atento. Como lo mencione anteriormente, hace como dos semanas me habló para que lo acompañara a dar unas vueltas, acepté y pasó por mí, terminamos de hacer lo que el tenía que hacer y nos dirigimos a su casa, como ya era tarde, me invitó a quedarme a dormir, lo cual también acepté.
Nos dirigimos a su cuarto y nos acostamos en su cama, me dispuse a ver la tele con él y así estuvimos un rato, en eso me dice que ya tiene sueño, se levanta para cambiarse, empieza a quitarse el pantalón y se queda sólo con un pequeño bóxer ceñido dejando ver un bulto de lo más apetitoso, yo por mi parte, hago lo mismo y nos acostamos. Apagó la tele e intentamos dormir, yo me acomodé de tal manera, que quedé a la altura de su abdomen. Como a las dos horas, siento un bulto que se me restriega en la cara, me despierto algo exaltado y me doy cuenta que es él, tenia la verga en todo su esplendor y me la estaba arrimando, yo la verdad no sabía qué hacer, estaba más que sorprendido, pero me puso muy caliente. Lo que estaba viendo era un gran bulto que parecía que tenía aprisionada una gran sorpresa.
Estiré mi mano y con mis dedos empecé a palpar su entrepierna, me moría de miedo pero ya era más mi excitación, poco a poco fui bajando ese pequeño bóxer que guardaba ese gran tesoro y cuando por fin lo liberé, me quedé boquiabierto, era lo más delicioso que había visto, media como 18cm., y era grueso, blanco y con la cabeza rosadita, emanaba un olor exquisito de hombre, mmmmm… qué delicia. Me moría de las ganas de probarla, me acerqué un poco hasta tenerla a escasos centímetros de mis labios, tomé esa delicia con una mano y con mis labios rocé su cabeza, me metía poco a poco esa gran verga y comencé a lamerla y a disfrutar de ese prohibido manjar. Mientras tenia mi boca entretenida con esa verga, mis manos empezaron e recorrer ese cuerpo que me encantaba, esas piernas marcadas, ese abdomen… mmmm… hasta encontrar lo que más me gustaba de él, sus nalgas. Tiene unas nalgas de lo mejor, para mí, tiene un trasero perfecto, delicioso.
Empecé a apretar y manosear sus nalgas sin control, en eso, aumenté el ritmo de mis lenguetazos y mis carisias a su verga que ya estaba más que lubricada por mi saliva, tenía unas ganas enormes de sentarme en ella, pero me tenía que conformar con lo que estaba haciendo. Yo sabía, dentro de mí, que él estaba despierto, por la manera en que se dio todo y eso me excitaba aún más, ya no podía más, tenía como media hora mando esa verga, así que intensifiqué mis mamadas poniendo más atención en su cabeza, sentía como palpitaba ese miembro, sabía que no le faltaba mucho para que explotara, le di una mordidita con mis labios y sentí las contracciones cuando se empezaba a venir, era tanto el semen que soltó, que tuve que tragar a gran velocidad para no derramar nada se ese preciado líquido, mientras él soltaba un gemido de lo mas excitante. Terminando, lamí de la base a la punta, para dejar esa verga totalmente limpia, sin rastros de lo ocurrido, guardé es miembro en su bóxer como si nada hubiera pasado y me dispuse a dormir. A la mañana siguiente, al despertarnos, anduvimos como si nada, aunque en algún momento me miró como aprobando lo ocurrido.
Espero que les guste mi relato, seguiré escribiendo de otras aventurillas que he tenido. Me postean para saber si les gusto, se aceptan consejos.