houstonsex
15-11 2006, 06:28 PM
Hola queridos amigos, que buena onda comunicarme con ustedes después de tanto tiempo... Quisiera comentar con ustedes algo que siempre me ha dejado con la duda... es aceptar regalos después del sexo prostitución?
Déjenme exponer mi caso:
Si ya han leído mis historias, saben que tuve la suerte de conocer el sexo cuando fui joven y de buena manera. Cuando cumplí los 21 y vivía en México me fui a estudiar a Jalapa, Veracruz. Un lugar con un clima increíble entre las montanas y el mar. Tuve la suerte de llegar con una familia de amigos de mi padre con una señora encantadora que era diputada local y tenia una casa grande. Sus hijos estaban casados y le agradó tenerme con ella al grado de que me llamaba "sobrino". Ella es muy blanca de ojos verdes y una personalidad encantadora. Yo en ese tiempo era delgado, lampiño, soy de ojos marrón muy claro, cara de niño, muy alto, de piernas, pechos y nalgas redondeadas por anos de natación olímpica.
Estaba decidido a dedicarme a estudiar durante el primer semestre, y a pesar de haber cada belleza de chavo (si conocen Veracruz y Puebla me darán la razón). Procure no hacerle caso a ninguno de mi clase y refugiarme en la masturbación. A mí siempre me han gustado los hombres mayores, y mi a mi "tía" le encantaba llevarme a los eventos de su trabajo para no ir sola. Para el mes de Septiembre iba a haber una cena en el Palacio de Gobierno para todos los diputados del estado para dar "el grito" de Independencia. Todo mundo acostumbra a ir vestido con ropa típica. Yo improvise un pantalón de mezclilla stretch con clavos a los lados (como mariachi) y una chamarra negra de piel, camisa blanca y corbata de mariachi.
Me la estaba pasando muy bien bailando con varias señoras y con mi tía. Aunque no era muy obvio había gente que sospechaba, ella me justificaba diciendo que soy muy "educadito". Durante todo ese tiempo noté que un hombre mayor me miraba insistentemente, incluso cada vez que fui al baño me siguió, pero no me miraba. El era como de 40 años, con barba de candado y piernas y brazos gruesos, con una pancita pequeña y sexy, velludísimo, con una voz de matador y una mirada fuerte. Yo lo seguí mirando y cuando me cachó la mirada parecía enojado. Decidí no insistir porque yo se que estos señores cargan pistola y mas vale masturbación en vida que cogido muerto.
Casi al final de noche, dos guardias me jalaron hacia afuera cuando fui al baño ("ya la regué" pensé, de seguro me dan en la madre). Pero lo único que me dieron fue la tarjeta de una persona y me dijeron: "Nomás te quedas calladito y le hablas mañana en la tarde al señor presidente municipal". Yo me quedé confundido, no sabia de quien hablaban, pero al regresar a la fiesta los vi acercarse al señor Tamez (le cambié le nombre por si esta leyendo esto). El corazón se me quería salir del pecho, ya no me sentí bien el resto de noche. Este macho me encantaba, y ya me moría de ganas de masturbarme a su salud. Al día siguiente llame al numero…
-Soy el sobrino de la diputada X.....
-Ya se quien eres, te espero en 1 hora en el Hotel Xalapa, habitación 630.
- Pero es que....
-No te estoy pidiendo permiso, súbete por el elevador y no hables con nadie en el lobby -y colgó.
Que huevos de macho! primero me moleste y después me sentí a gusto, me intrigaba tanta fuerza. Ni tardo ni perezoso me bañe despacito y me puse un perfume suave (de sándalo) y me puse crema en todo el cuerpo. Me había lavado muy bien atrás y estaba nervioso. Cuando llegué al Hotel eran las 6:30 de la tarde, esa hora en que empezaba a estar medio oscuro y muy frío. Cuando abrió la puerta estaba oscuro, estaba fumando con una bata de baño y me preguntó:
-Ya te bañaste?
-Si, me acabado de bañar.
-Bueno métete a la cama.
Me sentí nervioso, ¿que estaba haciendo? Me metí a la cama y de repente el se metió rápido:
--Señor Tamez.....
