blackhaven
13-01 2007, 04:26 AM
Mi nombre es Enrique y lo que les voy a contar sucedió cuando tenía 16 años, fue entonces cuando me hice “bi”. Mido 1.80, tengo ojos café claro y grandes, soy moreno claro, tengo buen cuerpo por el deporte y dicen que tengo una carita bonita, la verdad, a mi no me gusta presumir eso pero… es lo que dicen.
En ese entonces era un poco mas bajo, como de 1.75 aunque tenía buen cuerpo por que desde chico practico diversos deportes. Me consideraba hetero pero desde que lo vi, me llamó mucho la atención. Todo empezó en una vuelta al cine con unos amigos, llegué temprano y por atrás mis amigos, en eso, llegó una de mis mejores amigas con su novio, yo aún no lo conocía pero… ¡wooow! Cuando lo vi me quedé mudo, el chico estaba muy bien, hacían bonita pareja ya que mi amiga es hermosa, él era de la misma estatura que yo, tenia ojos café oscuro, un cuerpo normal, ni bien ni mal ya que el no hacia ejercicio, pero no tenia panza, era moreno claro, un poco más claro que yo y estaba hermoso, en fin…
Cuando entramos al cine, hice lo posible por sentarme a su lado, empezó la película y ponía el codo en el lugar donde se ponen los vasos, con la intención de tocarlo disimuladamente, de vez en cuando le ofrecía palomitas y refrescos para admirarlo. Al salir del cine decidimos ir a dar la vuelta, ellos no traían carro y las chicas se querían ir todas en el auto de una amiga. El novio de mi amiga de subió a mi carro, yo manejaba y él, en el asiento del acompañante, otro amigo que empezó a sentirse mal y lo fuimos a dejar a su casa. Nos disponíamos a alcanzar alas chicas, cuando en un alto, me dice:
-Sabes Enrique, tu amiga es muy linda y la quiero demasiado, pero no pensé que hubiera una persona que me gustara mas.
-Cuidado, le haces una pendejada a mí amiga y te va a ir mal.
-No, cómo crees. Es muy buena, pero…
-Ya dilo cabrón, ¿qué te tiene así?
-Mira, estaciónate y te digo.
Como a mí ya me traía un poco loco el tipo, me estacioné a propósito en un lugar oscuro y le dije que lo soltara todo.
-Enrique, Quique… yo te diré Quique, no soy gay pero desde que te vi esperándonos con cara de despistado, me llamaste mucho la atención y me gustas mucho.
Yo no sabía qué decir, me quedé en silencio y él continuió.
-Oye, ¿eso que traes en la lengua es un piercing.
-Si.
-Haber, enséñamelo.
Volteo y abro la boca para enseñárselo y él, aprovechando la oportunidad, me da el mejor beso que me han dado, yo sentía cómo nuestras lenguas se tocaban, él jugaba con mi piercing y nuestros labios se sentían muy suaves… “Sabes, si me querías besar, sólo me lo hubieses dicho, tu también me gustaste desde la primera ves que te vi”. Llamó al celular de la novia y le dijo que ya no las alcanzaríamos porque las palomitas nos cayeron mal, que yo pasaba a dejarlo en su casa y me iría a la mía. Luego de cortar me dice: “vamos a mí casa, hoy estoy solo”
Llegamos a su casa y me conduce a su cuarto, me siento en su cama y él se avienta sobre mí. Caí acostado y me empieza a besar, estaba sobre mí y tenía mis manos agarradas sobre la cama, después empezó a quitarme la camisa y comenzó a jugar con mis tetillas, me las mordía y besaba tan rico que me hacía gritar, lo agarré con fuerza y lo volteé dejándolo a él sobre la cama y yo arriba, empecé a quitarle su camisa y le hacía lo mismo que él me había echo, lo hacía gritar y decirme que siguiera, que ahora era sólo mío y eso me calentó de más. “Bueno” -le dije- “ahora vas a ser sólo mío y de nadie más”. Me acuesto al lado de él y él se sube arriba de mí, mientras me besaba fue bajando poco a poco y se puso a jugar de nuevo con mis tetillas, lo hacia muy bien y yo tenía los ojos blancos de lo excitado que estaba, siguió bajando y me quitó el cinturón de un tiro y me empezó a sobar el palo por enzima del pantalón, yo estaba como loco, prosiguió a bajarme el pantalón dejándome en slip, mi palo estaba que rompía la tela y al liberarlo, le pegó en el cachete.
