Anonimo
10-12 2002, 08:27 PM
Es difícil y a la vez excitante pensar en mi primera experiencia con otra mujer. yo tenía unos 16 años y apenas había tenido mi primera experiencia con un hombre hacía algunos meses (nadie que valga la pena recordar). esa noche me quedé en la casa de mi amiga clara (ella tenía como 20 y mucha más experiencia... que yo) y aprovechamos que sus padres no estaban para comprar vino tinto y ponernos a conversar de hombres.
estuvimos hablando mucho rato. de pronto ella me dijo que a pesar de haber estado con varios hombres nunca había estado satisfecha y que le gustaría saber cómo es con otra mujer. a mí me pareció un comentario suelto y no le presté importancia pero de repente ella se fue acercando y me colocó las manos entre las piernas.
yo me sentí un poco confundida, pero antes de que pudiera reaccionar de alguna forma, ya me estaba introduciendo los dedos entre el pijama. sentí que un sudor frío recorría todo mi cuerpo. tenía los pezones parados y un deseo incontrolable de hacer que ella se sintiera tan bien como yo. comencé a besarle los labios muy dulcemente y ella respondió con pequeños mordizcos que me hicieron excitar aún más y comenzar a lubricarme.
nos quitamos toda la ropa y comenzamos a tocarnos muy lentamente cada parte del cuerpo (hay que reconocer que su cuerpo era mucho más hermoso que el mío, con sus senos redondos y grandes y su culo como un par de papayas). entonces nos chupamos inconteniblemente los senos y ella se levantó un momento para enseñarme algo.
cuando volvió yo estaba como loca metiéndome los dedos y traía un pene doble gigante. creó que se dió cuenta del susto que me causó porque de inmediato se acercó a besarme y me empezó a meter los dedos muy suavemente. luego nos sentamos con las piernas abiertas y comenzamos a chuparnos y a meternos los dedos mutuamente.
ella era tan experimentada. hasta que de repente me dió la vuelta y me lo metió de un solo empujón. pasamos toda la noche jugando al sexo. soñando con nuestros cuerpos. deleitándonos con nuestro placer. y a esa vinieron muchas otras noches que ahora son una vida maravillosa con la mejor mujer del mundo (aunque algunas veces también invitamos a nuestras amigas)..
estuvimos hablando mucho rato. de pronto ella me dijo que a pesar de haber estado con varios hombres nunca había estado satisfecha y que le gustaría saber cómo es con otra mujer. a mí me pareció un comentario suelto y no le presté importancia pero de repente ella se fue acercando y me colocó las manos entre las piernas.
yo me sentí un poco confundida, pero antes de que pudiera reaccionar de alguna forma, ya me estaba introduciendo los dedos entre el pijama. sentí que un sudor frío recorría todo mi cuerpo. tenía los pezones parados y un deseo incontrolable de hacer que ella se sintiera tan bien como yo. comencé a besarle los labios muy dulcemente y ella respondió con pequeños mordizcos que me hicieron excitar aún más y comenzar a lubricarme.
nos quitamos toda la ropa y comenzamos a tocarnos muy lentamente cada parte del cuerpo (hay que reconocer que su cuerpo era mucho más hermoso que el mío, con sus senos redondos y grandes y su culo como un par de papayas). entonces nos chupamos inconteniblemente los senos y ella se levantó un momento para enseñarme algo.
cuando volvió yo estaba como loca metiéndome los dedos y traía un pene doble gigante. creó que se dió cuenta del susto que me causó porque de inmediato se acercó a besarme y me empezó a meter los dedos muy suavemente. luego nos sentamos con las piernas abiertas y comenzamos a chuparnos y a meternos los dedos mutuamente.
ella era tan experimentada. hasta que de repente me dió la vuelta y me lo metió de un solo empujón. pasamos toda la noche jugando al sexo. soñando con nuestros cuerpos. deleitándonos con nuestro placer. y a esa vinieron muchas otras noches que ahora son una vida maravillosa con la mejor mujer del mundo (aunque algunas veces también invitamos a nuestras amigas)..