naty
15-11 2006, 02:43 PM
Mi nombre es Analía Rodriguez de Suarez, separada, tengo 46 años, soy morocha, mido 1,75, peso 75, mis medidas son 94,58,90, tengo dos hijos Beatriz 22 años y Julian 17, vivo en un barrio de Capital Federal de Argentina. soy profesora de Matemáticas en un colegio privado.
Como hacia diez años que me había separado y no soy de tener amigos especiales, sentía la necesidad siempre de tener alguien que me bajara la calentura, pero me daba vergüenza al que ¿dirán? me sentía muchas veces re-exitada y me masturbaba sobre todo cuando miraba una peli de alto contenido erótico en la tele.
Una noche en que mi hija estaba en la casa de una amiga, mi hijo estaba preparando un examen de Historia, junto a su amigo LEO que tenía 17 años, era un rubiecito bien varonil de ojos celestes cabello largo, le llegaba por los hombros, medía 1,70, jugaba al fútbol, en la inferiores de River Plate (cuadro de primera división Argentina).
Un físico maravilloso, pectorales grandes y unas piernas bien formadas, con su vello de color rubio que a más de una mina las debería enloquecer, su mirada tan penetrante y seductora.
Esa noche se ve que mi hijo le dijo que se iba a costar un rato, eran las 23,30 hs, habían estado desde las 14 hs estudiando en su habitación, como hacía calor, mes de Diciembre, se había traído unos pantaloncitos cortos, negros de jugar al fútboll, estaba descalzo pero tenía puesto unos zoquetes color blancos para pisar sobre el piso de cerámico, increíble no tenía remera. Se le notaba el elástico blanco de sus bóxer, Calvin, era el nombre ya que tenía un poco más bajo los pantaloncitos, cuando entró a la cocina por un vaso de algo fresco, al verlo me temblaron las piernas, se me puso la piel de gallina, pensaba: no puedo ser tan degenerada en pensar de esta manera, ¿es un pendejo? pero miraba que desde su ombligo le nacía hacia abajo una hilera de pelitos que le llegarían hasta su hingle, quede asombrada.
Mis pezones comenzaron a endurecerse, como estaba ya en camisón, color blanco sin corpiño y con una bombachita color negra, vi que él me miró y con una cara de pícaro, me sonrió y me pidió algo de la heladera para tomar porque me dijo ¡tengo mucho calor y me da sed! a lo que le respondí; dale servite lo que vos quieras.
Seguro me dice él, con su carita tan sensual y de guachito conquistador “quizás el jugo que necesito no esta en la heladera”. Me quede fría con la respuesta y trate de seguirle el juego, notaba como su bulto comenzaba a hicharse , se acercó lentamente hasta la mesada donde estaba tomando un vaso de leche y mirándome me dice; “te gusta la leche fresca”,( paa pensé para mis adentros) que le pasa a este mocoso, me deje llevar por la calentura y le dije querés un poco, mostrándole el vaso, a lo que él me comenta: “No, yo te puedo dar de la mía que tengo encima.”
En un momento reaccioné lo que estaba haciendo y le dije: Leo, retírate a dormir, sos un maleducado, soy la mamá de tu amigo. El me dice: (como sacado de sí mismo) mira no te hagas la estrecha, me observaste toda la tarde, me miras con cara de puta fina , veo como tus tetas se endurecieron, estas hecha una yegua mejor que cualquier mina de mi edad, mira como tengo la poronga por vos, tócala dale, queda entre nosotros. Me tomó la mano y se la llevo hasta los pantaloncitos, no lo podía creer lo que estaba haciendo, él me tomo los pezones y comenzó a masajearlos mientras me besaba el cuello diciéndome “dale afloja que te quiero garchar”, con su mano bajo hasta mi bombachita, corriéndola me toco con sus dedos mi vagina, inmediatamente me dice; “que concha que tenés estas remojada putita, que cogida te voy a dar, dale”, con un tono de autoridad me lleva hasta el rincón y se saca los pantaloncitos y el bóxer “¿chúpamela! vieja puta. que durante toda la tarde la deseaste mmmmm pásale la lengua a mis huevos sisisi”
“¿Te gusta? perrita eso si, para que la sientas dentro de tu conchita o el orto vas a tener que darme un poco de guita para ir a bailar el sábado con el boludo de tu hijo, que esta durmiendo mientras yo me cojo a su madre que me decís. jajajajaja y no quiero que me hagas escenas de celos con mi novia, porque sino los amigos de tu hijo se van a enterar la clase de madre que tiene ¡entendido!”
Levanto la mirada, me tenía súper dominada y le digo “lo que vos me pidas, pero al menos poneme la puntita de tu pene en los labios de mi vagina no sea malo”.
A lo que me dice, “dale sácate la bombacha ponete en cuatro apóyate en la mesa que te garcho, así sentís mi poronga y te lleno de mi leche”, de repente escucho a la voz de mi hijo que desde su habitación llamando a Leo. Me quería morir, ahora no, “te llama Julián, anda” se puso los bóxer solamente de color negro que le quedaban sensacional, tomo el pantaloncito con la mano y se fue, al salir desde la puerta en voz baja mirándome me dice, “la próxima te la pongo, no te salvas, sos un reputa”.