Empezó a mamármela por la cabeza, y muy suavemente, poco a poco, a tragar mis 18cm. Yo gritaba, “¡saboréala que es toda tuya, se el primero en comérsela!”, eso lo hacia acelerar sus mamadas, así estuvimos unos 10 minutos hasta que empecé a sentir el cosquilleo que da cuando te vas a venir y le dije que parara. Lo acosté en la cama y le bajé el pantalón, miré su palo y él me dijo con cara de niño bueno y sonriente a la que no te le puedes negar: “me la mamas…” Empecé a meter su palo en mi boca al igual que él lo había hecho, suavemente. El sólo gritaba y jadeaba y comencé a tragarme su palo que estaba del mismo tamaño que el mío. Empecé a hacerlo más rápido, pero de vez en cuando, se me salía de la boca ya que era la primera vez que lo hacia, después de unos minutos, me dijo que parara.
Me acuesto con el en la cama y empezamos a besarnos hasta que le dije; “Bueno, ahora sí, vas a ser mío” Lo volteo dejándolo boca abajo, y le empecé a chupar las nalgas imitando lo que veía en mis videos porno, el sólo gemía y de ahí pasé a su rayita, le metía la legua hasta donde entrara pero luego recordé que no hacía mucho tiempo que me había hecho mi piercing y se la saqué. Entonces empecé a meterle mis dedos, primero uno que costó trabajo, tuvo que ir por crema para bebe de su hermano menor, se la unté y le metí el dedo, de ahí fueron dos y cuando me quise dar cuenta, ya tenia mis cinco dedos metidos en su agujero. El gritaba y decía que ya empezara lo bueno, saqué mis dedos y le hice mamarme la verga otra vez para que la dejara mojadita, se la puse en su rayita y noté que le gustó porque empezó a gemir. Le metí la cabeza y él me decía que le dolía, le dije que se relajara pero vi que se le escapaban unas lágrimas, me dio ternura verlo así y se la saqué, entonces lo volteé, puse sus piernas en mi hombro y le volví a meter la punta y continuó diciendo que le dolía y las lágrimas le empezaron a brotar de nuevo.
Traté de calmarlo, le dije que ya iba a pasar, que todo estaba bien, que ya pasaría el dolor y mientras lo besaba, fui metiendo mi miembro poco a poco, hasta que sentí que ya había entrado todo y empecé a moverme. En un rato noté que el dolor se le había disminuido porque empezó a gemir, yo me movía cada vez más rápido, el gritaba y empezó a jalársela al ritmo de mis embestidas. Me cansé de estar así y lo puse de perrito, le pasaba la lengua por la espalda, él gritaba de placer y pasé mi mano por debajo de su cuerpo para jalársela y así estuvimos un tiempo. Después, me senté en un mueble que había en su cuarto y él se sentó sobre mí quedando cara a cara. Comenzó a moverse, gemía fuerte, de pronto aceleró sus movimientos y sentí que mi pecho empezó a mojarse, noté que se estaba viniendo y todo me caía en el pecho. Con un dedo agarré un poco, se lo di a probar y me lo regresó con un beso, él se seguía moviendo y en eso le digo que ya me venia, lo que hizo que acelerara aún más sus movimientos y con eso, yo explotando en un orgasmo delicioso, inundándolo por dentro, yo gritaba del placer que me estaba produciendo.
Caímos del mueble al piso, cansados, nos seguimos besando y pasamos a su baño a ducharnos, en el baño me dijo que me amaba y que por mí dejaría a mi amiga, yo le dije que el amor era una estupidez ya que yo no creo en eso, pero que lo quería mucho y que no me sentía bien por haberle hecho esto a mi amiga. Se me cayeron unas lagrimas, el me las secó, me dio un beso y me dijo que aunque yo no lo aceptara, él me amaba y que ya no andaba bien con mi amiga, que ya no demoraría en terminarlo y que le dejara un lugar a él, yo solo le dije: “ya, déjate de pendejadas y vamos a bañarnos bien”.