--Shh, Shh, calladito putito… Shh, los dos sabemos lo que quieres, déjame...
Empecé a sentir ese cuerpo fuerte y velludo detrás de mí una verga riquísima que se parecía al resto del cuerpo: gruesa, dura y velluda. Me empezó a besar la espalda y morder duro, olía a cigarro y a whisky. Yo me empecé a quejar despacito y le gusto mas... me empujó hacia arriba y me comenzó a mamar el culo como nadie lo había hecho.
--MMMMMhhhhh, así limpiecito te quiero cada vez que vengas, porque eres mío...
--Ay, ay, si papi...
Me comenzó a meter la lengua muy fuerte y de repente de un jalón de cabello me puso la cara en su verga y me hizo que lo mamara. Olía a un perfume varonil y a cigarro, no le podía ver el cuerpo, estaba oscuro pero la sensación de ese pelaje en mi cuerpo lampiño era increíble. Lo quise mamar despacito y me seguía jalando el cabello y obligándome a comérmela toda. Entre yo mas gemía, mas duro me jalaba, me estaba gustando!!!... Me hizo metérmela toda de golpe y casi comencé a vomitar...
--Aguántate, este es lo que querías, ¿crees que no me di cuenta ayer?... casi me mamaste con la mirada.... pero ya eres mío y mas vale que nadie lo sepa…
Me hizo mamarlo por casi media hora, ya me estaba cansando, después me volteo de jalón y me comenzó a mamar el culo de nuevo. Yo tenía la verga a reventar y me salía lubricación a morir, de repente me agarró el pene y me exprimió el liquido y me lo puso en mi propio culo. Me puso de frente a el con las piernas alrededor de su estomago velludo y duro. Me empezó a meter la verga gruesa....
--No señor por favor… despacio… esta muy gruesa…
--Te voy a enseñar un truco, se llama distraer el dolor.
Terminó de decírmelo despacito en la oreja y me comenzó a morder un pezón fuertísimo, sentí que me lo arrancaba… pero realmente funcionó: en lo que yo trataba de separarlo y aguantarme el dolor del pecho, él me metió la verga rapidísimo hasta el tronco. No podía respirar, en ese momento que comenzó a bombear como loco y jadeaba como animal. Ya cuando casi no podía mas, me agarró la verga y me comenzó a masturbar fuertísimo, ya no podía mas, me comencé a venir y al venirme apreté el culo tan fuerte que comenzó a gritar y a venirse… Cuando los dos terminamos, me mantuvo de espaldas besándome la nuca.
--Quédate acostado, no te pares, no me busques, no hables de mí, yo vengo una vez al mes... El cuarto esta pagado, has lo que quieras....
Yo quería besarlo, se paro y lo quise ver...
--Te ordene que te quedes, así que por favor quédate volteado si quiere volverme a ver.....
Me quede en la cama saboreando su olor y el sabor de los nuevos dolores tan ricos que sentía en el cuerpo… Cuando se fue, después de tomar más y fumarse un cigarro me paré al baño. Tenia chupetones, marcas y estaba sangrando del culo, la boca, el pezón y me dolía el cabello. Pero también tenía la sonrisa de satisfacción más grande. Eran las 9:00 de la noche, este macho me cogió por casi 3 horas.
Cuando ya me iba note junto a la llave un sobrecito con mi nombre completo, dirección y teléfono, quizás lo hizo para intimidarme y darme saber que sabia donde yo vivía. Busque su tarjeta en mi cartera pero ya no estaba, en su lugar me dejo 10 mil pesos, que en realidad eran muchísimo dinero en los noventas. Me fui a la casa confundido y alegre. Mi presidente me llamo a medio mes (no se aguantó al mes) y volvimos a coger salvajemente. Al final le quise devolver el dinero...
--No, quédate acostado y úsalo, yo se que tu escuela es cara y además es mi regalo por ir tan bien en Ingles y Contabilidad.
Me dio terror, ¿como sabia tanto?... Lo volvía ver cada 2 semanas y siempre callado, hasta que en mes de Enero me dejo 30 mil pesos y una nota diciéndome que se volvía a casar y que me olvidara de él…
Todavía lo extraño, en las noches sueno con ese cuerpo y ese delicioso maltrato. Me siento mal de haber aceptado el dinero…
¿Fueron regalos o me prostituí?