CONTINUARA....La fiesta seguirá con un primo de él que tiene 24 años no saben lo que me hicieron en mi casa..
Como hacia diez años que me había separado y no soy de tener amigos especiales, sentía la necesidad siempre de tener alguien que me bajara la calentura, pero me daba vergüenza al que ¿dirán? me sentía muchas veces re-exitada y me masturbaba sobre todo cuando miraba una peli de alto contenido erótico en la tele.
Una noche en que mi hija estaba en la casa de una amiga, mi hijo estaba preparando un examen de Historia, junto a su amigo LEO que tenía 17 años, era un rubiecito bien varonil de ojos celestes cabello largo, le llegaba por los hombros, medía 1,70, jugaba al fútbol, en la inferiores de River Plate (cuadro de primera división Argentina).
Un físico maravilloso, pectorales grandes y unas piernas bien formadas, con su vello de color rubio que a más de una mina las debería enloquecer, su mirada tan penetrante y seductora.
Esa noche se ve que mi hijo le dijo que se iba a costar un rato, eran las 23,30 hs, habían estado desde las 14 hs estudiando en su habitación, como hacía calor, mes de Diciembre, se había traído unos pantaloncitos cortos, negros de jugar al fútboll, estaba descalzo pero tenía puesto unos zoquetes color blancos para pisar sobre el piso de cerámico, increíble no tenía remera. Se le notaba el elástico blanco de sus bóxer, Calvin, era el nombre ya que tenía un poco más bajo los pantaloncitos, cuando entró a la cocina por un vaso de algo fresco, al verlo me temblaron las piernas, se me puso la piel de gallina, pensaba: no puedo ser tan degenerada en pensar de esta manera, ¿es un pendejo? pero miraba que desde su ombligo le nacía hacia abajo una hilera de pelitos que le llegarían hasta su hingle, quede asombrada.
Mis pezones comenzaron a endurecerse, como estaba ya en camisón, color blanco sin corpiño y con una bombachita color negra, vi que él me miró y con una cara de pícaro, me sonrió y me pidió algo de la heladera para tomar porque me dijo ¡tengo mucho calor y me da sed! a lo que le respondí; dale servite lo que vos quieras.
Seguro me dice él, con su carita tan sensual y de guachito conquistador “quizás el jugo que necesito no esta en la heladera”. Me quede fría con la respuesta y trate de seguirle el juego, notaba como su bulto comenzaba a hicharse , se acercó lentamente hasta la mesada donde estaba tomando un vaso de leche y mirándome me dice; “te gusta la leche fresca”,( paa pensé para mis adentros) que le pasa a este mocoso, me deje llevar por la calentura y le dije querés un poco, mostrándole el vaso, a lo que él me comenta: “No, yo te puedo dar de la mía que tengo encima.”
En un momento reaccioné lo que estaba haciendo y le dije: Leo, retírate a dormir, sos un maleducado, soy la mamá de tu amigo. El me dice: (como sacado de sí mismo) mira no te hagas la estrecha, me observaste toda la tarde, me miras con cara de puta fina , veo como tus tetas se endurecieron, estas hecha una yegua mejor que cualquier mina de mi edad, mira como tengo la poronga por vos, tócala dale, queda entre nosotros. Me tomó la mano y se la llevo hasta los pantaloncitos, no lo podía creer lo que estaba haciendo, él me tomo los pezones y comenzó a masajearlos mientras me besaba el cuello diciéndome “dale afloja que te quiero garchar”, con su mano bajo hasta mi bombachita, corriéndola me toco con sus dedos mi vagina, inmediatamente me dice; “que concha que tenés estas remojada putita, que cogida te voy a dar, dale”, con un tono de autoridad me lleva hasta el rincón y se saca los pantaloncitos y el bóxer “¿chúpamela! vieja puta. que durante toda la tarde la deseaste mmmmm pásale la lengua a mis huevos sisisi”
“¿Te gusta? perrita eso si, para que la sientas dentro de tu conchita o el orto vas a tener que darme un poco de guita para ir a bailar el sábado con el boludo de tu hijo, que esta durmiendo mientras yo me cojo a su madre que me decís. jajajajaja y no quiero que me hagas escenas de celos con mi novia, porque sino los amigos de tu hijo se van a enterar la clase de madre que tiene ¡entendido!”
Levanto la mirada, me tenía súper dominada y le digo “lo que vos me pidas, pero al menos poneme la puntita de tu pene en los labios de mi vagina no sea malo”.
A lo que me dice, “dale sácate la bombacha ponete en cuatro apóyate en la mesa que te garcho, así sentís mi poronga y te lleno de mi leche”, de repente escucho a la voz de mi hijo que desde su habitación llamando a Leo. Me quería morir, ahora no, “te llama Julián, anda” se puso los bóxer solamente de color negro que le quedaban sensacional, tomo el pantaloncito con la mano y se fue, al salir desde la puerta en voz baja mirándome me dice, “la próxima te la pongo, no te salvas, sos un reputa”.
CONTINUARA....La fiesta seguirá con un primo de él que tiene 24 años no saben lo que me hicieron en mi casa..