En conclusión, así es como conocí a mi mejor amigo y amante por así decirle. Ahora casi no lo veo por que como no le cae bien a mi novia, casi no le doy tiempo y no me habla por eso, espero que les haya gustado y ya que es mi primer relato, no quiero que sean fuertes conmigo… jejeje.
En ese entonces era un poco mas bajo, como de 1.75 aunque tenía buen cuerpo por que desde chico practico diversos deportes. Me consideraba hetero pero desde que lo vi, me llamó mucho la atención. Todo empezó en una vuelta al cine con unos amigos, llegué temprano y por atrás mis amigos, en eso, llegó una de mis mejores amigas con su novio, yo aún no lo conocía pero… ¡wooow! Cuando lo vi me quedé mudo, el chico estaba muy bien, hacían bonita pareja ya que mi amiga es hermosa, él era de la misma estatura que yo, tenia ojos café oscuro, un cuerpo normal, ni bien ni mal ya que el no hacia ejercicio, pero no tenia panza, era moreno claro, un poco más claro que yo y estaba hermoso, en fin…
Cuando entramos al cine, hice lo posible por sentarme a su lado, empezó la película y ponía el codo en el lugar donde se ponen los vasos, con la intención de tocarlo disimuladamente, de vez en cuando le ofrecía palomitas y refrescos para admirarlo. Al salir del cine decidimos ir a dar la vuelta, ellos no traían carro y las chicas se querían ir todas en el auto de una amiga. El novio de mi amiga de subió a mi carro, yo manejaba y él, en el asiento del acompañante, otro amigo que empezó a sentirse mal y lo fuimos a dejar a su casa. Nos disponíamos a alcanzar alas chicas, cuando en un alto, me dice:
-Sabes Enrique, tu amiga es muy linda y la quiero demasiado, pero no pensé que hubiera una persona que me gustara mas.
-Cuidado, le haces una pendejada a mí amiga y te va a ir mal.
-No, cómo crees. Es muy buena, pero…
-Ya dilo cabrón, ¿qué te tiene así?
-Mira, estaciónate y te digo.
Como a mí ya me traía un poco loco el tipo, me estacioné a propósito en un lugar oscuro y le dije que lo soltara todo.
-Enrique, Quique… yo te diré Quique, no soy gay pero desde que te vi esperándonos con cara de despistado, me llamaste mucho la atención y me gustas mucho.
Yo no sabía qué decir, me quedé en silencio y él continuió.
-Oye, ¿eso que traes en la lengua es un piercing.
-Si.
-Haber, enséñamelo.
Volteo y abro la boca para enseñárselo y él, aprovechando la oportunidad, me da el mejor beso que me han dado, yo sentía cómo nuestras lenguas se tocaban, él jugaba con mi piercing y nuestros labios se sentían muy suaves… “Sabes, si me querías besar, sólo me lo hubieses dicho, tu también me gustaste desde la primera ves que te vi”. Llamó al celular de la novia y le dijo que ya no las alcanzaríamos porque las palomitas nos cayeron mal, que yo pasaba a dejarlo en su casa y me iría a la mía. Luego de cortar me dice: “vamos a mí casa, hoy estoy solo”
Llegamos a su casa y me conduce a su cuarto, me siento en su cama y él se avienta sobre mí. Caí acostado y me empieza a besar, estaba sobre mí y tenía mis manos agarradas sobre la cama, después empezó a quitarme la camisa y comenzó a jugar con mis tetillas, me las mordía y besaba tan rico que me hacía gritar, lo agarré con fuerza y lo volteé dejándolo a él sobre la cama y yo arriba, empecé a quitarle su camisa y le hacía lo mismo que él me había echo, lo hacía gritar y decirme que siguiera, que ahora era sólo mío y eso me calentó de más. “Bueno” -le dije- “ahora vas a ser sólo mío y de nadie más”. Me acuesto al lado de él y él se sube arriba de mí, mientras me besaba fue bajando poco a poco y se puso a jugar de nuevo con mis tetillas, lo hacia muy bien y yo tenía los ojos blancos de lo excitado que estaba, siguió bajando y me quitó el cinturón de un tiro y me empezó a sobar el palo por enzima del pantalón, yo estaba como loco, prosiguió a bajarme el pantalón dejándome en slip, mi palo estaba que rompía la tela y al liberarlo, le pegó en el cachete.