Déjenme exponer mi caso:
Si ya han leído mis historias, saben que tuve la suerte de conocer el sexo cuando fui joven y de buena manera. Cuando cumplí los 21 y vivía en México me fui a estudiar a Jalapa, Veracruz. Un lugar con un clima increíble entre las montanas y el mar. Tuve la suerte de llegar con una familia de amigos de mi padre con una señora encantadora que era diputada local y tenia una casa grande. Sus hijos estaban casados y le agradó tenerme con ella al grado de que me llamaba "sobrino". Ella es muy blanca de ojos verdes y una personalidad encantadora. Yo en ese tiempo era delgado, lampiño, soy de ojos marrón muy claro, cara de niño, muy alto, de piernas, pechos y nalgas redondeadas por anos de natación olímpica.
Estaba decidido a dedicarme a estudiar durante el primer semestre, y a pesar de haber cada belleza de chavo (si conocen Veracruz y Puebla me darán la razón). Procure no hacerle caso a ninguno de mi clase y refugiarme en la masturbación. A mí siempre me han gustado los hombres mayores, y mi a mi "tía" le encantaba llevarme a los eventos de su trabajo para no ir sola. Para el mes de Septiembre iba a haber una cena en el Palacio de Gobierno para todos los diputados del estado para dar "el grito" de Independencia. Todo mundo acostumbra a ir vestido con ropa típica. Yo improvise un pantalón de mezclilla stretch con clavos a los lados (como mariachi) y una chamarra negra de piel, camisa blanca y corbata de mariachi.
Me la estaba pasando muy bien bailando con varias señoras y con mi tía. Aunque no era muy obvio había gente que sospechaba, ella me justificaba diciendo que soy muy "educadito". Durante todo ese tiempo noté que un hombre mayor me miraba insistentemente, incluso cada vez que fui al baño me siguió, pero no me miraba. El era como de 40 años, con barba de candado y piernas y brazos gruesos, con una pancita pequeña y sexy, velludísimo, con una voz de matador y una mirada fuerte. Yo lo seguí mirando y cuando me cachó la mirada parecía enojado. Decidí no insistir porque yo se que estos señores cargan pistola y mas vale masturbación en vida que cogido muerto.
Casi al final de noche, dos guardias me jalaron hacia afuera cuando fui al baño ("ya la regué" pensé, de seguro me dan en la madre). Pero lo único que me dieron fue la tarjeta de una persona y me dijeron: "Nomás te quedas calladito y le hablas mañana en la tarde al señor presidente municipal". Yo me quedé confundido, no sabia de quien hablaban, pero al regresar a la fiesta los vi acercarse al señor Tamez (le cambié le nombre por si esta leyendo esto). El corazón se me quería salir del pecho, ya no me sentí bien el resto de noche. Este macho me encantaba, y ya me moría de ganas de masturbarme a su salud. Al día siguiente llame al numero…
-Soy el sobrino de la diputada X.....
-Ya se quien eres, te espero en 1 hora en el Hotel Xalapa, habitación 630.
- Pero es que....
-No te estoy pidiendo permiso, súbete por el elevador y no hables con nadie en el lobby -y colgó.
Que huevos de macho! primero me moleste y después me sentí a gusto, me intrigaba tanta fuerza. Ni tardo ni perezoso me bañe despacito y me puse un perfume suave (de sándalo) y me puse crema en todo el cuerpo. Me había lavado muy bien atrás y estaba nervioso. Cuando llegué al Hotel eran las 6:30 de la tarde, esa hora en que empezaba a estar medio oscuro y muy frío. Cuando abrió la puerta estaba oscuro, estaba fumando con una bata de baño y me preguntó:
-Ya te bañaste?
-Si, me acabado de bañar.
-Bueno métete a la cama.
Me sentí nervioso, ¿que estaba haciendo? Me metí a la cama y de repente el se metió rápido:
--Señor Tamez.....
--Shh, Shh, calladito putito… Shh, los dos sabemos lo que quieres, déjame...
Empecé a sentir ese cuerpo fuerte y velludo detrás de mí una verga riquísima que se parecía al resto del cuerpo: gruesa, dura y velluda. Me empezó a besar la espalda y morder duro, olía a cigarro y a whisky. Yo me empecé a quejar despacito y le gusto mas... me empujó hacia arriba y me comenzó a mamar el culo como nadie lo había hecho.
--MMMMMhhhhh, así limpiecito te quiero cada vez que vengas, porque eres mío...
--Ay, ay, si papi...
Me comenzó a meter la lengua muy fuerte y de repente de un jalón de cabello me puso la cara en su verga y me hizo que lo mamara. Olía a un perfume varonil y a cigarro, no le podía ver el cuerpo, estaba oscuro pero la sensación de ese pelaje en mi cuerpo lampiño era increíble. Lo quise mamar despacito y me seguía jalando el cabello y obligándome a comérmela toda. Entre yo mas gemía, mas duro me jalaba, me estaba gustando!!!... Me hizo metérmela toda de golpe y casi comencé a vomitar...
--Aguántate, este es lo que querías, ¿crees que no me di cuenta ayer?... casi me mamaste con la mirada.... pero ya eres mío y mas vale que nadie lo sepa…
Me hizo mamarlo por casi media hora, ya me estaba cansando, después me volteo de jalón y me comenzó a mamar el culo de nuevo. Yo tenía la verga a reventar y me salía lubricación a morir, de repente me agarró el pene y me exprimió el liquido y me lo puso en mi propio culo. Me puso de frente a el con las piernas alrededor de su estomago velludo y duro. Me empezó a meter la verga gruesa....
--No señor por favor… despacio… esta muy gruesa…
--Te voy a enseñar un truco, se llama distraer el dolor.
Terminó de decírmelo despacito en la oreja y me comenzó a morder un pezón fuertísimo, sentí que me lo arrancaba… pero realmente funcionó: en lo que yo trataba de separarlo y aguantarme el dolor del pecho, él me metió la verga rapidísimo hasta el tronco. No podía respirar, en ese momento que comenzó a bombear como loco y jadeaba como animal. Ya cuando casi no podía mas, me agarró la verga y me comenzó a masturbar fuertísimo, ya no podía mas, me comencé a venir y al venirme apreté el culo tan fuerte que comenzó a gritar y a venirse… Cuando los dos terminamos, me mantuvo de espaldas besándome la nuca.
--Quédate acostado, no te pares, no me busques, no hables de mí, yo vengo una vez al mes... El cuarto esta pagado, has lo que quieras....
Yo quería besarlo, se paro y lo quise ver...
--Te ordene que te quedes, así que por favor quédate volteado si quiere volverme a ver.....
Me quede en la cama saboreando su olor y el sabor de los nuevos dolores tan ricos que sentía en el cuerpo… Cuando se fue, después de tomar más y fumarse un cigarro me paré al baño. Tenia chupetones, marcas y estaba sangrando del culo, la boca, el pezón y me dolía el cabello. Pero también tenía la sonrisa de satisfacción más grande. Eran las 9:00 de la noche, este macho me cogió por casi 3 horas.
Cuando ya me iba note junto a la llave un sobrecito con mi nombre completo, dirección y teléfono, quizás lo hizo para intimidarme y darme saber que sabia donde yo vivía. Busque su tarjeta en mi cartera pero ya no estaba, en su lugar me dejo 10 mil pesos, que en realidad eran muchísimo dinero en los noventas. Me fui a la casa confundido y alegre. Mi presidente me llamo a medio mes (no se aguantó al mes) y volvimos a coger salvajemente. Al final le quise devolver el dinero...
--No, quédate acostado y úsalo, yo se que tu escuela es cara y además es mi regalo por ir tan bien en Ingles y Contabilidad.
Me dio terror, ¿como sabia tanto?... Lo volvía ver cada 2 semanas y siempre callado, hasta que en mes de Enero me dejo 30 mil pesos y una nota diciéndome que se volvía a casar y que me olvidara de él…
Todavía lo extraño, en las noches sueno con ese cuerpo y ese delicioso maltrato. Me siento mal de haber aceptado el dinero…
¿Fueron regalos o me prostituí?