Empezó a mamármela por la cabeza, y muy suavemente, poco a poco, a tragar mis 18cm. Yo gritaba, “¡saboréala que es toda tuya, se el primero en comérsela!”, eso lo hacia acelerar sus mamadas, así estuvimos unos 10 minutos hasta que empecé a sentir el cosquilleo que da cuando te vas a venir y le dije que parara. Lo acosté en la cama y le bajé el pantalón, miré su palo y él me dijo con cara de niño bueno y sonriente a la que no te le puedes negar: “me la mamas…” Empecé a meter su palo en mi boca al igual que él lo había hecho, suavemente. El sólo gritaba y jadeaba y comencé a tragarme su palo que estaba del mismo tamaño que el mío. Empecé a hacerlo más rápido, pero de vez en cuando, se me salía de la boca ya que era la primera vez que lo hacia, después de unos minutos, me dijo que parara.
Me acuesto con el en la cama y empezamos a besarnos hasta que le dije; “Bueno, ahora sí, vas a ser mío” Lo volteo dejándolo boca abajo, y le empecé a chupar las nalgas imitando lo que veía en mis videos porno, el sólo gemía y de ahí pasé a su rayita, le metía la legua hasta donde entrara pero luego recordé que no hacía mucho tiempo que me había hecho mi piercing y se la saqué. Entonces empecé a meterle mis dedos, primero uno que costó trabajo, tuvo que ir por crema para bebe de su hermano menor, se la unté y le metí el dedo, de ahí fueron dos y cuando me quise dar cuenta, ya tenia mis cinco dedos metidos en su agujero. El gritaba y decía que ya empezara lo bueno, saqué mis dedos y le hice mamarme la verga otra vez para que la dejara mojadita, se la puse en su rayita y noté que le gustó porque empezó a gemir. Le metí la cabeza y él me decía que le dolía, le dije que se relajara pero vi que se le escapaban unas lágrimas, me dio ternura verlo así y se la saqué, entonces lo volteé, puse sus piernas en mi hombro y le volví a meter la punta y continuó diciendo que le dolía y las lágrimas le empezaron a brotar de nuevo.
Traté de calmarlo, le dije que ya iba a pasar, que todo estaba bien, que ya pasaría el dolor y mientras lo besaba, fui metiendo mi miembro poco a poco, hasta que sentí que ya había entrado todo y empecé a moverme. En un rato noté que el dolor se le había disminuido porque empezó a gemir, yo me movía cada vez más rápido, el gritaba y empezó a jalársela al ritmo de mis embestidas. Me cansé de estar así y lo puse de perrito, le pasaba la lengua por la espalda, él gritaba de placer y pasé mi mano por debajo de su cuerpo para jalársela y así estuvimos un tiempo. Después, me senté en un mueble que había en su cuarto y él se sentó sobre mí quedando cara a cara. Comenzó a moverse, gemía fuerte, de pronto aceleró sus movimientos y sentí que mi pecho empezó a mojarse, noté que se estaba viniendo y todo me caía en el pecho. Con un dedo agarré un poco, se lo di a probar y me lo regresó con un beso, él se seguía moviendo y en eso le digo que ya me venia, lo que hizo que acelerara aún más sus movimientos y con eso, yo explotando en un orgasmo delicioso, inundándolo por dentro, yo gritaba del placer que me estaba produciendo.
Caímos del mueble al piso, cansados, nos seguimos besando y pasamos a su baño a ducharnos, en el baño me dijo que me amaba y que por mí dejaría a mi amiga, yo le dije que el amor era una estupidez ya que yo no creo en eso, pero que lo quería mucho y que no me sentía bien por haberle hecho esto a mi amiga. Se me cayeron unas lagrimas, el me las secó, me dio un beso y me dijo que aunque yo no lo aceptara, él me amaba y que ya no andaba bien con mi amiga, que ya no demoraría en terminarlo y que le dejara un lugar a él, yo solo le dije: “ya, déjate de pendejadas y vamos a bañarnos bien”.
En conclusión, así es como conocí a mi mejor amigo y amante por así decirle. Ahora casi no lo veo por que como no le cae bien a mi novia, casi no le doy tiempo y no me habla por eso, espero que les haya gustado y ya que es mi primer relato, no quiero que sean fuertes conmigo… jejeje.